La Biblia se interpreta a sí misma; son las Escrituras quienes mejor interpretan a las Escrituras.


La Biblia nos relata que uno de los primeros intérpretes de la Palabra de Dios fue el diablo. "Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Génesis 3: 1-5). Dios había dicho anteriormente: "De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2: 16, 17). Satanás no negó estas palabras. Más bien las tergiversó, y les dio un sentido que no tenían. Esta clase de error se produce por omisión y por adición. Omisión: consiste en citar sólo aquella parte del pasaje que conviene y omitir el resto. La Biblia nos habla de dos clases de muerte: la física y la espiritual. La muerte física es la separación del alma del cuerpo. La muerte espiritual es la separación del alma de Dios. Cuando Dios le dijo a Adán: "Ciertamente morirás" (Génesis 2: 17), se refería a la muerte tanto espiritual como física. Cuando la serpiente, en cambio, le dijo a Eva: "No moriréis" (Génesis 3:4), intencionadamente omitió toda referencia a la muerte espiritual.

Partimos del supuesto de que la Biblia tiene autoridad


En asuntos de religión el cristiano se suscribe, consciente o inconscientemente, a una de las siguientes manifestaciones como autoridad de última apelación: a la tradición, a la razón, o a las Escrituras. La posición oficial e histórica de la iglesia católica romana ha sido que la tradición es la autoridad última y final. La doctrina de la virgen María nos da un ejemplo. Lo que la Biblia dice respecto a María se interpreta de acuerdo a la tradición que al respecto dicha iglesia ha sostenido a través de los siglos. El racionalismo ha ocupado el centro del escenario en un gran sector del protestantismo. "Liberalismo" y "modernismo" son dos de los apelativos que han sido aplicados para describir estas corrientes del pensamiento religioso. Para ellos, el tribunal último de apelación es la mente humana y las construcciones "lógicas" que ella construye. Se rechaza lo que la mente no puede aceptar como razonable. De igual modo, la razón es la que tiene que decidir lo que es o no es fundamental para la fe en Dios. Por ejemplo, una persona que se suscribe a tal enfoque puede llegar a la conclusión de que creer en el nacimiento virginal de Cristo no es ni racional ni esencial, y descartar en consecuencia la enseñanza bíblica al respecto.

La Interpretación del texto bíblico está al alcance de todos


Una de las grandes necesidades en esta hora volcánica es la de tener a mano un enfoque directo y sin ambages de la interpretación de la Biblia. Necesitamos alimento sólido y no meras migajas de otra mesa. Tenemos que aprender el arte de masticar en vez de chupar en pomos la leche espiritual. Tenemos que … Sigue leyendo La Interpretación del texto bíblico está al alcance de todos

Sistemas de Interpretación de la Profecía


LAS ÚLTIMAS PALABRAS de un amigo que parte están siempre llenas de significado, y las del Señor Jesucristo no son una excepción. Poco antes de que dejara esta tierra dijo El a Sus discípulos: «Volveré otra vez», y estas palabras han constituido la bendita esperanza de la Iglesia a través de los años de la ausencia del Señor. No obstante, muchos cristianos no han comprendido todo el significado de estas palabras, en tanto que otros, habiéndolas malentendido, han leído en ellas otros significados. No obstante, en esta consideración de las bases de la fe premilenial, no hay la intención de simplemente añadir a la cantidad de literatura de controversia que ya existe acerca de este tema, sino más bien se pretende cubrir la necesidad de una exposición completa del premilenialismo de una forma positiva. Además, la intención no es la de mostrar que todos los premilenialistas concuerdan en cada punto de su sistema, puesto que es evidente que no es así, y aunque no se esquivarán las diferencias y dificultades, se mostrará que éstas no constituyen problemas principales que invaliden el sistema entero. En verdad, las líneas generales y básicas de la verdad permanecen firmes, y éstas forman una base inmutable de la fe premilenial. Existen dos grupos principales de premilenialistas: 1. La escuela histórica que cree en el reinado terrenal de mil años, pero que no hace una clara distinción entre Israel y la Iglesia. 2. Los dispensacionalistas, que ven un programa distinto para cada uno de ellos. Este libro presenta esta segunda postura. De todas maneras, no creemos que esta divergencia de opinión constituya un problema básico en el sentido que invalide el conjunto de la tesis milenial. De hecho, las líneas directrices que consideramos bíblicas permanecen en todo caso, y son ellas las que forman la base del premilenialismo. I. SISTEMAS DE INTERPRETACIÓN La palabra milenio, de la palabra latina mille (mil) y annus (año), no se halla en la Biblia, aunque su equivalente griego, , aparece seis veces en Apocalipsis 20:2-7. La palabra en sí misma indica meramente un período de tiempo de esta magnitud, pero con respecto a la creencia de tal período de tiempo que se denomina quiliasmo, milenarismo, o premilenialismo han surgido tres sistemas principales de interpretación.

Enseña MacArthur una salvación por gracia o por obras? (Parte 2)


El Sermón del Monte (Mateo 7:13-14) Tal como lo explica MacArthur, "la salvación es una elección que cada persona debe efectuar, pero no es solo una decisión momentánea en el sentido en que, a menudo, la consideramos...en la culminación de todo lo que tenia para decir en el Sermón del Monte, el Señor demanda que cada persona elija entre seguir al mundo por el camino de fácil transitar, o seguirle a él por el camino difícil. En ninguna otra parte de la Escritura encontraras una definición más clara del evangelio según Jesús" (p. 180). MacArthur enseña que "Cristo es la puerta; Él es el camino (página 181). Por primera vez en su libro finalmente llega a mencionar el evangelio tal como lo define Pablo en 1 Corintios 15. Acertadamente observa "que es la única base de la salvación. La muerte de Cristo sobre la Cruz pagó el precio por nuestros pecados (1 Corintios 15:3), y su resurrección revele que había conquistado la muerte (1 Corintios 15:20)" (p. 181).

Una breve introducción a los Salmos


Era una tarde de domíngo. En un aposento alto en la antigua ciudad de Jerusalén se encontraba un grupo de judíos, todos ellos muy atemorizados, y con sobrada razón, pues su Maestro habla sido públicamente ejecutado hacía sólo tres días y ellos pensaban que les tocaría la misma suerte. Todas las puertas estabas cerradas, con llave y ellos hablaban en voz baja. Repentinamente su Maestro amado apareció entre ellos ¡Había resucitado de entre los muertos! Para demostrar que no era una ilusión, Jesús comió los alimentos que le ofrecieron, les enseñó sus heridas y habló con ellos. Entre sus primeras palabras encontramos que dijo: "Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en ... los salmos" (Lucas 24:44). Esta declaración nos muestra que los salmos contienen testimonio de Cristo. Luego, años más tarde, Pablo exhorta a los creyentes en Efeso: "Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones" (Efesios 5:19). Es evidente que la iglesia primitiva usaba los Salmos en su adoración.

¿Qué haremos con los salmos imprecatorios?


CON LA MIEL de piedad y devoción que destila de los Salmos uno se deleita. Sus frases de alabanza, adoración y gratitud hacia el Omnipotente ayudan a multitud de creyentes a expresar el sentir del alma, el anhelo del corazón que se dirige a Dios en oración. Sin embargo, más de uno queda perplejo ante la lectura de los pasajes en los que se pide con vehemencia al Señor el aniquilamiento de los enemigos: los Salmos imprecatorios. ElDiccionario Anaya de la lengua define imprecar como “proferir maldiciones o palabras con que se manifiesta el deseo vehemente de daño para alguien”. ¡Qué difícil nos resulta como creyentes concebir que en la Biblia exista este tipo de oración! Ninguno se imagina que en la voz de un dulce cantor saliesen frases tan estrujadoras como Dichoso el que tomare y estrellare tus niños contra la peña, Salmo 137:9. En esta ocasión el autor manifiesta un vivo deseo de venganza contra Babilonia, nación que redujo a Jerusalén a un montón de escombros. No son pocos los que quisieran sacar los pasajes imprecatorios del canon bíblico porque tales textos revelan un espíritu anticristiano de vengarse. No se ajustan a lo enseñado por Cristo en el Sermón del Monte. No edifican la vida espiritual. Otros aceptan que son pasajes canónicos, inspirados sólo en su redacción, no en cuanto a su creación. Y hay los que han tenido la idea de que los salmos imprecatorios se han permitido en la Biblia debido a que la revelación de la voluntad de Dios es progresiva y que los salmistas no habían llegado a entenderla en toda su magnitud. Pero Archer presenta la idea de que “la revelación progresiva no ha de entenderse como un progreso del error hacia la verdad, sino más bien un progreso de lo parcial y oscuro a lo completo y claro”. Reseña Crítica de una Introducción al Antiguo Testamento. Chicago: The Moody Bible Institute, 1981, página 498. El hecho es que los salmos imprecatorios están allí. Son parte integral del canon bíblico. Tan es así que varias de las expresiones en estos textos resultaron ser profecías mesiánicas neotestamentarias. Por ejemplo se puede comparar Salmo 69 con Juan 2:17 y 15:25; Hechos 1:20, Romanos 15:3. El Espíritu Santo inspiró tanto su contenido como su redacción.