La Interpretación del texto bíblico está al alcance de todos


Una de las grandes necesidades en esta hora volcánica es la de tener a mano un enfoque directo y sin ambages de la interpretación de la Biblia. Necesitamos alimento sólido y no meras migajas de otra mesa. Tenemos que aprender el arte de masticar en vez de chupar en pomos la leche espiritual. Tenemos que pensar con cierta honestidad moral individual en vez de continuar con el proceso común del lavado religioso de cerebros. Cierto líder cristiano lo ha expresado con claridad: “El cristianismo solía ser la diana que nos llamaba a días de vida santa, pensamientos elevados y sólido estudio bíblico. En cambio, ahora sólo es una invitación tímida y llena de disculpas a un diálogo superficial”.

Walt Henrichsen está convencido de que la Santa Biblia es una necesidad vital para el cristiano y no simplemente una ostentación especulativa. De ahí que vuelca en su libro todo lo que tiene y todo lo que puede dar concentrándose en los resultados y no sólo en la actividad del conocimiento de la Palabra de Dios.

El autor ve las dimensiones reales de las cosas pero logra expresarlas en un nivel sencillo. Como teólogo, pastor, profesor de Biblia, consejero y padre de familia ha colocado estos “dulces” en el anaquel más bajo donde todos podemos aprender a estirar la mano y comer.

Frank E. Gaebelein lo ha expresado bien al decir: “El cristianismo es de un modo singular la religión de un solo libro. Quítennos la Biblia y habrán destruido el medio que Dios ha escogido para presentar era tras era su revelación al ser humano. Luego, entonces, es requisito indispensable para el crecimiento en la vida cristiana el conocimiento de la Biblia”.

La interpretación bíblica es algo más que un pasatiempo intelectual que divierte a los teólogos. Ella abre nuestras vidas a la presencia de Cristo. Es la vida cristiana llevada en su plenitud. Hemos de gozar de esa vida al aprender las “reglas de procedimiento” básicas y comunicárselas a otros. Nuestras gracias a Walt Henrichsen por haber sacado esta materia de las bibliotecas de los seminarios e institutos bíblicos y del vocabulario erudito, para volcarlo en lenguaje cotidiano y colocarlo al alcance en que cada uno de nosotros está viviendo hoy.

Robert D. Foster

[…] Sin duda que habrás oído decir alguna vez: “Cada cual tiene su propia interpretación de la Biblia”, o quizá: “Las dos cosas en que la gente jamás se pone de acuerdo son: la religión y la política”.

De ser verdad tales afirmaciones el cristianismo no tendría sentido y la Biblia no tendría mensaje alguno que damos. Si una persona puede hacer que la Biblia diga lo que a él se le ocurra, la Biblia no le podrá servir de guía; sólo será un arma en sus manos que sirve para prestarle apoyo a sus propias ideas. La Biblia no fue escrita con tal propósito.

El grueso de los libros sobre el tema de la interpretación bíblica son bastante largos y complicados. Han sido escritos para quienes están familiarizados con el hebreo, el aramaico y el griego, o sea aquellos idiomas en los cuales fueron escritos originalmente los manuscritos de la Biblia. Por tanto, enfocan el tema de un modo exhaustivo y erudito. Allí veríamos, por ejemplo, explicaciones detalladas de las alegorías, símiles, metáforas y otros recursos retóricos. Profundizan, también, en las distintas tendencias teológicas como son: el impacto de la neo ortodoxia sobre la iglesia contemporánea o los efectos del liberalismo cuando niega lo sobrenatural.

Este libro pretende presentar las leyes bíblicas de interpretación más básicas en términos sencillos. Provee, pues, una herramienta funcional para todo cristiano que desee comprender y aplicar las Escrituras por sí solo.

Toda persona vive su vida y da por sentado ciertas presuposiciones fundamentales. Estas pueden variar de una situación a otra. Si emprendieras un viaje al Japón, por ejemplo, en alguna línea aérea conocida, tendrías que suponer al menos cuatro cosas:

  1. Que el piloto sabe pilotear el avión.
  2. Que el avión llegará a su destino sin contratiempos.
  3. Que las autoridades inmigratorias del Japón reconocerán la validez de tu pasaporte y visa.
  4. Que podrás cumplir las metas establecidas al proponerte el viaje.

De igual modo, en nuestro estudio de las leyes o reglas de interpretación de la Biblia debemos dar por sentado también cuatro cosas:

  1. Que la Biblia tiene autoridad para decir lo que dice.
  2. Que la Biblia contiene sus propias leyes de interpretación, las que al ser entendidas y aplicadas correctamente, darán como resultado el significado correcto de cualquier pasaje.
  3. Que la meta primordial de la interpretación bíblica es descubrir loque quiso decir el autor del libro en cuestión.
  4. Que el idioma puede ser vehículo para transmitir verdades espirituales.

Estas presuposiciones aparecerán con frecuencia de una u otra manera en los principios enumerados en este libro. Algunas son principios a la vez que presuposiciones, por lo cual aparecerán como reglas.

 Dar por sentado los puntos que hemos mencionado producirá una diferencia marcada en la manera de enfocar un estudio bíblico. Todo cristiano consciente y aplicado tiene como meta estudiar, interpretar y poder aplicar correctamente las Escrituras. Antes de observar de qué modo estas cuatro suposiciones afectan el estudio de la Biblia y los principios que de ellas derivan, vale la pena subrayar que hay cuatro pasos básicos en el estudio correcto de la Biblia:

Observación, que responde a la pregunta: ¿Qué vemos aquí? El estudiante indaga el texto como un detective. No hay detalle que no tenga su importancia. Se investiga hasta la minucia más recóndita. Luego se enumeran cuidadosamente todos los descubrimientos, a fin de permitir una ulterior meditación y comparación.

Interpretación, que responde a la pregunta: ¿Qué significa? En este paso el intérprete bombardea el texto con preguntas como: ¿Qué significado tenían estos detalles para la gente a la cual fue destinado este pasaje? ¿Por qué dijo esto el autor? ¿Cómo funciona esto? ¿Cuál es la idea principal que trata de comunicar el escritor?

Correlación, que responde a la pregunta: ¿Cómo se relaciona esto con todas las otras cosas que dice la Biblia? El estudiante de la Biblia debe ir más allá de un simple examen cuidadoso del pasaje en sí. Debe coordinar su estudio con todo lo demás que la Biblia diga sobre el mismo tema. Una interpretación precisa y correcta de cualquier tema bíblico tendrá en cuenta todo lo que la Biblia diga al respecto.

Aplicación, que responde a la pregunta: ¿Qué significa esto para mí? Esta es la meta hacia la cual apuntan los tres pasos anteriores. Como dijo cierta vez un perito en estos asuntos: “La observación y la interpretación sin su correspondiente aplicación es un embarazo malogrado”. La Biblia es Dios hablándonos. Su palabra requiere respuesta. Esa respuesta no puede ser otra que una obediencia plena a la voluntad revelada de Dios.

Estos cuatro pasos del estudio bíblico deben darse orientados por las reglas básicas de interpretación. Dijo el salmista: “Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmo 119: 10, 11). Sus palabras expresan el deseo profundo del cristiano consagrado, cuya meta es la de saturarse de tal modo con la Palabra de Dios que empieza a pensar y a actuar de un modo semejante a Dios. Para lograrlo, el estudiante bíblico debe familiarizarse de tal modo con estas reglas básicas que se conviertan en parte integral de sus investigaciones escriturales.

Las reglas de interpretación que hemos de considerar se dividen en cuatro categorías: generales, gramaticales, históricas y teológicas.

Los principios generales de interpretación (cap. 2) son aquellos que encaran el tema global de la interpretación. Son de aplicación universal en vez de estar limitados por ciertas consideraciones especiales, como ocurre con los enumerados bajo las otras secciones.

Los principios gramaticales de interpretación (cap. 3) son los que tratan del lenguaje usado en el propio texto bíblico. Establecen las normas fundamentales para el entendimiento de las palabras y oraciones en el pasaje que se estudia.

Los principios históricos de interpretación (cap. 4) se ocupan del trasfondo o contexto histórico en el cual se escribieron los libros de la Biblia. Las diversas situaciones políticas, económicas y culturales tienen su importancia al considerar los aspectos históricos de nuestro estudio de la Palabra de Dios.

Los principios teológicos de interpretación (cap. 5) establecen pautas para la formulación de la doctrina cristiana. Son amplias por necesidad, pues la doctrina tiene que tener en consideración todo lo que la Biblia dice sobre cada tema en particular. Aunque algo complicadas, no por ello tienen menos importancia, pues contribuyen de manera decisiva a formar ese conjunto de creencias que llamamos “nuestras convicciones”

Tomado del libro: Entendamos 24 principios básicos para interpretar la Biblia

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3 comentarios en “La Interpretación del texto bíblico está al alcance de todos

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