Enseña MacArthur una salvación por gracia o por obras?


La respuesta a la pregunta, “¿Qué deba hacer para ser salvo?” va a plasmarse en una definición de ciertos términos bíblicos tales come arrepentimiento, fe y discipulado. MacArthur trata acerca de estos términos en una sección importante de su libro, a la cual denomina “Jesús Califica su Evangelio”. ¿Qué dice MacArthur en cuanto a lo que Jesús quería significar por medio de arrepentimiento, fe verdadera, discipulado, señorío y el Sermón del Monte? ¿Puede su opinión ser respaldada con el significado de esos términos y con el texto de la Escritura?

ARREPENTIMIENTO

MacArthur lamenta que escritores come Ryrie, Constable y yo hayamos “rede­finido el arrepentimiento de una manera que elimina sus ramificaciones morales”. Continua diciendo que “lo describen como simplemente un cambia de mentalidad en cuanto a quien es Cristo. Esta ciase de arrepentimiento no tiene nada que ver con dar las espaldas al pecado o abandonar el yo. Esta completamente despojado de cualquier reconocimiento de culpabilidad personal, cualquier intento de obedecer a Dios, o cualquier deseo de verdadera rectitud” (p. 161). ¿Qué es, pues, el arrepen­timiento?
MacArthur admite que “literalmente quiere decir pensamiento posterior’ o ‘cambio de idea’, pero bíblicamente su significado no se detiene allí…siempre habla de un cambio de propósito y, específicamente, un alejamiento del pecado. En el sentido que Jesús lo utilizó, el arrepentimiento requiere un repudio hacia la antigua vida, y un volverse a Dios para la salvación” (p. 162). “También el arrepentimiento no es simplemente una actividad mental; el arrepentimiento genuino involucra el intelecto, las emociones y la voluntad” (p. 163). Luego, MacArthur cita a Geerhar­dus Vos quien dijo: “De las tres palabras que se utilizan en los evangelios griegos para describir el proceso, una enfatiza el elemento emocional del lamento y pena por el malvado curso de la vida pasada…la segunda expresa una inversión de toda la actitud mental… la tercera denota un cambio en la dirección de la vida, siendosustituida una meta por otra” (p. 163, 164). “Ningún evangelismo que omita el mensaje del arrepentimiento puede ser, adecuadamente, denominado evangelio, porque los pecadores no puede venir a Cristo sin que haya un cambio radical de corazón, mente y voluntad. Eso demanda una crisis espiritual que conduce a una cambio completo, y a la postre, a una transformación total. Es la única clase de conversión que reconoce la Escritura” (p. 167). “No hay salvación fuera del arrepentimiento que renuncia al pecado” (p. 168).

Así que, MacArthur enseñaque el arrepentimiento “siempre involucra un sentimiento de remordimiento. …Es un cambio de dirección en la voluntad hu­mana, una decisión voluntaria de abandonar toda injusticia, y en lugar de ello, procurar la justicia. El arrepentimiento tampoco es meramente una obra humana; es como cada elemento de la redención, un don de Dios otorgado soberanamente… Hechos 11:18; 2 Timoteo 2:25. Si Dios es el que otorga el arrepentimiento, no puede ser vistocomo una obra humana” (p. 163).

¿Confundido? Con elobjeto de ser salvo debes cambiar tu forma de pensar, lamentarte por tu pecado, darle las espaldas al pecado, abandonar toda injusticia, y procurar la justicia. Aún así, no es una obra humana. Dios, soberanamente, te otorga eso. Si es así, ¿qué haces, pues, para conseguir que Dios te dé arrepentim­iento?

En el Nuevo Testamento hay solo dos palabras griegas, no tres, que se traducen como “arrepentimiento”, (la tercera palabra que Geerhardus Vos mencionó nunca se traduce “arrepentimiento” y quiere decir “tornarse o ser convertido”. Obviamente es diferente a arrepentirse porque se utiliza en la misma frase junto al arrepentimiento (ver Hec.3:19; 11:21). Una de las dos palabras traducidas “arrepentimiento” en el Nuevo Testamento quiere decir “lamentarse, sentirse apenado por algo que has hecho”, pero nunca se utiliza como condición para la salvación (solo aparece seis veces. Comparar Mateo 21:29; 21:32; 27:3; 2 Corintios 7:8 (dos veces) Hebreos 7:21. En una de estas referencias Judas se arrepintió-Mateo 27:3). El error de la evaluación de Geerhardus Vos es que vuelca el significado de las tres palabras en un solo significado. Luego hace de ese significado la definición de arrepentimiento en cada oportunidad que aparece.

La palabra traducida “arrepentimiento” que se utiliza en pasajes soteriológicos simplemente describe un cambio de pensamiento o actitud interior. Mantey, de gran fama en gramática griega dijo: “significa pensar de manera diferente o tener una actitud diferente hacia el pecado y hacia Dios, etc” (Doctrina Cristiana Básica, p 193). Westcott, el famoso erudito griego, dijo: “se deduce por tanto, que “arrepentimiento de obras muertas” expresa ese cambio de mentalidad completo-de actitudes espirituales-que lleva a que el creyente abandone estas obras y busque otro respaldo para la vida” (Westcott, sobre Hebreos 6:1, p. 144). Plummer denomina arrepentiento a “un cambio de mentalidad interior” (en su comentario sobre Lucas 3:8). En realidad, Geerhardus Vos, el autor citado por MacArthur, está de acuerdo en este punto en particular. El define la palabra traducida “arrepentimiento” en los versículos para salvación como una “ inversión de toda la actitud mental” (ver p. 163).

En mi libro sobre evangelismo, lo resumí de esta manera: ”Cuando alguien cambia de idea, tal vez haya emociones—y tal vez no las haya. Y cuando alguien cambia de idea, se espera un cambio en el curso de sus acciones, pero ambas cosas son los resultados del arrepentimiento, y no la naturaleza del arrepentimiento” (Evangelismo: Un Enfoque Bíblico, p. 66). Posteriormente en ese capítulo, señalé que Berkhof dijo: “Según la Escritura, el arrepentimiento es totalmente una actitud interior, y no se debería confundir con un cambio de vida que surge de ello. La confesión de pecado y la restauración en las equivocaciones son frutos del arrepen­timiento” (Teología Sistemática, p. 487). Berkhof tiene razón. Es obvio que el arrepentimiento no es un cambio en el comportamiento, porque laEscritura habla de arrepentirse y (dar frutos dignos de arrepentimiento (ver Lucas 3:8; Hechos 26:20). Por lo tanto, por definición, arrepentimiento no es un cambio en el comportamiento. El arrepentimiento es la raíz, el cambio de comportamiento es el fruto. (Para un debate más detallado sobre el tema del arrepentimiento, véase “Que Es Arrepentimiento en Evangelismo: Un Enfoque Bíblico p. 65-72).

LA FE VERDADERA

Según MacArthur, el error del enfoque popular actual hacia el evangelismo es que “la apelación del evangelio está unida a una explicación totalmente inadecuada de lo que significa creer. La definición moderna de fe elimina el arrepentimiento, borra el elemento moral del creer, olvida la obra de Dios en el corazón del pecador, hace optativa una confianza progresiva en el Señor” (p. 171). Su opinión es que la Escritura describe la fe como un regalo (Hechos 11:18; 2 Timoteo 2:25; Efesios 2:8, 9; Filipenses 1:29; Juan 6:44). Por lo tanto, “como un don divino, la fe no es ni pasajera ni impotente. Es una cualidad permanente que garantiza su perdurabilidad hasta el final” (p. 173), y obedece. “La fe que Dios concede incluye tanto voluntad como la habilidad para someterse a su voluntad (comparar Filipenses 2:13). En otras palabras, la fe acompaña a la obediencia” (p. 173). Luego cita a Berkhof el cual, dice él, ve tres elementos de la fe genuina—un elemento intelectual que es la convicción y afirmación de la verdad, “y un elemento volitivo (Fiducia) que es la determinación de la voluntad para obedecer a la verdad” (p. 173). MacArthur, luego, llega a la conclusión que “el creyente verdadero obedecerá” Debido a que todos guardamos vestigios de la carne pecaminosa, ninguno obedecerá perfectamente…, pero el deseo de hacer lavoluntad de Dios estará siempre presente en los creyentes verdaderos…la fe siempre produce un anhelo de obedecer” (p.”…Claramente, el concepto bíblico de la fe no se puede separar de la obedi­encia” (p.174). Cita a Bultman, quien dijo que “creer es obedecer” (p. 175). El insiste en que “la obediencia es La manifestación inevitable de la fe verdadera” (p.175)

MacArthur reclama que “las bienaventuranzas de Mateo 5:3-12 revelan el carácter de la fe verdadera tanto como cualquier pasaje de la Escritura que yo conozco” (p. 176). Aquí, pues, está la opinión de MacArthur en cuanto a cómo es la fe verdadera: “Su característica fundamental es la humildad—pobreza do espíritu, un quebrantamiento, un conocimiento de la bancarrota espiritual—los creyentes genuinos se ven a sí mismos como pecadores; saben que no tienen nada para ofrecerle a Dios que compre su favor. Esa es la razón por la cual se lamentan (Mateo 5:4). Con la pena que acompaña al arrepentimiento verdadero, destroza al creyente haciéndolo manso (versículo 5). Tiene hambre y sed de justicia (versículo 6). Cuando el Señor satisface esa hambre, hace misericordioso al que cree (versículo 6), puro de corazón (versículo 7), y pacificador (versículo 9). El crey­ente, finalmente, es perseguido e injuriado por causa de la justicia (versículo 10). Esa es la descripción de Jesús en cuanto a la fe verdadera. Comienza con la humildad y alcanza la complacencia en obediencia. La obediencia que produce la fe verdadera es más que exterior; es una obediencia que brota del corazón…esta clase de justicia no evita simplemente los actos de adulterio; se extiende hasta aun evitar, los pensamientos adúlteros. Evita el odio tanto como el asesinato” (p. 177).

MacArthur concluye que “la fe obedece, la incredulidad rebela. El fruto de la vida de una persona revela si es creyente o incrédula_ No hay término medio). En el sentido bíblico, el simple hecho de conocer y afirmar hechos, aparte de la obedien­cia a la verdad, no es creer” (p. 178).

La explicación de fe de MacArthur es contraria a la definición protestante tradicional sobre la fe, y su respaldo sacado de Berkhof no se presenta con precisión. Una evaluación en cuanto a cómo maneja la fe requiere, por lo menos, tres puntos: (1) una explicación de la definición teológica clásica de la fe; (2) un análisis de la cita de Berkhof; y (3) una pregunta exploratoria.

En su comentario sobre Romanos, Charles Hodge, el famoso teólogo dePrince­ton del siglo diecinueve, dio la definición de la fe salvadora que ha sido reconocida durante cientos de años par los teólogos protestantes. Dijo:

Esa fe, porlo tanto, queestá conectada con la salvación, incluye conocimiento, es decir, una percepción de la verdad y de sus cualidades, el asentim­iento o la persuasión en cuanto a la verdad del objeto de la fe; y confianza o seguridad. El ejercicio o condición mental expresados por la palabrafe, tal coma se utiliza en laEscritura, no es un mero asentimiento o simple confianza. Es la percepción inteligente, la recepción y la confianza en la verdad tal como se revela en el evangelio(Comentario sobre la Epístola a los Romanos, p. 29).

En resumen, la definiciónteológica clásica de la fe es (1) reconocimiento de la verdad;’ (2) recepción de la verdad; y (3) confianza en la verdad. La fe es confianza, no obediencia. La fe que salva es confianza en Jesucristo y en su muerte como elpago por el pecado, másninguna otra cosa.

MacArthur cita a Berkhof reclamando que el había dicho que el tercer elemento, el elemento volitivo, en la fe era “la determinación de la voluntad para obedecer a la verdad” (p. 173). Obsérvese que él no encerró esas palabras entre comillas. ¿Quçe dijo Berkhof en realidad? Bajo el título “Los Elementos de la Fe” da una lista de (a) un elemento intelectual; (b) un elemento emocional; y (c) un elemento volitivo (paginas 503-505). Bajo este tercer elemento, Berkhof escribió:

Este es el elemento que completa el concepto de fe. La fe no es simplemente una cuestión del intelecto, ni del intelecto y las emociones combinados; es una cuestión de la voluntad, determinando la dirección del alma, un acto del alma yendo hacia su objeto, y apropiándose de este. Sin esta actividad, el objeto de la fe, el cual el pecador reconoce como verdadero y real, y que se aplica completamente a sus necesidades presentes, queda fuera de sí y de su fe salvadora. Es una cuestión de vida o muerte el hecho de apropiarse del objeto. Este tercer elemento consiste en una confianza personal en Cristo como Salvador y Señor, incluyendo una entrega a Cristo del alma culpable y corrompida, y una recepción y apropiación de Cristo como la fuente de perdón y vida espiritual (Teología Sistemática de Berkhof, p.505).

Hay mas en cuanto a la cita de Berkhof. Continua a Io largo del resto de la pagina 505 y se extiende a la pagina 506. La palabra obedecer no aparece niuna sola vez en este extenso párrafo sobre el elemento volitivo de la fe. Por el contrario,
el describe este tercer elemento de la fe come “confianza personal…apropiación de Cristo” y “una entrega del alma culpable y corrompida”, pero nada, absolutamente nada, se dice acerca de la obediencia. El hecho, es que Berkhof define el elemento volitivo de la fe como Fiducia, una palabra latina que significa confianza. MacArthur efectúa una cita perjudicial de Berkhof.

Tengo una pregunta punzante. Si las bienaventuranzas de Mateo 5 revelan el verdadero carácter de la fe tan bien come cualquier pasaje, ¿por qué la “fe” no aparece allí por lo menos una vez? ¿No está ese pasaje hablando de ser bienaventurados, una palabra griega que significa “feliz”, en lugar de ser salvos?

Escrito por: Dr. Miguel Cocoris

Puedes conseguir el material completo en PDF acá.

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