Una introducción al dispensacionalismo


Trataremos de entender el significado de la palabra “dispensaciones”. Pero hay algo que debemos comprender primero.

Distinguir  diferencias

Dios nunca cambia. Siempre es el mismo. En Mal.3:6 leemos estas importantes palabras que Dios mismo dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”. Podemos estar seguros que Dios siempre es Dios. No tenemos que preocuparnos de que El repentinamente llegue a ser diferente de lo que es.

Pero este Dios que no cambia tiene diferentes maneras de tratar con diferentes hombres a través de la historia. Dios trata a distintos hombres en distintos tiempos de distintas maneras. Dios no trató al apóstol Pablo de la misma manera como trató a Abraham. Dios fue misericordioso con ambos, Dios salvó a estos dos hombres y Dios pasará toda la eternidad con ellos, pero Dios no trató a ambos de la misma manera. Estos dos hombres vivieron en distintos tiempos de la historia y tenían diferentes responsabilidades y obligaciones para con Dios. Lo mismo se puede afirmar de Noé y Salomón. Dios trató de diferente manera a estos dos hombres. La responsabilidad de Noe era construir un arca. Salomón vivió cientos de años más tarde y su tarea era construir un templo.

Distinguir la cantidad de verdad revelada

A través de los miles de años de historia humana Dios ha estado revelando Su verdad al hombre. Debemos entender que Dios revela gradualmente Su verdad al hombre y no toda de una vez. Dios reveló algunas cosas a Adán, pero hay muchas cosas que no le reveló. Más tarde Dios reveló más cosas a Abraham. Luego Dios reveló aún más cosas a Moisés y a David. Cuando Jesús estaba en esta tierra, le reveló algunas cosas a sus discípulos que nunca habían sido reveladas a los creyentes del Antiguo Testamento, Mateo 13:17, “Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”.

Pero aún a estos discípulos no se les dio toda la verdad. Hubo muchas cosas que Jesús no les dijo, porque no estaban preparados para oírlas.

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar” (Juan 16:2).

Luego, después de la muerte y resurrección de Cristo, Dios reveló más cosas al apóstol Pablo (ver Gál. 1: 11-12;  Ef. 3: 3-5). Finalmente, después que Pablo y los otros apóstoles hubieron muerto, Dios reveló aún más de Su verdad al apóstol Juan, el hombre que escribió el libro de Apocalipsis (Apocalipsis. 1:1-3, 9-12, etc.).

Dios usa este mismo método con las personas. Cuando Ud. fue salvo ¿Dios le enseñó de una vez todo lo que necesita saber? ¡Es claro que no! ¿Dios revela Su verdad al creyente de una sola vez o revela su verdad al creyente gradualmente? De una manera gradual.

Dios da “leche” al nuevo creyente y a los creyentes más maduros quiere darles “carne” (1ª Pedro 2:2, 1ª Cor 3: 1-2). Si Dios nos diera todas las profundas verdades al momento de salvarnos, no seríamos capaces de “digerirlas”. No estaríamos preparados para ello. (Sería como alimentar a una criatura recién nacida con papas y carne). Un alumno de primero básico no está preparado para estudiar geometría. Geometría, álgebra y cálculo etc. se estudiarán más adelante, pero el joven estudiante tiene que aprender primero a sumar  y a restar.

¿Qué  Biblia  tienes?

Dios se ha revelado a Sí mismo en un libro que llamamos la Biblia. La Biblia no nos vino de una vez. ¿Sabía que Noé nunca tuvo una Biblia? ¿Sabía que cuando comenzó la Iglesia (el día de Pentecostés, Hechos Cap. 2) los creyentes no tenían ninguno de los libros del Nuevo Testamento?

Dios ha estado revelando Su verdad progresiva y gradualmente a través de los siglos. El no entregó la Biblia de una vez. Pensemos en alguno de los hombres famosos y piadosos de la historia y preguntémosle que Biblia tenía:

Adán: “Yo no tenía ninguna Biblia, pero caminaba con Dios en la frescura del jardín”.
Abraham: “Yo no tenía ninguna Biblia, pero Dios se me apareció varias veces y me habló” (Génesis 17:1, 18:1, etc.).
Moisés: “Mi Biblia consistía de 5 libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio”.
David: “Mi Biblia consistía de los mismos 5 libros de Moisés, además Josué, Jueces y varios de los Salmos que yo escribí”.
Esdras: “Mi Biblia consistía de muchos de los libros del Antiguo Testamento, pero no de todos ellos”.
Juan el Bautista: “Mi Biblia contenía todos los libros del Antiguo Testamento, pero ninguno del Nuevo Testamento”.
Pablo: “Mi Biblia contenía todos los libros del Antiguo Testamento y muchos del nuevo Testamento, pero no todos ellos”.
Juan: “Mi Biblia contenía todos los libros del Antiguo Testamento y todos los libros del Nuevo Testamento. Poco antes de morir, Dios me usó para escribir el último libro del Nuevo Testamento”.
Yo: “Mi Biblia contiene todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. 66 libros en total”.

La Biblia que Ud. tiene en sus manos es más voluminosa que la que tenía David.

Algunas  diferencias  obvias

A través de la historia Dios ha mostrado misericordia y gracia al hombre y ha hecho posible que hombres y mujeres tuviesen una maravillosa y personal relación con Él. A través de los siglos, Dios ha estado salvando a personas “por gracia por medio de la fe” (Efesios 2:8). ¿Abraham fue salvo de esta manera (Génesis 15:6, Romanos 4:3)? Por su fe. Así es como David fue salvo (Romanos 4:6) y así es como nosotros somos salvos (Rom. 4:5). Quienes son eternamente salvos (ya sea Noe, Isaías o Pedro) podrán decir lo mismo: “SOY SALVO POR LA GRACIA DE DIOS (por la bondad y el amor de Dios hacia mí que yo ni siquiera merezco). ¡Gracias Señor por salvarme!”

A través de los años Dios por gracia y misericordia ha estado salvando a hombres pecadores. Pero debemos recordar que Dios trata con diferentes hombres en diferentes tiempos de diferentes maneras. Necesitamos meditar cuidadosamente acerca de estas diferencias.

Considere: cuando vino a la iglesia, ¿trajo un cordero? No. ¿Alguna vez compró un cordero para ofrecerlo en sacrificio por el pecado? No. ¿Los creyentes del Antiguo Testamento hacían esto? (1ª Samuel 7:9, Levítico 3:7, 4:32). ____ ¿Los creyentes hoy en día aún ofrecen sacrificios de animales? ____ Moisés, Josué, David y Salomón ofrecían sacrificaos de animales, pero nosotros hoy en día ya no lo hacemos. Esta diferencia es importante.

Otro asunto para considerar: ¿Qué hacemos hoy cuando vemos a alguien trabajando el sábado (el séptimo día de la semana)? ¿Lo condenamos a muerte? No. ¿Alguna vez hubo una ley que dijera que quien trabajara el día sábado debía morir? (Éxodo 35:2). Compare con Números 15:32-36 donde leemos que un hombre fue muerto por recoger leña el día sábado (violando la ley del día de reposo). Ya no hacemos eso hoy en día, ¿verdad?

Si hoy en día deseamos adorar a Dios, ¿vamos al templo en Jerusalén? No. Los judíos del Antiguo Testamento debían hacerlo así. En las iglesias que siguen las enseñanzas de la Biblia, se encuentran  pastores, ancianos, diáconos, pero no hay un grupo especial de hombres llamados sacerdotes. En los tiempos del Antiguo Testamento los hijos de Aarón eran los sacerdotes y nadie más podía ser sacerdote. Hoy en día todo creyente es un sacerdote (1ª Pedro 2:9, Apocalipsis 1:6), lo que significa que podemos allegarnos directamente a Dios por medio de Cristo y que no necesitamos la mediación de ningún hombre. Hoy en día los padres no necesitan circuncidar a sus hijos varones. Los padres hoy pueden escoger hacerlo o no. ¿En los tiempos del Antiguo Testamento los padres tenían la obligación de hacerlo (Génesis 17:10-14)? Sí.

A Adán se le dijo hace mucho tiempo que había un árbol del cual no debía comer (Génesis 2:16-17). ¿Es esto válido para hoy? ¿Hay algún árbol hoy del cual se nos ha prohibido comer? Ninguno. ¿Hay actualmente en el mundo un “árbol prohibido”? No. ¿Trató Dios a Adán igual como lo hace ahora con nosotros? No, las responsabilidades eran diferentes.

Piense en lo siguiente: ¿se reunía Abraham con otros creyentes todos los domingos? No. ¿Juntó Moisés alguna vez a todos los hijos de Israel para celebrar la cena del Señor? No. ¿Alguna vez se le ordenó a Salomón  ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15)? No. Estas son diferencias obvias que debemos reconocer. Dios no ordenó lo mismo a aquellos hombres como lo que nos ordena a nosotros, y Dios no requiere de nosotros lo mismo que de ellos. Dios trata a diferentes hombres en diferentes tiempos de diferentes maneras.

Otra diferencia: lea Mateo 10:5-7 ¿a quiénes debían los discípulos predicar por orden de Jesús? A la casa de Israel ¿A quiénes no debían predicar? A samaritanos y gentiles. Lea ahora Mateo 28:19 y Marcos 16:15, ¿a quiénes deben predicar los discípulos ahora? A todo el mundo.

Jesús ordenó cosas distintas a estos hombres en distintos momentos y, al leer la Biblia, necesitamos reconocer esas diferencias.

Diferencias  antes  y  después

A medida que leemos y estudiamos la Biblia, aprendemos que sucedieron algunos hechos cruciales que marcaron una gran diferencia. Estos hechos produjeron algunos sorprendentes cambios. Los siguientes son algunos de los hechos más relevantes de la Biblia.

La caída del hombre (cuando Adán pecó)
El diluvio en los días de Noé
El juicio de la torre de Babel
El llamado de Abraham (Gen. 12)
La promulgación de la ley (Éxodo 19 – 20)
La crucifixión de Cristo
La venida del Espíritu Santo (Hechos 2)
La venida de Jesucristo a la tierra (su segunda venida)
Consideremos brevemente algunos de estos hechos y pensemos en los cambios que produjeron.
Piense que  antes de la caída, las cosas eran diferentes y cómo cambiaron después.
  • ¿Hay una diferencia entre Génesis 2:25 y Génesis 3:7?
  • ¿Ha sido la caída del hombre un suceso que afecta a los hombres hasta el día de hoy (Rom. 5:12)?
  • ¿Cuál era la dieta del hombre antes del diluvio (Gen. 1:29)?
  • ¿En qué consistía la dieta del hombre después del diluvio (Gen. 9:2-3)?
  • ¿Existía la pena capital antes del diluvio (Gen. 4:15)?
  • ¿Hubo pena capital para los asesinos después del diluvio (Gen. 9:6)?
  • ¿Cuántos lenguajes había en la tierra antes del juicio de la torre de Babel (Gen. 11:1)?
  • ¿Cuántos lenguajes hubo después de ese juicio (Gen. 11:7-9)?
  • Antes de la torre de Babel toda la gente vivía en un mismo lugar; después de Babel, la humanidad se dividió en naciones y fue dispersada por muchos lugares (Vea Génesis 10, la tabla de las naciones, que sigue cronológicamente a Génesis 11).
  • Antes de Abraham toda la humanidad formaba un grupo de gente llamado comúnmente “los gentiles”. Después de Abraham había dos grupos de gente: judíos y gentiles. Antes de Abraham, Dios nunca ordenó que la circuncisión fuera señal de cosa alguna. Pero desde los tiempos de Abraham la circuncisión es una señal (Romanos 4: 9-12).
  • Antes de Moisés no existían mandamientos escritos. Después que Moisés recibiera la Ley de parte de Dios, hubo mandamientos escritos. No se guardaba el sábado antes de Moisés. Esto fue instituido en los días de Moisés. No existían detalladas leyes dietéticas antes de Moisés (Levítico 11). Estas ordenanzas fueron incorporadas a la ley que Dios dio a Moisés y a los hijos de Israel.
  • Después de la cruz se produjeron varios cambios: del sábado al domingo; de los sacrificios de animales al perfecto sacrificio de Cristo (Hebreos 10: 1 – 14); de los hijos de Aarón como sacerdotes a todo creyente es ahora sacerdote; etc. Antes de la Cruz, bajo la ley de Moisés había reglas dietéticas (Levítico 11 – cosas que se podían comer y cosas que  no se podían comer). Vea la diferencia después de la Cruz en 1ª Timoteo 4: 3-5.
  • Antes de Pentecostés el Espíritu Santo estaba con los discípulos, pero después de Pentecostés el Espíritu Santo estaba en los discípulos (vea Juan 14:17). Antes de Pentecostés había dos grupos de personas en el mundo (judíos y gentiles). Después de Pentecostés hay tres grupos de personas (judíos, gentiles y la iglesia de Dios – vea 1ª Corintios 10:32). Después de Pentecostés hay un organismo especial en la tierra – la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo. La Iglesia no existía antes de Pentecostés.
  • Antes del Rapto hay tres grupos de personas en el mundo: Judíos, Gentiles y la Iglesia de Dios (1ª Corintios 10:32). Después del Rapto habrán solo dos grupos de personas: judíos y gentiles. Antes del Rapto, el Espíritu Santo mora en un templo peculiar (1ª Corintios 3:16-17 y compare con 1ª Corintios 6:19-20). Después del Rapto el Espíritu Santo estará aún activo en el mundo, pero ya no habitará en ese TEMPLO. El siguiente templo que se menciona en la Biblia es un templo de Dios, localizado en Jerusalén (2ª Tesalonicenses 2:4). Este templo no está compuesto por creyentes, sino es un edificio literal.
  • Jesús habló acerca de un día en que vendrá el Reino (Mateo 6:10). Pero este reino aún no ha llegado. Aún no estamos viviendo en la Edad del Reino. Pero cuando llegue este Reino (inaugurado por la segunda venida de Cristo), el mundo será muy distinto de lo que es hoy.  El estudiante cuidadoso reconocerá estas diferencias. Por ejemplo, considere a los animales que vivirán en el Reino (Isaías 11:6-9). ¿Se comportarán de una diferente manera que ahora?
  • En el mundo ahora hay guerras y luchas entre los hombres (compare Mateo 24:6-7). ¿Será diferente en la edad del Reino (Miqueas 4:3)?
  • Hoy en día tenemos que anunciar el evangelio y hablar a la gente acerca del Señor para que le conozcan (Marcos 16:15). ¿Será esto necesario en la Edad del Reino (Jeremías 31:34, Isaías 11:9)?
Estas diferencias son importantes y necesitamos aprender a reconocerlas.

Un dispensacionalista es una persona que cree en la Biblia (que Dios dice lo que quiere decir y quiere decir lo que dice) y ha aprendido a reconocer estas importantes diferencias que se encuentran a lo largo de la historia.

Pensemos nuevamente en la palabra “Dispensación” y tratemos de entender lo que significa.

La palabra DISPENSACION

Esta palabra se encuentra 4 veces en el Nuevo Testamento. Vea los siguientes capítulos y encuentre el versículo que menciona la palabra DISPENSACION:

  1. Efesios 1:10
  2. Efesios 3:9
  3. 1ª Cor. Cap. 9, vers. _____  (comisión-encargo-mayordomía)
  4. Colosenses Cap. 1, vers. ______ (administración-mayordomía)

(Nota: En el texto original griego en estos cuatro versículos se usa la palabra “oikonomia”. La Biblia Reina Valera 1960 traduce la palabra oikonomia en 1 Cor. 9:17 como “comisión” que significa “encargo, mayordomía” y en Colosenses 1:25 se traduce como “administración” que es sinónimo de “mayordomía” o dispensación, como se explica más adelante).

La palabra griega para “dispensación” es oikonomia. Esta palabra griega está compuesta por dos palabras: 1 OIKOS = casa, 2 NOMOS = ley. De modo que la palabra significa “leyes de la casa” o “reglas del hogar”.

Piense en su familia: ¿Hay algunas “reglas del hogar”? ¿Hay algunas “ordenanzas de la casa” que se tienen que acatar? ¿Le ha dado el dueño de casa algunas responsabilidades y obligaciones que debe cumplir? ¿Tendrá problemas si quebranta las reglas?

Esta misma palabra griega se traduce como “mayordomía” en Lucas 16:2,3,4. De modo que si queremos entender lo que es una dispensación, debemos aprender algo sobre MAYORDOMIA.

MAYORDOMIA

¿Qué es un mayordomo? Un mayordomo es un administrador familiar. Es alguien que se preocupa de los bienes y propiedades de otro. Cuida las cosas que pertenecen a otro. La mayoría de nosotros no necesitamos mayordomos porque no somos lo suficientemente ricos. Las pocas cosas que tenemos las podemos cuidar nosotros mismos. Pero si un hombre posee 10 casas, 8 botes, 200 há. de tierra, 500 cabezas de ganado, 3 piscinas, 25 automóviles, 8 tractores y un pozo petrolero, ciertamente no puede preocuparse por todas esas cosas él sólo. Necesitará hombres que le ayuden a manejar todos esos bienes. Un mayordomo es un administrador – alguien responsable de cuidar las cosas que pertenecen a otro.

Hay un requisito esencial para un mayordomo (vea 1ª Corintios 4:2 y marque la respuesta correcta).

  1. Tiene que tener buena presencia
  2. Ser un brillante pensador
  3. Ser muy talentoso
  4. Ser fiel (ejecutar las responsabilidades que se le han dado)

Considere al mayordomo descrito en Lucas 16:1-4. ¿Este mayordomo era fiel o infiel? Acerca de un mayordomo fiel leemos en Génesis 39. Lea Génesis 39: 1-6, ¿quién era el mayordomo de Potifar?  Todo lo que Potifar poseía fue puesto en las manos de este hombre. (Gen. 39:4,6). José cuidó todo lo que pertenecía a su amo y su amo (Potifar) sabía que su casa y sus posesiones estaban “en buenas manos”.

Recuerde, el mayordomo es el ADMINISTRADOR de la casa, pero no es el DUEÑO de la casa. ¿Quién era el ADMINISTRADOR de la casa, Potifar o José? Sabemos que José ¿Quién era el DUEÑO de la casa, Potifar o José? Potifar. La casa pertenecía a Potifar. No le pertenecía a José. En Lucas 16:1, ¿quién era el DUEÑO de la casa?

Privilegios y Responsabilidades

José tenía el privilegio y la responsabilidad de manejar todo lo que Potifar pusiera en sus manos o a su cuidado. Así es también la mayordomía del hombre ante Dios. El creyente, en cualquier época que viva, tiene el privilegio y la responsabilidad de manejar (administrar, gobernar) lo que Dios ha puesto en sus manos. Dios puso en las manos de Abraham algunas grandes y maravillosas promesas (Génesis 12:1-3; 17:1-8). Dios puso en las manos de Moisés un conjunto de leyes y mandamientos santos (Éxodo 19-21). Dios puso en manos de Pablo un nuevo entendimiento de la incomparable gracia de Dios (Efesios 3). Cada creyente tiene el gozo y el deber de manejar lo que Dios ha puesto en sus manos. En esto consiste la mayordomía.

Podemos comparar la mayordomía con el trabajo que se le ha dado a una persona. Suponga que el dueño de un bonito negocio se le acerca y le ofrece trabajo en ese lugar. Este trabajo no fue dado a cualquiera, sino a usted.

El trabajo trae consigo ciertos privilegios. Posiblemente hay varias personas que quisieran ese trabajo, pero no fue dado a ellos, sino a Usted. Usted recibirá los beneficios que conllevan trabajar en ese local. Usted aprenderá muchas cosas, ganará valiosa experiencia, tendrá la ventaja de trabajar con otras personas, recibirá remuneración y si es fiel, quizás hasta sea promovido.

Este trabajo también trae consigo ciertas responsabilidades. El dueño de la tienda espera algunas cosas de usted. Si usted es flojo y llega tarde al trabajo y trata mal a los clientes, el dueño no estará muy contento con usted. El dueño de la tienda espera que usted cumpla fielmente con sus obligaciones y maneje bien lo que él ha puesto en sus manos. Si usted hace bien su trabajo, será recompensado. Si usted no cumple con su trabajo, probablemente será despedido.

Mayordomía significa que Dios ha puesto algo en las manos del hombre y es responsabilidad y privilegio del hombre manejar estas cosas adecuadamente.

¿Qué es una dispensación?

Regresemos a la palabra que estamos tratando de entender. La palabra “dispensación” significa lo mismo que la palabra “mayordomía”. Una DISPENSACION es una mayordomía y esta mayordomía incluye tres cosas:

1.- El Dueño de Casa

Si hay una mayordomía, tiene que haber un SEÑOR o un DUEÑO de la casa. Tiene que haber ALGUIEN que fije las “reglas de la casa”. Tiene que haber ALGUIEN que determine las obligaciones, las responsabilidades y los privilegios. Al leer la Biblia, descubrimos que el SEÑOR DE LA CASA es el DIOS VIVO (Hebreos 3:4). Él es el DIOS ALTÍSIMO, el SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA (Génesis 14:19,22). Dios es el DUEÑO y Él es el JEFE.

2.- La Casa

No solo debe haber un Señor o Dueño, sino también un dominio o propiedad sobre la cual el Señor ejecuta su gobierno y ejerce Su autoridad. La casa de Dios es el MUNDO: Salmo 24:1. “De ____________ es la tierra y su plenitud; el _________ y los que en él habitan”. Vea también Éxodo 9:29 y Génesis 18:25. La tierra le pertenece a ÉL y ÉL decide y gobierna de acuerdo a SU voluntad y SU sabiduría.

3.- El Mayordomo

Tiene que haber un SEÑOR (dueño) y tiene que haber una casa y tiene que haber un mayordomo. El mayordomo es alguien que ha sido hecho responsable. Tiene que ser fiel y obediente a la voluntad del Dueño de casa. Al mayordomo se le han asignado ciertas tareas o está a cargo de ciertas cosas o tiene que hacer ciertas cosas (compare Hechos 17:30 y  1ª Juan 3:23 donde vemos que todos los hombres hoy tienen una responsabilidad ante Dios). El mayordomo tiene que cumplir “las reglas de la casa” que Dios le ha entregado. Si el mayordomo no cumple los reglamentos, se encontrará en problemas.

El ser humano es el mayordomo de Dios (Tito 1:7, 1ª Cor. 4:1-2, 1ª Pedro 4:10).

Resumamos estos tres puntos:

  • El Señor de la casa es El  DIOS VIVO
  • La casa es EL MUNDO
  • El mayordomo de la casa es EL HOMBRE

Varias  Dispensaciones

Dios ha gobernado su casa de diferentes maneras en diferentes tiempos. Esto significa que las REGLAS DEL HOGAR no han sido siempre las mismas. Adán, Noé, Abraham, Moisés y el apóstol Pablo vivieron en el mismo mundo, bajo el mismo Dios, pero sujetos a DISTINTOS REGLAMENTOS. Las ordenanzas bajo las cuales vivió Abraham eran diferentes a las ordenanzas bajo las cuales vivió Pedro. Al haber diferentes reglamentos, significa que ha habido diferentes DISPENSACIONES.

Notemos que dispensación es más que sólo “reglas del hogar”. En cada dispensación Dios no ha entregado solo mandamientos, sino también ha revelado alguna VERDAD que el hombre debe creer, obedecer y utilizar apropiadamente. Los reglamentos y las leyes van unidos a privilegios, oportunidades y responsabilidades, por cuanto Dios ha puesto SU verdad en las manos del hombre.

Cuando hablamos de distintos reglamentos o reglas del hogar, no significa que cambia todo el conjunto de reglamentos, responsabilidades y privilegios. Algunas reglas y privilegios cambian, pero otros permanecen iguales.

Veamos la siguiente ilustración: pensemos en un mismo Padre que tiene diferentes hijos nacidos en diferentes años. El Sr. Jones es un padre que tiene tres clases distintas de reglas y privilegios del hogar, por cuanto tiene tres hijos de distintas edades. Este padre ha puesto más en las manos del hijo mayor, porque está más preparado para manejarlo. El hijo mayor tiene más privilegios, pero también más responsabilidades.

Veamos estos tres conjuntos de reglas y privilegios:

Reglas para el hijo de 10 años

  • No debe desobedecer a sus padres
  • Debe honrar y respetar a sus padres
  • No debe mentir, ni robar, etc.
  • Puede permanecer levantado hasta las 8.30 PM
  • Recibe una pequeña mesada
  • Tiene que hacer tareas a ciertas horas
  • No tiene el privilegio de manejar el automóvil
  • Etc.

Reglas para el hijo de 15 años

  • No debe desobedecer a sus padres
  • Debe honrar y respetar a sus padres
  • No debe mentir, ni robar, etc.
  • Puede permanecer levantado hasta las 10 PM
  • Recibe una mesada mayor
  • Tiene más tareas que hacer en la casa
  • No tiene el privilegio de manejar el automóvil
  • Etc.

Reglas para el hijo de 20 años

  • No debe desobedecer a sus padres
  • Debe honrar y respetar a sus padres
  • No debe mentir, ni robar, etc.
  • Tiene otro horario para acostarse
  • No recibe mesada, debe trabajar y ganar su dinero
  • No hay reglas para hacer las tareas, puesto que ya no va al colegio
  • Tiene el privilegio de manejar el automóvil
  • Etc.

Hay algunas reglas iguales para los tres hijos. ¿Por qué? Hay otras cosas que cambian a medida que el hijo crece. ¿Por qué?

Lo mismo sucede en las distintas dispensaciones. Tal como consideramos al mismo padre (el Sr. Jones) con distintos hijos nacidos en distintos tiempos, tenemos al mismo Dios, pero distintos creyentes nacidos en distintas edades. Hay algunas reglas y privilegios que permanecen iguales y hay algunos mandamientos y privilegios que son nuevos o distintos.

Consideremos a estos tres hombres que nacieron en distintos tiempos y vivieron en distintas dispensaciones:

Noé (después del diluvio)

  • Tenía el privilegio y la responsabilidad de creer lo que Dios había dicho
  • Tenía el privilegio de caminar con Dios (Gen. 6:9)
  • Tenía la responsabilidad de obedecer a Dios (comp. Hebreos 11:7)
  • El asesino debía sufrir la pena capital (Génesis 9:6)
  • Tenía que ofrecer a Dios sacrificios de animales (Génesis 8:20)
  • Dios no le dijo que guardara el sábado, ni que circuncidara a los hijos varones, ni que bautizara a los creyentes

David (bajo la ley de Moisés)

  • Tenía el privilegio y la responsabilidad de creer lo que Dios había dicho (y sabía más cosas que Noé acerca de lo que Dios había dicho)
  • Tenía el privilegio de caminar con Dios.
  • Tenía la responsabilidad de obedecer a Dios (Deuteronomio 8:1).
  • El asesino debía ser ejecutado (Éxodo 21:12).
  • Debía ofrecer sacrificios de animales (Levítico 1-5).
  • Dios le ordenó guardar el sábado y circuncidar a los hijos varones (Deut. 5:12-14 y Levítico 12:3).
  • Dios no le ordeno bautizar con agua a los creyentes.

Pablo (un creyente del Nuevo Testamento bajo la gracia)

  • Tenía el privilegio y la responsabilidad de creer lo que Dios había dicho (y sabía más cosas que Dios había dicho que Noé y David).
  • Tenía el privilegio de caminar con Dios.
  • Tenía la responsabilidad de obedecer a Dios (1ª Juan 2:3-5).
  • El asesino debía ser ejecutado (Romanos 13:1-4).
  • Los sacrificios de animales ya no eran necesarios (Hebreos 10).
  • Dios no le dijo que guardara el sábado ni que circuncidara a los hijos varones
  • Dios le dijo que bautizara en agua a los creyentes (Mateo 28: 19-20)

Hay algunas cosas que permanecían iguales para los tres hombres ¿por qué? Hay otras cosas que cambiaron o eran diferentes ¿por qué?

Cuando se introduce una nueva dispensación o mayordomía no significa que cambian todas las reglas y condiciones. Algunas reglas permanecen iguales. Por ejemplo: matar, robar y mentir es malo en toda dispensación. Del mismo modo en toda dispensación es bueno creer lo que Dios ha dicho (ver Hebreos Cap. 11). Hay algunas cosas que son comunes en las distintas dispensaciones. Pero como hemos visto, también hay algunas diferencias importantes que necesitamos reconocer. Debemos poner suma atención a las cosas que son distintas y a las cosas que han cambiado.

Una ilustración que puede ser útil: si usted hubiese vivido hace 200 años ¿habría tenido TV? ¿un automóvil? ¿electricidad? En ese tiempo las condiciones eran muy distintas. En vez de lavar su automóvil, usted debería haber cuidado a su caballo. En vez de lavar su ropa en una máquina lavadora, lo haría en el fregadero con  jabón. En los días fríos de invierno tendría que haber salido a buscar trozos de leña para calefaccionar en vez de simplemente hacer girar el termostato. Sus responsabilidades de entonces habrían sido diferentes de las de ahora. Pero algunas cosas serían iguales. En ese entonces las personas necesitaban comer, igual que ahora, etc.

Esto mismo sería cierto si viviera en 100 años más (si el Señor no ha venido antes). Las condiciones serán muy distintas. Quizás habrá otros medios de transporte en lugar de automóviles. ¡Es difícil imaginar el tipo de computadores que habrá en el futuro! Algunas cosas permanecerán iguales, pero otras cambiarán.

Josué, David e Isaías vivían bajo el mismo conjunto de reglamentos y privilegios. Esto significa que vivían durante la misma dispensación. Los reglamentos y privilegios bajo los cuales vivían fueron establecidos por la ley de Moisés. Pedro, Pablo, Juan y Timoteo vivieron bajo los mismos reglamentos y privilegios. Estos reglamentos y privilegios se encuentran en las epístolas del Nuevo Testamento (desde Romanos hasta Apocalipsis Cap. 3). Abraham, Isaac, Jacob y José vivían bajo el mismo conjunto de ordenanzas y privilegios, por lo que vivían durante la misma dispensación. Estos hombres tenían la responsabilidad de creer en las promesas que Dios les había dado.

Las Diferentes Dispensaciones

En el bosquejo anterior, bajo el nombre de cada dispensación se ha dado el nombre de un hombre que vivió durante ese tiempo (excepto el REINO que es una dispensación futura).

Cada dispensación es un período en el cual Dios dio distintas reglas y privilegios y el hombre tenía distintas responsabilidades de acuerdo a la luz y la verdad que Dios les había dado. En cada nueva dispensación Dios dio más luz y más verdad que en la dispensación anterior. A través de la historia hay un PROGRESO EN LA REVELACION (Dios revela gradual y progresivamente la verdad al hombre).

Estudiaremos en detalle cada dispensación en los siguientes capítulos (empezando con el Cap. 3). En ellas explicaremos y clarificaremos las palabras del bosquejo.

Cuatro cosas a considerar

Cuando estudiemos las dispensaciones observaremos cuatro cosas:

1. El estado del hombre al comienzo

¿Cómo eran las cosas al comienzo de la dispensación? ¿Qué responsabilidad tenía el hombre? ¿Qué reveló Dios al hombre? ¿Qué verdad puso Dios en las manos del hombre?

2.- La responsabilidad del hombre

Dios dio al hombre ciertas responsabilidades y el hombre tenía que ser un fiel mayordomo de lo que Dios había entregado en sus manos. ¿Qué obligaciones y responsabilidades dio Dios al hombre? ¿Qué debía hacer o no hacer el hombre?

3.- El fracaso del hombre

¿Tuvo el hombre éxito o fracaso en cumplir sus responsabilidades? ¿De qué manera el hombre obedeció o desobedeció las reglas del hogar? Veremos el terrible fracaso del hombre en cada dispensación. Esto nos recuerda una y otra vez que el hombre es un gran pecador y necesita un gran Salvador.

4.- El juicio de Dios

Cuando Dios pone algo en las manos del hombre y el hombre fracasa en guardarlo apropiadamente, tiene que seguir un juicio. Veremos que cada dispensación termina con el fracaso del hombre y con el juicio de Dios.

Un dispensacionalista es alguien que cree que Dios dice lo que quiere decir y quiere decir lo que dice y que es la responsabilidad de todo creyente aceptar humildemente lo dicho por Dios (Isaías 66:1-2).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s