¿Pasará la Iglesia por la Tribulación? Parte 1-2


Apoyo de las Escrituras para un Rapto Pre-Tribulacional

TÉRMINOS PARA ENTENDER

  • Tribulación—aflicción, angustia, opresión, sufrimiento (Juan 16:33).
  • La Tribulación—los siete años finales antes del regreso de Cristo a la tierra. Se la llama también la semana 70 de Daniel
  • La Gran Tribulación—los últimos 3 ½ años antes de que Cristo regrese a la tierra. Este será el tiempo de la mayor y más difícil aflicción que el mundo haya conocido jamás (Mateo 24:21).
  • El Día del Señor—Un tiempo en que Dios interviene directamente en los asuntos del hombre, especialmente por medio de juicios, pero también con bendiciones. Se usa a menudo en la Biblia para describir el juicio y la ira de Dios derramada sobre el mundo durante el período de la Tribulación.
  • La Semana 70 de Daniel—basado en Daniel 9:24-27. Se refiere a los finales siete años antes del regreso de Cristo a la tierra ( semana es un período de siete años , no siete días)
  • El Rapto—este término se deriva de un verbo latino que fue usado para traducir el verbo griego harpaz (“arrebatar”) que se encuentra en 1 Tesalonicenses 4:17. Este verbo griego significa secuestrar, ser raptado repentinamente, ser agarrado con fuerza y llevado de un lugar a otro, como cuando Felipe fue arrebatado a otro lugar (Hechos 8:39) o cuando el Señor Jesús fue llevado repentinamente al cielo en el momento de Su ascensión (Apocalipsis 12:5). Cuando Cristo regrese por Su Iglesia, los creyentes serán “arrebatados” y llevados repentinamente de la tierra al cielo (Comparar Juan 14:3).
  • Rapto Pre-tribulacionista—La Iglesia será raptada antes de que empiecen los siete años de la Tribulación. De modo que la Iglesia no pasará por la Tribulación. Esta es la posición correcta según la Biblia, como demostraremos en este escrito.
  • Rapto Mid-tribulacionista—la Iglesia será arrebatada en la mitad de la tribulación, 3 ½ años antes que el Señor regrese a la tierra. Este punto de vista enseña que la Iglesia pasará por la mitad de la tribulación * Rapto Pre-ira—la Iglesia será arrebatada aproximadamente a la mitad de la segunda mitad de la tribulación, o 1½ a dos años antes de que el Señor regrese a la tierra. Este punto de vista enseña que la iglesia pasará por tres cuartos de la tribulación.
  • Rapto Post-tribulacional—la Iglesia será raptada al final del período de la tribulación en el momento en que el Señor regrese a la tierra. Este punto de vista enseña que la iglesia pasará por toda la tribulación.

¿Habrá una Tribulación?

Respondiendo a la pregunta si la iglesia pasa por tribulación, debemos responder “SI”. Respondiendo a la pregunta si la iglesia pasará por LA tribulación, la respuesta es “NO”.

Los siguientes versículos demuestran que los creyentes que viven en la Edad de la Iglesia tienen que pasar por tribulaciones:

  • (Juan 16:33b) En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.
  • (Hechos 14:22) Confirmando los corazones de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
  • (Romanos 5:3) Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.
  • (1 Tesalonicenses 1:6) Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la Palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo.
  • (1 Tesalonicenses 3:3-4) A fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos. Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar por tribulaciones, como ha acontecido y sabéis.
  • (2 Timoteo 3:12) Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán tribulación.

Los creyentes que viven en este tiempo no están exentos de tiempos de angustia y aflicción e intensa opresión y persecución. Sin embargo, hay un tiempo específico de angustia del cual los creyentes de la Edad de la Iglesia están eximidos:”Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” (Apocalipsis 3:10).

Los creyentes están puestos para tribulación (1 Tesalonicenses 3:3), pero los creyentes no están puestos para ira (1 Tesalonicenses 5:9, la “ira” se refiere a un tiempo específico en que Dios derramará Su ira sobre la tierra). Los creyentes deben pasar por fuegos de aflicción, pero no pasarán por los fuegos de aflicción específicos que están reservados para la semana 70 de Daniel. ¿TRIBULACIÓN? SI. ¿LA TRIBULACIÓN? No.

La Asombrosa Brecha de 2000 Años

Dios nos ha dado la más clara y completa cronología profética en la profecía de las setenta semanas del libro de Daniel (9:24-27). Estas 70 semanas comprenden 490 años de historia judía (cada “semana” es igual a 7 años). Las primeras 69 semanas (483 años) ya se han cumplido en la historia. La última semana, conocida como la semana 70 de Daniel, es un período de siete años que aún no han sucedido en la historia. Esta es conocida también como el período de los siete años de tribulación.

Después de las primeras 69 semanas el Mesías fue quitado y la Era de la Iglesia comenzó 53 días después que el Mesías fue quitado y crucificado. La semana 70 de Daniel no comenzará hasta que se realice un pacto o tratado entre el Anticristo e Israel (Daniel 9:27).

La Edad de la Iglesia comenzó el día de Pentecostés, en Hechos capítulo 2. De modo que la Edad de la Iglesia ha durado un poco más de 2000 años. ¿Cómo podemos explicar esta asombrosa “BRECHA” entre la semana 69 y la semana 70? Es como si el reloj de Dios para Israel se hubiese detenido, esperando que vuelva a funcionar en algún tiempo futuro. ¿Qué ha estado haciendo Dios mientras tanto?

Durante estos 2000 años Dios ha estado:

  1. Construyendo Su Iglesia (Hechos 2.47; 1 Cor. 3:6-9; 12:18; Ef. 2:21-22; 1 Pedro 2:5).
  2. Tomando de los gentiles pueblo para Su Nombre (Hechos 15-14).
  3. Haciendo entrar la plenitud de los gentiles (Romanos 11:25).
  4. Ubicando a los creyentes dentro en un organismo vivo (1 Corintios 12:13).
  5. Preparando una “vitrina” que mostrará eternamente Su gracia (Efesios 2:7).
  6. Manifestándose por medio de Su cuerpo que está en la tierra (1 Timoteo 3:15-16).

Tal como la Iglesia tuvo un repentino comienzo poco después del término de la semana 69 (con la venida del Espíritu Santo el Día de Pentecostés), así también podemos esperar que la Iglesia sea removida abruptamente poco antes del comienzo de la semana 70. El modelo pretribulacional armoniza perfectamente con la profecía de las 70 semanas de Daniel, reconociendo al mismo tiempo la parentética y misteriosa naturaleza de la Edad de la Iglesia (misteriosa en el sentido de que no había sido revelada en el Antiguo Testamento). El modelo pretribulacional es el que mejor explica esta brecha de 2000 años y nos guarda de mezclar la Edad de la Iglesia con la profética historia judía.

Punto de vista pre-tribulacionista

Aquí está el modelo pretribulacional de la profecía de la semana 70 (Daniel 9) en relación a la Edad de la Iglesia. Note que la Edad de la Iglesia es completamente distinta de la semana 70 de Daniel. La Edad de la Iglesia se encuentra en la brecha entre la semana 69 y la semana 70: Punto de vista pretribulacional.

Punto de vista post-tribulacionista

Aquí está el modelo post- tribulacional de la profecía de la semana 70 (Daniel 9) y su relación con la Edad de la Iglesia. Note que este modelo tiene a la iglesia en la tierra durante la semana 70 de Daniel (los 7 años del período de la tribulación). Punto de vista post- tribulacional.

Punto de vista pre-ira

Aquí tenemos el punto de vista pre-ira de la profecía de la semana 70 (Daniel 9) y su relación con la Edad de la Iglesia. Note que este modelo es muy similar al modelo post-tribulacional. La única diferencia está en que la Iglesia está en la tierra durante tres cuartas partes de la tribulación y no durante toda ella. Punto de vista pre-ira (Rosenthal /van Kampen) ¿Cuál modelo es el que mejor se ajusta a los datos? ¿Cuál modelo explica mejor la brecha de los 2000 años? ¿Cuál es el modelo que distingue mejor las dispensaciones? ¿Cuál punto de vista mezcla erróneamente la Edad de la Iglesia con la historia judía? ¿Cuál punto de vista es el menos complicado?

Una Esperanza Consoladora.

Sin duda, la Escritura presenta el Rapto de la Iglesia como una esperanza consoladora y animadora (Juan 14:1; 1 Tes. 4:18). La gloriosa realidad que espera a aquellos creyentes que estén vivos y queden hasta la venida del Señor es que “no dormiremos” (1 Corintios 15:51). Si la Iglesia estuviera destinada a pasar por la Tribulación, estas palabras serían de poco consuelo. Los santos de la Tribulación no tienen la alegre esperanza de estar vivos hasta la venida del Señor y estar exentos de la muerte física. Perseverar en Cristo en ese día puede significar muchas veces el martirio (Apocalipsis 7:14; 13:15; 20:4).

Esto no significa que los santos de la Tribulación estarán sin consuelo. La alentadora promesa que el Señor da a los creyentes de la Tribulación es ésta: “Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor” (Apocalipsis 14:13). De modo que los santos de la Tribulación no están sin esperanza, sin embargo el consuelo que el Señor les da es de diferente naturaleza que en el presente. En la Tribulación Dios confortará a aquellos que enfrenten una muerte inminente. Ahora consuela a aquellos que esperan a un Salvador inminente: “No todos dormiremos”. “Por lo cual, animaos unos a otros con estas palabras”.

¿Poblando el Milenio?

Si el Rapto no ocurre sino al final de la Tribulación, nos enfrentamos al enorme problema de cómo será poblada la tierra milenial con personas en sus cuerpos naturales. Las Escrituras enseñan que durante el Reino Milenial habrá personas en sus cuerpos naturales. Estas personas llegarán a tener mucha edad, procrearán y tendrán hijos, muchos de los cuales nunca serán salvos (Isaías 65:20; Apocalipsis 20:7-10, etc.).

Sabemos de acuerdo con 1 Corintios 15:51-54 que cuando el Rapto tenga lugar, todos los salvos serán resucitados y que tendrán cuerpos resucitados, inmortales. También sabemos que cuando Cristo venga para establecer Su Reino, El juzgará a todos los impíos y todos los que no son salvos serán apartados en juicio (Mateo 13:40-43; 49-51; 25:41-46). Si el Rapto tuviera lugar al final de la Tribulación, entonces todos los salvos tendrán sus cuerpos resucitados y los inconversos serán quitados de la tierra. ¿Quiénes quedarán entonces para repoblar la tierra? Los post-tribulacionistas no tienen una respuesta satisfactoria para este dilema.

Para los pre-tribulacionistas esto no es problema, porque la Iglesia es recibida en el cielo siete años antes de que Cristo venga a establecer Su reino. Son los santos sobrevivientes de la Tribulación, tanto judíos como gentiles, los que entrarán al Reino en sus cuerpos naturales.

El Propósito de Dios para la Tribulación

El propósito de los siete años de Tribulación favorece un entendimiento pre-tribulacional para el tiempo del Rapto. La semana setenta de Daniel está relacionada específicamente con el pueblo de Israel (“setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo”—Daniel 9:24). El Señor tratará de una manera especial con Su pueblo escogido de modo que estén preparados para la venida del Mesías (Jeremías 30:4-17). No hay motivo alguno por el cual la Iglesia deba estar en la tierra durante ese período especial de la historia judía. La Iglesia necesita estar en la tierra hasta que:

  1. La plenitud de los gentiles haya entrado (Romanos 11:25).
  2. Dios haya terminado de tomar pueblo para Su Nombre (Hechos 15:14).
  3. Cristo haya terminado de edificar Su Iglesia (1Cor. 3:6-9; 12:18; Ef. 2:19-22; 1 Ped. 2:5).
  4. El último creyente haya sido ubicado en el Cuerpo de Cristo, la Iglesia (1 Cor. 12:13).
  5. La Iglesia haya sido recibida arriba en gloria (1 Tes. 4:13-18 y comp. 1 Tim. 3:15-16).

No hay razón por la cual todas estas cosas no puedan cumplirse antes de la semana 70 de Daniel, antes, por lo tanto, del período de siete años de la Tribulación.

El Rapto es Inminente

La venida del Señor Jesucristo por Su Iglesia es presentada en el Nuevo Testamento como una esperanza inminente y expectante. Que la venida de Cristo es “inminente” significa simplemente que puede venir en cualquier momento. Nada necesita suceder antes de que ÉL venga. Ninguna profecía necesita cumplirse antes que Él venga. Podría ser hoy. Tal expectativa tiene abundante apoyo en el testimonio de las Escrituras:

  1. (Juan 14:3) Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
  2. (Romanos 13:11) Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
  3. (1 Corintios 1:7) De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
  4. (1 Corintios 11:26) Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.
  5. (1 Corintios 15:51-52) He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
  6. (1 Corintios 16:22) El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.
  7. (Filipenses 3:20) Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.
  8. (Filipenses 4:5) Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.
  9. (Colosenses 3:4) Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
  10. (1 Tesalonicenses 1:10) Y esperar a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
  11. (1 Tesalonicenses 4:17) Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
  12. (Tito 2:13) Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
  13. (Hebreos 9:28) Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar el pecado de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
  14. (Hebreos 10:25) No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
  15. (Santiago 5:8) Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
  16. (1 Juan 2:28; 3:3) Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
  17. (Judas 21) Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
  18. (Apocalipsis 22:20) El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amen; sí, ven, Señor Jesús. (comp. Apocalipsis 3:11; 22:7, 12).

Como lo indican los pasajes anteriores, los creyentes han de estar constantemente esperando y aguardando y anhelando Su venida y Su manifestación. Debemos desear y esperar con vehemencia la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador, el Señor Jesucristo (Tito 2:13). Es interesante que no se nos dice que esperemos que sea revelado el hombre de pecado (el anticristo). No se nos dice que esperemos a los 144000 judíos que serán sellados por Dios durante la semana 70 de Daniel. No se nos dice que esperemos que “la abominación desoladora” sea vista en Jerusalén. Se nos dice que esperemos al Señor Jesús mismo.

Ninguno de los eventos de la Tribulación sucederá antes del traslado de la Iglesia; de otro modo, el Rapto no sería inminente. Si el Rapto no tuviese lugar sino hasta en algún momento durante los últimos 3 1/2 años (como enseña el punto de vista pre-ira), esto destruiría la doctrina de la inminencia del retorno de Cristo. Sabríamos de que antes que suceda el Rapto, sería necesario que se haga el tratado con Israel al comienzo de la semana 70 de Daniel (Daniel 9:27) y la “abominación desoladora” tendría que verse en el Lugar Santo en la mitad de la semana 70 de Daniel (Mateo 24:15). Estaríamos esperando que sucedieran estas cosas, antes de que pudiéramos siquiera empezar a esperar que Cristo viniera por Su Iglesia.

¿Estaba Pablo esperando el inminente retorno de Cristo? Pablo esperaba que Cristo viniera por él, porque se consideraba parte del grupo que estaría vivo en la tierra al momento del Rapto. Note que Pablo se incluye a sí mismo al usar el pronombre personal NOSOTROS—“NOSOTROS que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron…..Luego NOSOTROS los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:15,17). Por cierto, ahora sabemos que Pablo no formaba parte del grupo de creyentes que estaría vivo al momento del Rapto. En cambio, formaba parte del grupo de los “muertos en Cristo” mencionados en el versículo 16 (que son descritos también como “los que durmieron”—versículo 15). Pero como creía en el inminente retorno de Cristo, Pablo pensaba que se encontraría entre los creyentes que estarían vivos en la tierra en el momento en que Cristo vendría por Su Iglesia.

Note que Pablo también usa el pronombre “nosotros” en 1 Corintios 15:51-52, “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento. en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptible, y NOSOTROS seremos transformados”. Note que los creyentes de la Edad de la Iglesia se dividen en dos grupos: (1) los muertos que serán resucitados y (2) los que están vivos al momento del regreso de Cristo que no dormirán (no morirán físicamente), pero que serán transformados. Pablo creía que él sería parte de este segundo grupo, aunque ahora sabemos que el formaba parte del primer grupo. Pablo, que vivió en el primer siglo, esperaba estar entre la generación de creyentes que no verían la muerte física. Cuánto más podremos tener nosotros esta bendita expectativa.

El artículo continúa acá

Escrito por: George Zeller (Usado con permiso)

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6 comentarios en “¿Pasará la Iglesia por la Tribulación? Parte 1-2

  1. Lunna

    La iglesia de Jesucristo no pasara el periodo de la gran tribulacion, pq estaremos celebrando las bodas del cordero en el cielo, mientras en la tierra los primeros 3 1/2 años seran de paz y tranquiliadad, pero cuando pase ese periodo el anticristo se manifestara, tal y cual es. Por que no lo hace ahora, por el Espitiru Santo de Dios no se lo permite, hasta que la iglesia sea arrebatada por Jesucristo. Lean la biblia con la direccion del Espiritu Santo. No se dejen engañar, por favor, por que eso quiere satanas, engañar a los escogidos. Pueblo despierta e instruyete en la palabra. DIos los bendiga.

  2. El Arrebatamiento es parte de la Primera Resurrección, y esta es la Primera Resurrección:
    Apocalipsis 20: 4-6
    4Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;b y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.

    El versículo 5 lo dice: “Esta es la primera resurrección”

  3. 2 Tesalonicenses 2:1-5
    1Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,a os rogamos, hermanos, 2que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. 3Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;b tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

  4. BALTAZAR

    muy bueno y clarificador el tema del “arrebatamiento” ya que existen tantas posturas de este evento, pero el más claro y mayormente aceptado es este que sale en el presente artículo, así que agradezco al Señor poder clarificarlo aún más y conocerlo de mejor forma, bien fundamentado con la Palabra de Dios.

    El Señor les bendiga y gracias por compartir estos temas tan interesantes y de mucha actualidad para un buen asentamiento doctrinal de la iglesia de Jesucristo.

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