Dios El Espíritu Santo: Su Regeneración


Este es el capítulo # 16 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

B. Regeneración por el Espíritu Santo

Por su naturaleza, la regeneración es una obra de Dios y los aspectos de su veracidad se declaran en muchos pasajes (Jn. 1:13; 3:3-7; 5:21; Ro. 6:13; 2 Co. 5:17; Ef. 2:5, 10; 4:24; Tit. 3:5; Stg. 1:18; 1 P. 2:9). De acuerdo a Juan 1:13, “no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. En muchos pasajes se le compara a la resurrección espiritual (Jn. 5:21; Ro. 6:13; Ef. 2:5). También se le compara a la creación, por cuanto es un acto creativo de Dios (2 Co. 5:17; Ef. 2:10; 4:24).

Las tres Personas de la Trinidad están involucradas en la regeneración del creyente. El Padre está relacionado con la regeneración en Santiago 1:17-18. Al Señor Jesucristo se le revela frecuentemente involucrado en la regeneración (Jn. 5:21; 2 Co. 5:18; 1 Jn. 5:12). Parece, sin embargo, que, como en otras obras de Dios donde las tres personas están involucradas, el Espíritu Santo es específicamente el Regenerador, como se declara en Juan 3:3-7 y Tito 3:5. Puede observarse un paralelo en el nacimiento de Cristo, en el cual Dios fue su Padre, la vida del Hijo estaba en Cristo y aun así fue concebido del Espíritu Santo.

C. Vida eterna impartida por la regeneración

El concepto central de la regeneración es que un creyente el cual en un principio estaba muerto espiritualmente ahora ha recibido vida eterna. Para describir esto se usan tres figuras. Una es la idea de nacer de nuevo, o la figura de renacer. En la conversación de Cristo con Nicodemo Él dijo: “Os es necesario nacer de nuevo.” Aparece en contraste con el nacimiento humano en Juan 1:13. En una segunda figura, la de la resurrección espiritual, se declara a un creyente en Cristo como “vivo de entre los muertos” (Ro. 6:13). En Efesios 2:5 se declara que Dios, “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo”, literalmente “nos hizo vivos junto con Cristo”. En la tercera figura, la de la nueva creación, el creyente es exhortado a “y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:24). En 2 Corintios 5:17 el pensamiento se hace claro: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” Las tres figuras hablan de la nueva vida, la cual se recibe por fe en Cristo.

Dada la naturaleza del acto del nuevo nacimiento, la resurrección espiritual y la creación, está claro que la regeneración no es llevada a cabo por ninguna buena obra del hombre. No es un acto de la voluntad humana en sí misma, y no es producida por ninguna ordenanza de la iglesia tal como el bautismo por agua. Es enteramente un acto sobrenatural de Dios en respuesta a la fe del hombre.

De igual manera, la regeneración debe distinguirse de la experiencia que le sigue. La regeneración es instantánea y es inseparable de la salvación. Una persona salvada en forma genuina tendrá una experiencia espiritual subsiguiente, pero la experiencia es la evidencia de la regeneración, no la regeneración misma. En un sentido es posible decir que experimentamos el nuevo nacimiento, pero lo que queremos significar con esto es que experimentamos los resultados del nuevo nacimiento.

D. Los resultados de la regeneración

En muchos aspectos, la regeneración es el fundamento sobre el cual está edificada nuestra total salvación. Sin nueva vida en Cristo no hay posibilidad de recibir los otros aspectos de la salvación tales como la morada del Espíritu, la justificación, o todos los otros resultados ulteriores. Sin embargo, hay algunas características que son inmediatamente evidentes en el mismo hecho de la regeneración.

Cuando un creyente recibe a Cristo por la fe, es nacido de nuevo y en el acto del nuevo nacimiento recibe una nueva naturaleza. Esto es a lo que la Biblia hace referencia como al “nuevo hombre” (Ef. 4:24), del cual se nos exhorta a que “nos vistamos”, en el sentido de que deberíamos aprovecharnos de su contribución a nuestra nueva personalidad. A causa de la nueva naturaleza, un creyente en Cristo puede experimentar a menudo un cambio drástico en su vida, en su actitud hacia Dios y en su capacidad de tener victoria sobre el pecado. La nueva naturaleza está modelada en conformidad con la naturaleza de Dios mismo y es algo diferente de la naturaleza humana de Adán antes de pecar, la cual era completamente humana, aunque sin pecado. La nueva naturaleza tiene cualidades divinas y anhela las cosas de Dios. Aunque en sí misma no tiene el poder de cumplir sus deseos aparte del Espíritu Santo, da una nueva dirección a la vida y una nueva aspiración para alcanzar la voluntad de Dios.

Mientras que la regeneración en sí misma no es una experiencia, la nueva vida recibida en la regeneración da al creyente nueva capacidad para la experiencia. Antes fue ciego, y ahora puede ver. Antes estaba muerto, ahora está vivo a las cosas espirituales. Antes era extraño de Dios y fuera de la comunión; ahora tiene una base para la comunión con Dios y puede recibir el ministerio del Espíritu Santo. En la proporción que el cristiano se entrega a sí mismo a Dios y obtiene la provisión de Dios, su experiencia será maravillosa, una demostración sobrenatural de lo que Dios puede hacer con una vida que está rendida a Él.

Otro aspecto importante de tener la vida eterna es que es el terreno para la seguridad eterna. Aunque algunos han enseñado que la vida eterna puede perderse y que una persona que ha sido una vez salva puede perderse si se aparta de la fe, la misma naturaleza de la vida eterna y del nuevo nacimiento impiden una vuelta atrás en esta obra de Dios. Es primeramente una obra de Dios, no de hombre, que no depende de ninguna dignidad humana. Si bien la fe es necesaria, no es considerada una buena obra la cual merece la salvación, sino más bien abre el canal a través del cual Dios puede obrar en la vida individual. Así como el nacimiento natural no puede ser invertido, de la misma manera el nacimiento espiritual tampoco puede serlo; una vez efectuado, asegura al creyente que Dios siempre será su Padre Celestial.

De igual manera, la resurrección no puede ser revocada, puesto que somos elevados a una nueva orden de seres por un acto de Dios.

El nuevo nacimiento como un acto de la creación es otra evidencia que una vez que se realiza continúa para siempre. El hombre no puede en sí mismo anular esta creación. La doctrina de la seguridad eterna, de acuerdo a esto, descansa sobre la pregunta de si la salvación es una obra de Dios o del hombre, si es enteramente por gracia o basada en los méritos humanos. Aunque el nuevo creyente en Cristo puede fallar en lo que él debería ser como un hijo de Dios, así como se da en el caso del parentesco humano, esto no altera el hecho de que él ha recibido una vida que es eterna. También es cierto que la vida eterna que tenemos ahora se expresa sólo parcialmente en la experiencia espiritual. Tendrá su gozo final en la presencia de Dios en los cielos.

PREGUNTAS

  1. ¿Qué significa regeneración?
  2. ¿Qué pasajes importantes sobre la regeneración se encuentran en el Nuevo Testamento, y qué enseñan en general?
  3. ¿Cómo están involucradas las tres personas de la Trinidad en la regeneración del creyente?
  4. Describir la regeneración como está revelada en la figura del renacimiento.
  5. ¿Por qué se le llama al nuevo nacimiento la resurrección espiritual?
  6. ¿Cómo el hecho de que un creyente en Cristo es una nueva criatura es un resultado de la regeneración?
  7. ¿Por qué es imposible para la voluntad humana en sí misma producir el nuevo nacimiento?
  8. ¿En qué sentido la regeneración no es una experiencia?
  9. ¿Cómo se relaciona la experiencia con la regeneración?
  10. ¿De qué manera es la nueva naturaleza un resultado de la regeneración?
  11. ¿Qué nuevas experiencias vendrán a un creyente regenerado?
  12. ¿Cómo se relaciona la regeneración con la seguridad eterna?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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Dios El Espíritu Santo: Su advenimiento


Este es el capítulo # 15 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

La venida del Espíritu al mundo en el día de Pentecostés debe verse en relación a su obra en dispensaciones previas. En el Antiguo Testamento el Espíritu Santo estaba en el mundo como el Dios omnipresente; sin embargo, se dice que El vino al mundo en el día de Pentecostés. Durante la edad presente se dice que El permanece en el mundo, pero que partirá fuera del mundo en el mismo sentido como vino en el día de Pentecostés- cuando ocurra el arrebatamiento de la iglesia. Con el propósito de entender esta verdad del Espíritu Santo, deben ser considerados varios aspectos de la relación del Espíritu con el mundo.

A. El Espíritu Santo en el Antiguo Testamento

A través del extenso período antes de la primera venida de Cristo, el Espíritu estaba presente en el mundo en el mismo sentido en el cual está presente en cualquier parte, y El obraba en y a través del pueblo de Dios de acuerdo a su divina voluntad (Gn. 41:38; Ex. 31:3; 35:31; Nm. 27:18; Job 33:4; Sal. 139:7; Hag. 2:4-5; Zac. 4:6). En el Antiguo Testamento el Espíritu de Dios se ve teniendo una relación con respecto a la creación del mundo. El tuvo parte en la revelación de la verdad divina a los santos profetas. El inspiró las Escrituras que están escritas, y tiene un ministerio en general hacia el mundo restringiendo el pecado, capacitando a los creyentes para el servicio y ejecutando milagros. Todas estas actividades indican que el Espíritu era muy activo en el Antiguo Testamento; sin embargo, no hay evidencia en el Antiguo Testamento de que el Espíritu morara en cada creyente.

Como indica Juan 14:17, El estaba “con” ellos pero no “en” ellos. De la misma manera, no hay mención de la obra de sellar del Espíritu o acerca del bautismo del Espíritu Santo antes del día de Pentecostés. De acuerdo a ello, podía anticiparse que después de Pentecostés habría una obra mucho mayor del Espíritu que en las edades precedentes.

B. El Espíritu Santo durante la vida de Cristo en la tierra

Es razonable suponer que la presencia encarnada y activa de la Segunda Persona de la Trinidad en el mundo afectaría los ministerios del Espíritu, y encontramos que esto es cierto.

  1. En relación a Cristo, el Espíritu era el poder generador por medio del cual el Dios-hombre fue formado en la matriz virginal. El Espíritu también es visto descendiendo, en la forma de una paloma, sobre Cristo en el momento de su bautismo. Y otra vez se revela que era solamente a través del Espíritu eterno que Cristo se ofreció a sí mismo a Dios (He. 9:14).
  2. La relación del Espíritu para con los hombres durante el ministerio terrenal de Cristo era progresiva. Cristo les dio primeramente a sus discípulos la seguridad de que ellos podrían recibir el Espíritu pidiéndolo (Lc. 11:13). Aunque el Espíritu había venido previamente sobre los hombres de acuerdo a la soberana voluntad de Dios, su presencia en el corazón humano nunca había estado antes condicionada a la petición, y este nuevo privilegio nunca fue reclamado por ninguno en aquel tiempo, con respecto a lo que las Escrituras muestran. Al término de su ministerio y justamente antes de su muerte, Cristo dijo: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

El Espíritu de verdad (Jn. 14:16-17). De igual manera, después de su resurrección el Señor sopló sobre ellos y dijo:

“Recibid el Espíritu Santo” (Jn. 20:22); pero, a pesar de este don temporal del Espíritu, ellos deberían de permanecer en Jerusalén hasta que fueran investidos permanentemente con poder de lo alto (Lc. 24:49; Hch. 1:4).

C. La venida del Espíritu Santo en Pentecostés

Como fue prometido por el Padre (Jn. 14:16-17, 26) y por el Hijo (Jn. 16:7), el Espíritu -quien como el único Omnipresente había estado siempre en el mundo- vino al mundo en el día de Pentecostés. La fuerza de esta repetición aparente de ideas se ve cuando queda comprendido que su venida en el día de Pentecostés era para que Él pudiera hacer su morada en el mundo. Dios el Padre, aunque Omnipresente (Ef. 4:6), es, en cuanto a su morada, “Padre nuestro que estás en los cielos” (Mt. 6:9). De la misma manera, Dios el Hijo, aunque omnipresente (Mt. 18:20; Col. 1:27), en cuanto a su morada ahora está sentado a la diestra de Dios (He. 1:3; 10:12). Del mismo modo, el Espíritu, aunque Omnipresente, está ahora aquí en la tierra en lo que respecta a su morada. El ocupar su morada en la tierra era el sentido en el cual el Espíritu vino en el día de Pentecostés. Su lugar de habitación fue cambiado del cielo a la tierra. Fue por esta venida del Espíritu al mundo que se dijo a los discípulos que esperaran. El nuevo ministerio de esta edad de gracia no podría comenzar aparte de la venida del Espíritu.

En los capítulos que siguen será presentada la obra del Espíritu en la edad presente. El Espíritu de Dios primeramente tiene un ministerio hacia el mundo, como se indica en Juan 16:7-11. Aquí El está revelado convenciendo al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Esta obra que prepara a un individuo para recibir a Cristo inteligentemente es una obra especial del Espíritu, una obra de gracia, la cual ilumina a las mentes de los hombres incrédulos, cegados por Satanás, respecto a tres grandes doctrinas.

  1. Al incrédulo se le hace entender que el pecado de la incredulidad en Jesucristo como su Salvador personal es el único pecado que permanece entre él y su salvación. No es cuestión de su justicia, sus sentimientos o cualquier otro factor. El pecado de la incredulidad es el pecado que impide su salvación (Jn. 3:18).
  2. El incrédulo es informado en lo que concierne a la justicia de Dios. Mientras que en la tierra Cristo fue la viva ilustración de la justicia de Dios, luego de su partida el Espíritu es enviado para revelar la justicia de Dios hacia el mundo. Esto incluye el hecho de que Dios es un Dios justo, quien demanda mucho más de lo que cualquier hombre puede hacer por sí mismo, y esto elimina cualquier posibilidad de obras humanas como base para la salvación. Más importante, el Espíritu de Dios revela que hay una justicia obtenible por la fe en Cristo, y que cuando uno cree en Jesucristo puede ser declarado justo, justificado por la fe y aceptado por su fe en Cristo, quien es justo en ambas cosas, su persona y su obra en la cruz (Ro. 1:16-17; 3:22; 4:5).
  3. Se revela el hecho de que el príncipe de este mundo, esto es, el mismo Satanás, ha sido juzgado en la cruz y está sentenciado al castigo eterno. Esto revela el hecho de que la obra en la cruz está terminada, que ese juicio ha tenido lugar, que Satanás ha sido vencido y que la salvación es obtenible para aquellos quienes ponen su confianza en Cristo. Mientras que no es necesario para un incrédulo comprender completamente todos estos hechos para ser salvado, el Espíritu Santo debe revelar lo suficiente de manera que, a medida que él cree, inteligentemente recibe a Cristo en su persona y su obra.

Hay un sentido en el cual esto fue parcialmente cierto en las edades pasadas, ya que incluso en el Antiguo Testamento era imposible para una persona creer y ser salvada sin una obra del Espíritu. Sin embargo, en la edad presente, siguiendo a la muerte y la resurrección de Cristo, estos hechos se vuelven ahora mucho más claros, y la obra del Espíritu, al revelarlos a los incrédulos, es parte de la razón importante para su venida a la esfera del mundo y hacer de ella su residencia.

En su venida al mundo en el día de Pentecostés, la obra del Espíritu en la iglesia tomó lugar en muchos aspectos nuevos. Esto será considerado en los últimos capítulos. Se dice que el Espíritu Santo regenera a cada creyente (Jn. 3:3-7; 36).

El Espíritu Santo mora en cada creyente (Jn. 7:37-39; Hch. 11:15-17; Ro. 5:5; 8:9-11; 1 Co. 6:19-20). Habitando en el creyente, el Espíritu Santo es nuestro sello hasta el día de la redención (Ef. 4:30). Luego, cada hijo de Dios es bautizado dentro del cuerpo de Cristo por el Espíritu (1 Co. 12:13). Todos estos ministerios se aplican igualmente a cada creyente verdadero en esta edad presente. En adición a estas obras que están relacionadas a la salvación del creyente, está la posibilidad del ser lleno del Espíritu y el andar por el Espíritu, lo cual abre la puerta a todo el ministerio del Espíritu en cuanto al creyente en esta edad presente. Estas grandes obras del Espíritu son la llave no solamente de la salvación sino que también para una vida cristiana efectiva en la edad presente.

Cuando el propósito de Dios en esta edad sea completado por el arrebatamiento de la iglesia, el Espíritu Santo habrá cumplido el propósito de su especial advenimiento al mundo y partirá del mundo en el mismo sentido de que Él vino en el día de Pentecostés. Puede verse un paralelo entre la venida de Cristo a la tierra para cumplir su obra y su partida hacia el cielo. Como Cristo, sin embargo, el Espíritu Santo continuará siendo omnipresente y seguirá una obra después del arrebatamiento similar a aquella que fue verdadera antes del día de Pentecostés.

La época presente es, de acuerdo a esto, en muchos aspectos, la edad del Espíritu, una edad en la cual el Espíritu de Dios está obrando en una manera especial para llamar a una compañía de creyentes de los judíos y los gentiles a formar el cuerpo de Cristo. El Espíritu Santo continuará trabajando después del arrebatamiento, como lo hará también en la edad del reino, la cual tendrá sus propias características y probablemente incluirá todos los ministerios del Espíritu Santo en la edad presente excepto aquel del bautismo del Espíritu.

La venida del Espíritu debería ser vista como un acontecimiento importante, esencial para la obra de Dios en la edad presente, así como la venida de Cristo es esencial para la salvación y el propósito elemental de Dios para proveer salvación para todo el mundo y especialmente para aquellos que creerían.

PREGUNTAS

  1. ¿En qué sentido el Espíritu Santo estaba en el mundo antes de Pentecostés?
  2. ¿Qué obras importantes del Espíritu Santo se encuentran en el Antiguo Testamento?
  3. Distinguir el significado de que el Espíritu Santo estuvo “con” los santos del Antiguo Testamento, en contraste a la edad presente, en la que el Espíritu Santo está “en” ellos.
  4. ¿Cómo se relaciona el Espíritu Santo con la concepción y el nacimiento de Cristo?
  5. ¿Qué ministerio tuvo el Espíritu Santo en el período de los Evangelios?
  6. ¿Por qué tuvieron que esperar los discípulos hasta Pentecostés para la venida del Espíritu Santo aun cuando el Señor había soplado sobre ellos? (Jn. 20:22).
  7. ¿En qué sentido la promesa de Cristo de dar otro Consolador, quien habitaría con sus discípulos para siempre, prometió un nuevo ministerio del Espíritu?
  8. ¿En qué sentido el Espíritu Santo vino en el día de Pentecostés, y cómo se relaciona esto con su omnipresencia?
  9. ¿Qué tres doctrinas son enseñadas por el Espíritu en lo que se refiere a convencer al mundo?
  10. En su venida en el día de Pentecostés, ¿qué obras importantes del Espíritu pueden contemplarse?
  11. ¿Dónde está el hogar del Padre y el Hijo durante la era presente?
  12. ¿Dónde está el sitio de morada del Espíritu Santo durante esta edad presente?
  13. ¿Qué cambio en el ministerio del Espíritu Santo tendrá lugar en el tiempo del arrebatamiento?
  14. ¿Continuará obrando el Espíritu Santo en la tierra después del arrebatamiento?
  15. ¿Qué puede esperarse del ministerio del Espíritu en el milenio?
  16. ¿Cuán importante es el ministerio del Espíritu para el propósito presente de Dios?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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Dios Espíritu Santo: Su personalidad


Este es el capítulo # 14 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

A. La importancia de su personalidad

En la enseñanza de las verdades fundamentales relativas al Espíritu Santo debería hacerse un énfasis especial sobre el hecho de su personalidad. Esto es porque el Espíritu no habla ahora de sí mismo; más bien, El habla lo que El oye (Jn. 16:13; Hch. 13:2), y El dice que ha venido al mundo para glorificar a Cristo (Jn. 16:14). En contraste a esto, la Escritura representa a ambos, el Padre y el Hijo, como hablando de sí mismos; y esto, no sólo con autoridad final y por medio del uso del pronombre personal Yo, sino que también presentándoles como en una inmediata comunión, cooperación, conversión, el uno con el otro. Todo esto tiende a hacer menos real la personalidad del Espíritu Santo, quien no habla desde sí o de sí. Como consecuencia, en la historia de la iglesia, la personalidad del Espíritu fue descuidada por algunos siglos; sólo cuando la doctrina del Padre y del Hijo fue definida, como sucedió en el Credo de Nicea (325 d.C.), el Espíritu fue reconocido como una personalidad en los credos de la iglesia.

La forma como fue definida más tarde la doctrina ortodoxa, la verdad escritural de que Dios el Padre subsiste o existe en tres Personas -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo-, fue generalmente reconocida. La Escritura es completamente clara cuando dice que el Espíritu Santo es una Persona tanto como Dios el Padre y Dios el Hijo, y aun así, como se ve en el estudio de la doctrina de la Trinidad, las tres Personas forman un Dios y no tres.

B. La personalidad del Espíritu Santo en las Escrituras

1. El Espíritu hace aquello que sólo una persona puede hacer.

a) El convence al mundo: “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Jn. 16:8).

b) El enseña: “El os enseñará todas las cosas” (Jn. 14:26; ver también Neh. 9:20; Jn. 16:13-15; 1 Jn. 2:27).

c) El Espíritu habla: “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gá. 4:6).

d) El Espíritu intercede: “Pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” (Ro. 8:26).

e) El Espíritu guía: “Guiados por el Espíritu” (Gá. 5:18; cf. Hch. 8:29; 10:19; 13:2; 16:6-7; 20:23; Ro. 8:14).

f) El Espíritu señala a los hombres para el servicio específico: “dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” (Hch. 13:2; cf. Hch. 20:28).

g) El Espíritu está El mismo sujeto a un plan (Jn. 15:26).

h) El Espíritu ministra: El regenera (Jn. 3:6), El sella (Ef. 4:30), El bautiza (1 Co. 12:13), El llena (Ef. 5:18).

2. Él, como una persona, es afectado por otros seres.

a) El Padre le envía al mundo (Jn. 14:16, 26), y el Hijo le envía al mundo (Jn. 16:7).

b) Los hombres pueden hacer enojar al Espíritu (Is. 63:10), pueden contristarle (Ef. 4:30), pueden resistirle (1 Ts.5:19), pueden blasfemarle. (Mt. 12:31), pueden mentirle (Hch.5:3), pueden hacerle afrenta (He. 10:29), pueden hablar en contra de El (Mt. 12:32).

3. Todos los términos bíblicos relativos al Espíritu implican su personalidad.

a) El es llamado “otro Consolador” (Abogado), lo cual indica que El es una persona tanto como lo es Cristo (Jn. 14:16-17; 26; 16:7; 1 Jn. 2:1-2).

b) A El se le llama Espíritu en el mismo sentido personal que Dios es llamado Espíritu (Jn. 4:24).

c) Los pronombres usados para el Espíritu implican su personalidad. En el idioma griego la palabra “espíritu” es un nombre neutro, el cual, naturalmente, requiere un pronombre neutro, y en unas pocas oportunidades es usado (Ro. 8:16, 26); pero a menudo se usa la forma masculina del pronombre, enfatizando el hecho de la personalidad del Espíritu (Jn. 14:16-17; 16:7-15).

C. Como una persona de la trinidad, el Espíritu Santo es co-igual con el Padre y el Hijo.

1. Él es llamado Dios.

Este hecho se verá comparando Isaías 6:8-9 con Hechos 28:25-26; Jeremías 31:31-34 con Hebreos 10:15-17. (Notar también 2 Co. 3:18 y Hch. 5:3, 4. ” ¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?… No has mentido a los hombres sino a Dios”.) A pesar de que los juicios de Dios han caído tan drásticamente sobre algunos que han mentido contra el Espíritu (Hch. 5:3), y aunque a los hombres evidentemente no se les permite jurar en el nombre del Espíritu Santo, y aunque El es llamado el Espíritu Santo, es cierto que El no es más santo que el Padre o el Hijo; la absoluta santidad es el primer atributo del Trino Dios.

2. Él tiene los atributos de Dios

(Gn. 1:2; Job 26:13; 1 Co. 2:9-11; He. 9:14)

3. Él Espíritu Santo ejecuta las obras de Dios

(Job 33:4; Sal. 104:30; Lc. 12:11-12; Hch. 1:5; 20:28; 1 Co. 6:11; 2:8-11; 2 P. 1:21)

4. Como se indica arriba, el uso de los pronombres personales afirma su personalidad.

5. Se presenta al Espíritu Santo en la Escritura como un objeto personal de fe

(Sal. 51:11; Mt. 28:19; Hch. 10:19-21)

Como un objeto de fe, Él es también Alguien a quien se le debe de obedecer. El creyente en Cristo, caminando en compañerismo con el Espíritu, experimenta su poder, su guía, su instrucción y su suficiencia, y confirma experimentalmente las grandes doctrinas concernientes a la personalidad del Espíritu, la cual es revelada en la Escritura.

PREGUNTAS

  1. ¿Por qué es necesario enfatizar la personalidad del Espíritu Santo?
  2. ¿Cuáles son algunas de las obras importantes del Espíritu las cuales demuestran su personalidad?
  3. ¿Hasta qué punto la Escritura indica que el Espíritu Santo es afectado como una persona por otros seres?
  4. ¿Qué términos bíblicos implican la personalidad del Espíritu Santo?
  5. ¿Cómo el hecho de que el Espíritu Santo es llamado Dios demuestra su igualdad con el Padre y el Hijo?
  6. ¿Qué evidencia sostiene la conclusión de que el Espíritu Santo tiene los atributos de Dios?
  7. ¿Cómo las obras del Espíritu Santo demuestran su deidad?
  8. ¿Cómo los pronombres personales usados para el Espíritu Santo confirman su personalidad?
  9. ¿Hasta qué punto la experiencia cristiana, en la cual el Espíritu Santo es el objeto de la fe y obediencia, sostiene su igualdad con el Padre y el Hijo?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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Dios el Hijo: Su regreso con sus santos


Este es el capítulo # 13 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

Puesto que el tema de este capítulo se confunde tan comúnmente con la venida de Cristo por sus santos, es importante que los dos acontecimientos sean estudiados juntos con el propósito de que puedan ser vistos los contrastes que aparecen en casi cada punto.

A. Acontecimientos importantes que preceden a la segunda venida de Cristo

Como será discutido más tarde en conexión con las profecías de los últimos tiempos, el periodo entre el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida de Cristo para establecer su reino se dividen en tres períodos bien definidos.

1. Seguirá al arrebatamiento un período de preparación en el cual diez naciones entrarán a formar una confederación en un resurgimiento del antiguo imperio romano.

2. Sobrevendrá un periodo de paz traído por un dictador en el área del Mediterráneo, comenzando can un pacto con Israel planeado para siete años (Dn. 9:27).

3. Sobrevendrá un tiempo de persecución para Israel y todos los creyentes en Cristo cuando el dictador rompa su pacto después de los tres años y medio. Al mismo tiempo él se convierte en el dictador mundial, abole todas las religiones del mundo en favor de la adoración de sí mismo, y toma control de todos los negocios en el mundo de manera que ninguno puede comprar o vender sin su permiso. Este período de tres años y medio se llama la gran tribulación (Dn. 12:1; Mt. 24:21; Ap. 7:14). En este período Dios derramará sus grandes juicios (descritos en Ap. 6:1 – 18:24). La gran tribulación culminará en una gran guerra mundial (Ap. 16:14-16). En el momento culminante de esta guerra, Cristo volverá para liberar a los santos, los cuales aún no han sido martirizados, para traer juicio sobre la tierra y para traer su reino de justicia. De los muchos pasajes que describen este período, es evidente que estos grandes movimientos de conmoción deben preceder la segunda venida de Cristo, y sería imposible contemplar la segunda venida a la tierra como inminente en vista de que estos acontecimientos aún no han tenido lugar.

B. Factores vitales relacionados a la segunda venida

  1. La Biblia enseña que el Señor Jesucristo retornará a la tierra (Zac. 14:4), personalmente (Mt. 25:31; Ap. 19:11-16), y en las nubes del cielo (Mt. 24:30; Hch. 1:11; Ap. 1:7). De acuerdo con todos los pasajes bíblicos, será un acontecimiento glorioso al cual todo el mundo verá (Ap. 1:7).
  2. De acuerdo a la revelación dada por Cristo mismo registrada en Mateo 24:26-29, su gloriosa aparición será como un relámpago brillando de este a oeste. En los días que preceden, descritos como “la tribulación de aquellos días”, habrá conmoción en el cielo, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo, y los mismos cielos serán conmovidos. En Apocalipsis 6:12-17 y 16:1-21 se dan más detalles. El retorno de Cristo será visto por todos en la tierra (Mt. 24:30; Ap. 1:7) “y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra” (Mt. 24:30), porque la gran mayoría de ellos son incrédulos que están esperando juicio.
  3. En su segunda venida a la tierra, Cristo es acompañado por santos y ángeles en dramática procesión. Esto se describe en detalle en Apocalipsis 19:11-16. Aquí Juan escribe: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y El las regirá con vara de hierro; y El pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: “REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”

El hecho de que ésta es una procesión en la cual Cristo es acompañado por todos los santos y ángeles santos indica que es gradual y puede llevar varias horas. Durante este período la tierra rotará, permitiendo al mundo entero ver tal evento. La segunda venida culminará en el Monte de los Olivos, el mismo lugar desde el cual Cristo ascendió a los cielos (Zac. 14:1-4; Hch. 1:9-12). En el momento que sus pies toquen el Monte de los Olivos, se partirá en dos y formará un gran valle extendiéndose desde Jerusalén en el este hasta el valle del Jordán.

  1. En su venida, Cristo juzgará primeramente a los ejércitos del mundo desplegados en la batalla (Ap. 19:15-21). Al establecer El su reino, congregará a Israel y les juzgará (Ez. 20:3-38) en cuanto a su dignidad para entrar en el reino milenial. En una forma similar El reunirá a los gentiles o “las naciones” y las juzgará (Mt. 25:31-46). El les traerá entonces en su reino de justicia y paz sobre la tierra, con Satanás atado y toda rebelión abierta juzgada. Más amplios detalles se darán en los últimos capítulos.

C. La segunda venida contrastada con el arrebatamiento

Como vimos en el capítulo anterior, existen muchos contrastes entre la venida de Cristo por sus santos y su venida con sus santos.

Los dos acontecimientos -la venida de Cristo por sus santos y su venida con sus santos- pueden distinguirse así (para abreviar, el primer acontecimiento será indicado por a), y el segundo acontecimiento por b):

  1. a) “Nuestra reunión con él”; b) “La venida de nuestro Señor Jesucristo” (2 Ts.:2:1).
  2. a) El viene como “la estrella de la mañana” (Ap. 2:28; 22:16; 2 P. 1:19); b) como “el Sol de Justicia” (Mal. 4:2).
  3. a) “El día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Co. 1:8; 2 Co. 1:14; Fil. 1:6, 10; 2:16); b) el “Día del Señor” (2 P. 3:10)
  4. a) Un acontecimiento sin señales; b) deben atenderse las señales de su proximidad (1 Ts. 5:4; He. 10:25).
  5. a) Un acontecimiento repentino, en cualquier momento; b) cumplimiento de la profecía que le precede (2 Ts. 2:2, 3).
  6. a) No hay referencia a la maldad; b) la maldad terminada, Satanás juzgado, el Hombre de Pecado destruido (2 Ts.:2:8; Ap. 19:20; 20:1-4).
  7. a) Israel sin cambios; b) todos sus pactos cumplidos (Jer.23:5-8; 30:3-11; 31:27-37).
  8. a) La iglesia quitada de la tierra; b) volviendo con Cristo (1 Ts. 4:17; Jud. 14-15; Ap. 19:14).
  9. a) Las naciones sin cambios; b) liberadas de la atadura de la corrupción (Is. 35; 65:17-25).
  10. a) La creación no cambiada; b) librada de la esclavitud de corrupción (Is. 35; 65:17-25).
  11. a) Un “misterio” nunca antes revelado; b) visto a través del Antiguo y Nuevo Testamentos (Dn. 7:13-14; Mt. 24:27-30; 1 Co. 15:51-52).
  12. a) La esperanza centrada en Cristo: “El Señor está cerca” (Fil. 4:5); b) el reino está próximo (Mt. 6:10).
  13. a) Cristo aparece como el Esposo, Señor y Cabeza de la iglesia (Ef. 5:25-27; Tit. 2:13); b) El aparece como Rey, Mesías y Emmanuel para Israel (Is. 7:14; 9:6-7; 11:1-2).
  14. a) Su venida no vista por el mundo; b) viniendo en poder y en gran gloria (Mt. 24:27, 30; Ap. 1:7).
  15. a) Los cristianos juzgados en cuanto a recompensas; b) las naciones juzgadas como para el reino (2 Co. 5:10-11; Mt. 25:31-46).
  16. Escrituras importantes: a) Jn. 14:1-3; 1 Co. 15:51-52; 1 Ts. 4:13-18; Fil. 3:20-21; 2 Co. 5:10; b) Dt. 30:1-10; Sal. 72. Notar todos los profetas; Mt. 25:1-46; Hch. 1:11; 15:1-18; 2 Ts. 2:1-12; 2 P. 2:1-3:18; Ap. 19:11-20:6.

PREGUNTAS

  1. Describir el período de preparación que seguirá al arrebatamiento de la iglesia.
  2. ¿Cuál es el grado del período de paz que seguirá al período de preparación, y cómo sobrevendrá?
  3. ¿Cuáles son las principales características del tiempo de persecución para Israel, el cual seguirá al tiempo de paz?
  4. ¿Cuál es el significado exacto del tiempo de la gran tribulación, y qué acarreará este período al fin?
  5. ¿Por qué sería imposible para el Señor Jesucristo venir y establecer su reino en la tierra hoy?
  6. Describir la apariencia de la segunda venida de Cristo tal como será vista por el mundo.
  7. ¿Cuál será la situación en la tierra y en los cielos en el tiempo de la segunda venida de Cristo?
  8. ¿Por qué se lamentarán todas las tribus de la tierra en el tiempo de la segunda venida?
  9. ¿Quién acompaña a Cristo en su segunda venida?
  10. ¿Cómo se puede afirmar que todo el mundo verá la segunda venida?
  11. ¿A qué lugar de la tierra retornará Cristo en su segunda venida, y que ocurrirá cuando sus pies toquen la tierra?
  12. ¿Cuál es el primer acto de juicio de Cristo en su retorno?
  13. ¿Qué hará Cristo con relación a Israel en su retorno?
  14. ¿Qué hará Cristo con relación a los gentiles en su retorno?
  15. ¿Qué contraste entre el arrebatamiento y la segunda venida aclara que éstos son dos acontecimientos diferentes?
  16. Nombrar algunos de los pasajes importantes de las Escrituras que se relacionan con el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo a la tierra.
  17. ¿Por qué la interpretación literal de la profecía hace que sea imposible hacer del arrebatamiento de la iglesia y la venida de Cristo para establecer su reino un mismo acontecimiento?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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Dios el Hijo: Su regreso por sus santos


Este es el capítulo # 12 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

A. Profecía que aun no se ha cumplido

La doctrina seleccionada para su desarrollo en este capítulo es uno de los temas más importantes de la profecía que todavía no se ha cumplido. El estudiante no debe olvidar que la profecía es la historia escrita de antemano por el Señor, y que ella es, por lo tanto, tan digna de ser creída como lo son otras partes de las Escrituras. Casi una cuarta parte de la Biblia estaba en forma de profecía cuando las sagradas páginas fueron escritas. Mucho de la profecía bíblica se ha cumplido ya, y en cada caso el cumplimiento ha sido la más literal realización de todo lo que se había profetizado. Tal como fue anunciado muchos siglos antes del advenimiento de Cristo, El vino en su humanidad como un hijo de Abraham, descendió de la tribu de Judá y de la casa de David y nació de una virgen en Belén. De igual manera, los detalles explícitos concernientes a su muerte, revelados en el Salmo 22, unos mil años antes de la venida de El al mundo, se cumplieron con admirable precisión.

La Palabra de Dios contiene mucha profecía que al presente está todavía en espera de cumplirse, y es razonable, así como honroso para Dios, que nosotros creamos que dicha profecía se cumplirá con la misma fidelidad que ha sido la característica de todas las obras y todos los actos de El hasta el día de hoy. La enseñanza de que Cristo volverá a esta tierra tal como El era cuando ascendió a la diestra de Dios -“Este mismo Jesús, en su cuerpo de resurrección y en las nubes del cielo” (Hch. 1:11)- es tan clara y extensamente presentada en las Escrituras proféticas, que ella ha sido incluida en todos los grandes credos de la cristiandad. Sin embargo, es una doctrina que debemos estudiar cuidadosamente y con espíritu de claro discernimiento.

En consideración con la profecía como se relaciona con la futura venida de Jesucristo, muchos estudiantes bíblicos distinguen la venida de Cristo por su Iglesia, refiriéndose al arrebatamiento (el tomar a los santos hacia el cielo), de su venida con sus santos para establecer su reino (su segunda venida formal a la tierra) para reinar por mil años. Entre estos dos acontecimientos se predicen varios eventos importantes tales como una iglesia mundial, la formación de un gobierno mundial con un dictador, y una gigantesca guerra mundial, la cual tendrá lugar cuando Cristo venga a establecer su reino. La venida de Cristo por su iglesia es el primer acontecimiento en estas series, si se interpretan literalmente las profecías.

Aunque los acontecimientos de los últimos tiempos, que ocurren después del arrebatamiento de la iglesia, son dados en muchas profecías en el Antiguo y Nuevo Testamento, la verdad de que Cristo vendría primero por su iglesia no fue revelada en el Antiguo Testamento y es específicamente una revelación del Nuevo Testamento.

B. Profecías del arrebatamiento

La primera revelación de que Cristo vendría por sus santos antes de que los acontecimientos de los últimos tiempos se cumplieran fue dada a los discípulos en el aposento alto la noche antes de la crucifixión de Cristo. De acuerdo a Juan 14:2-3, Cristo anunció a sus discípulos: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” Los discípulos no estaban de ninguna manera preparados para esta profecía. Habían sido instruidos, de acuerdo a Mateo 24:26-31, con respecto al glorioso retorno de Cristo para establecer su reino. Hasta este tiempo ellos no habían tenido indicios de que Cristo vendría primero para tomarlos de la tierra al cielo y por este medio quitarles de la tierra durante el tiempo de la tribulación que caracteriza el fin de la era. En Juan 14 está claro que la casa del Padre se refiere al cielo, que Cristo les iba a dejar para prepararles un lugar allí. El promete que, habiendo preparado un lugar, El vendría otra vez para recibirles allí. Esto significa que su propósito es tomarles de la tierra a la casa del Padre en los cielos. El apóstol Pablo amplía luego con amplios detalles este anuncio preliminar.

Escribiendo a los Tesalonicenses con respecto a estas preguntas en cuanto a la relación de la resurrección de los santos y la venida de Cristo por sus santos viviendo en la tierra, Pablo da los detalles de este importante acontecimiento (1 Ts. 4:13-18). El declara en los vs. 16-17: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” El orden de los acontecimientos de la venida de Cristo por sus santos comienza con el dejar su trono en los cielos y descender en el aire sobre la tierra. El dará una exclamación -literalmente “una voz de mando”~. Esto será acompañado por la triunfante voz del arcángel Miguel y el sonido de la trompeta de Dios. En obediencia al mandamiento de Cristo (Jn. 5:28-29), los cristianos que han muerto serán levantados de la muerte. Las almas de los muertos han acompañado a Cristo desde los cielos, como se indica en 1 Tesalonicenses 4:14 -“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él”-, y entrarán en sus cuerpos resucitados. Un momento después de que los muertos en Cristo sean levantados, los cristianos que viven serán “arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire”.

En esta manera toda la iglesia será sacada del escenario de la tierra y cumplirá la promesa de Juan 14 de estar con Cristo en la casa del Padre en los cielos.

Se dan más detalles de ello en 1 Corintios 15:51-58. Aquí la venida de Cristo por su iglesia se declara como “un misterio”, esto es, una verdad no revelada en el Antiguo Testamento pero revelada en el Nuevo Testamento (cf. Ro. 16:25-26; Col. 1:26). En contraste a la verdad de la venida de Cristo a. la tierra para establecer su reino, lo cual está revelado en el Antiguo Testamento, el arrebatamiento está revelado solamente en el Nuevo Testamento. Pablo, en 1  Corintios  15, indica que el acontecimiento tendrá lugar en un momento de tiempo, “en un abrir y cerrar de ojos”, que los cuerpos resucitados de los muertos los cuales serán levantados con incorruptibilidad, esto es, no envejecerán y serán inmortales, sin estar sujetos a muerte (1Co. 15:53).

En la Escritura está claro que nuestros nuevos cuerpos también serán sin pecado (Ef. 5:27; cf. Fil. 3:20-21). Los cuerpos de aquellos en las tumbas, así como aquellos vivos en la tierra, no son aptos para el cielo. Este es el motivo por el cual Pablo declara “todos seremos transformados” (1 Co. 15:51).

En contraste con la resurrección y al arrebatamiento de la iglesia, la resurrección de los santos que murieron antes de Pentecostés, o que murieron después del arrebatamiento, está aparentemente demorada hasta el tiempo de la venida de Cristo para establecer su reino (Dn. 12:1-2; Ap. 20:4). Los muertos impíos, sin embargo, no son resucitados hasta después de los mil años de reinado de Cristo (Ap. 20:5-6; 12-13).

C. Contrastes entre cristo viniendo por sus santos y su venida con sus santos

La teoría de que el arrebatamiento sucede antes del fin de los tiempos se llama teoría pre-tribulación, en contraste con la teoría post-tribulación, la cual hace de la venida de Cristo por sus santos y con sus santos un solo evento. La pregunta de cuál de estas teorías es la correcta depende de cuán literalmente se interprete la profecía.

Pueden verse un número de diferencias entre ambos acontecimientos:

  1. La venida de Cristo por sus santos para tomarlos hacia la casa del Padre en los cielos es obviamente un movimiento (desde la tierra al cielo, mientras que su venida con sus santos es un movimiento desde el cielo a la tierra cuando Cristo retorna del Monte de los Olivos y establece su reino.
  2. En el arrebatamiento, los santos que viven son arrebatados, mientras que ningún santo es trasladado en conexión con la segunda venida de Cristo a la tierra.
  3. En el arrebatamiento, los santos van al cielo, mientras que en la segunda venida los santos quedan en la tierra sin ser arrebatados.
  4. En el arrebatamiento, el mundo queda sin cambiar y sin juzgar y continúa en pecado, mientras que en la segunda venida el mundo es juzgado y se establece la justicia en la tierra.
  5. El arrebatamiento de la iglesia es una liberación del día de la maldición que sigue, mientras que la segunda venida es una liberación de aquellos que han creído en Cristo durante el tiempo de la tribulación y han sobrevivido.
  6. El arrebatamiento siempre se describe como un acontecimiento que es inminente, esto es, que puede ocurrir en cualquier momento, mientras que la segunda venida de Cristo a la tierra es precedida por muchos signos y eventos.
  7. El arrebatamiento de los santos es una verdad revelada sólo en el Nuevo Testamento, mientras que la segunda venida de Cristo a la tierra con eventos que le anteceden y siguen es una doctrina prominente en ambos Testamentos.
  8. El arrebatamiento se relaciona solamente con aquellos que son salvos, mientras que la segunda venida de Cristo a la tierra trata con ambos, salvos y los que no lo son.
  9. En el arrebatamiento Satanás no es atado, sino que está muy activo en el período que sigue, mientras que en la segunda venida Satanás está atado y vuelto inactivo.
  10. Como se presenta en el Nuevo Testamento, la profecía no cumplida se da ubicándola entre la iglesia y el tiempo de su arrebatamiento, el cual se presenta como un evento inminente, mientras que deben de cumplirse muchas señales antes de la segunda venida de Cristo para establecer su reino.
  11. En cuanto a la resurrección de los santos en relación a la venida de Cristo para establecer su Reino, en el Antiguo y Nuevo Testamento nunca se menciona el arrebatamiento de los santos vivos al mismo tiempo. Por consiguiente, tal doctrina sería imposible, puesto que los santos que viven necesitan mantener sus cuerpos naturales con el propósito de funcionar en el reino milenial.
  12. En la serie de acontecimientos que describen la segunda venida de Cristo a la tierra no hay lugar adecuado para un acontecimiento como el arrebatamiento. De acuerdo a Mateo 25:31-46, los creyentes y no creyentes están mezclados todavía en el tiempo de este juicio, el cual viene después de la venida de Cristo a la tierra, y es obvio que no ha tenido lugar ni el arrebatamiento ni la separación de los salvos con respecto a los no salvos en el descenso de Cristo del cielo a la tierra.
  13. Un estudio de la doctrina de la venida de Cristo para establecer su reino con los acontecimientos que preceden y siguen deja claro que estos acontecimientos no se relacionan a la iglesia sino más bien a Israel y los gentiles creyentes y no creyentes. Esto será explicado en el capítulo siguiente. La verdad de la inminente venida de Cristo por su iglesia es una verdad muy práctica. Los cristianos tesalonicenses fueron instruidos en 1 Tesalonicenses 1:10 a “esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, que nos libra de la ira venidera”. Su esperanza no era la de sobrevivir a través de la tribulación, sino la liberación de la ira de Dios que sería esparcida sobre la tierra (cf. 1 Ts. 5:9 y Ap. 6:17). Como se presenta en el Nuevo Testamento, el arrebatamiento es una esperanza reconfortante (Jn. 14:1-3; 1 Ts. 4:18, una esperanza purificadora (1 Jn. 3:1-3) y una expectativa bendita o feliz (Tit. 2:13). Mientras que el mundo no verá a Cristo hasta su segunda venida para establecer su reino, los cristianos verán a Cristo en su gloria en el momento del arrebatamiento y será para ellos “la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tit. 2:13). Para un detallado estudio de la doctrina del arrebatamiento ver The Rapture Question, por Walvoord (Grand Rapids: Zondervan, 1957).

PREGUNTAS

  1. ¿Qué proporción de la Biblia era profecía cuando fue escrita?
  2. ¿Cuál es el significado del hecho de que muchas profecías han sido ya cumplidas literalmente?
  3. ¿Cuál es la diferencia entre la venida de Cristo por sus santos y la venida de Cristo con sus santos?
  4. ¿Qué acontecimientos importantes ocurrirán entre ambos eventos?
  5. ¿Cuándo anunció Cristo por primera vez el arrebatamiento de la iglesia y que reveló Él acerca de esto?
  6. ¿Por qué los discípulos tuvieron dificultad en entender la primera mención del arrebatamiento?
  7. Describir el orden de los acontecimientos para la venida de Cristo por sus santos como se dan en 1 Ts. 4:13-18.
  8. ¿Por qué Cristo trae con El desde el cielo las almas de los cristianos que han muerto en el momento del arrebatamiento?
  9. ¿Por qué la venida de Cristo por su Iglesia se califica como un misterio en 1 Co. 15:51-52?
  10. ¿Qué hechos adicionales concernientes al arrebatamiento son sacados a luz en 1 Co. 15:51-58?
  11. ¿Qué clase de cuerpos recibirán aquellos arrebatados o levantados de la muerte?
  12. Si los santos del Antiguo Testamento no serán resucitados en el arrebatamiento, ¿cuándo lo serán?
  13. ¿Cuándo serán levantados los impíos?
  14. En vista de la enseñanza de la Escritura sobre el tema del arrebatamiento y la resurrección, ¿por qué la teoría de que toda la gente que será resucitada al mismo tiempo debe ser rechazada?
  15. Nombrar alguno de los contrastes importantes entre el arrebatamiento de la Iglesia y la segunda venida de Cristo a la tierra para establecer su reino.
  16. A la luz de estos contrastes, ¿qué argumentos pueden presentarse a favor del arrebatamiento pre-tribulación, opuesto al arrebatamiento post-tribulación?
  17. ¿Qué aplicación práctica se hace en la Escritura de la verdad del arrebatamiento en cuanto a nuestras vidas?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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El Poder del Evangelio


La santidad y la justicia de Dios requieren que pecadores sean eternamente separados de Él.  El ser aislado completamente y por toda la eternidad de ese amor por el cual hemos sido creados, sería como el arder con una sed constante que solamente puede convertirse más y más intolerable.  Sin embargo, Dios, misericordiosamente nos ofrece salvación de esa terrible condenación. “El evangelio de la gracia de Dios” declara que Dios se convirtió en un ser humano a través del nacimiento de una virgen, y que este Dios-hombre, sin pecado alguno, muriera por nuestros pecados, satisfaciendo así Su propia justicia y sufriendo el castigo eterno que nosotros merecemos; resucitó al tercer día  y todos aquellos que crean en Él serán perdonados y recibirán vida eterna como un don gratuito. La salvación es así de simple, y tan maravillosa y también debe ser predicada en esa simplicidad.

No son las credenciales académicas, ni la brillante oratoria o la persuasión del predicador, sino el evangelio puro es que convence a los oyentes. Nosotros no debemos, en nuestra sabiduría humana, fervor o celo,  tratar de adornar, mejorar o de alguna otra manera modificar el evangelio para hacerlo más atractivo a los que no son salvos. El evangelio presentado en su pureza intacta, es el mensaje que el Espíritu Santo honra para convencer y condenar aquellos que lo escuchan (Juan 16:8-11). ¡Esta verdad debe transformar y avivar a evangélicos nuevamente!

El que un individuo sea experto en la predicación del evangelio (la ciencia de homilética que es enseñada en los seminarios) y contrariamente a la creencia popular, en vez de ayudar, obstaculiza la comunicación del evangelio.  La habilidad de ser un buen orador o el conocimiento de las últimas técnicas del arte de vender pueden ser una ayuda en una profesión secular pero no en “la locura de la predicación.”  Para la efectiva predicación del evangelio en su forma intacta todas estas tácticas y supuestas capacitaciones del mundo secular deben ser puestas a un lado.

Aunque esta manera de pensar puede que aparentemente sea un poco extrema y en cierta manera en contra del punto de vista intelectual, podemos decir que esa fue la manera de enseñar del apóstol Pablo.  Pablo, quien era un Rabino capacitado e indudablemente era también un orador elocuente y con la habilidad y capacitación de influenciar una audiencia, sin embargo, cuando él predicaba el evangelio deliberadamente ponía a un lado su “excelencia de palabras o sabiduría” (1 Corintios 2:1) y muy cuidadosamente evitaba “las palabras enseñadas por sabiduría humana” (v 13).  Sabiendo muy bien que sus propias ideas, y habilidades persuasivas serían un obstáculo y no una ayuda,  el gran apóstol estuvo erguido en frente de la audiencia “con debilidad, y mucho temor y temblor” (v 3).  Así también debemos hacerlo nosotros.

Pablo declaró que  “no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo” (1 Corintios 1:17). Por lo tanto Pablo determinó que “ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5).  Muchos cristianos sinceros, sin embargo, hacen exactamente lo que Pablo evitaba hacer y están convencidos que el evangelio y el Espíritu Santo necesita la ayuda de eruditos académicos, de persuasión psicológica y de un moderno empaquetamiento promocional.  Por lo tanto, la fe de muchos creyentes de hoy en día se apoya en la sabiduría e intelecto del hombre en vez del poder de Dios y por lo tanto también puede ser debilitado por argumentos humanos.

El evangelio está siendo debilitado y hasta siendo negado por muchos individuos que supuestamente profesan ser Cristianos.  El Presidente Clinton, que afirma ser Cristiano, cuando se enteró que su ayudante legal, Vincent Foster, había cometido suicidio dijo lo siguiente: “Mi esperanza más profunda es que … su alma reciba la gracia y la salvación que su buena vida y sus buenas obras han hecho posible para que las pueda obtener”.  Durante un desayuno de oración en el cual Clinton estaba presente el Senador John Kerry leyó Juan 3:1-21 (omitiendo el verso 16), y dijo que Cristo estaba refiriéndose a una “renovación espiritual,” y que “en el espíritu de Cristo … Hindúes, Budistas, Musulmanes, Judíos, Cristianos” estaban reuniéndose y que “existe una renovación… con un nuevo Presidente y Vice Presidente…”  Billy Graham añadió, “Yo no recuerdo otra ocasión en la cual hayamos tenido unos momentos tan espirituales como los hemos tenido hoy”.

Los términos “espiritual” o “espiritualidad” pueden legitimar muchos errores.  “Espiritualidad” es ahora identificada con el ecumenismo y realzado por las técnicas de la Nueva Era.  La revista llamada “Christianity Today” (El Cristianismo actual) de Noviembre 1993, reporta favorablemente acerca de un aparente extenso movimiento hacia la madurez espiritual.  Desafortunadamente, en su promoción de la “espiritualidad” moderna, esta publicación está promocionando a Richard Foster y a sus técnicas de  “oración contemplativa”, que incluye pasividad y visualización por famosos ocultistas como Ignacio de Loyola (el fundador de los Jesuitas) y Agnes Sanford.  Muchos artículos describen el Catolicismo Romano como Cristianismo bíblico y legítimo. Refiriéndose a un extenso artículo en esta publicación el editor de la revista halaga al Católico Romano Místico llamado Thomas Merton como la persona que ha marcado el camino hacia una más profunda relación con Dios, pero Merton es un seguidor de la Nueva Era que ha rechazado el evangelio,  por consecuencia, si uno hace eso que él indica no puede conocer a Dios.

No son las metodologías ni técnicas sino es la verdad  y el amor que establecen la madurez espiritual en un creyente.  La única manera de profesar el amor de Dios y hacia otros es por la aceptación y la apreciación del evangelio ( 1 Juan 4:19).  Esa “antigua, antigua historia” revela el amor de Dios.  Aquellos que predican en verdad deben ser motivados y facultados por ese mismo amor.

Bueno, uno puede decir, “Yo no soy Pastor ni Predicador y por lo tanto el evangelio no aplica a mi persona”.   “La locura de la predicación” incluye compartir a Cristo hablando con un vecino sobre una cerca entre dos casas o con un amigo en el teléfono. El mandato de Cristo de “predicar el evangelio” y de “hacer discípulos” como lo dice la Gran Comisión en Mateo28:18-20 y en Marcos 16:15, es aplicada a cada Cristiano en el pasado, presente y futuro.  La realidad es bien clara si uno lee las palabras de Cristo: “id, y haced discípulos a todas las naciones … enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:20).  Los primeros discípulos de Cristo estaban supuestos a enseñar a los conversos a obedecer cada mandato que Él les había dado. Y también es así con nosotros hoy en día. Debemos obedecer todo lo que Él mandó a los primeros 12 discípulos.

Estas palabras de Cristo corrigen una serie de errores populares que se han propagado, como la idea de que la enseñanza de los cuatro evangelios era solamente para Israel o que debe ser obedecido solamente durante el Milenio y por lo tanto no es aplicable a la iglesia presente.  También es eliminada la idea del “evangelio del reino”, lo cual significa que aquello Cristo y los discípulos predicaron antes de la cruz, es de alguna forma diferente al evangelio que se predica hoy en día. Y una importante fuente del error de la iglesia católica, es que el papa sea el sucesor de Pedro y que solamente la jerarquía de sacerdotes, obispos, cardenales, etc. son los sucesores de los otros apóstoles, es también comprobado como falso. Cada converso a Cristo es mandado y habilitado por el Espíritu Santo a obedecer todo lo que Cristo mandó a los 12 apóstoles y por lo tanto deben actuar en cada capacidad por la que han sido entrenados y comisionados.

El evangelio es la única solución al efecto destructivo que el pecado tiene en nuestra vida diaria.  Y aún así muchos evangélicos han perdido la fe en el poder del evangelio y se imaginan que algo más se necesita, ya sea programas atractivos y persuasivos,  consejería psicológica o nuevas revelaciones por profetas modernos. Pablo se refirió a “la locura de la predicación”, porque el simple evangelio que él predicaba era despreciado.  Así también lo es en nuestro tiempo actual.

En contraste a la simplicidad y la pureza del evangelio presentado en la Escritura, nuevos métodos e innovaciones son empleados hoy en día.  El evangelio ya no es más considerado como suficiente para enseñanza espiritual. Lo que ahora es enseñado es  la creencia que la fe en el evangelio puede dejar una serie de demonios en la persona, demonios de pecados pasados y hasta de generaciones anteriores.  La Biblia dice que el que cree el evangelio es “una nueva criatura” en Cristo para quien “las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).  En el proceso de negar esta simple verdad, una “liberación” o un “rescate” es promocionado por ministros que se han empeñado en echar demonios que suponen se quedan dentro de los Cristianos.

El simple evangelio era todo aquello que los apóstoles necesitaban y usaban. Pero hoy en día muchas cosas son añadidas.  Tomemos por ejemplo la nueva creencia que muchos Cristianos (especialmente misioneros que han regresado de sus misiones) debido al “stress” o “agotamiento” han desarrollado múltiples personalidades, lo cual es otra herejía de la psicología.  Esta “liberación” supuestamente se hace guiando cada “personalidad” a la fe salvadora en Cristo.  Otra nueva novedad es aquella llamada “ mapeo espiritual” la cual es definida como “una técnica complicada y controversial que ha sido desarrollada por el misiólogo C. Peter Wagner, quien afirma identificar zonas satánicas en una ciudad…”

De acuerdo a una publicación por la organización llamada ” Informe Religioso Nacional e Internacional ” ya se ha desarrollado “una metodología para descubrir obstáculos específicos que impiden la ganancia de almas en varias zonas en Norte América” y esta técnica o metodología ha sido desarrollada por la organización llamada “El Mapeo Espiritual de Consulta de Norte América.”

Esta metodología fue presentada a una serie de líderes religiosos que incluyendo a 130 pastores, líderes laicos y misioneros de 30 estados y provincias.  Este evento fue patrocinado por el “Grupo Centinela” de Lynnwood, Washington.  El presidente de esta institución, George Otis, Jr. dijo: “la influencia creciente de poderosas fuerzas espirituales en el continente nos motiva a hacer tales investigaciones.”  Una guía o un “mapa espiritual” fue distribuida a los participantes de esta conferencia para que pudieran orar por la liberación de esclavitudes sociales, alianzas, lealtades y barreras espirituales en sus respectivas comunidades. Esta guía incluía 200 preguntas de descubrimiento, advertencias metodológicas y recomendaciones de cómo navegar en el Internet.  Lisa Otis, otra representante del “Grupo Centinela” dijo que los métodos de investigación incluyen entrevistas, observaciones y guías para oraciones.  Este grupo ha planeado siete conferencias regionales con las expectativas que estas reuniones resulten en desarrollar oraciones eficaces y una estrategia evangelística.

Las preguntas no se hacen esperar.  ¿Nuevas fuerzas espirituales?  ¿Hay acaso una nueva raza de demonios más ingeniosa, más hábil y más poderosa que aquellos que la iglesia ha tenido que enfrentar en el pasado?  Si el evangelio necesita tal ayuda, ¿por qué  no lo dice la Biblia?  ¿Por qué estos métodos no fueron enseñados y practicados por Cristo y por los apóstoles?  ¿Cómo es posible que Pablo haya “trastornado el mundo entero” (Hechos 17:6) a través del evangelismo durante la época del poderoso y  pagano Imperio Romano sin emplear estas técnicas?  ¿Hubiera acaso Pablo sido más eficaz  si hubiera usado “mapeo espiritual” y hubiera empleado la nueva “metodología para descubrir barreras específicas para ganar almas?

No cabe duda que Corinto, la ciudad Griega más espléndida y más próspera, la meca del comercio entre el Este y el Oeste, estaba esclavizada por Satanás como cualquier ciudad lo está siendo en nuestro tiempo presente.  El culto a Afrodita, la diosa del amor y de la belleza, cuyo ejemplo mítico incentivó la promiscuidad sexual y la perversión, las cuales habían estado en existencia en ésa ciudad por mucho tiempo.  Cuando Pablo llegó a Corintio en el año 50 AD, el enorme e imponente Templo de Apolo había por 600 años dominado el centro comercial de la ciudad (donde la mayoría de la carne que se vendía era primero ofrecida a los ídolos). Y aún así no tenemos ningún indicio que Pablo empleó ninguna clase de “mapeo espiritual” para identificar los poderes demoníacos de la ciudad de Corinto.  Él  dependió sola y enteramente en el evangelio para rescatar a los paganos de las garras de Satanás: “Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado” (1 Corintios 2:2).

O tomemos por ejemplo la ciudad de Éfeso, cuya riqueza era en gran parte por la venta de imágenes de la diosa Diana.  Su templo era el centro de la vida en esa ciudad y, como siempre es el caso que respecta a la idolatría, también incluía prostitución, orgías sexuales y toda depravación.  Si existía una ciudad que realmente estaba esclavizada por Satanás y sus secuaces era Éfeso.  Y aún así, sin “mapeo espiritual” o cualquier otra técnica de “liberación” que son promulgadas hoy en día, multitudes vinieron a Cristo y la iglesia que se estableció en esa ciudad fue una de las más fuertes y una de las más fieles a la verdad de Cristo.  Sí, Pablo nos hace recordar que nuestra lucha no es contra la sangre y la carne, sino en contra de principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales (Efesios 6:12).  Él no dio ninguna indicación que estos poderes demoníacos  debieran ser mapeados o seguidos o que se emplearan métodos psicológicos para confrontar las supuestas múltiples personalidades.  Los creyentes deben estar firmes en la fe, tomando la armadura de Dios, y la única arma es “la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios” (Efesios 6:17).

Como el clásico himno nos dice “la antigua, antigua historia de  Jesús y Su amor es renovado siempre ” y Él es amado por “aquellos quienes lo conocen mejor”.  Nunca progresaremos, aún en la eternidad, a una experiencia más elevada espiritual o un entendimiento más elevado, de aquello que la fe nos da en el simple evangelio, el evangelio de la salvación.  Dios nos amó tanto que se convirtió en un ser humano y aunque fue odiado, rechazado, despreciado, y crucificado, murió en nuestro lugar para reconciliar pecadores a Él mismo, murió para rescatar a las almas, y es Él el manantial de amor, de gozo y de adoración en el cielo.  Durante toda la eternidad nunca tendremos una canción mejor que “la antigua, antigua historia”, la cual es siempre nueva.

“Digno eres… porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios” (Apocalipsis 5:9).  Este es el halago más alto para los redimidos en la presencia de Dios.  Aquí está el secreto del gozo para aquellos quienes habitarán en el cielo. ¿Por qué hay Cristianos deprimidos, inseguros, egoístas, con su mente en cosas de este mundo y no expresan el amor, el gozo, la paz y la victoria en Cristo?  “La antigua, antigua historia de Jesús y Su amor” se ha transformada en algo viejo para ellos, en algo descuidado y olvidado.  Ellos no necesitan un consejo basado en la psicolgía, sino un regreso a su “primer amor” (Apocalipsis 2:4).  Necesitamos meditar constantemente sobre esta maravillosa verdad, el simple evangelio, que por sí solo inflama el amor genuino y una sincera gratitud que debemos continuamente expresar a nuestro Señor.

Sería digno de elogio que si alguien que estuviera interesado en conocer a Dios mejor, estudiara el idioma Griego.  Sin embargo, si la competencia o habilidad en ese idioma fuera esencial para conocer la Palabra de Dios y para llevar una vida Cristiana más fructífera, entonces uno supondría que los Griegos fueran los que más cerca están de Cristo y que son los más fructíferos de todas las gentes y Dios nos hubiera indicado que todos deberíamos saber el idioma Griego.  Indudablemente los Griegos durante los tiempos de Cristo y de Pablo sabían su lengua nativa mucho mejor que los eruditos en el idioma Griego en nuestro tiempo presente, pero ellos tenían tanta dificultad en vivir por Cristo como  tiene cualquiera.  La relación amorosa que Dios desea requiere solamente un corazón sincero, un corazón creyente en el cual el amor de Cristo pueda crecer.

“O, la maravilla de todo” dice el escritor de tal himno, “¡es que Dios me ama!”  Es algo tan simple que hasta un niño puede creerlo y al mismo tiempo es algo tan profundo que tomaría toda la eternidad para empezar a penetrar las profundidades de tal amor.  El amor de Dios es revelado en el hecho que Cristo haya muerto por nosotros.  Seguramente que aquellos que hayan experimentado ese amor deben estar impulsados por ese amor para decir a otros de la asequible salvación por la gracia de Dios. Únicamente esa apreciación de la gracia y del amor de Dios que es despertado por el evangelio transforma pecadores en santos gozosos y victoriosos y continúa manteniendo a los santos en gozo y en victoria ahora y por toda la eternidad.

Escrito por: Dave Hunt

Primeramente publicada en 1993 bajo el título: “The Power of the Gospel”

Fuente: The Berean Call

Comentario de Hebreos por el Dr. J. Vernon McGee


Compartimos los estudios del Dr. J. Vernon  y de su ministerio: “A través de la Biblia”, en esta ocasión las notas y comentarios de la carta a los Hebreos.

También puedes ir a este link y tener otros estudios de este mismo autor.

Estos estudios están disponibles en Obrero Fiel, el audio de acá está ligado con esa página. Lo puedes oír desde acá mismo.

La descarga de los archivos lo puedes hacer más abajo en el link que disponemos para este fin.

Comentarios de la carta a los Hebreos

Capítulo 1 – ESCUCHAR COMENTARIO DEIntroducción…..1:1-2…..1:2-3…..1:3-7…..1:8-2:4

Capítulo 2 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:8-2:4…..2:5-10…..2:10-17…..2:18

Capítulo 3 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:1-6…..3:7-10…..3:11-15…..3:16-4:8

Capítulo 4 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:16-4:8…..4:9-13…..4:14-16

Capítulo 5 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:1-7…..5:7-14

Capítulo 6 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 6:1-5…..6:6-20

Capítulo 7 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 7:1-2…..7:3-19…..7:20-8:2

Capítulo 8 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 7:20-8:2…..8:3-6…..8:6-13

Capítulo 9 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 9:1-7…..9:8-24…..9:25-27…..9:28-10:18

Capítulo 10 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 9:28-10:18…..10:19-36…..10:26-39

Capítulo 11 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 11:1-3…..11:3-6…..11:5-7…..11:8-19…..11:20-30…..11:31-34…..11:35-40

Capítulo 12 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 12:1-2…..12:3-8…..12:9-15…..12:16-24…..12:25-13:6

Capítulo 13 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 12:25-13:6…..13:7-16…..13:17-25

Acá los puedes bajar a tu equipo

La penetración de la metafísica en la iglesia cristiana


Introducción:

Lo que en adelante voy a exponer está sucediendo desde hace unos 30 años. Me sentí motivado a hacerlo al ver apartes de predicaciones de algunos líderes cristianos reconocidos en el ámbito americano en donde enseñaban principios metafísicos con ropaje cristiano sacando textos bíblicos de su contexto y violando de manera absurda los principios hermenéuticos que guían la interpretación de los mismos. Tengo que confesar la profunda tristeza que hay en mi corazón por estas cosas.

Antes de iniciar con el análisis, quiero delinear los objetivos de este documento, aclarando que lo que aquí se va a exponer no es producto de un fanatismo malsano, ni de un cristiano que ve la herejía en todas partes. Añado además que lo que manifestare no es nuevo, pero preocupa que por muchos años y ahora en este tiempo con más fuerza desde los pulpitos cristianos se enseñen estos pilares de la metafísica como si fueran verdades bíblicas, manipulando de manera (Intencional o no, no lo sé), increíble la Escritura. No cuestionare a nadie en especifico ni daré nombres para no herir susceptibilidades, solo me limitare a decir lo que está ocurriendo y a demostrar con las escrituras (O con la ausencia de estos principios metafísicos de la misma), la falsedad de las “verdades” que hoy se enseñan como principios divinos. Al terminar de leer este documento la conclusión a la que Ud., querido lector debería llegar es la de desechar todas estas enseñanzas por no ser Bíblicas, mentiras y muchas veces medios de manipulación para la oveja ingenua que esta confiando en el maestro que tiene al frente y lo tiene por digno de confianza. Los objetivos de este documento son:

  1. Dar una breve explicación de lo que es la metafísica y sus principios o pilares (Así lo llaman los metafísicos) fundamentales.
  2. Como llegaron estas enseñanzas a la Iglesia cristiana.
  3. Analizar lo que hoy se enseña por parte de algunos predicadores y confrontarlo con las Escrituras.
  4. El efecto de estas enseñanzas en la Iglesia cristiana Hoy.
    En el propósito de cumplir los objetivos antes trazados, se desarrollara el documento en el mismo orden propuesto.

I. Explicación de lo que es la metafísica y sus principios o pilares fundamentales

Mis pretensiones en los siguientes párrafos no es dar una cátedra sobre metafísica, sino exponer en forma breve lo que esta dice para después comparar. Antes de iniciar quiero decir que la metafísica tiene alrededor de 300 años.

La metafísica es una filosofía de carácter esotérico. En su esencia busca que el hombre se rija por los siguientes principios básicos:

  • El hombre en si es un dios, con la misma capacidad creadora de Dios.
  • El hombre debe ir escalando o descendiendo posiciones en el mundo espiritual de acuerdo al comportamiento aquí en la tierra. Para esto cuenta, según la metafísica con la posibilidad de reencarnar para así ir en el proceso durante toda la eternidad. Ejemplo si Ud. en esta vida ha sido malo, recibirá el castigo en la próxima reencarnación la cual será seguramente en un animal horrible (Serpiente, camaleón, sapo, etc.).
  • Existen formulas para cambiar la realidad.

¿Que usa la metafísica para según ellos utilizar la capacidad creadora que hay en el ser humano y cambiar la realidad?

Me referiré aquí a los principios metafísicos que creo más arraigados en algunas iglesias cristianas hoy. Lo digo, porque he escuchado predicadores enseñándolos.

  • En primer lugar está el mentalismo:
    ¿Qué es el mentalismo?: El mentalismo es el principio metafísico según el cual el ser humano con solo pensar puede crear, es decir imagino, pienso algo, sueño y eso se debe materializar. Lo anterior se refiere a lo que sea. Ud. puede pensar lo que sea, desear lo que sea, soñar lo que sea y eso se tiene que hacer realidad. Por otro lado está el pensamiento positivo.
  • En segundo lugar está el poder del decreto:
    ¿Qué es el poder del decreto?: Es el principio metafísico según el cual mis palabras tienen poder creativo. Con solo decirlo y repetirlo varias veces ya esta, tiene que suceder.
  • En tercer lugar está el poder de la afirmación:
    ¿Qué es el poder de la afirmación?: Es el principio metafísico según el cual por el solo hecho de repetirle a alguien muchas veces una cosa, está en primer lugar va a ser creída por la persona que lo oye y en segundo lugar, luego de ser creída se va a hacer realidad en el oyente. Tiene que ver con el segundo.
  • En cuarto lugar la ley de causa y efecto. Todo lo que haces tiene un efecto que se manifiesta en tu vida.

Los Cuatro principios metafísicos antes descritos, tienen un mensaje básico: “El hombre está en capacidad de cambiar su realidad por lo que piensa y por lo que dice. Esto se debe a que el hombre es un semidiós y por ende tiene su misma capacidad creadora de Dios”.

Ud. puede comprobar todo lo que estoy diciendo leyendo un libro de metafísica, pero mi consejo es que si quiere hacerlo, lo haga en compañía de una persona formada en las escrituras porque el espíritu de error es muy sutil y puede terminar confundido.

II. Cómo llegaron a estas enseñanzas a la iglesia cristiana

Pasamos a analizar algunas de las causas que impulsaron el auge de la metafísica en la Iglesia, y que ingenuamente las ovejas no se han dado cuenta.

El afán del liderazgo americano por innovar con el fin de atraer y mantener la gente.

– Todas estas enseñanzas son originarias de Estados Unidos. El liderazgo americano en su afán de mantener el fervor en las iglesias, cada cierto tiempo impulsa una nueva ola o moda. Se pueden mencionar varias en los últimos 30 años. La entrada de la metafísica a la Iglesia hace unos 25 años (Tuve en mis manos hace 18 años por primera vez el libro “Lo que dices recibes” de un escritor americano, por lo menos hasta donde yo sé), luego vino el movimiento profético (Aun hoy en día hay cristianos reconocidos que se dicen ser profetas autorizados por parte de Dios, lo interesante es que sus profecías nunca se cumplen y cuando hay indicios de algo que dijeron se atribuyen la profecía como cierta, es mas justifican sus falsas profecías diciendo que son bastantes acertados, pregunto ¿Pueden ser estos hombres verdaderos profetas de Dios?), el de liberación, libros como Cerdos en la sala, Principios de liberación de Marzullo y otros entraron en auge, después vino el movimiento de la teología de la prosperidad y ahora el movimiento apostólico. Lamentablemente hoy hay una revoltura impresionante donde todos estos ingredientes de alguna otra forma intervienen en ministerios reconocidos. Buen numero de líderes latinoamericanos han tomado todo este cumulo de enseñanzas como ciertas provocando una confusión de grandes proporciones. Es más han surgido innovaciones dentro de la Iglesia de corte latino. Lo que encontramos entonces es que el afán de innovar contagio al liderazgo de la región. Hay que añadir que si eso lo hicieron porque la gente se iba y no se mantenía en las Iglesias, no es el caso nuestro y segundo estuvo mal hecho.

El afán por ganar gente para demostrar su poder ministerial.

Se da hoy una competencia velada entre los diferentes ministerios. Aunque en su gran mayoría usan un lenguaje común (El de moda), cada cual busca la forma de sobresalir. Sea con una nueva revelación, con la publicación de un libro, con la capacidad de convocatoria, etc. Se recurre a las más diversas estrategias para llenar las iglesias, estadios o parques. De ahí que algunos no se conformen con el humilde llamado a ser pastores ascendiéndose ellos mismos a apóstoles. En ese afán de sobresalir se echa mano de lo que sea para sacar un nuevo mensaje. Eso fue lo que ocurrió con la metafísica y el peligro sigue latente hoy. La cuestión no consiste en tener discípulos sino tener números. Nuevas revelaciones están a la orden del día.

El afán por tener control sobre la gente para que esta apoye sus ministerios.

Con el fin de controlar de alguna forma a la gente para que esta aporte para sus ministerios, estos enseñan lo que la gente quiere oír y además manipulan con sus enseñanzas a las ingenuas ovejas para que suelten el dinero. (Aquí no voy a decir nada sobre que hacen con el dinero). Eso paso y pasa con la metafísica, veamos porque: En primer lugar la metafísica tiene un mensaje yoista (Basado en el hombre), y no en Dios. Dios no es necesario según la metafísica, debido a que el hombre todo lo controla con su mente, cambia la realidad con su mente y cambia la realidad con sus palabras. En otras palabras el hombre es un dios. Imagínense semejante mensaje, si Dios no es necesario ¿Para que le obedezco, para que me comprometo con El?, ¿Si ven el malévolo mensaje detrás de todo esto? Lea esto: “Nunca, jamás el hombre podrá ser igual a Dios. Es cierto que el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios pero en sus virtudes morales, jamás esto se puede aplicar a la condición de Dios mismo”. El mensaje de hoy es el que la gente quiere oír, es un mensaje que promueve el egoísmo y me aleja del principio divino de amar a mi prójimo. Consiga para Ud. y listo. Si Ud. es prosperado aleluya, no tiene que darle al hermano necesitado ni al pobre por que este también está en la capacidad de ser prosperado y si no lo es esta en pecado y bajo maldición por que no le da dinero a ciertos ministerios. ¿Puede Ud. concebir y creer que esto es cierto? ¿Estará Dios de acuerdo con semejante barbaridad? Le invito a que lea la parábola de los talentos y el juicio a las naciones en Mateo 25. Por último, el que no esté de acuerdo con estos hombres de nuevas revelaciones, no van a prosperar, serán malditos y se quedaran estancados. Eso dicen ellos.

III. Qué se enseña hoy en algunos púlpitos

Cuatro palabras que tienen que ver con la metafísica.

  • Visualización o Soñar: Basta con mirarlo en tu mente por fe, y se hará realidad lo que esperas. Ahora pregunto: ¿En que esta puesta la fe?, en lo que estoy viendo en mi mente y soñando despierto. La visualización es una técnica metafísica que también usan los de la nueva era. ¿Cómo es posible que semejantes herejías sean enseñadas en nuestros pulpitos? Fe en el hombre y no en Dios. En el principio de los años 90, dos ministros americanos denunciaron las cosas que estaban sucediendo, en el libro la “Seducción de la Cristiandad” (Dave Hunt y T.A.McMahon), de editorial portavoz. Ante esto tengo dos cosas que decir: En primer lugar la palabra visualización no aparece en la Biblia. En segundo lugar, la utilización de textos bíblicos fuera de su contexto y con interpretaciones totalmente amañadas para apoyar esta técnica, constituye una falsedad inmensa y una violación a la integridad de las Escrituras y por ende una total falta de respeto, reverencia y temor hacia Dios, además de un crimen contra la Iglesia del Señor. Hebreos 11:1, Isaías 26:3 y otros han sido utilizados fuera de toda consideración hermenéutica. No puedo estar de acuerdo con esto. En cuanto a soñar todavía es más inaudito. Mejor dicho Dios no tiene el control, Yo lo controlo con lo que pienso (Visualizo y sueño), que tal Dios como un medio y no como un fin.
  • Imaginación: Solo con imaginarlo es suficiente. Por demás absurdo al igual que el anterior.
  • Positivismo: No es mi deseo afirmar que ser positivo es malo. Yo soy positivo porque creo y amo a Dios que es todopoderoso, soy su hijo y El tiene cuidado de mi y sé que las cosas que estén sucediendo y sucedan en mi vida El las usara para sacar el mejor provecho para mí. El es Dios fiel y eso es lo que me hace ser positivo. El positivismo en la metafísica es pensar positivo para que te vaya bien. Otra vez el hombre determinando o cambiando la realidad como si tuviera la virtud para hacerlo. (Ejemplo: Si alguien tiene cáncer, para ser sano solo tiene que pensar que va a vivir muchos años, que no se va a morir y además de eso hacer un decreto (Oración o párrafo completo, donde lo exprese.). La solución está en el hombre, otra vez lo repito. Y si esta en el hombre Dios que?
  • El Poder Del Decreto: Han oído estas palabras en alguna parte:
    • Yo Decreto.
    • Yo Declaro.
    • Yo Profetizo.

No me mal interprete todavía. Lea. En primer lugar la palabra decreto en la Biblia tiene dos usos: El primero tiene que ver con lo que Dios ha mandado y se usa en el antiguo testamento para referirse a ley. En segundo lugar se utiliza como una figura jurídico-legal para que los gobernantes le dieran órdenes a sus gobernados. Por ejemplo los decretos de Ciro y Artajerjes en el antiguo testamento y los del cesar en el nuevo. Nunca se menciona en las Escrituras la palabra decreto como una orden que yo puedo dar para que Dios haga algo o yo determine que algo se haga realidad. En el caso de declarar es igual. Nuevamente nunca se usa la palabra declarar en las Escrituras en estos términos. El caso de la profecía es igual por el tratamiento que hoy se le da. Algunos asumen que lo que ellos profeticen eso sucederá, es igual a las otras dos. El término que se usa también es soltar la palabra y ya está. Pregunto qué clase de atrevimiento es este?. Quien soy yo para que lo que yo diga suceda?. Porque mejor no oramos de manera más humilde y decimos a Dios:

Padre tu palabra dice o Padre con base en tu palabra. Aquí lo importante es: Lo que Dios ha dicho, no lo que yo diga. Ud. me puede decir es que yo soy hijo de Dios, y yo le digo eso es cierto, pero ser hijo no lo hace igual a Él.

  • El poder de la afirmación: En cuanto esto, en estos últimos días me dio mucha tristeza oír a un ministro que aprecio mucho enseñar sobre esto. Créanme que en lo profundo de mi corazón pienso y creo que él no sabe lo que está diciendo. Dos cosas pudieron haber sucedido: La primera, lo escucho de alguien a quien él considera superior a él y lo tomo como cierto, y dos lo leyó en algún libro. Su error fue no haberlo comprobado con las Escrituras. A ver, imagínese a Ud. en la tarea de decirle a su hijo todos los días tu vas a ser presidente de Colombia, alcalde de tu ciudad, etc, lo repites una y otra vez. De acuerdo a esta enseñanza, llegara un día que estarás hablando con tu hijo y el te dirá: “Papi cuando yo sea o alcalde”. Listo ya quedo, suficiente, seguro sucederá. El se lo creyó y sucederá. Qué cosa más absurda. Si mis intereses son los del Reino mi interés debe ser el Reino, más bien oro al Señor y le digo Jesús es el deseo de mi corazón que mis hijos se preparen tanto secular como espiritual y teológicamente y después gasten su vida en servirle. Sobra decir que las Escrituras jamás enseñan estas cosas. Todas estas cosas tienen un denominador común el positivismo. Hay que ser positivos. Este no es el fundamento para la fe. Veamos a Jesús:

En el mundo tendréis aflicción pero confiad yo he vencido al mundo. Juan 16:33.

Algunas de las bienaventuranzas. Mateo 5:1-12.

Lea Mateo 16:21-28.

Lea Mateo 24.

Lea Mateo 25:31-46.

Los metafísicos consideran a Jesús como uno de ellos y toman algunas de sus enseñanzas para acomodarlas a lo que ellos creen. Si lo anterior fuera cierto, Jesús hubiera ejecutado la obra de la salvación sin ir a la cruz, solo pensando, hablando y afirmando un decreto más o menos así: “Son limpios de pecado, son salvos, heredaran la vida eterna, serán fieles y verdaderos discípulos, son libres de la esclavitud y ahora consumado es”. Lo hubiera repetido unas 100.000 veces y listo la humanidad hubiera sido salva. Entonces ¿Por qué Jesús fue a la cruz si tenía otra alternativa?, lo anterior también mete a Dios en la misma cesta y a los hombres con la misma capacidad creadora. Que absurdo y que falsedad. Como pretende la metafísica igualarnos a Dios. Por eso es tan grave que predicadores muy conocidos y con mucha fama enseñen estas cosas, desviando a las ingenuas ovejas de la verdadera fe, no hay derecho.

Veamos a Pablo:
– 2 De Timoteo 2:1-13.
Veamos a Pedro:
– 1 De Pedro 2:21-25.

Estas son solo algunas citas para mostrar que Jesús, Pablo y Pedro utilizaron lenguaje que para los predicadores de hoy se puede considerar negativo. Sera que las advertencias de Jesús de tinte negativo, al igual que Pablo y Pedro, no tienen que ser tenidas en cuenta por nosotros los cristianos. Hay que sacarlas de la Biblia o que hacemos con ellas. Fíjense la enseñanza de Jesús en Mateo 7:24-29. El fundamento que aquí se presenta para que la casa (El discípulo, el cristiano), no se caiga es la roca (Jesús, La palabra y su enseñanza, es decir las Escrituras). Cualquier otro fundamento no resiste la dificultad. Le aconsejo no se arriesgue a colocar la base de su fe sobre arena (Todas estas enseñanzas mencionadas aquí), a menos que se quiera exponer a que su fe se derrumbe. Hoy todo puede estar bien, pero que pasara cuando venga la dificultad. Me pregunto: ¿Sera que Jesús, Pablo y Pedro calificarían para miembros de estas iglesias que predican metafísica?

La versión evangélica de la ley de causa y efecto es la ley de la siembra y la cosecha. Tal ley no existe en la Biblia y los textos utilizados para respaldarla son mal interpretados, sacados fuera de contexto y su aplicación esta lejos de toda hermenéutica seria. No hay antecedentes históricos en la Iglesia Cristiana de que alguna vez se haya practicado. Desafortunadamente estas enseñanzas son utilizadas para sacar dinero de las ovejas sea intencional o no, Dios lo sabe, lo que si es cierto es que tendrán que dar cuenta por ello.

IV. El efecto de estas enseñanzas en la iglesia cristiana de hoy

La sutil desviación de la Fe verdadera. Ingenuamente la gente pone la fe en sí misma y no en Dios.
El delirio de un poder que no existe. Hay un afán por demostrar poder. Se supone que este poder es porque Dios me usa, la cuestión es que Dios no me usa, yo soy el que pretendo usar a Dios.

La confusión de mucha gente sincera. Mucha gente que con sinceridad va a buscar a Dios, se confunden al encontrar que la enseñanza no es la Escritura, es metafísica, nueva era, administración, etc.

La llegada y la salida de mucha gente. Es cierto que mucha gente llega a la Iglesia, buscando a Dios con sinceridad en su corazón pero al tiempo se sienten defraudados y se van a veces a otras Iglesias (En porcentaje pequeño) y a veces al mundo. (En mayor porcentaje). De esto ya hay casos que mostrar.

La división de la Iglesia. Desafortunadamente hoy en día iglesias cristianas se han dividido a causa de estas enseñanzas.

El tropiezo para muchos no creyentes. Que cree Ud. ¿Que pensara el no creyente conocedor de estas cosas, al ver a la Iglesia cristiana utilizando principios metafísicos? De hecho se dan cuenta de la manipulación con fines económicos. Una mujer recién convertida, y que en tiempo atrás fue practicante de la metafísica, fanática de cierto canal de televisión al leer el material que estoy compartiendo, dejo de verlo al darse cuenta que no había diferencia entre lo que ella había aprendido sobre metafísica y lo que enseñaban en ese medio de comunicación.

Lo más lamentable es el pobre fundamento que reciben los que asisten a estas iglesias, lo que los lleva a ser pseudodiscipulos.

El desplazamiento de la Escritura por enseñanzas heréticas.

Los culpables de que mucha gente se desvie y corra el riesgo de perderse son los que enseñan estas cosas. Ciegos guías de ciegos como le dijo Jesús a los fariseos.

Cabe anotar también, que el exceso de confianza en los maestros no esta respaldado por las escrituras. En muchos pasajes se advierte acerca de la falsa enseñanza. El ejemplo mas claro de lo que hoy debemos hacer los creyentes es el que esta en el libro de los hechos (los cristianos de Berea). Pablo, el apóstol les enseñaba y ellos llegaban a la casa a escudriñar si lo que el apóstol les decía era cierto. No sabemos cuál fue la reacción de Pablo (Pues supongo que el sabia que ellos hacían esta verificación), lo que si sabemos es que la Biblia no registra cual fue y también que el mismo apóstol advirtió en muchas ocasiones en las epístolas sobre ser maestro fiel y no dejarse engañar de los falsos maestros. Además escribió: Examinadlo todo retened lo bueno desechad lo malo. Entonces, podríamos decir que si la responsabilidad mayor esta en aquellos que enseñan falsedad traicionando la confianza de la gente, también le cabe responsabilidad a aquellos que los escuchan y no comprueban la veracidad de lo que les esta siendo enseñado.

Conclusión:

  1. Todo esto fue profetizado por Jesús y Pablo también se lo escribió a Timoteo.
  2. Cada uno responderá ante Dios por el uso indebido de las Escrituras y por introducir herejías en la Iglesia.
  3. No necesitamos innovar. Nuestra fe y nuestro fervor tienen que estar sostenidos en primer lugar por nuestra relación con Jesús. Amarlo, obedecerlo y seguir fielmente sus enseñanzas contenidas en las escrituras es suficiente. Nada de técnicas de mercadotecnia para usar en evangelismo.
  4. No necesitamos las iglesias abarrotadas de gente sin compromiso y sin una verdadera conversión. Tenemos que producir discípulos fieles que permanezcan hasta la muerte. La Palabra dice que el Espíritu Santo Convencerá al mundo de pecado, de juicio y de justicia. El que atrae a la gente hacia Jesús es El, nosotros solo somos instrumentos. Dejemos de lado las estrategias humanas y oremos a Dios que nos de la gracia de ser usados por El para hacer verdaderos discípulos.
  5. Nadie puede pretender controlar a la Iglesia de Cristo para alcanzar sus objetivos particulares. El objetivo de la Iglesia es el establecimiento del Reino De Los Cielos y no el de alguien en particular.
  6. Como cristianos estamos en la obligación de defender la verdad bíblica. Cuantos murieron por la causa de Cristo, cuantos alzaron su voz para combatir las herejías y sufrieron por ello. Seamos dignos de aquellos que fueron pioneros de la fe y pusieron su sangre para defenderla. No seamos timoratos ante la herejía.

Por último, espero que disculpe si he sido fuerte en algunos términos. Me apasiona el tema de las Escrituras y para mi es inadmisible que sucedan las cosas descritas en este documento. En ningún momento ha sido mi pretensión que este sea considerado un tratado sobre la materia, esto solo es un pequeño bosquejo de la situación. Solo espero que le sirva y que Dios le aclare atraves de él lo que sea necesario aclarar.

Que Dios le bendiga.

Fuente: Impacto Espiritual Ministry

Comentario de Santiago por el Dr. J. Vernon McGee


Compartimos los estudios del Dr. J. Vernon  y de su ministerio: “A través de la Biblia”, en esta ocasión las notas y comentarios de la carta de Santiago.

También puedes ir a este link y tener otros estudios de este mismo autor.

Estos estudios están disponibles en Obrero Fiel, el audio de acá está ligado con esa página. Lo puedes oír desde acá mismo.

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Comentarios de la carta de Santiago

Audio Comentario de Santiago 1 a 5 por J. Vernon McGee

Capítulo 1 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:1-3…..1:3-11…..1:12-13…..1:13-15…..1:16-18…..1:19-22…..1:22-25…..1:25-2:2

Capítulo 2 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:25-2:2…..2:1-13…..2:14-26

Capítulo 3 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:1-4…..3:5-18…..3:14-4:4

Capítulo 4 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:14-4:4…..4:5-17

Capítulo 5 – ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:1-6…..5:5-20

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Dios el Hijo: Su ascensión y sacerdocio


Este es el capítulo # 11 del libro de Lewis Sperry Chafer, “Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas claves de la Biblia sintetizadas y explicadas”. También es conocido como: Temas Doctrinales, o bien, Doctrinas Fundamentales.

El hecho de la ascensión de Cristo

Puesto que la resurrección de Cristo es la primera en una serie de exaltaciones de Cristo, su ascensión a los cielos puede ser considerada como el segundo paso importante. Esto está registrado en Marcos 16:19; Lucas 24:50-51 y Hechos 1:9-11.

La pregunta que se ha levantado es si Cristo ascendió a los cielos antes de su ascensión formal. Se citan a menudo las palabras de Cristo a María Magdalena en Juan 20:17, donde Cristo dijo: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.” También se cita la tipología del Antiguo Testamento donde el sacerdote, después del sacrificio, traía la sangre dentro del lugar Santísimo (He. 9:12, 23-24). Aunque los expositores han diferido en sus opiniones, la mayoría de los evangélicos interpretan el tiempo presente de Juan 20:17 “subo” como un futuro vivido. Las expresiones en Hebreos de que Cristo entró al cielo con su sangre se traducen más correctamente “por medio de su sangre” o “a través de su sangre”. La aplicación física de la sangre sólo ocurrió en la cruz. Los beneficios de la obra acabada continúan para ser aplicados a los creyentes hoy día (1 Jn. 1:7).

Una última pregunta se ha levantado con respecto a si la ascensión en Hechos 1 fue literalmente un acto. Todo el pasaje sostiene completamente el hecho de que Cristo literalmente fue al cielo, tanto como El vino literalmente a la tierra cuando fue concebido y nacido. Hechos 1 usa cuatro palabras griegas para describir la ascensión: “Fue alzado” (v. 9); “le recibió una nube que le ocultó de sus ojos” (v. 9); “El se iba” (v. 10); y “ha sido tomado de vosotros al cielo” (v. 11), mejor traducido como “recibido arriba” (cf. 9). Estas cuatro declaraciones son significativas porque en el versículo 11 está predicho que su segunda venida será en igual manera; esto es, su ascensión y su segunda venida serán graduales, visibles, corporales y con nubes (Hch. 1:9-11). Esto se refiere a su venida para establecer su reino, más que al rapto de la iglesia.

  1. Evidencia para la llegada de Cristo al cielo.

Aunque la evidencia para su ascensión desde la tierra al cielo es completa, el hecho de que se afirme que Cristo haya llegado al cielo confirma el hecho de su ascensión (Hch. 2: 33-36; 3:21; 7:55-56; 9:3-6; 22:6-8; 26:13-15; Ro. 8:34; Ef. 1:20-22; 4:8-10; Fil. 2:6-11; 3:20; 1 Ts. 1:10; 4:16; 1 Ti. 3:16; He. 1:3, 13; 2:7; 4:14; 6:20; 7:26; 8:1; 9:24; 10:12-13; 12:2; 1 Jn. 2:1; Ap. 1:7, 13-18; 5:5-12; 6:9-17; 7:9-17; 14:1-5; 19: 11-16).

  1. El significado de la ascensión.

La ascensión señaló el fin de su ministerio terrenal. Así como Cristo había venido, nacido en Belén, también ahora El había retornado al Padre. También marcó el retorno a su gloria manifiesta, la cual estaba oculta en su vida terrena aun después de su resurrección. Su entrada en los cielos fue un gran triunfo, significando el acabamiento de su obra en la tierra y una entrada dentro de su nueva esfera de trabajo a la diestra del Padre.

La posición de Cristo en los cielos es de señorío universal mientras espera su último triunfo y su segunda venida, y se presenta frecuentemente a Cristo a la diestra del Padre (Sal. 110:1; Mt. 22:44; Mr. 12:36; 16:19; Lc. 20:42-43;22:69; Ro. 8:34; Ef. 1:20; Col. 3:1; He. 1:3-13; 8:1; 10:12; 12:2; 1 P. 3:22). El trono que Cristo ocupa en los cielos es el trono del Padre; no debe confundirse con el trono davídico, el cual es terrenal. La tierra aún espera el tiempo cuando será hecho el estrado de sus pies y su trono será establecido sobre la tierra (Mt. 25:31). Su posición presente es, por supuesto, de honor y autoridad, y manteniéndose siempre como Cabeza de la Iglesia.

  1. La obra presente de Cristo en los cielos.

En su posición a la diestra del Padre, Cristo cumple las siete figuras que lo relacionan con la iglesia:

1) Cristo como el último Adán y cabeza de una nueva creación;

2) Cristo como la Cabeza del cuerpo de Cristo;

3) Cristo como el Gran Pastor de sus ovejas;

4) Cristo como la Vida Verdadera en relación a las ramas;

5) Cristo como la principal Piedra de Angulo en relación a la iglesia como piedras de un edificio;

6) Cristo como nuestro Sumo Sacerdote en relación a la iglesia como sacerdocio real;

7) Cristo como el Esposo en relación a la iglesia como su novia. Todas estas figuras están llenas de significado en describir su obra presente. Su ministerio principal, sin embargo, es como Sumo Sacerdote representando a la Iglesia ante el trono de Dios.

Se revelan cuatro importantes verdades en su obra como Sumo Sacerdote:

  1. Como Sumo Sacerdote sobre el verdadero tabernáculo en lo alto, el Señor Jesucristo ha entrado en el mismo cielo para ministrar como Sacerdote en favor de aquellos quienes son su propiedad en el mundo (He. 8:1-2). El hecho de que El, cuando ascendió, fue recibido por su Padre en los cielos es una evidencia que su ministerio terrenal fue aceptado. El que se sentara indicó que su obra a favor del mundo estaba completada.

El que se sentara en el trono de su Padre y no en su propio trono revela la verdad, tan constante y consistentemente enseñada en las Escrituras, que El no estableció un reino en la tierra en su primera venida al mundo, pero que El está ahora “esperando” hasta el tiempo cuando aquel reino vendrá en la tierra y lo divino será hecho en la tierra así como en el cielo. “Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (Ap. 11:15); el Hijo -Rey aún- pedirá de su Padre, el cual le dará “por herencia las naciones y como posesión suya los confines de la tierra” (Sal. 2:8).

Sin embargo, la Escritura claramente indica que El no está estableciendo ahora esta legislación del reino en la tierra (Mt. 25:31-46), sino que más bien está llamando de ambos, judíos y gentiles, un pueblo celestial el cual está relacionado con El como su cuerpo y novia. Después de que el propósito presente sea cumplido El retornará y “reedificaré el tabernáculo de David, que está caido” (Hch. 15:16; cf. vs. 13-18). Aunque El es un Rey-Sacerdote de acuerdo al tipo de Melquisedec (He. 5:10; 7:1), El está ahora sirviendo como Sacerdote y no como Rey. El que viene otra vez y será entonces el Rey de reyes, está ahora ascendido para ser “cabeza sobre todas las cosas” (Ef. 1:22-23).

  1. Como nuestro Sumo Sacerdote, Cristo es el dador de los dones espirituales. De acuerdo al Nuevo Testamento, un don es una capacitación divina traída al creyente y a través del creyente por medio del Espiritu que mora en él. Es el Espiritu trabajando para cumplir ciertos propósitos divinos y usar a quien El habita para este fin. El mora con ese fin. No es de ninguna manera una obra humana ayudada por el Espíritu.

Aunque ciertos dones generales están mencionados en las Escrituras (Ro. 12:3-8; 1 Co. 12:4-11), la variedad posible es innumerable, puesto que nunca se viven dos vidas exactamente bajo las mismas condiciones. Sin embargo, a cada creyente le es dado algún don; pero la bendición y el poder del don será experimentado solamente cuando la vida está totalmente rendida a Dios (cf. Ro. 12:1-2, 6-8). Habrá poca necesidad de exhortación para un servicio honrado por Dios para aquel que está lleno con el Espiritu; porque el Espíritu estará trabajando en él en ambos sentidos, tanto para querer como para hacer su buena voluntad (Fil. 2:13).

De igual manera, ciertos hombres que son llamados de “entre los hombres” son provistos y colocados localmente en su servicio por el Cristo ascendido (Ef. 4:7-11). El Señor no dejó su obra al juicio incierto e insuficiente de los hombres (1 Co. 12:11, 18)

  1. El Cristo ascendido como Sacerdote vive siempre para hacer intercesión por los suyos. Este ministerio comenzó antes de que El dejara la tierra (Jn. 17:1-26), y es para los salvos más bien que para los no salvos (Jn. 17:9), y continuará en los cielos tanto tiempo como los suyos estén en el mundo. Su obra de intercesión tiene que ver con la debilidad, necesidad de ayuda y la inmadurez de los santos que están sobre la tierra -cosas en las cuales ellos no son en ninguna manera culpables-. El, quien conoce las limitaciones de los suyos, y el poder y la estrategia del enemigo con quien ellos tienen que luchar, les es a ellos un Pastor y Obispo para sus almas. Su cuidado de Pedro es una ilustración de esta verdad (Lc. 22:31-32).

La intercesión sacerdotal de Cristo no es sólo eficaz, sino que también sin fin. Los sacerdotes de la antigüedad fallaron a causa de la muerte; pero Cristo, puesto que vive para siempre, tiene un sacerdocio inmutable. “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7;25). David reconoce el mismo cuidado pastoral y su garantía de seguridad eterna (Sal. 23:1).

  1. Cristo se presenta actualmente por los suyos en la presencia de Dios. A menudo el hijo de Dios es culpable de algún pecado que le separaría completamente de Dios si no estuviera de por medio la abogacía de Cristo y la obra que El efectuó por su muerte en la cruz. El efecto del pecado sobre el cristiano es la pérdida de gozo, paz y poder espirituales. Por otra parte, estas bendiciones se restauran según la gracia infinita de Dios sobre la sola base de la confesión del pecado (1 Jn. 1:9); pero más importante es considerar el pecado del cristiano en relación con el carácter santo de Dios.

Por medio de la presente abogacía sacerdotal de Cristo en los cielos, hay absoluta seguridad de salvación para los hijos del Padre Celestial aun mientras ellos están pecando. Un abogado es aquel que expone y defiende la causa de otro ante los tribunales públicos. En el desempeño de sus funciones de Abogado, Cristo está ahora en el cielo interviniendo a favor de los suyos (He. 9:24) cuando ellos pecan (1 Jn. 2:1). Se revela que su defensa la hace ante el Padre, y que Satanás está allí también acusando sin cesar día y noche a los hermanos, en la presencia de Dios (Ap. 12:10). Es posible que al cristiano le parezca que el pecado que ha cometido es insignificante; pero no es así para el Dios santo, quien no podría nunca tratar con ligereza lo que representa una ofensa a su divina justicia. Aun el pecado que es secreto en la tierra es un gran escándalo en el cielo. En la gracia maravillosa de Dios, y sin necesidad de que intervenga solicitud alguna de parte de los hombres, el Abogado defiende la causa del cristiano culpable. Y lo que el Abogado hace para garantizar así la seguridad del creyente está tan de acuerdo con la justicia divina, que El es llamado, en relación con este ministerio de abogar por los suyos, “Jesucristo el justo”. El defiende a los hijos de Dios a base de la sangre que fue derram ada en la cruz, y en esta forma el Padre tiene completa libertad para defenderles contra toda acusación proveniente de Satanás o de los hombres y contra todo juicio que en otras circunstancias el pecado impondría sobre el pecador; y todo esto se hace posible porque Cristo, a través de su muerte, llegó a ser la “propiciación por nuestros pecados” (los pecados de los cristianos) (1 Jn. 2:2).

La verdad referente al ministerio sacerdotal de Cristo en los cielos no está de ninguna manera facilitando para los verdaderos cristianos la práctica del pecado. Al contrario, estas mismas cosas son escritas para que no pequemos (1 Jn. 2:1); porque ninguno puede pecar con ligereza o descuido cuando considera la enorme tarea de defensa que a causa del pecado del cristiano tiene que realizar necesariamente el Abogado Cristo Jesús.

Puede decirse, en conclusión, que Cristo cumple su ministerio de Intercesor y Abogado para la eterna seguridad de aquellos que ya son salvos en El (Ro. 8:34).

  1. La Obra Presente De Cristo Sobre La Tierra.

Cristo está también obrando en su iglesia sobre la tierra al mismo tiempo que está a la diestra del Padre en el cielo. En numerosos pasajes se dice que Cristo habita en su iglesia y está con su iglesia (Mt. 28:18-20; Jn. 14:18, 20; Col. 1:27). El está en su iglesia en el sentido de que es El quien da vida a su iglesia (Jn. 1:4; 10:10; 11:25; 14:6; Col. 3:4; 1 Jn. .5:12).

Se puede concluir que la obra presente de Cristo es la clave para entender la presente tarea de Dios de llamar a un pueblo para formar el cuerpo de Cristo, y el poder y la santificación de este pueblo para ser testigos de Cristo hasta lo último de la tierra. Su obra presente es preliminar y a ella seguirán los eventos que tienen relación con su segunda venida.

PREGUNTAS

  1. ¿Cómo se relaciona la ascensión de Cristo con su exaltación?
  2. Tratar el punto sobre si Cristo ascendió en el día de su resurrección.
  3. ¿Qué evidencia puede ofrecerse para probar que la ascensión relatada en Hechos fue una ascensión literal?
  4. ¿Hasta qué grado la Escritura testifica la llegada de Cristo al cielo después de su ascensión?
  5. ¿Cómo se relaciona la ascensión de Cristo con su ministerio terrenal?
  6. ¿En qué sentido la ascensión de Cristo fue un triunfo?
  7. Distinguir el trono de Cristo en los cielos del trono davídico.
  8. Nombrar las siete figuras relativas a Cristo con su Iglesia.
  9. ¿Cuál es el significado de Cristo ahora sentado en el trono del Padre?
  10. ¿Cómo se relaciona Cristo como nuestro Sumo Sacerdote y el dador de los dones espirituales a los hombres?
  11. Contrastar la intercesión sacerdotal de Cristo con los sacerdotes del Antiguo Testamento.
  12. Describir la obra de Cristo como nuestro Abogado en los cielos.
  13. ¿Hasta qué grado está Cristo también trabajando en la tierra durante esta edad presente?

Escrito por: Lewis Sperry Chafer

Fuente: Grandes Temas Bíblicos, 52 doctrinas clave de la Biblia sintetizadas y explicadas

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