Las Riquezas de Su Gracia


Contemplar lo que Dios ha hecho bondadosamente por pecadores
merecedores del infierno debe animar y emocionar
a todo hijo de Dios comprado con sangre.

Como el escritor del himno ha dicho, “¡Cuán gran deudor a la gracia diariamente siento ser!” (Robert Robinson). Pablo, al referirse a la redención y al perdón que los creyentes tienen en Cristo, habló de “las RIQUEZAS de SU GRACIA” (Efesios 1:7). En otra parte él dice, “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy” (1 Corintios 15:10). Dios ha dado a cada creyente consolación eterna (eterno aliciente) y buena esperanza por gracia (2 Tesalonicenses 2:16-17). “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que VOSOTROS con su pobreza fueseis ENRIQUECIDOS (2 Corintios 8:9).

Muchos creyentes fallan en apreciar las RIQUEZAS que tienen. Se cuenta la historia de un viejo minero que se pasó toda su vida buscando plata en las montañas del Viejo Oeste. Estaba tan empecinado con su búsqueda, que su esposa y sus hijos lo abandonaron. Cuando murió, las pocas personas que vinieron a su entierro encontraron entre sus posesiones una nota que les instruía a que lo sepultaran bajo su cabaña. Al excavar la tierra con las palas, un material gris y lustroso comenzó a aparecer. Era el famoso Comstock Silver Vein (la mina de plata de Comstock), la más rica de la historia de California. Ese minero había sido un billonario durante toda su vida, pero no sabía la riqueza que tenía y nunca la reclamó. El no sabía cuán rico era.

Todo verdadero creyente es un billonario espiritual. La Biblia dice que Cristo se hizo pobre (y murió por nosotros) para que nosotros con Su pobreza fuésemos ENRIQUECIDOS (2 Corintios 8:9). El creyente, que es un hijo del Rey, muchas veces anda por allí viviendo como un MENDIGO en vez de vivir como un PRÍNCIPE. Dios quiere que sepamos cuán RICOS somos por causa de SU inmaculada gracia: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3). ¡Nosotros hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual!

No podemos poseer nuestras posesiones si no sabemos en qué consisten. No podemos andar como es digno de nuestro llamado (Efesios 4:1), si no sabemos en qué consiste nuestro llamamiento. Los grandes hechos y verdades que se encuentran en la Palabra de Dios deben ser mantenidos por fe. Debemos vernos a nosotros mismos como Dios nos ve en Cristo. Debemos reclamar por fe lo que ya nos ha sido dado en Cristo. La gracia de Dios nos enseña y nos instruye cómo hemos de vivir (Tito 2:11-12). El método de instrucción de Dios es primero mostrarnos y enseñarnos lo que ÉL ha hecho por nosotros por gracia y luego se nos exhorta a andar de acuerdo a ello. Efesios 5:8 ilustra ésto muy bien: “Porque en otro tiempo (antes, refiriéndose a nuestro estado no regenerado, antes de ser salvos) erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”. Debemos andar a la luz de LO QUE SOMOS. Debemos “ser lo que somos”. Nuestra CONDICIÓN actual debe equipararse a nuestra gloriosa POSICIÓN. Mientras más nos adueñamos por fe de los gloriosos hechos de nuestra POSICIÓN en Cristo, tanto más ésto afectará nuestro actual estado y CONDICIÓN, al tiempo que caminamos al paso del Señor.

Que los ojos de nuestro entendimiento sean alumbrados, para que sepamos cual es la esperanza de Su llamado, y cuales son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y cual es la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos (ver Efesios 1:18-19).

Para apreciar plenamente las riquezas de la gracia de Dios, debemos contrastar nuestra actual posición en Cristo con nuestro anterior estado no regenerado, cuando estábamos separados de Cristo y muertos en pecado. Las glorias de la gracia de Dios resplandecen con más brillo contra el negro trasfondo de nuestro estado pasado y de la condición en la cual estábamos antes de encontrar al Salvador. Dios nunca quiere que olvidemos lo QUE ÉRAMOS antes de nuestra salvación: “Por lo tanto, ACORDAOS de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircunsición por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo ESTABAIS sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:11-12 y compare Tito 3:3). De modo que, antes de considerar nuestras riquezas en Cristo, consideremos…….

61 COSAS QUE ERAN VERDAD EN CUANTO A MÍ ANTES DE QUE YO FUERA SALVO…..

  1. Yo estaba en el camino espacioso que lleva a la perdición (Mateo 7:13)
  2. Yo estaba perdido (Lucas 19:10; 2 Corintios 4:3)
  3. Yo estaba ya condenado por causa de mi incredulidad (Juan 3:18; compare 1 Corintios 11:32)
  4. Yo amaba las tinieblas (Juan 3:19)
  5. Yo estaba bajo la ira de Dios (Juan 3:36) esperando la ira venidera de Dios (Lucas 3:7; Efesios 5:6; Colosenses 3:6)
  6. Yo era un adorador ignorante (Juan 4:22)
  7. Yo era un hacedor de lo malo merecedor de juicio (Juan 5:29; compare 3 Juan 11)
  8. Yo era del mundo y de abajo (Juan 5:29)
  9. Yo estaba aún en mis pecados (Juan 8:21,24; compare Juan 20:23)
  10. Yo era un hijo del diablo (Juan 8:44)
  11. Yo rechazaba a Cristo (Juan 12:48)
  12. Yo aborrecía a Cristo (Juan 15:18) y aborrecía a quienes pertenecen a Cristo (Juan 17:14)
  13. Yo estaba bajo el poder de Satanás (Hechos 26:18; 1 Juan 5:19)
  14. Yo era malagradecido, no dando honor a Dios (Romanos 1:21)
  15. Yo era injusto (Romanos 1:29-31; 3:10; 1 Corintios 6:9-10)
  16. Yo estaba bajo pecado (Romanos 3:9) y enfermo de pecado (Lucas 5:31-32)
  17. Yo era inútil (Romanos 3:12; compare Filemón 11)
  18. Yo estaba sin temor de Dios (Romanos 3:18)
  19. Yo era culpable ante Dios (Romanos 3:19)
  20. Yo era un pecador (Romanos 3:23; 5:8)
  21. Yo era débil (Romanos 5:6)
  22. Yo era impío (Romanos 5:6; 4:5)
  23. Yo era enemigo de Dios (Romanos 5:10; Colosenses 1:21)
  24. Yo era un esclavo del pecado (Romanos 6:17,20; Juan 8:34)
  25. Yo merecía la muerte (Romanos 6:23; compare 2 Tesalonicenses 1:8-9)
  26. Yo estaba en la carne (Romanos 7:5; 8:8)
  27. Yo estaba en peligro de perecer (1 Corintios 1:18, 2 Corintios 2:15; Lucas 13:3,5)
  28. Yo era un hombre natural que consideraba las cosas de Dios como locura (1 Corintios 1:18; 2:14)
  29. Yo estaba bajo el anatema de Dios (1 Corintios 16:22)
  30. Yo estaba enceguecido por el dios de este siglo (2 Corintios 4:4)
  31. Yo formaba parte del presente siglo malo (Gálatas 1:4)
  32. Yo estaba muerto en delitos y pecados (Efesios 2:1,5; Colosenses 2:13)
  33. Yo andaba siguiendo la corriente de este mundo (Efesios 2:2)
  34. Yo era un hijo de desobediencia (Efesios 2:2)
  35. Yo era un hijo de ira (Efesios 2:3)
  36. Yo estaba sin Cristo (Efesios 2:12)
  37. Yo estaba alejado de la ciudadanía de Israel (Efesios 2:12)
  38. Yo era ajeno a los pactos de la promesa (Efesios 2:12,19)
  39. Yo no tenía esperanza (Efesios 2:12) y no tenía fundamento (Lucas 6:48)
  40. Yo estaba sin Dios en el mundo (Efesios 2:12)
  41. Yo estaba lejos (Efesios 2:13)
  42. Yo andaba en la vanidad de mi mente (Efesios 4:17)
  43. Yo tenía mi entendimiento entenebrecido (Efesios 4:18; Romanos 1:21)
  44. Yo estaba ajeno de la vida de Dios (Efesios 4:18, Colosenses 1:21)
  45. Yo era ignorante (Efesios 4:18)
  46. Yo estaba ciego y endurecido (Efesios 4:18)
  47. Yo estaba entregado a la lascivia (Efesios 4:19)
  48. Yo estaba viciado conforme a los deseos engañosos (Efesios 4:22)
  49. Yo era de las tinieblas y de la noche (Efesios 5:18; 1 Tesalonicenses 5:5; 1 Juan 2:11)
  50. Yo estaba bajo la potestad de las tinieblas (Colosenses 1:13; Lucas 1:79, Hechos 26:18)
  51. Yo era alguien que no conocía a Dios (1 Tesalonicenses 4:5)
  52. Yo era insensato (Tito 3:3, Romanos 1:22)
  53. Yo era desobediente (Tito 3:3)
  54. Yo estaba extraviado (Tito 3:3)
  55. Yo era esclavo de concupiscencias y deleites diversos (Tito 3:3)
  56. Yo vivía en malicia y envidia (Tito 3:3)
  57. Yo era aborrecible y aborrecía uno a otro (Tito 3:3)
  58. Yo era una oveja descarriada (1 Pedro 2:25)
  59. Yo vivía en la carne conforme a las concupiscencias de los hombres (1 Pedro 4:2)
  60. Yo andaba en lascivias, concupiscencias, abominables idolatrías, etc. (1 Pedro 4:3)
  61. Yo era sensual, no teniendo al Espíritu (Judas 19)
  62. (añada a la lista) ______________________________________
  63. ____________________________________________________
  64. ____________________________________________________
  65. ____________________________________________________
  66. ____________________________________________________

A la luz de nuestro estado y condición anterior de inconversos, note cuán importante es la pequeña palabra “pero” en estos preciosos pasajes:

“En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” (Efesios 2:2-5).

“Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:3-5).

“En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (Efesios 2:12-13).

¡MARAVILLOSA GRACIA DE NUESTRO AMANTE SEÑOR!

Habiendo recordado nuestra condición impía y nuestro estado no regenerado anterior, ahora estamos listos para considerar las grandes cosas que Dios ha hecho por nosotros en Su gracia, salvando nuestras almas y completándonos. Este listado de ningún modo es original. Por ejemplo, Lewis Sperry Chafer tiene una lista similar en su libro titulado Salvación. Este listado tampoco es completo o exhaustivo. Hemos enumerado 215 cosas, pero hay más. Puedes añadir a esta lista por medio de tu propio estudio de las Escrituras a medida que encuentres otras cosas que son verdaderas acerca de ti ahora que eres salvo. Este estudio puede ser usado como ayuda devocional. Uno o dos de los siguientes puntos pueden ser considerados cada día al meditar sobre las riquezas de la gracia de Dios. Considera ésto como “PÍLDORAS DE VITAMINA ESPIRITUALES” y toma una o dos cada día. A través del día acuérdate de quién eres y de lo que posees en Cristo. Como santo, vive santamente. Como hijo de Dios, camina de una manera tal que honre a tu Padre celestial. “¡A Dios sea la gloria! ¡ÉL ha hecho grandes cosas!” ¡No olvides QUIÉN ERES! Considera lo siguiente:

215 COSAS QUE SON VERDAD EN CUANTO A MÍ AHORA QUE SOY SALVO:

  1. Mi salvación ha sido completamente consumada (Juan 19:30)
  2. Tengo vida eterna como una posesión presente (Juan 5:24; 6:47; 1 Juan 5:11-13)
  3. Tengo a Jesucristo como mi posesión presente (1 Juan 5:12)
  4. Conozco al único Dios verdadero (Juan 17:3; 1 Juan 2:3; 5:20)
  5. He sido salvo por SU gracia (Efesios 2:1-10)
  6. He sido justificado por Su gracia (Tito 2:3)
  7. He pasado de muerte a vida (Juan 5:24; 1 Juan 3:14)
  8. He recibido vida de Dios (Efesios 2:1,5; Colosenses 2:13)
  9. He sido hecho apto para el cielo (Colosenses 1:12)
  10. Tengo el perdón de pecados (Efesios 1:7; Colosenses 1:14)
  11. Mis pecados han sido quitados (Juan 1:29; Hebreos 9:26, 1 Juan 3:5)
  12. Mis pecados han sido completamente purificados (Hebreos 1:3)
  13. Mis pecados nunca serán recordados por Dios (Hebreos 8:12; 10:17)
  14. He sido lavado (1 Corintios 6:1; Tito 3:5; Apocalipsis 1:5)
  15. Andaré con Cristo con vestiduras blancas (Apocalipsis 3:4-5)
  16. Fui sanado por Sus heridas (1 Pedro 2:24)
  17. Todos mis pecados han sido perdonados (Colosenses 2:13; 1 Juan 2:12)
  18. He sido completamente justificado (Romanos 4:5; 8:30; 1 Cor. 6:11; Gal.2:16; Tito 3:7)
  19. Estoy reconciliado con Dios (2 Corintios 5:18-19; Colosenses 1:20)
  20. He sido hecho cercano por la sangre de Cristo (Efesios 2:13)
  21. He sido redimido por su sangre (1 Ped.1:18,19; Efesios 1:7; Col. 1:14)
  22. He sido redimido de la maldición de la ley (Gálatas 3:13)
  23. He sido redimido de toda iniquidad (Tito 2:14)
  24. He sido comprado por precio (1 Corintios 6:20; 7:23)
  25. He sido librado de tan gran muerte (2 Corintios 1:10)
  26. He sido librado del presente siglo malo (Gálatas 1:4)
  27. He sido librado de la potestad de las tinieblas (Colosenses 1:13)
  28. He sido librado de la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:10)
  29. No vendré a condenación o juicio (Juan 5:24; Rom. 8:1)
  30. Soy un hijo de Dios (Juan 1:12; Rom. 8:16; Gal. 3:26; 1 Juan 3:1,2)
  31. Soy primicia de sus criaturas (Santiago 1:18)
  32. Pertenezco a Jesucristo (Gálatas 3:29; 5:24)
  33. He sido adoptado (Gálatas 4:5; Rom. 8:15,23)
  34. Soy heredero de Dios y coheredero con Cristo (Rom. 8:17; Tito 3:7).
  35. Soy heredero de la gracia de la vida (1 Pedro 3:7)
  36. Todo me pertenece (1 Corintios 3:21-23)
  37. Poseo todas las cosas (2 Corintios 6:10)
  38. Heredaré todas las cosas (Apocalipsis 21:7)
  39. He sido enriquecido en todo por Cristo (1 Cor. 1:5; 2 Cor. 9:11)
  40. Soy un coheredero (Efesios 3:6)
  41. Soy rico por causa de Cristo (2 Corintios 8:9; Apocalipsis 2:9)
  42. He sido bendecido con toda bendición espiritual (Efesios 1:3)
  43. He recibido una herencia (Ef.1:11,14; Heb.1:14; 9:15; 1 Ped.1:4)
  44. He sido puesto para alcanzar salvación (1 Tes. 5:9; Heb.1:14)
  45. Yo soy SU herencia (Efesios 1:18)
  46. Soy copartícipe de la promesa en Cristo por medio del evangelio (Efesios 3:6)
  47. Soy una nueva criatura (creación) en Cristo (2 Cor.5:17; Ef.2:10; 4:24; Col. 3:10)
  48. He sido renovado por el Espíritu Santo (Tito 3:5)
  49. He sido acepto en el Amado (Efesios 1:6)
  50. He sido sentado en lugares celestiales con Cristo (Efesios 2:6)
  51. Soy para alabanza de Su gloria (Efesios 1:6,12)
  52. Soy luz en el Señor (Efesios 5:8)
  53. Soy un hijo de luz (Efesios 5:8)
  54. Soy una “persona propia” de Dios, Su propiedad adquirida (Tito 2:14; 1 Pedro 2:9)
  55. Soy un sacerdote que puede ofrecer sacrificios espirituales (Heb.13:15-16; 1 Ped.2:5,9; Ap. 1:6; 5:10, 20:6)
  56. Soy un rey que reinará (Apocalipsis 1:9; 5:10; 20:6)
  57. Tengo el privilegio de tener comunión con el Padre y con el Hijo (1 Juan 1:3)
  58. Yo permanezco en Cristo (Juan 6:56, 1 Juan 3:24; 4:13,15,16)
  59. Cristo permanece en mí (Juan 6:56; Gal.2:20; 1 Juan 3:24; 4:12-16)
  60. Yo estoy en Cristo (Juan 14:20; 2 Cor. 5:17)
  61. Cristo está en mi (Juan 14:20; Col.1:21; Rom.8:10, 1 Juan 4:4)
  62. El espíritu de Dios mora en mí (Rom 8:9; 1 Cor. 3:16; Efesios 2:21-22)
  63. No vivo según la carne sino según el Espíritu (Rom. 8:9)
  64. Mi “vaso de barro” contiene un gran Tesoro (2 Cor.4:7)
  65. Mi cuerpo es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19)
  66. He sido bendecido con el don y el sello del Espíritu Santo (2 Cor. 1:22; Efesios 1:13-14; Gal.4:6; 1 Tes. 4:8; Tito 3:6; 1 Juan 3:24; 4:13)
  67. Tengo la unción del Santo (1 Juan 2:20, 27)
  68. Soy uno de los “llamados” por Jesucristo (Rom.1:6; 8:28-30; Judas 1:1; Ap. 17:14)
  69. He sido llamado a la comunión con el Hijo de Dios (1 Corintios 1:9)
  70. He sido llamado a la gloria eterna (1 Pedro 5:10)
  71. He sido llamado con un llamamiento santo (2 Timoteo 1:9)
  72. Soy participante del supremo, celestial llamamiento (Fil. 3:14; Heb. 3:1)
  73. He sido llamado de las tinieblas a Su luz admirable (1 Pedro 2:9)
  74. Dios me conocía desde antes (Romanos 8:9; 1 Pedro 1:2)
  75. Dios me predestinó para ser hecho conforme a la imagen de Cristo (Rom. 8:9; Ef. 1:5,11)
  76. Yo ya he sido glorificado de acuerdo al propósito de Dios (Rom. 8:30)
  77. Estoy eternamente seguro en el amor de Dios (Romanos 8:38-39)
  78. He sido escogido en Cristo (Ef. 1:4; Col.3:12; 1 Tes.1:4; 1 Ped. 2:9; Ap. 17:14)
  79. He sido escogido para salvación (2 Tes. 2:13)
  80. Yo estoy completo en Cristo (Colosenses 2:10)
  81. Soy un amado por Dios (Colosenses 3:12; 2 Tes. 2:13)
  82. Yo soy castigado y disciplinado por mi Padre celestial (Hebreos 12:6-7)
  83. Formo parte de aquel grupo del cual Cristo no se avergüenza de llamar Sus “hermanos” y “amigos” (Hebreos 2:11; Juan 15:14-15)
  84. Soy un hijo de Abraham (Gálatas 3:7)
  85. Soy linaje de Abraham (Gálatas 3:29)
  86. Disfruto de la bendición de Abraham (Gálatas 3:29)
  87. Soy un hijo de la promesa (Gálatas 4:28, 31)
  88. Soy fiel (Apocalipsis 17:14)
  89. Soy una oveja de Su manada (Lucas 12:32; Heb. 13:20; 1 Pedro 2:25)
  90. Soy un miembro de Su cuerpo (1 Cor. 10:17; 12:27; Ef. 3:6; 4:25; 5:30)
  91. Soy una piedra en Su edificio (Ef. 2:20-22; Hebreos 3:6; 1 Pedro 2:5)
  92. Soy un pámpano en la Vid (Juan 15:1-7)
  93. Soy un hijo del reino (Mateo 13:38; compare Marcos 10:14-15)
  94. He nacido de nuevo en Su familia (Jn. 1:12-13; Stg.1:18; 1 Ped.1:3,23; 2:2; 1 Juan 5:1)
  95. Soy del pueblo de Dios porque ÉL me reclama como Suyo (1 Ped. 2:10; Ap. 21:7)
  96. Soy conciudadano de los santos (Efesios 2:19)
  97. Fui bautizado en Cristo (Romanos 6:3; Gálatas 3:27)
  98. Fui identificado con Cristo en Su muerte (Rom.6:3-6; 8-11; 2 Cor 5:14; Col.2:12,20; 3:3)
  99. Fui identificado con Cristo en Su resurrección (Rom. 6:5, 8,11; 2 Cor 5:15; Gal. 2:20; Col.2:12; 3:1)
  100. Yo morí al pecado (Romanos 6:2)
  101. Mi “viejo hombre” fue crucificado con Cristo (Romanos 6:6)
  102. He sido crucificado con Cristo (Gálatas 2:209
  103. He crucificado la carne con sus pasiones y deseos (Gálatas 5:24)
  104. Estoy vivo para Dios (Romanos 6:11,13; Gálatas 2:19,20)
  105. Cristo es mi vida (Fil. 1:21; Col. 3:4)
  106. Puedo andar en vida nueva (Romanos 6:4)
  107. Puedo servir bajo el régimen nuevo del Espíritu (Romanos 7:6)
  108. Puedo vivir a la justicia (1 Pedro 2:24)
  109. Yo morí a la ley (Romanos 7:4, Gálatas 2:19)
  110. Estoy libre de la ley (Romanos 7:6)
  111. No estoy bajo la ley, sino bajo la gracia (Romanos 6:14)
  112. Tengo la ley de Dios escrita en mi corazón (Hebreos 10:16)
  113. Estoy unido a Cristo (Romanos 7:4)
  114. Soy un participante de Cristo (Hebreos 3:14)
  115. Estoy identificado con Cristo en Sus padecimientos (2 Ti. 2:12; Fil.1:29; 1 Ped.2:20; 4:12-13; 1 Tes. 3:3; Rom. 8:18; Col. 1:24)
  116. El conocimiento de Dios es manifestado por mí (2 Corintios 2:14)
  117. El olor (aroma) de Cristo es dado a conocer por mí (2 Cor. 2:15-16)
  118. Soy una carta de Cristo (2 Corintios 3:3)
  119. Estoy siendo transformado en la gloriosa imagen de Cristo (2 Corintios 3:18)
  120. Estoy siendo perfeccionado (Filipenses 1:6)
  121. Mi hombre interior es renovado de día en día (2 Corintios 4:16)
  122. Estoy revestido de Cristo (Gálatas 3:27)
  123. No soy del mundo (Juan 17:14, 16)
  124. El mundo me es crucificado a mí (Gálatas 6:14)
  125. Yo estoy crucificado al mundo (Gálatas 6:14)
  126. Estoy apartado para el evangelio de Dios (Romanos 1:1)
  127. He sido apartado y santificado en Cristo Jesús (1 Cor.1:2; 6:11; Heb.10:10; Judas 1)
  128. Soy santo (Col.3:12; Hebreos 3:1; 1 Pedro 2:9; Ap. 20:6)
  129. Estoy vestido en Su justicia (Apocalipsis 19:8)
  130. Soy un santo (1 Cor. 1:2; Filipenses 1:1; Col. 1:2; Rom. 1:7)
  131. Soy irreprensible y sin mancha en Cristo (Ef. 5:27, Col. 1:22; Judas 24)
  132. He sido perfeccionado para siempre (Hebreos 10:14)
  133. No soy mío (1 Corintios 6:19)
  134. He sido llamado a santificación (1 Tes. 4:7)
  135. Soy un ciudadano del cielo (Filipenses 3:20)
  136. Soy un extranjero y peregrino en este mundo (Heb. 11:13; 1 Ped. 2:11)
  137. He sido trasladado al reino de Su amado Hijo (Colosenses 1:13)
  138. He sido circuncidado en mi corazón (Col 2:11, Fil. 3:3; compare Deut. 10:16)
  139. Mi Dios, que es fiel, me santificará por completo (1 Tes. 5:23-24)
  140. Mi Dios, que es fiel, me guardará del mal (2 Tes. 3:3; 2 Ti. 4:18)
  141. Cristo me ha libertado, libre de verdad (Juan 8:32-36; Gal. 5:1; 1 Cor. 7:22)
  142. Jesucristo es mi Libertador (Romanos 7:24-25)
  143. He sido libertado del pecado (Rom. 6:7, 18, 22)
  144. La ley del Espíritu de vida me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Rom. 8:2)
  145. Soy siervo o esclavo de Dios (Rom. 6:22)
  146. Soy siervo o esclavo de Cristo (1 Cor. 7:22)
  147. Soy siervo o esclavo de la justicia (Rom. 6:18)
  148. He sido llamado a libertad (Gal. 5:13)
  149. Tengo la mente de Cristo (1 Cor. 2:16)
  150. Tengo dominio propio (2 Ti. 1:7)
  151. Cristo me ha dado entendimiento (1 Juan 5:20)
  152. Tengo la justicia de Cristo (2 Cor. 5:21)
  153. Tengo todo lo suficiente en todas las cosas (2 Cor. 9:8)
  154. Tengo todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad (2 Pedro 1:3)
  155. Puedo estar siempre contento, porque tengo a Cristo (Hebreos 13:5)
  156. Tengo toda la armadura y las armas que necesito (2 Cor. 10:4; Ef. 6:10-17)
  157. Tengo la toda-suficiente gracia de Dios (2 Cor. 12:9)
  158. Tengo gracia para ayuda en tiempo de necesidad (Hebreos 4:16)
  159. Tengo el poder de Dios (Efesios 1:19; 3:20)
  160. Tengo entrada al Padre (Ef. 2:18; Heb. 4:16)
  161. Tengo un Gran Sumo Sacerdote (Hebreos 2:17-18; 3:1; 4:14-16; 8:1; 10:21)
  162. Tengo un Intercesor que no falla (Heb. 7:25; 9:24; Rom. 8:34)
  163. Tengo un Abogado justo para con el Padre en caso de pecar (1 Juan 2:1)
  164. Tengo paz para con Dios (Rom. 5:1)
  165. Cristo es mi paz (Efesios 2:14)
  166. Tengo descanso para mi alma (Mateo 11:28-29; Heb. 4:9)
  167. Soy guiado por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14)
  168. Puedo soportar las pruebas y tentaciones (1 Cor. 10:13)
  169. Recibo consuelo y certeza del Espíritu (Rom. 8:16; Heb. 6:18)
  170. Recibo consolación de Dios (2 Cor. 1:3-7)
  171. Soy serenado por Su paz (Fil. 4:7)
  172. Recibo conocimiento y verdad por el Espíritu (1 Cor. 2:12)
  173. No estoy angustiado (2 Cor. 4:8)
  174. No estoy desesperado (2 Cor. 4:8)
  175. No estoy desamparado (2 Cor 4:9)
  176. No estoy en tinieblas (1 Tes. 5:4)
  177. Mi competencia proviene de Dios (2 Cor. 3:5)
  178. Dios es mi fortaleza (2 Cor. 12:9-10; Fil. 4:13)
  179. Dios es mi Ayudador (Heb. 13:6)
  180. Pertenezco al Dios soberano que hace que todo ayude para mi bien (Rom. 8:28)
  181. Todas las cosas son por mi  (2 Cor. 4:15)
  182. Dios está por mí (Romanos 8:31)
  183. Dios suple todas mis necesidades (Fil. 4:19)
  184. Soy un colaborador de Cristo (1 Cor. 3:9; 2 Cor. 6:1)
  185. Soy hechura Suya (Efesios 2:10)
  186. Dios obra en mí (Fil. 2:13; Heb. 13:21)
  187. La Palabra de Dios obra en mí (1 Tes. 2:13)
  188. He sido sellado por Dios (2 Cor. 1:22; Ef. 1:13)
  189. Estoy sobre la Roca, Cristo Jesús (Mateo 16:18; 1 Cor. 3:11)
  190. Estoy afirmado y confirmado en Cristo (2 Cor. 1:21; 2 Tes. 3:3)
  191. Soy guardado por el poder de Dios (1 Pedro 1:5)
  192. Soy guardado en Jesucristo (Judas 1)
  193. Soy guardado de caer (Judas 24)
  194. Tengo una casa eterna hecha por Dios en los cielos (2 Cor. 5:1)
  195. Mi nombre está para siempre escrito en los cielos (Lucas 10:20)
  196. Soy más que un vencedor (Romanos 8:37)
  197. Tengo la victoria por medio de Cristo (1 Cor. 15:57)
  198. He  vencido al mundo (1 Juan 5:4-5)
  199. Yo siempre triunfo en Cristo (2 Cor. 2:14)
  200. En mí mora el Cristo victorioso que es mayor que Satanás (1 Juan 4:4)
  201. Satanás no puede tocarme (1 Juan 5:18)
  202. Tengo una esperanza viva (1 Pedro 1:3)
  203. Tengo un futuro glorioso (Rom. 8:18; 2 Tes. 2:14)
  204. He recibido consolación eterna y buena esperanza por gracia (2 Tes. 2:16)
  205. Seré preservado para Su reino celestial (2 Ti. 4:18)
  206. Estoy recibiendo un reino inconmovible (Hebreos 12:28)
  207. Hay un lugar en el cielo reservado para mí (Juan 14:2,3; 1 Pedro 1:4)
  208. Comeré del árbol de la vida (Ap. 2:7)
  209. No sufriré daño de la muerte segunda (Ap. 2:11; 20:6)
  210. Recibiré un nombre nuevo (Ap. 2:17; 3:12)
  211. Tendré autoridad sobre las naciones (Ap. 2:26; 5:10)
  212. Mi nombre no será borrado del libro de la vida (Ap. 3:5)
  213. Seré una columna en el templo de Dios (Ap. 3:12)
  214. Me sentaré con Cristo en Su trono (Ap. 3:21)
  215. Estaré con mi Dios para siempre (Ap. 21:3-4)
  216. (añada a la lista) ______________________________________
  217. ____________________________________________________
  218. ____________________________________________________
  219. ____________________________________________________
  220. ____________________________________________________

Recopilado por George Zeller

Usado con permiso.

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