El Ciego frente al Señor Jesucristo


El ciego frente al Señor Jesucristo

MacArthur acusa que “aquellos que argumentan contra el señorío para salvación tienen una tendencia a ver al fe como un mero consentimiento intelectual hacia una serio de hechos bíblicos. Para ellos el evangelio es, al fin y al cabo, una cuestión académica, una lista de información histórica y doctrinal básicas en cuanto a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. El creer en esos hechos constituye la fe salvadora” (p.67). Luego argumenta que, no fue una lección de teología la que trajo como consecuencia la transformación de del ciego en Juan 9, sino un milagro de la gracia de Dios (p.69). El ciego no obtuvo la vista porque fue expuesto a la luz, ya que como lo expone correctamente Juan, “la ceguera no es afectada por la cantidad de luz. Un ciego a la luz del día es de la misma manera ciego en la oscuridad. Toda la luz del mundo no puede hacer que los ojos del ciego vean. La única cosa que puede curar la ceguera física es la cirugía o un milagro” (p.73)

MacArthur también extrae de esta historia el hecho de que si la salvación “es verdaderamente al obra de Dios, no puede tener defecto. No puede dejar de tener efecto en el comportamiento del individuo. No puede existir sin que sus deseos cambien o su conducta se altere. No puede traer como resultado una vida infructuosa. Es la obra de Dios, y continuará con firmeza desde su inicio hasta la perfección final (filipenses 1:16)” (p.74).

MacArthur claramente acusa a los que rechazan el señorío para salvación de enseñar que la salvación es simplemente otorgar asentamiento intelectual a los hechos bíblicos. Previamente en el libro, dirige esa acusación hacia mi (pp.88,45), y en este capítulo, acusa de la misma cosa al Dr. Tom Constable miembro del cuerpo facultativo del seminario de Dallar. Cita el artículo de Constable titulado “el mensaje del evangelio” en Walvoord: un tributo, y deja la impresión de que Constable cree que todo lo que se necesita para que una persona sea salva es creer hechos. Ni yo (Miguel Cocoris), ni Tom Constable creemos que todo lo que tiene que hacer una persona para ser salva es creer hechos. En la bibliografía de El Evangelio según Jesús, John incluye el libro que yo escribí sobre evangelismo titulado Evangelismo: un enfoque Bíblico. En ese libro tengo un capítulo titulado “Qué es la Fe”, en el cual expongo muy claramente que la fe es más que un consentimiento mental. Es confianza en la Persona de Jesucristo (ver pp 73-77). En su libro el Evangelio según Jesús nunca hace referencia a eso en ninguna parte, ni al libro sobre evangelismo. En el capítulo de Constable que cita MacArthur, para definir la fe Constable cita a Chafer. Su definición es “creer es lo opuesto a hacer algo: es confiar en otro a cambio” (página 205). A lo largo del artículo, Contable constantemente se refiere a creer como confiar. Dice cosas tales como “no hay otra cosa que el hombre deba hacer, sino confiar en la obra de Cristo, como suficiente para su salvación (p.204)…Una persona se convierte en creyente cuando transfiere su confianza sacándola de cualquier otra cosa en la cual haya estado confiando para salvación, y la coloca en Jesucristo y en lo que él hizo sobre la Cruz. Esta es una acción que abarca al hombre todo: intelecto, emociones y voluntad” (p.206). MacArthur simplemente ha malinterpretado a aquellos a quienes los puntos de vista que está buscando desacreditar.

¿Qué sucede con la manera en que MacArthur considera Juan 9? Es correcto cuando dice que “la visión espiritual depende de la iniciativa de Dios y del poder de Dios, ofrecidos por la gracia divina y soberana” (p.73). También es acertado cuando señala que “el enseñarle teología a un pagano no lo llevará a tener fe en Cristo” (p. 74). La cuestión es: ¿Qué hizo el ciego para ser salvo?, y no qué se le requirió para que fuese sanado? El texto indica que todo lo que él hizo fue creer que Jesús era el Hijo de Dios (ver Juan 9:35-38). La palabra traducida “creer2 quiere decir “confiar”.

MacArthur señala que, tan pronto como creyó, el ciego adoró, y llega a la conclusión de que esta historia está enseñando que la salvación es una obra sobrenatural de Dios que no puede ser defectuosa (p.74). “Hace una diferencia en la vida de aquella persona cuyos ojos le han sido abiertos” (p.76). ¿Se basa esto en el hecho de que el ciego adoró una vez después de la fe? No hay duda de que este hombre por lo menos adoró en una oportunidad después de haber creído (Juan 9:38). ¿Significa esto que todos los que venían a Cristo le adoraban inmediatamente? MacArthur no quería convertir en norma la historia de la mujer junto al pozo, pero insiste es que esta sí lo es. ¿Qué lógica aplica?

Escrito por: Miguel Cocoris

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