Dios el Hijo: Su regreso con sus santos


Puesto que el tema de este capítulo se confunde tan comúnmente con la venida de Cristo por sus santos, es importante que los dos acontecimientos sean estudiados juntos con el propósito de que puedan ser vistos los contrastes que aparecen en casi cada punto. A. Acontecimientos importantes que preceden a la segunda venida de Cristo Como será discutido más tarde en conexión con las profecías de los últimos tiempos, el periodo entre el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida de Cristo para establecer su reino se dividen en tres períodos bien definidos.

Argumentos esenciales de la posición pretribulacional para el traslado de la Iglesia


La doctrina seleccionada para su desarrollo en este capítulo es uno de los temas más importantes de la profecía que todavía no se ha cumplido. El estudiante no debe olvidar que la profecía es la historia escrita de antemano por el Señor, y que ella es, por lo tanto, tan digna de ser creída como lo son otras partes de las Escrituras. Casi una cuarta parte de la Biblia estaba en forma de profecía cuando las sagradas páginas fueron escritas. Mucho de la profecía bíblica se ha cumplido ya, y en cada caso el cumplimiento ha sido la más literal realización de todo lo que se había profetizado. Tal como fue anunciado muchos siglos antes del advenimiento de Cristo, El vino en su humanidad como un hijo de Abraham, descendió de la tribu de Judá y de la casa de David y nació de una virgen en Belén. De igual manera, los detalles explícitos concernientes a su muerte, revelados en el Salmo 22, unos mil años antes de la venida de El al mundo, se cumplieron con admirable precisión. La Palabra de Dios contiene mucha profecía que al presente está todavía en espera de cumplirse, y es razonable, así como honroso para Dios, que nosotros creamos que dicha profecía se cumplirá con la misma fidelidad que ha sido la característica de todas las obras y todos los actos de El hasta el día de hoy. La enseñanza de que Cristo volverá a esta tierra tal como El era cuando ascendió a la diestra de Dios -«Este mismo Jesús, en su cuerpo de resurrección y en las nubes del cielo» (Hch. 1:11)- es tan clara y extensamente presentada en las Escrituras proféticas, que ella ha sido incluida en todos los grandes credos de la cristiandad. Sin embargo, es una doctrina que debemos estudiar cuidadosamente y con espíritu de claro discernimiento.

La Puerta Oriental y la Profecía


La Puerta Oriental en la antigua ciudad amurallada de Jerusalén tiene un lugar muy especial en mi corazón, ya que fue esa puerta la que Dios usó para abrir mis ojos a Su Palabra Profética. Era el año 1967. La ocasión fue la Guerra de los Seis Días. Mientras el destino del nuevo Estado de Israel pendía de un hilo, yo buscaba diariamente en los periódicos cualquier información que pudiera encontrar acerca de la guerra. El punto de inflexión llegó el 7 de junio, cuando el ejército israelí atravesó la Puerta del León y devolvió el control de la ciudad antigua de Jerusalén al pueblo judío por primera vez en 1,897 años. Un Comentario Misterioso Al día siguiente leí un fascinante relato acerca de uno de los grupos de comandos judíos que habían estado involucrados en el asalto a la ciudad. El artículo afirmaba que algunos miembros del grupo habían sugerido agarrar fuera de guardia a los defensores jordanos, al volar la sellada Puerta Oriental. Pero el líder del grupo, un judío ortodoxo, había protestado vehementemente la idea, declarando que “la Puerta Oriental sólo puede ser abierta cuando el Mesías venga”. Esa declaración llamó mi atención. Me pregunté acerca de lo que el individuo estaba hablando. No sabía nada acerca de la Puerta Oriental, excepto que era la única puerta de la ciudad que conducía directamente al Monte del Templo. No estaba al tanto de que estaba sellada, ni tampoco sabía que su apertura estaba en modo alguno vinculado bíblicamente al regreso del Mesías.

¿Está mostrando usted su escatología?


Cuando yo me convertí en creyente el libro más popular de esa época era un libro llamado "El Último Gran Planeta Tierra," escrito por Hal Lindsey. Este libro produjo un gran interés en la profecía bíblica y en particular en la doctrina del Rapto de la Iglesia. La profecía y el Rapto eran dos conceptos teológicos que eran extraños para personas como yo, que había sido educado en la Iglesia Católica Romana. No me podía explicar en que consistían esos dos términos o qué tenían que ver con el Cristianismo. A medida que mi entendimiento de las Escrituras fue más avanzado, mi interés en ambas enseñanzas creció. La idea de que Jesucristo podría regresar en cualquier momento para llevarme al cielo era en realidad y una bendición (Tito 2:12-13). Pero algunos años después me di cuenta que algunos de mis amigos evangélicos (y Cristianos en general) no compartían mi interés o eran, hasta cierto punto, indiferentes. El inminente retorno de Jesús por Su novia llegó a un nivel de desinterés entre los evangélicos. Esta gran expectación se redujo a cierta confusión, ya que estos supuestos creyentes decían cosas como: "Él (Cristo) podría regresar antes de la Gran Tribulación," o sino: "Él podría regresar en el medio de la Tribulación" o "tal vez al final de la Tribulación". Tratando de evitar un debate entre los evangélicos algunos empezaron a llamarse "Pretribulacionistas," que significaba antes de la tribulación o también "Postribulación" o cualquier otro término que les convenía.

Fases del retorno de Cristo


En un post anterior vimos que es necesario diferenciar entre la primera y la segunda venida de Cristo. La primera pertenece a la historia; tuvo lugar hace casi 2000 años. La segunda pertenece a la profecía; es todavía futura. Pero es necesario darse cuenta de que la Segunda Venida de Cristo no constituye un solo evento. Más bien, tiene lugar a lo largo de un período de tiempo y tiene cuatro etapas o fases. Así, en este post deseamos distinguir estas fases. En el lenguaje original del Nuevo Testamento, la palabra normal para "venida" significa "una presencia" o "un venir juntamente". Denota una llegada y una presencia subsiguiente. Se utilizaba con frecuencia de la llegada de un rey y de la visita que seguía a ella. Incluso en la lengua castellana se utiliza la palabra "venida" de esta manera. Por ejemplo, la venida de Cristo a Galilea trajo curación a multitudes. Aquí no significamos solamente el día que Él llegó a Galilea, sino también todo el período de tiempo que Él pasó en aquella zona.

La Segunda Venida de Cristo es en amor o ira


Cuando usted piensa acerca de la venida del Señor, ¿en qué piensa? ¿Cuál es su imagen? ¿Es positiva o negativa? ¿Es un regreso en amor o en ira? ¿Y qué siente? ¿Miedo o gozo? ¿Consuelo o ansiedad? ¿Cómo caracterizaría usted su actitud general acerca del regreso del Señor? ¿Deseo o apatía? ¿Ora usted por ella? O, ¿intenta usted no pensar en ella? ¿Es usted entusiasta o pasivo?