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¿Qué es el Ruckmanismo? Y como afecta el asunto de la Biblia en español


kjv-onlyEl Dr. Peter Ruckman es pastor de Bible Baptist Church en Pensacola, Florida, en los Estados Unidos. Desde la década de los sesenta ha escrito más de cien libros, panfletos y comentarios bíblicos. Además ha grabado miles de horas de sus enseñanzas y predicaciones, y ha predicado en cientos de iglesias a través de Estados Unidos. Ruckman empezó a enseñar cosas nuevas y extrañas que, a través de los años, ha afectado el punto de vista acerca de la Biblia en inglés, y más tarde en otros idiomas. Estas enseñanzas eran tan extrañas y nuevas que sus críticos empezaron a utilizar el término “ruckmanismo” para describir la enseñanza, y se empezó a llamar “ruckmanitas” a los seguidores y promotores de su nueva enseñanza. Lo siguiente es un resumen de sus extrañas enseñanzas que afectarían cómo se percibiría la Biblia en español:
  • La Biblia King James en inglés fue dada por inspiración de Dios.[1]
  • La Biblia King James en inglés es superior a cualquier texto griego y hebreo, inclusive los textos griegos de las cuales se hizo la traducción.[2]
  • La Biblia King James en inglés corrige el griego y el hebreo, inclusive el Texto Recibido.[3]
  • La Biblia King James en inglés contiene revelación avanzada.[4]
  • La pura verdad es la verdad en inglés.[5]

Pero sus aberrantes enseñanzas no terminan con la cuestión de la Biblia en inglés. Ruckman también enseña que los santos del Antiguo Testamento fueron salvos por obras,[6] que después del rapto la salvación igualmente será por obras,[7] ha tratado de adivinar públicamente la fecha del rapto,[8] enseña que Adán y Eva fueron creados con circulación de agua en vez de sangre,[9] no cree que la vida empieza con la concepción,[10] etcétera. Aunque se considera bautista, y casi todos sus seguidores se identifican como bautistas, sus aberrantes enseñanzas no son las creencias bautistas históricas.

Ruckman no sólo ha sido controversial en su teología, sino en su vida personal también. Según su propia biografía, se ha casado tres veces, y ha tenido dos divorcios, mientras que todavía ejerce el pastorado.[11]

Ruckman también es muy controversial en su forma de expresar desacuerdos con otros. Podría proveer muchos ejemplos, pero creo que el siguiente, el cual incluye la mención de un seminario donde estudié, basta para demostrar cuán grosero puede llegar a ser Ruckman en su trato público con otros hermanos cristianos:

Si yo tuviera una conferencia esta noche con los miembros de la facultad de…Bob Jones, Tennessee Temple, y Crown College y Liberty Baptist University y Pensacola Christian College…todos en una misma sala, y les escupiera una sola vez, ¡los ahogaría a todos juntos![12]

¿Qué enseñó exactamente Ruckman que afectó la percepción de la Biblia en español? Vea unos ejemplos empezando del año 1973 en adelante:

Cualquier traducción en el campo misionero puede ser juzgada con certeza con una versión autorizada King James, y donde se niega a seguir el texto, puede ser alterada con confianza para igualarse a la redacción de la King James.[13]

El texto de la King James es la última y final declaración que Dios le ha dado al mundo y él la ha dado en el idioma universal del siglo XX…La verdad es que Dios cerró la puerta de revelación en el año 389 antes de Cristo y la cerró otra vez en 1611.[14] [El año en que se publicó la versión King James]

La única Biblia viviente sobre la tierra hoy es la Versión Autorizada 1611, o traducciones hechas de ella.[15]

Sudamérica y México son una broma si vamos a hablar de “espiritualidad” desde una perspectiva bíblica. Sus problemas, como las demás, están conectados a una versión de la Biblia.[16]

Recibí una carta desagradable de un puertorriqueño una vez que decía: “¿Qué es todo esto acerca del inglés? …¿Qué de todos nosotros aquí en Puerto Rico? Teníamos una Biblia antes de la King James en inglés”. Supongo que él pensó que yo era inglés. Le escribí y le dije, “Si no fuera por Inglaterra, nosotros no sabríamos donde estaríamos. La latitud y la longitud se da a cada avión en el aire y cada barco en el mar por el ecuador de Inglaterra”. … ¿Cómo explica usted eso? La ubicación absoluta es la ubicación inglesa. El tiempo absoluto es tiempo inglés. ¿Por qué  pensaría que la pura verdad no es la verdad de inglés?[17]

Como alguien que ha leído una cantidad considerable de literatura a favor de la KJV y el Texto Recibido antes de Ruckman, le puedo asegurar al lector que Ruckman enseñó algo bastante novedoso, tomando en cuenta que era una persona instruida. Antes de él algunos en su ignorancia habían expresado cosas semejantes como “Si la KJV fue suficientemente buena para el Apóstol Pablo, es suficiente para mí”[18]. Pero en el caso de Ruckman, ostentaba un doctorado de un seminario reconocido. En la siguiente oración Ruckman no solo hace mención del español, sino que demuestra cuán brutal puede ser:

Yo tengo las Sagradas Escrituras en inglés. Y no me vengas lloriqueando con un cuento, tú que eres un pequeño perverso desviado (Y lo digo con caridad por supuesto). ¿Qué de los pobres que hablan español que no tienen una Biblia en inglés, y qué de…? ¡Tú eres un hipócrita blanqueado  y podrido![19]

… no cree que sea la autoridad final. Ahora, la forma en que estos hipócritas salen de esto es diciendo: “Bueno, no es la autoridad final, pero es confiable”. ¿Ves? ¿Confiable para qué, hijo? Tú dices que para llegar al cielo. Así es con la Biblia católica Douay-Rheims. He dirigido a varios católicos a Cristo con una Biblia Douay-Rheims. Tú dices que es confiable. ¡Así es con la RSV por el Consejo Nacional de Iglesias! …Si tú dices que la Biblia King James es confiable, ¿qué has dicho excepto [palabras ininteligibles como un carismático que habla en lenguas]? No has dicho nada. …Si es confiable, hay una autoridad superior, y esa es la autoridad final.[20]

A veces se pueden encontrar referencias en los escritos de Ruckman a Biblias “confiables” en otros idiomas, quizás aún en español. Aunque la cita anterior no era en referencia a idiomas diferentes al inglés, revela algo importante. Cuando Ruckman dice que una Biblia en otro idioma es “confiable”, en realidad está insultando dicha traducción en ese idioma, porque él considera un insulto la referencia a la KJV como “confiable”, porque cree que la KJV es una autoridad superior, la autoridad final. Aquí cito otro ejemplo donde Ruckman se mofa de traducciones “confiables”: “…ellos no tienen las escrituras. Solo tienen ‘traducciones confiables…’”[21] Ruckman enseña que no se puede confiar en ninguna Biblia en ningún idioma revisada después de 1900:

Ninguna persona que verdaderamente cree en la Biblia, en cualquier parte de este mundo, creerá que no importa cuánto sea revisada la Biblia por CUALQUIERA después de 1900, eso no traerá un “mejor entendimiento” de la Biblia – en CUALQUIER IDIOMA.[22]

La ironía de esto es que Ruckman mismo dijo haberse involucrado en una revisión de la Biblia en alemán en 1980.[23] Esto a pesar de confesar que no sabía suficiente alemán para testificar a fondo a los alemanes.[24]

Para resumir, Ruckman escribió que desde 1949 ha creído en corregir el griego, hebreo y otros idiomas con la Biblia en inglés:

En forma correcta y justa continuaremos corrigiendo TODOS los textos hebreos y griegos, además de todos los textos en inglés, alemán, español, latín, etcétera, con el texto en inglés de 1611 tal como estaba en ese entonces y tal como está AHORA (octubre de 2002), sin ningún tipo de vergüenza o de menor “remordimiento de conciencia” al hacerlo. Esta ha sido nuestra “manera desde nuestra juventud” (1949), que ahora abarca cincuenta y cuatro años de comentar sobre “la escritura de verdad” (Daniel 10:21).[25]

Se debe añadir que no todos los que creen en la superioridad de la Biblia en inglés siguen las enseñanzas peculiares de Ruckman. Pero como documentaré, muchos han sido afectados por Ruckman, o por medio de otros que han sido influenciados por él, y por lo tanto, muchos exhiben algún rasgo de ruckmanismo en sus enseñanzas.

[1]     Ruckman, Peter. Bible Believers’ Bulletin. diciembre 2007, p. 4.

[2]     Ruckman, Peter. The Christian’s Handbook of Biblical Scholarship. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1988, p. 338.

[3]     Ruckman, Peter. Bible Believers’ Bulletin. enero 2006, p. 5.

[4]     Ruckman, Peter. The Book of Exodus. Pensacola Bible Institute, 1976, p. 186.

[5]     Ruckman, Peter. Why I Believe the King James Version Is the Word of God. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1983, p. 4.

[6]     Ruckman, Peter. Ruckman’s Bible References. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1997, p. 7.

[7]     Ibid.

[8]     Ruckman, Peter. Bible Believers’ Bulletin. agosto 1997, p. 19.

[9]     Ruckman, Peter. Ruckman’s Bible References. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1997, p. 25.

[10]   Ibid., p. 131.

[11]   Ruckman, Peter. The Full Cup. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1998, p. 321.

[12]   Ruckman, Peter. What’s Right – What’s Left: Radio interview with Dr. Ruckman. Pensacola, FL: Bible Baptist Bookstore, n.d., (compact disk, 2005).

[13]   Ruckman, Peter. The Monarch of the Books. Pensacola: Bible Baptist Bookstore ,1973, p. 29.

[14]   Ibid., p. 9.

[15]   Ibid., p. 29.

[16]   Ruckman, Peter. The NIV: An In-depth Documentation of Apostasy. Bible Baptist Bookstore, 1990, p. 3.

[17]   Ruckman, Peter. Why I Believe the King James Version Is the Word of God. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1983, p. 4.

[18]   Packard, Joseph. Recollections of a Long Life. Byron Adams Publisher, 1902, p. 334.

[19]   Ruckman, Peter. The Apostate Fundamentalists. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, cassette recording, n.d.

[20]   Ruckman, Peter.  How God opened my eyes to the AV. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, compact disk, Part 1.

[21]   Ruckman, Peter. The Alexandrian Cult, Part 6. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1981,
p. 30.

[22]   Ruckman, Peter. The Monarch of the Books. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 1973, p. 26.

[23]   Ruckman, Peter. Bible Believers’ Bulletin Reprint #7 (Strictly Personal). 2004, Pensacola: Bible Baptist Bookstore, p. 45.

[24]   Ibid., p. 14.

[25]   Ruckman, Peter. The Books of Ezra, Nehemiah, Esther. Pensacola: Bible Baptist Bookstore, 2004, p. xii.

Gráfico de una revista mensual publicado por Ruckman donde enseña que el inglés puede corregir al griego:

Fuente: Literatura Bautista

Usado con permiso

La versión del Nuevo Testamento, el “Código Real”


Se está malinformando a los creyentes latinoamericanos que por primera vez, podrán leer el Nuevo Testamento auténtico…y que todas las demás versiones castellanas son falsas. En el Código Real, D.A Hayyim dice que lo publicó para que por fin se corrigiera la Biblia. Reclama que sólo él se ha aprovechado de ciertos manuscritos hebreos y arameos y que su nueva versión prueba que todas las iglesias nos han mentido a través de dos mil años.

Si alguien pretende “corregir” la Biblia, debe tener pruebas incontrovertibles, que los demás pueden examinar. Entonces, he leído el Código Real y he llevado a cabo la investigación independiente en el hebreo, el griego y los datos históricos, para analizar bien sus pretensiones. Por lo general, yo no invertiría las horas y horas necesarias para analizar una publicación de esta naturaleza. Sin embargo llegó a ser sumamente preocupante para mí como creyente.

Entonces, ¿el Código Real (CR), la Versión Textual Hebraica, es la única traducción fidedigna? Para nada, en absoluto. ¿Es una versión legítima entre las demás? De ninguna manera. El CR pretende ser una “reconstrucción textual” del Nuevo Testamento. Es decir, el editor D. A. Hayyim, personalmente lo ha escrito de nuevo según como él interpreta que el Nuevo Testamento debe ser, sin ninguna base en el texto antiguo. ¡No es una traducción!

¿Cuál es el “norte” del CR? ¿Por qué es necesaria otra versión? Empieza de manera inocente: dice en la Introducción que:

1. Jesús enseñó a sus discípulos en el idioma hebreo (CR, p. 37);

2. Ellos en su turno, salieron para enseñar el evangelio en el hebreo (CR, p. 38);

3. Los libros del Nuevo Testamento fueron escritos en el hebreo por cristianos judíos y, en gran parte para cristianos judíos.

Aunque todos estos puntos son sumamente dudosos, no son peligrosos en sí. Sin embargo, la teoría de conspiración de Hayyim se vuelve siniestra. Él sigue:

4. Cuando los cristianos gentiles ganaron control de la iglesia en el siglo 4 d. C., modificaron el Nuevo Testamento a griego y luego destruyeron todos los originales hebreos;

5. Lo hicieron para cambiar la Biblia e introducir nuevas doctrinas paganas a la iglesia, por ejemplo, ¡la deidad de Cristo, la persona y deidad del Espíritu Santo y la salvación por fe en Cristo! Además, Hayyim comenta que los cristianos de habla española nunca han tenido el Nuevo Testamento auténtico, y que por esa razón han pasado por alto de las bendiciones de Dios. También reclama que la venida del fin de esta época depende de esta restauración, cumpliendo la profecía de Jer 31:31 (CR, p. 70).

Empezaremos con esta “traducción” y luego iremos a descubrir cuáles doctrinas trata de promover. Bueno, ¿escribieron el Nuevo Testamento original en el hebreo? De ninguna manera:

1. No hay evidencia de que el Señor enseñó en el idioma hebreo. Los seguidores de Hayyim, dicen que el hebreo es único idioma santo y, que por eso es cierto que Jesús lo usó para enseñar. Sin embargo, en la época de Jesús, emplearon el idioma hebreo solamente para investigación erudita y en la liturgia de la sinagoga, pero no para conversar ni predicar. Lo usaron en los ritos de la sinagoga tanto como la Iglesia Romana utilizó el latín hasta la década de los 1960s. Si alguien hubiera predicado en el hebreo, algunos pocos escribas lo hubieran podido entender.

Los evangelios, por otro lado, sí indican claramente que Jesús hablaba el idioma arameo, otro dialecto semítico que los judíos habían aprendido durante el exilio babilónico (Neh 13:24 dice que muchos judíos después del exilio no podían entender el hebreo; hablaban el arameo). Tenemos prueba firme de que Jesús usó el arameo, pues los evangelios preservan algunos de sus dichos directos: unos pocos son Talita cumi (Marcos 5:41); Efata (Marcos 7:34); Abba es arameo (Marcos 14:36); lo que María le dijo, Raboni, también (Juan 20:16). El sobrenombre que Jesús puso a Simón fue el arameo Cefas (en el griego es “Pedro”), también Bar-Jonás o sea, hijo de Jonás (Juan 21:15) – de hecho, los nombres que empiezan con Bar- típicamente son arameos. El sobrenombre de Jacobo y Juan, fue el arameo Boanerges (Marcos 3:17); también los nombres Tomás y Bernabé. Maranata es arameo. En la cruz, Jesús se refirió al Salmo 22 – Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? – pero no citó el texto hebreo sin habló en arameo: “¡Eloi, Eloi! ¿Lama sabactani?” (Marcos 15:34). A veces el CR preserva el arameo original (Cefas o Kefa), pero a veces lo quita (por tanto, Pedro ahora tiene el nombre hebreo “Ben-Jonás”, el CR hace algo similar con “Boanerges”).

El arameo fue el idioma común de los judíos de Palestina en el primer siglo. Cuando el NT usa la palabra “hebreo” para hablar de un idioma, típicamente significa “el idioma hablado por los hebreos, es decir, arameo”, pero no el idioma hebreo como tal (vea Juan 19:18, 20; Hechos 21:40, 22:2). En camino a Damasco, Jesús habló con Saúl en el idioma de los hebreos (otra vez, probablemente arameo, como lo traduce Hechos 26:14 NVI y TLA).

2. No hay evidencia de que los discípulos de Jesús predicaban el evangelio en el idioma hebreo. Cuando predicó Pedro el Día de Pentecostés, habló en griego, no en hebreo, pues la gente de las naciones se había reunido en Jerusalén para la fiesta. El único idioma que ellos hubieran tenido en común en el primer siglo d. C. sería el griego – no el arameo, ni el hebreo, ni el latín. Luego, muchos de los nuevos creyentes eran “helenistas” o griegos”, es decir, de “habla griega” (como traduce con razón la Versión Popular, vea Hechos 6:1). Los siete servidores a quienes escogieron para manejar los asuntos prácticos de la iglesia todos tuvieron nombres griegos (Hechos 6:5). En cuanto a esto, dos de los Doce Apóstoles son conocidos consistentemente por nombres griegos, es decir, Andrés y Felipe (Hechos 1:13).

Hubiera sido imposible el predicar el evangelio en hebreo a la gente no judía, y dificilísimo hacerlo entre todos con excepción de unos pocos judíos. De hecho, los judíos mismos produjeron una versión griega tras otra, para que los judíos, de habla no hebrea, pudieran leer la Biblia en el idioma que sí conocerían, es decir, el dialecto griego que se llamaba koinē. Ese proceso empezó en el siglo 3 a. C. con la famosa versión la Septuaginta (a veces conocida como la LXX); y más allá, cuando los cristianos habían adoptado la Septuaginta, los judíos la repudiaron y produjeron tres versiones más en el siglo 2 d. C. Cuatro versiones griegas, porque los judíos mismos necesitaron la Biblia en el griego para entenderla.

3. Existe una cantidad pequeña de evidencia de que Mateo quizás escribiera su evangelio primero en el hebreo o en arameo; existe una cantidad minúscula de evidencia de que Pablo quizás escribiera la Epístola a los Hebreos en el idioma hebreo; pero no hay evidencia de que alguien escribiera otro de los restantes 25 libros del Nuevo Testamento en otro idioma que no fuera el griego koinē. Hoy en día gozamos de 6000 manuscritos antiguos del Nuevo Testamento Griego. Aún más, hay miles de copias antiguas de versiones en el latín y otras lenguas, todas siendo traducciones del griego.

Pero, ¿qué del Evangelio de Mateo? El padre de la iglesia Papías (a principios del siglo 2 d. C.) aseveró que “Mateo ordenó en lengua hebrea los dichos del Señor y cada uno las interpretó [¿tradujo?] conforme a su capacidad” (citado en Eusebio, Historia de la Iglesia 3.39.16 y 5.8.2). Primero, es posible que Papías sencillamente no tuviera razón; los lingüistas han demostrado que es casi seguro que Mateo no es una traducción del arameo o del hebreo, sino que hay indicaciones fuertes de que fue compuesto en el griego. No obstante, al poner esto a un lado, no es claro lo que quiso decir; la interpretación más probable es que Papías no se refiere al Evangelio de Mateo como tal, sino a una colección de los dichos de Jesús en arameo.

Pero, ¿qué de la idea de que Mateo escribió en el hebreo, y que alguien lo ha descubierto en Europa? Por ejemplo, existe una copia de una versión hebrea de Mateo, copiada de una versión del siglo 14. Sin embargo, el CR depende de este manuscrito para rehacer Mateo y por extensión el entero Nuevo Testamento. Por su “autoridad”, para dar un solo ejemplo, el CR quita Mateo 28:19 (“bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”) de la Biblia, ¡porque un texto hebreo de proveniencia desconocida no lo contiene! Compare esto, entonces, con los 6000 manuscritos griegos y los miles de otros manuscritos – ¡y cada manuscrito que contiene Mateo 28 también tiene el versículo 19 y su referencia a la Trinidad! También, se debe agregar, que el CR no es una traducción de ese manuscrito hebreo. Tampoco sigue ningún manuscrito al agregar palabras Marcos 14:22-23.

Para apreciar cuántos manuscritos griegos existen, vamos al Evangelio de Juan. Un manuscrito antiguo fechado cerca de 125 d. C., es un fragmento de Juan que registra unos versículos del capítulo 18. ¡125 d. C.! Significa que es una copia hecha muy pocos años después de cuando Juan compuso su evangelio. Es decir que, el Nuevo Testamento, que enseña que Jesús y el Espíritu Santo junto con el Padre son el Dios trinitariano, no fue nada inventado siglos después para introducir nuevas doctrinas. La gran cantidad de evidencia muestra que todos los libros del NT fueron escritos en el griego y luego traducidos a otros idiomas.

Qué distorsión, la implicación del Código Real: “Esta versión hebraica es una restauración de los escritos originales, siguiendo las fuentes hebreas y semitas más antiguas con que contamos y el pensamiento hebraico que se encuentra detrás de sus traducciones griegas.” En otro contexto dicen que el CR es una “traducción realizada de los manuscritos hebreos y arameos más antiguos a la luz del pensamiento hebraico del primer siglo.” ¿No suena como si tuviéramos miles de manuscritos hebreos, sobre los cuales se puede traducir el Código Real? Pero en realidad, son una fantasma, una ilusión. ¡NO EXISTEN!, y Hayyim no puede exhibirlos. De hecho, suena como alguien quien reclama que ha visto un OVNI. Solamente que, en este caso, a veces la gente tiene fotos confusas de algo en el cielo. Hayyim, de su parte, no puede presentar imágenes u otras evidencias de ningún texto desde Marcos hasta el Apocalipsis. Su argumento suena mucho como la lógica: Bueno, entonces, ¿puede usted probar que el hebreo original NO existió? Este tipo de razonamiento no provee ninguna base para escribir de nuevo la Palabra de Dios.

El CR también cita y aplica mal un cierto comentario del padre cristiano Jerónimo (siglo 4-5 d. C.), y lo usa para “probar” que Pablo escribió todas sus cartas originalmente en el hebreo. Si uno lee lo que Jerónimo dijo, en su contexto, en realidad él menciona que quizás Pablo escribiera la Epístola a los Hebreos en el hebreo. Jerónimo no dice absolutamente nada sobre la lengua regular de Pablo para enseñar y escribir; solamente teoriza que escribió solamente Hebreos en el hebreo o en arameo.

Mientras que es dudoso que Mateo escribiera su evangelio en el hebreo o arameo, y seriamente dudoso que Pablo escribiera la Epístola a los Hebreos en el hebreo, no hay nada importante que se levante o se caiga con estas teorías. ¿Y qué, si las teorías son verdaderas? No, el peligro se acerca cuando alguno reclama que (1) el Nuevo Testamento entero fue escrito en el hebreo y por tanto (2) cuando los cristianos gentiles lo tradujeron, ellos cambiaron el mensaje original y nos dejaron una Biblia defectuosa y torcida. Esto involucra un salto lógico hacia la esfera de la fantasía y la especulación…hacia el mundo de las teorías de conspiración.

Una persona que examina toda la evidencia de los manuscritos y los testimonios de los padres de la iglesia podría preguntarse, ¿Por qué existen solamente unas pocas referencias a Pablo o Mateo escribiendo en el hebreo? He aquí el Sr. Hayyim, el editor del CR, deja atrás la razón y ofrece esta explicación, ¡Es debido a una conspiración anti-semítica! ¡Hay un “cover-up”, una simulación global, y todos los eruditos cristianos (quienes son gentiles) están involucrados! Y, ¿Por qué no tenemos los miles y miles de manuscritos hebreos del Nuevo Testamento original, como tenemos las copias griegas? ¡Es otra parte de la conspiración! ¡Los gentiles conspiraron para descuidarlos todos y escribir de nuevo el Nuevo Testamento como un libro griego! Así que la falta de evidencia a favor del Código Real…en sí sirve como evidencia: si no hay manuscritos hebreos, ¡bueno, eso confirma que alguien los quemó! (vea CR, p. 45). Esta explicación de por qué tenemos un Nuevo Testamento en el griego parece muy similar a El Código Da Vinci: tal como en el libro de Dan Brown, Hayyim anuncia que la Iglesia Católica Romana cambió el cristianismo y destruyó toda evidencia que era contraria a su agenda. Cuando una persona no está de acuerdo con un seguidor de Hayyim, escuchará entonces como yo he escuchado que, ¡Es obvio que ha aceptado las mentiras de Roma! ¡Qué manera más débil de probar un caso, argumentar que al estar de acuerdo con la Iglesia Romana en algún punto, uno está equivocado y engañado!

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El peligro más latente es la doctrina que el Código Real enseña. Cuando cualquier grupo declara que es el único que permite el acceso auténtico a la Palabra de Dios, y descalifica todas las demás Biblias, o maneras de leer la Biblia – o interpretaciones de los “gentiles”, en este caso –, estamos tratando con una secta, sean los mormones u otros. Mucha gente ha escrito sobre las marcas de los movimientos sectarios, y los siguientes claramente son aplicables al Código Real:

1. Reclama que se basa en descubrimientos nuevos o únicos. Algunas sectas dicen que tienen nuevas visiones sobrenaturales. Otras, como en el caso del CR, dicen que han sacado a la luz información previamente descuidada, como observamos en los párrafos anteriores. Para dar un ejemplo trivial del CR: en vez del nombre “Lucas” (el único nombre que conocemos para el compañero de Pablo y el autor del tercer evangelio), el CR lo nombra “Hilel”. Ahora, no hay ninguna evidencia de que ese hombre gentil en cualquier momento usó un nombre hebreo o que se llamara Hilel. Es un detallito; sin embargo, funciona para dar la impresión de una autenticidad histórica que otras Biblias no tienen. Más importante aún, existe la implicación de que un gentil no puede entender el evangelio sin entrar en estudios de los rabinos. Hayyim menciona nombres de rabinos y libros en todo momento…aunque, irónicamente, su conocimiento del judaísmo del primer siglo tampoco es nada profundo. El efecto es que deja al creyente a la merced de un cierto rabino del siglo XXI, si quiere leer la Biblia. También se debe notar que, es orientado no al judaísmo corriente sino a la secta judía “jasidismo” y la misteriosa Cábala, la cual ha atraído la atención de muchas estrellas de Hollywood.

2. Traduce mal la Biblia. ¡Por fin! dice el CR, la gente de habla castellana tiene el Nuevo Testamento correcto. Las demás versiones son defectuosas y producen un corto circuito en la vida del cristiano. Sin embargo, como hemos visto, el CR quita versículos bíblicos a su antojo sin evidencia en los manuscritos. Echa fuera Mateo 28:19. Presenta versículo tras versículo cambiado; de hecho, sería imposible aquí ofrecer más que un vistazo a la lista. Uno tiene que darse cuenta de que, el Código Real no es una traducción en el sentido que la Reina-Valera es una traducción de la Biblia de los idiomas antiguos; parece muy probable que el CR es una paráfrasis privada de alguna versión castellana o quizás inglesa.

Pero, ¿qué les da el derecho de escribir la Biblia de nuevo? Bueno, “…el Eterno nos ha dado el honor de ser responsables con lo que hemos recibido de nuestros antepasados y de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para preservarlo, trasmitirlo y enseñarlo de la forma más pura e intelectualmente aceptable a cada generación. Esta reconstrucción textual que ofrecemos está basada en estas premisas…” (CR, p. 35). ¿Lo captó? ¡El editor del CR ha asumido el derecho de reconstruir el texto del NT según cómo él percibe que es mejor, pues, es un “experto”! Y, ¿por cuál razón se siente libre para hacerlo? Porque la Biblia fue adulterada desde la conversión de Constantino y la llegada de la Iglesia a una posición de poder imperial: “Con tanto poder disponible, los líderes cristianos del Santo Imperio se aseguraron que los escritos apostólicos que tenían en sus manos respondieran a sus intereses doctrinales mas que a la realidad textual de donde provenían. Y en vez de preguntarse qué dice realmente el texto original, se preguntaban cómo podemos hacer que esto afirme nuestra posición. El resultado fue la corrupción textual del Nuevo Testamento…[Estamos hablando de] abusos premeditados, eliminando e introduciendo palabras en textos claves, a fin de favorecer la doctrina de la Iglesia que ahora, unida al poder del Imperio, tenía total y absoluto poder en sus manos para hacer y decidir lo que quisiera” (CR, p. 19, la gramática así en el CR; también p. 32 ). Este tipo de lógica conspiratoria provocaría envidia a Dan Brown, el autor de El Código Da Vinci, por la complejidad de sus intrigas y teorías postizas. Para anular esta idea, solamente tenemos que recordar los manuscritos existentes que fueron copiados antes de la conversión de Constantino en el siglo 4 d. C…y ¡ninguno de ellos está de acuerdo con el Código Real!

3. Hace a Cristo solamente un hombre justo. Casi todas las herejías que se podrían mencionar buscan en el fondo el menospreciar la persona de nuestro Señor Jesucristo. El CR, en su Introducción y a través del libro, al sesgo pero firmemente rechaza que Cristo es Dios o el Hijo de Dios en el sentido bíblico. Estafan a los lectores del sitio web al responder a la pregunta, “¿Creen ustedes en la pre-existencia de Cristo? Respuesta: La pre-existencia del nombre del Mesías es un asunto firmemente establecido en nuestra fe hebrea. Estamos convencidos que Yeshua (Jesús) es el Mashiaj (Mesías) del cual hablaron Moisés y los profetas.” Es decir, en términos sencillos, no, no creen en la pre-existencia de Cristo; Dios sabía el nombre del Mesías desde la eternidad y los profetas lo previeron; sin embargo, Jesucristo no existía antes de su concepción. La cristología del CR es que Jesús fue un “Tzadik” (CR, págs. 57-59). Este término hebreo es un título conferido por los judíos de la secta “hasidismo” a los rabinos de santidad y piedad especial. En otras palabras, Jesús fue un maestro santo y maravilloso, aún el mejor, pero Dios no, ni el Hijo de Dios desde la eternidad, ni en sí tan poderoso como un ángel. Qué diferente es de la enseñanza de la Epístola a los Hebreos, preservada en el Nuevo Testamento históricamente auténtico: “en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo” (Heb 1:3 RV 95); es decir, Dios creó el universo por medio de su Hijo, quien estaba presente en la Creación. Pero, que parodia la supuesta “traducción” del CR…no basada en ningún manuscrito, pero sencillamente una paráfrasis para apoyar esta nueva teología: “a quien constituyó heredero de todas las cosas pues teniéndolo a él en mente fue que hizo el universo”. O sea, Dios previó y pensaba en el hijo cuando creó el universo…pero ¡el hijo no participaba porque todavía no existía! El CR hace algo similar con Juan 1:1 y traduce mal Filipenses 2:6 y 10 y Tito 2:13 y de hecho oscurece todos los textos que tienen que ver con la divinidad de Jesús. Por ejemplo, en 2ª de Pedro 1:1, Pedro dice que “a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra.” El CR sencillamente lo cambia, según el capricho del editor, borrando la verdad de que Jesucristo es “nuestro Dios”: “a los que por la justicia de nuestro Di-os a través de nuestro libertador, Yeshua el Mashiaj…”

4. Niega al Espíritu Santo. El CR hace que el Espíritu sea el “poder de Dios”, pero no una persona de la trinidad; su acercamiento se parece al de los Testigos de Jehová. El CR por tanto rechaza el Credo Apostólico y los credos de Nicea y Calcedón (CR, p. 22), los cuales enseñan que el Espíritu es una persona, no una fuerza impersonal.

5. Rechaza la salvación por fe en Cristo. El CR simplemente elimina el evangelio de salvación solamente por fe en Cristo. Típicamente agrega “obediencia” a la palabra sencilla “fe”: “…el hombre es justificado por fe obediente que no tiene nada que ver con la observancia legalista de la ley” (Romanos 3:28, palabras subrayadas agregadas sin razón por el CR). En una nota de pie: “los que obedecen la Torah son los que tienen la promesa de recibir como regalo, la justicia divina”. Es decir que, el hombre es justificado por obedecer la Ley de Moisés. También podríamos mencionar el amado Efesios 2:8-9: en el CR, no somos salvos por la fe, sino por la “fe obediente”…o sea, por las obras.

6. Hace que su propio movimiento sea crucial para efectuar la venida de Cristo. En esta versión hebraica, los misioneros judíos ahora tienen las medias de llevar el evangelio a todas las naciones, y vendrá el fin de la época. ¡Sin el Código Real, Cristo no regresará! (la implicación de CR, p. 64). Esta característica es común dentro de muchas sectas; los Testigos de Jehová son un ejemplo señalado.

Podríamos seguir con ejemplo tras ejemplo de este tipo de tergiversación, pero en realidad no se necesitan otros ejemplos más. El Código Real aleja a la gente de nuestro Señor Jesucristo y le causa que menosprecie a sus hermanos “no informados”. Usa palabras hebreas para dar una impresión de que es la versión erudita y auténtica. No lo es…el Código Real es una estafa cruel. La decisión es entre la Palabra verdadera de Dios y una palabra de engaño.

Sin formación personal en el griego, el hebreo y la historia judía es muy difícil escapar de la trampa que es el Código Real. Al haber aceptado la idea de que debemos leer el Nuevo Testamento con sabor hebraico, uno luego escuchará que las preciosas verdades de quién es Jesús, quién es el Espíritu, cómo ser salvo, todas son mentiras. Le oscurecerán la mente al distraerle con palabras hebreas ocasionales o seudo-erudición sobre los rabinos antiguos. Si usted o sus amigos ya están en este laberinto, les pido con urgencia que rechacen el llamado Código Real y que se vuelvan a la Palabra auténtica en una versión confiable. No necesita a ningún rabino nuevo para revelarle nuevas “verdades”: el Maestro eterno ya nos ha impartido el mensaje de Dios.

Para obtener más información o para dialogar sobre el evangelio o sobre el Código Real, todos están cordialmente invitados a ponerse en contacto con el autor por correo electrónico (gshogren@esepa.org).

Escrito por: Gary Shogren, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica (Usado con permiso)

Hay permiso libre para sacar copias de este folleto, o se pueden ordenar de ESEPA.

Gracias al Dr. Gary Shogren por ofrecer el: ¡Libro gratuito sobre el Código Real!   También puede leerlo en su blog: La versión del Nuevo Testamento, el “Código Real”

Chick publicaciones, revela y cuestiona omisiones de la Biblia NVI


Chick Publications, la prestigiosa compañía estadounidense dedicada a la tarea de publicar tratados, libros ilustrados, libros de historietas, folletos, vídeos, y otros materiales cristianos, recientemente publicó un singular cuestionamiento respecto a las omisiones que ha hecho la Biblia Nueva Versión Internacional.

El Dr. Rex Cobb, del Instituto de Traductores Bautistas Bíblicos, realizó una comparación entre estas Biblias en español para ver cuántas veces se apartaron del texto tradicional o el Textus Receptus (TR) usado por la iglesia primitiva.

A raíz de esto, Chick Publicaciones con el apoyo del Dr. Cobb recomiendan la Biblia Reina Valera Gómez (RV), la cual según ellos, es una verdadera Biblia “Textus Receptus”. Sin embargo, esto no termina aquí, sino que muestran en un boletín las omisiones que hizo la Biblia NVI que a continuación les mostramos los textos:

Mateo 5: 44 (RV): “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;”.

Mateo 5: 44 (NVI): “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen”.

El versiculo que no deja de llamar la atención es Mateo 17:21.

Mateo 17: 21 (RV): “Pero este género no sale sino con oración y ayuno”, Reina Valera 1960.

Este versículo la NVI lo omite claramente y solo aparece el 20 y el 22: “—¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo? 20 —Porque ustedes tienen tan poca fe —les respondió—. Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: “Trasládate de aquí para allá”, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible.[a]”.

Como podrán apreciar una de las mayores armas del cristiano es el ayuno y la oración y fueron omitidas de la NVI.

Mateo 18: 11 (RV) “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido”, Reina Valera 1960.

En Mateo 18: 11, la NVI, eliminó completamente el versículo: 10 Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo los ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial. 12 ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada?

Es más si usted estimado lector tiene la e-sword, el programa para el estudio de la Biblia, comprobará que al buscar el texto Mateo 18: 11 en la NVI, se dice que el texto fue omitido. Al igual que las versiones de estas biblias en el sitio Bible Gateway: Reina ValeraNueva Versión Internacional

Si bien es cierto que Chick Publicaciones realizó este análisis para mostrar su nueva versión, las omisiones denunciadas no han sido cosas mínimas sino elementos esenciales, aquí les dejamos otros textos para usted los compare la RV1960 con NVI: Marcos 3:15, Marcos 7:16.

Fuente: NoticiaCristiana.com

La Reina Valera 1960… Los Apócrifos (Parte 4)


Esta es la parte final del documento del Rev. Domingo Fernández y de la sección “Los Apócrifos”. Si haz llegado a esta entrada sin haber leído las anteriores busca en las etiquetas “Reina Valera” y vas a tener todos los “post” (entradas) de este material.

ESLABÓN ECUMÉNICO

La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera se fundó en 1804, y la Sociedad Bíblica Americana se estableció en el 1816. Dice Ralph Earle que “estamos de acuerdo con la sana opinión protestante de los últimos 400 años en que los libros apócrifos no son parte de la inspirada y autoritativa Palabra de Dios”. En tal sentido la “Sociedad Bíblica Nacional de Escocia tomó la posición de que si estos libros no eran Palabra de Dios dada por inspiración, ellos no debían malgastar el dinero imprimiéndolos como parte de la Biblia. Dicha Sociedad hizo una petición a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, la cual votó en 1827 (las Sociedades Bíblicas dicen ahora que fue en el 1826) que no emplearía ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos”(2)

Por espacio de 150 años las Sociedades Bíblicas se mantuvieron fieles al acuerdo que tomaron en 1826. Pero en l968 han revocado o ignorado aquel acuerdo, y están publicando y promoviendo una versión de la Biblia que incluye los libros apócrifos (VP). ¿A qué se debe tan sorprendente cambio de actitud?

El doctor Gonzalo Báez-Camargo, hablando como vocero de las Sociedades Bíblicas, dice que éstas no se atribuyen la facultad de determinar cuáles libros son inspirados y cuales no lo son. He aquí sus palabras: “Cuando las Sociedades Bíblicas publican ediciones sin los deuterocanónicos es para responder a las necesidades de las iglesias que no los aceptan como parte del A.T., sin que esto signifique en modo alguno que al hacerlo las sociedades dictaminen que sólo esos libros son inspirados. Cuando publican ediciones que contienen los libros deuterocanónicos, para iglesias que los aceptan, es también sólo para responder a las necesidades de ellas, sin que tampoco eso implique de parte de las Sociedades, un dictamen que los declare igualmente inspirados que los otros”(3)

Otro funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Nosotros constituimos una organización interconfesional, no podemos tratar de decir quien tiene la razón. Nuestra misión es otra”. Como vemos, por las declaraciones que hemos expuesto, los dirigentes de la mencionada Sociedad se refugian tras el muro de la interconfesionalidad. Dicen que tienen que publicar lo que les pidan, y que no están llamados a ejercer juicio propio determinando si los libros apócrifos son o no inspirados. Nuestra misión, dicen ellos, es otra. Esta posición nos parece que tiene carácter evasivo, y nos resulta decepcionante. No pensaban así los directores que en el 1826 determinaron que las Sociedades Bíblicas no emplearían ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos. Cuando los actuales directores dicen, por boca de sus voceros, que no les importa si los libros apócrifos son inspirados o si no lo son, tenemos que preguntamos si creen realmente en la inspiración divina de los 39 libros que integran el canon hebreo. Al redactar estas líneas estamos pensando en lo que dice la Palabra de Dios en Jueces 2:10. “Y toda aquella generación fue también reunida con sus padres. Después de ellos se levantó otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”

Siempre hemos esperado ver en las Sociedades Bíblicas un baluarte de lo que implica la expresión y proclamación de las Sagradas Escrituras. En esta ocasión nos dijo el entonces Secretario de la Agencia Bíblica en Cuba, doctor Joaquín González Molina, al afirmar que las Sociedades Bíblicas tenían por misión el velar por la pureza del Sagrado Libro. No concebimos como una institución creada para la difusión de las Sagradas Escrituras confiese en estos tiempos que no tienen un criterio definido sobre los libros que han de clasificarse como inspirados.

La gravedad del asunto que estamos considerando estriba en que Sociedades Bíblicas se ha asociado con el Vaticano. La Iglesia Católica Romana hace aporte económico a las Sociedades Bíblicas, y siempre que una persona o institución acepta favores, dádivas o subvenciones de otra persona o institución, se subordina al que le ayuda o paga; de manera que debe bailar al son de la música que le toquen.

Hasta ahora, la esfera de servicio de las Sociedades Bíblicas eran las iglesias evangélicas, pero de ahora en adelante las mencionadas Sociedades han agregado la iglesia romana a su esfera de servicio. El doctor Báez-Camargo en el articulo citado anteriormente, manifestó lo siguiente: “El renacimiento bíblico en el seno del catolicismo romano, que ha cobrado fuerza…después del Concilio Vaticano II, el cual abrió las puertas para la colaboración ecuménica en el campo Bíblico, puso en contacto a las autoridades católicas con las Sociedades Bíblicas…Producto de las conversaciones tenidas por ambas partes, fue el acuerdo de que consignara en los Principios Normativos para la Cooperación Interconfesional en la Traducción de la Biblia, concluido en 1968. Las autoridades católicas aceptaron dar su apoyo oficial a ediciones de la Biblia con los deuterocanónicos en sección aparte, antes del N.T.” Y más adelante, agrega Báez Camargo “Esta nueva situación implica que la iglesia Católica Romana participará de los privilegios y de los deberes financieros como todas las iglesias que actualmente cooperan con las Sociedades Bíblicas”.(4)

La asociación de las Sociedades Bíblicas con el Vaticano es producto del movimiento ecuménico promovido, al mismo tiempo, por la Iglesia Romana y el Concilio Mundial de Iglesias. Después del Concilio Vaticano II, la Iglesia Romana se ha lanzado a la tarea de atraer a su seno a todas las iglesias llamadas cristianas, y algunos lideres del Concilio Mundial de Iglesias han manifestado que están dispuestos a pasar por encima de muchos obstáculos, y sacrificar lo que haya que sacrificar, para llegar a la constitución de un organismo mundial que agrupe a todas las iglesias.

La Inclusión de los libros apócrifos en una versión de la Biblia editada por las Sociedades Bíblicas constituye una contribución por parte de los directores de las mencionadas entidades a los fines que persigue el ecumenismo mundial. Con la inclusión, el Vaticano consigue una victoria. Los evangélicos hemos venido diciendo, por espacio de 400 años, que las versiones católicas de la Biblia incluyen libros que no son inspirados por Dios, pero de ahora en lo adelante nos dirán que si sus versiones están adulteradas, las nuestras también lo están.

Las Sociedades Bíblicas dicen, por boca de sus voceros, que publican la Biblia con los libros apócrifos porque la Iglesia Católica se lo ha pedido. ¿Con qué propósito se lo han pedido? No es necesidad de Biblias en el campo católico. La Iglesia Romana está editando más versiones de la Biblia en español que las iglesias evangélicas. En la actualidad, todo católico que quiere leer la Biblia tiene una Biblia católica a su alcance. El fin que persigue la Iglesia Romana es quitar del camino un obstáculo para llegar a la meta del ecumenismo. Tapar la boca a los que criticamos la inclusión de los apócrifos en la Biblia. Y Establecer un eslabón para llegar a la constitución de un solo organismo mundial que agrupe a todas las iglesias a la sombra del Vaticano.

No nos oponemos a que las Sociedades Bíblicas vendan Biblias a la Iglesia Romana y a todo el que se las pida, para eso se organizaron. Lo que nos parece condenable es que las publiquen adulteradas, que agreguen a la Palabra de Dios libros con enseñanzas contrarias a la doctrina Bíblica. Esto implica claudicar en aras del ecumenismo, de “Mammon”, o de la filosofía de aquel Príncipe que dijo: “París bien vale una misa”. El Señor aconsejó a sus discípulos que se guardasen de la levadura de los fariseos, y Pablo dijo a los cristianos de Corinto que un poco de levadura leuda toda la masa. A los Gálatas les advirtió que algunos quieren pervertir el evangelio de Cristo. Y la Biblia se cierra con la siguiente amonestación: “Si alguno añadiese a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18)

Hasta ahora hemos dicho que la Biblia es la Palabra de Dios, pero una Biblia con los libros apócrifos no se puede decir que es la Palabra de Dios, porque en tal volumen, a la Palabra de Dios se le han agregado libros que no son de Dios. Un funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Acerca de sí los libros deuterocanónicos son inspirados o no por Dios, contesto que no…pero…son útiles”. Y Agrega: “Simplemente se trata de atender una solicitud de la Iglesia Católica”.

¿Es que la Sociedad Bíblica va a complacer a todo el que pida una Biblia a su gusto? ¿Qué pasaría si cincuenta mil iglesias evangélicas les pidiese que no publiquen los apócrifos? Hasta ahora el mayor contribuyente a las Sociedades Bíblicas es la Convención Bautista del Sur, compuesta por mas de 35,000 iglesias. Si esta Convención le pidiese que agregaran a la Biblia el libro EL PEREGRINO, ¿lo haría?. No. No lo harían. Hacen lo que les manda el Vaticano y aquí es donde esta la gravedad de esta cuestión. ¡El Vaticano orientando a la Sociedad Bíblica!

Las Sociedades Bíblicas tratan de anular la versión Reina-Valera para introducir su nueva versión de Dios Habla Hoy, incluyendo los libros apócrifos, y no es la primera vez que tratan de substituir la versión de Reina por otra; pero hasta ahora no les fue posible. Y es que la lengua castellana tiene dos monumentos: La Versión de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina, y el Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Hasta el archicatólico Marcelino Menéndez y Pelayo ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina, que hasta ahora es la reina de las versiones.

No se concibe que mientras los adversarios ensalzan la versión Reina, los que debían ser los primeros en darle el lugar correspondiente, traten de restarle méritos. No es justo tratar de opacar las glorias de un veterano de cien batallas, para glorificar a un recién nacido que viene enfermo y que aún no ha librado el primer combate.

La versión Reina-Valera ha estado presente en el nacimiento de cada iglesia que ha surgido donde quiera que se hable la lengua castellana. Y ha sido la fuente donde bebieron varías generaciones de cristianos. Las glorias se adquieren por el valor y los méritos. En estos tiempos de innovación, claudicaciones y apostasías, debemos tomar en cuenta la sentencia que aparece en Lucas 5:39: “Ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor”. Y nos adherimos firmemente a la Palabra de Dios, sin añadiduras.

PUNTO Y APARTE

En estos tiempos se están multiplicando las versiones de la Biblia. Desde 1944 para acá, en la esfera católica han surgido ocho versiones, y en el campo evangélico han surgido también algunas versiones y varias revisiones de Reina-Valera. Ante esta proliferación de versiones y revisiones, viene a nuestra mente la siguiente expresión tomada del Quijote: “Tantas idas y venidas quiero Sancho que me digas ¿son de alguna utilidad?”. No estamos en contra de lo nuevo, si lo nuevo es bueno o mejor que lo que ya tenemos; pero la multiplicación de versiones crea un problema para la lectura, por lo que cada iglesia debe adoptar una versión, como la oficial, y tratar de que los miembros lleven al templo la versión adoptada. De lo contrario, la lectura bíblica congregacional podría revivir el fenómeno de Babel.

PDF Icono 2Acá puedes hacer click para bajar a tu ordenador el documento completo de “Conspiración contra la Reina Valera” del Rev. Domingo Fernández. En la segunda parte hay una excelente apologética de la Reina Valera sobre la Versión Popular del Dr. César Vidal Manzanares.

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1-Tomado del libro “Verbum Dei” Tomo I, páginas 40 año 46. Los tres puntos seguidos es un salto en párrafo o renglón.
2-Tomado de “Como nos llegó la Biblia” página 39.
3-Tomado de la revista “La Biblia” de Sociedades bíblicas, Octubre-Diciembre del 1978 página 36.
4-Revista “La Biblia” de las Sociedades Bíblicas Octubre-Diciembre 1978, página 37.

La Reina Valera 1960… Los Apócrifos (Parte 3)


PROCESO HISTÓRICO

Algunos de los llamados Padres de la Iglesia hicieron un estudio cuidadoso en relación con los libros inspirados, y los no inspirados. En el año 395 d.C. se había confeccionado 11 catálogos de los libros que se consideraban inspirados por Dios, y en ninguno aparecen los libros apócrifos. He aquí una relación de los mencionados catálogos:

  1. De Melitón de Sardis Año 177
  2. De Orígenes “230
  3. De Atanasio “326
  4. De Cirilo “348
  5. De Hilario de Pointiers “358
  6. Del Concilio de Laodicea “363
  7. De Epifanio “368
  8. De Gregorio Nacianceno “370
  9. De Anfiloquio “380
  10. De Rufino “395
  11. De Jerónimo “395

Un sínodo convocado en Laodicea en el año 363 d.C prohibió la lectura de los libros apócrifos en las iglesias.

De un extenso artículo sobre la formación e historia del canon escrito por el católico R. J. Foster entresacamos los siguientes párrafos:

“Todos los libros contenidos en la Biblia hebrea son llamados protocanónicos, mientras que los que están sólo en la lengua griega se llaman deuterocanónicos… los alejandrinos pudieron aceptar como inspirados libros que no aparecían aceptables a los doctores de Jerusalén… Parece un poco extraño que las primeras listas de los libros canónicos dadas por los escritores cristianos contengan sólo las Escrituras protocanónicas… Es evidente que Melitón (de Sardis) transcribe el canon tal como lo encontró en Palestina, donde ya en esta época los libros deuterocanónicos habían sido excluidos del canon… Desde comienzo del siglo IV entramos en un período de confusión e incertidumbre, (en relación con los apócrifos)… Algunos padres, condescendiendo demasiado con el concepto rígido de canonicidad, se inclinaron a recibir como canónicos solamente los libros reconocidos por los judíos, relegando los deuterocanónicos a la categoría de libros útiles para la edificación… San Atanasio…San Cirilo de Jerusalén, San Epifanio, y San Gregorio Nacianceno tampoco admiten los libros deuterocanónicos… A causa de su estancia en Palestina y de sus conocimientos hebraicos, San Jerónimo puso todo el peso de su gran autoridad de parte de la no canonicidad de los libros deuterocanónicos. Con frecuencia se niega a aceptar todo libro que no esté en la Biblia hebrea, y en su “Prologus Galeatus”, que sirve de introducción a los libros de Reyes, afirma que Sabiduría, Eclesiástico, Tobías y Judit no están en el canon… Algunos escritores de prestigio siguieron la opinión avalada a su juicio por la autoridad de San Jerónimo, incluso el papa San Gregorio el Magno el cual se inclinó a compartir esta opinión. Desde el siglo XVIII el canon breve (hebreo) ha ganado cada vez más aceptación, pero la cuestión aún no ha sido zanjada… Tal es la actitud general…y querer negarlo es oponerse a la evidencia”(1)

Todos los párrafos anteriores, tomados de un libro católico, presentan evidencias demoledoras en contra de los libros apócrifos. Nótese la importancia por la cual todos concuerdan en la validez del canon hebreo. Lo que no esté en este canon no forma parte de los libros inspirados.

LA VERSIÓN GRIEGA

¿Tiene la Iglesia Romana y las Sociedades Bíblicas algún argumento de peso a favor de los libros apócrifos? El único argumento que presenta es el siguiente. Dice que los apócrifos entraron a formar parte de la versión griega llamada Septuaginta de los Setenta.

Debemos tener en cuenta que esta versión fue promovida por el rey de Egipto, Tolomeo II Filadelfo. Este Rey, gran amante de las letras, ordenó traducir los libros religiosos hebreos para su famosa biblioteca de Alejandría La traducción se hizo en Alejandría, y con el tiempo, se agregaron a la mencionada versión 15 libros no inspirados.

De la versión griega se hizo una traducción al latín, que vino a ser considerada como la versión Itala. De los 15 libros apócrifos que formaban parte de la versión griega, 10 pasaron a la versión latina, y fueron excluidos los 5 siguientes que eran: La Ascensión de Isaías, Los Jubileos, La Epístola de Jeremías, el tercero de Macabeos y Enoc. Dámaso, obispo de Roma, encomendó a Jerónimo, el cristiano mas destacado de su época, que preparase una versión de la Biblia, y este se fue a Belén (Palestina), en donde – veinte años entregado a la tarea que le habían encomendado con gran celo y dedicación. De aquel trabajo surgió la Vulgata Latina, que vio la luz alrededor del año 400 d.C. Jerónimo se opuso a que se incluyeran en esta versión los libros apócrifos, pero algunos, que estaban familiarizados con la versión Itala, ejercieron tanta presión para que se incluyeren los apócrifos en la nueva versión, que por último triunfaron, a pesar de tener la oposición de Jerónimo, y contra su voluntad, se insertaron estos libros.

En el año 1545 se convoco el Concilio de Trento, y dice el historiador católico F. Díaz Carmona, en la página 272 de su Historia de la Iglesia Católica Romana, que aquel Concilio “empezó fijando de nuevo el canon de la Biblia” En efecto, el Concilio discutió el problema de los libros apócrifos y acordó excluir de la Vulgata 3 de los 10 libros que habían agregado: El tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.

Al afirmar que el Concilio fijó de nuevo el canon de la Biblia, se da por sentado que modificó acuerdos de concilios anteriores. En la practica, como vemos, el hecho de que los apócrifos hayan sido agregados a la versión griega no transforma su naturaleza ni le confiere ningún mérito, y la evidencia la tenemos en el hecho de que de los 15 libros apócrifos agregados a la mencionada versión, 8 fueron excluidos, y la exclusión de esos 8 demuestra que los que agregaron los 15 procedieron irresponsablemente. Los mismos motivos que tuvieron para quitar los 8, los hay para excluir los 7 restantes. No hay un solo argumento de valor o peso a favor de los libros apócrifos.

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Esta es la anteúltima parte del documento del Rev. Domingo Fernández y de la sección “Los Apócrifos”. Si haz llegado a esta entrada sin haber leído las anteriores busca en las etiquetas “Reina Valera” y vas a tener todos los “post” (entradas) de este material.

La Reina Valera 1960… Los Apócrifos (Parte 2)


Continuamos con la entrega del material del Rev. Domingo Fernández, “Conspiración contra la Reina Valera”.

Naturaleza de los Libros Apócrifos

En el contenido de los libros apócrifos descubrimos su naturaleza. Veamos:

TOBÍAS

En relación a este libro, el comentarista católico C.D. Vine expresa lo siguiente: “Los autores católicos, en su mayor parte, niegan totalmente la historicidad de Tobías, considerándolo como una ficción poética, como una fábula o cuento” (1).

El libro de Tobías tiene enseñanzas erróneas y paganas. En el capítulo 4 y verso 17 dice: “Esparce tu pan sobre la tumba de los justos”. En los versos 2 al 8 del capítulo 6, dice que el hígado de un pez, quemado sobre un brasero, ahuyenta los malos espíritus, y en el capítulo 12 verso 9, dice que “la limosna libra de la muerte y purifica todo pecado.”

En cuanto a la recomendación de esparcir pan sobre la tumba de los justos, dice el comentarista de Vine que “prácticas y ritos de este género eran comunes entre los paganos” (2). Creer que el humo del hígado quemado de un pez ahuyenta a los demonios cae en la esfera de la superstición. Enseñar que la limosna libra de la muerte, y que purifica todos los pecados, contradice todo lo que enseñan las Sagradas Escrituras sobre la forma y medio de alcanzar salvación.

JUDIT

El autor católico francés, Abate Du-Clot dice que el libro de Judit presenta contradicciones imposibles de explicar. El comentarista católico M. Leahy afirma que el libro presenta “inexactitud históricas” (3). Y la versión “Nacar-Colunga” dice, en la página 487, que “en la conducta de Judit hay cosas que la moral cristiana no justifica”, entre ellas, la mentira. En Judit 1:1, dice: “El año doce del reinado de Nabucodonosor, que reinó sobre los asirios en la gran ciudad de Nínive…”. La versión católica, llamada Biblia de Jerusalén, tiene una nota en el citado versículo que dice: “Nabucodonosor… nunca fue llamado rey de los asirios ni reinó en Nínive”. Así que el libro de Judit comienza con una afirmación que está totalmente equivocada, es falsa. Y como afirma Du-Clot, “irreconciliable con la realidad histórica”.

SABIDURÍA

En la versión griega lleva el titulo “La Sabiduría de Salomón”. Pero Ralph Earle afirma que este libro se escribió alrededor del año 40 d.C, mil años después de Salomón. Dice un autor que “el libro se escribió para impedir que los judíos cayeran en el escepticismo, el materialismo y la idolatría. Muchos sentimientos nobles hallan expresiones en este libro”.

ECLESIÁSTICO

Este libro se le atribuye a un tal Jesús. En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga dice que el libro fue escrito alrededor del año 136 a.C. Dice Ralph Earle que este libro se parece al de Proverbios, y que presenta mucha sabiduría practica. El libro, en general, es el mejor de los apócrifos; pero el autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina. El libro tiene un prólogo escrito por un sobrino del autor que dice: “Mi abuelo Jesús, habiéndose dado mucho a la lección de la Ley, de los profetas y de otros libros patrios y habiendo adquirido en ellos gran competencia, se propuso escribir alguna cosa de instrucción y doctrina para quienes deseen aprenderla” (Nácar-Colunga, Página 715). El autor del libro expresa lo siguiente: “Yo he llegado el último de todos, como quien anda al rebusco de la vendimia” 33:16. Esta declaración del autor nos dice que él no se creía guiado por el Espíritu de Dios. Como bien dice su sobrino, se propuso por su cuenta, escribir alguna cosa y la escribió. Lo que escribió es bueno, pero no es Palabra de Dios.

BARUC

Dice Ralph Earle que aunque el libro de Baruc se presenta como escrito por Baruc, el escribiente de Jeremías en el año 582 a.C., la realidad es que fue escrito alrededor del año 100 d.C.

El comentarista católico P.P. Saydon, en su introducción al libro de Baruc dice lo siguiente: “Los críticos no católicos ponen la redacción final del libro en el año 70 d.C, si bien alguna de sus partes pueden ser de origen anterior. La introducción, capítulo 1, verso 2 al 14, abundan en inexactitudes históricas” (4). El libro de Baruc comienza diciendo que fue “escrito por Baruc, hijo de Nerías” (1:1). Pero esto no lo creen ni los mismos católicos. La versión católica llamada Biblia Latinoamericana dice -en la página 871-: “El libro de Baruc fue escrito entre los últimos de la Biblia: a lo mejor, en el último siglo antes de Cristo”. De acuerdo con los datos que menciona el libro, resulta prácticamente imposible que lo haya escrito Baruc el hijo de Nerías. Así que el libro comienza con una afirmación que no la creen ni los mismos teólogos católicos.

LOS MACABEOS

El autor católico Abate Du-Clot, dice lo siguiente: “El primero de los Macabeos contiene la historia de 40 años desde el principio del reinado de Antioco Epifanes hasta la muerte de Simón. El libro segundo es un compendio de la historia de las persecuciones que sufrieron los judíos de parte de Epifanes y su hijo Eupator; cuya historia fue escrita por un tal Jasón. Ni uno ni otro se hallan en el canon de los judíos, y los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que formaban el canon del A.T., por esta causa los Macabeos no fueron comprendidos entre los libros Sagrados generalmente adoptados por las iglesias cristianas” (5). Dice este autor católico que los Macabeos fueron rechazados por las iglesias cristianas, porque los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que integran el canon.

En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga al segundo libro de los Macabeos, dice que “un cierto Jasón de Cirene…compuso cinco libros sobre Judas Macabeo; nuestro autor los compendió en este solo libro” página 538. En relación con el segundo Macabeos, llamamos vuestra atención a los siguientes aspectos:

  1. Enseña que es eficaz el ofrecer sacrificio por los muertos. (Ver 12:43-45).
  2. Nos presenta un resumen de cinco libros escritos por otros escritores.
  3. El autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina, pues termina el libro diciendo “Daré fin a mi narración. Si está bien y como conviene a la narración histórica, eso quiero yo; pero si imperfecta y mediocre, perdónadme” (15:38-39). Este no es el lenguaje de un hombre que escribe bajo inspiración divina, y hay un aforismo que dice: “A confesión de parte, relevo de pruebas”.

ESTER:

El libro de Ester, en la Biblia hebrea y en nuestra versión tiene 10 capítulos. En las versiones católicas resulta difícil poder determinar cuántos capítulos tiene. Tomemos por ejemplo la versión Nácar-Colunga; comienza por el capitulo once y continua en el siguiente orden: 12, 1, 12, 2, 3, 13, 4, 15, 4, 13, 14, 15, 5, 6, 7, 8, 16,9, 10, y 10. Esto nos parece el colmo del absurdo. La versión católica Biblia Latinoamericana, dice en la página 839: “El libro de Ester contiene en la Biblia griega muchos trozos que no están en la Biblia hebrea”. La versión Nácar-Colunga dice que algunas porciones del libro son “Protocanónicas” y otras “Deuterocanónicas”. Hemos consultado cinco autores católicos, y todos están de acuerdo en que los diez capítulos que aparecen en las versiones evangélicas fueron escritos por un autor, en hebreo, y que las secciones añadidas, que aparecen en las versiones católicas, fueron escritas en griego por otros autores.

DANIEL:

El libro de Daniel, en nuestra versión tiene 12 capítulos y en las versiones católicas tiene 14 capítulos. Los autores católicos reconocen que las partes que aparecen agregadas no fueron escritas en hebreo, y que no son de la misma naturaleza que lo que Daniel escribió en hebreo. Esto prueba que Daniel no escribió los capítulos 13 y 14.

Puedes seguir la continuación de este tema a través de la “etiqueta de la nube” que indica Reina Valera, o bien, si le interesa solamente el tema de los apócrifos el “tag” es Libros Apócrifos

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1 .Libro “Verbum Dei” tomo II página 50.

2-”Verbum Dei” página 62.

3-”Verbum Dei”, tomo II, página 73.

4-”Verbum Dei” tomo II, página 547.

5-”Vindicias de la Biblia” página 574.

La Reina Valera 1960… Los Apócrifos (Parte 1)


En “posts” (entradas) anteriores hemos compartido sobre el tema “La Reina Valera 1960… digna de confianza”, esta es la continuación de este tema. Esta información corresponde al material realizado por el Rev. Domingo Fernández titulado: “Conspiración contra la Reina Valera”.

LOS LIBROS APÓCRIFOS

Las Sociedades Bíblicas publican, para América Latina, una revista que lleva por titulo “LA BIBLIA”. En las páginas 35 a la 37 del número correspondiente a Octubre-Diciembre del 1978 apareció un articulo, escrito por el doctor Gonzalo Báez-Camargo titulado: “Las Sociedades Bíblicas y los Libros Deuterocanónicos”.

Evidentemente el propósito de este articulo es tratar de justificar la inclusión de los llamados libros apócrifos en una nueva versión de la Biblia publicada por las mencionadas Sociedades, y preparar el ambiente para que le otorguemos una calurosa bienvenida.

En la página 38 de la citada revista viene un diagrama en el que aparece, en el siguiente orden de tiempo y mérito, quince versiones de la Biblia en lengua Castellana:

  1. Dios habla hoy 1978
  2. Nueva Biblia Española 1976
  3. Biblia para Latinoamérica 1971
  4. Biblia de Jerusalén 1967
  5. Biblia de Herder 1964
  6. Biblia Bover-Cantera 1947
  7. Biblia Straubinger 1944
  8. Biblia Nácar-Colunga 1944
  9. Versión Moderna H.B. Pratt 1893
  10. Biblia de Torres Amat 1825
  11. Biblia de Felipe Scio 1793
  12. Biblia del Oso, Casiodoro de Reina 1569
  13. Biblia de Ferrara 1553
  14. Biblia del Duque de Alba 1430
  15. Biblia Alfonsina 1280

La número uno es la nueva versión de las Sociedades Bíblicas traducida de los originales hebreos y griego, y con los Libros Apócrifos llamada Versión Popular (VP). Las correspondientes a los números dos al ocho son versiones católico romanas, traducidas de las lenguas originales, y con los libros apócrifos. Las versiones correspondientes a los números diez al quince, dice la mencionada revista que son traducciones de la Vulgata Latina. Como vemos, incluye en esta clasificación a la versión Reina-Valera.

Cuando leímos lo que dejamos expuesto experimentamos, un sentimiento de indignación. Hasta ahora las autoridades de la Iglesia Católica, y del campo evangélico, han reconocido y proclamado que la versión de Casiodoro de Reina procede de los textos originales, y ahora nos vienen las Sociedades Bíblicas desmintiendo lo que ha sido un criterio general de evangélicos y católicos. ¿A qué se debe esta actitud? A que las Sociedades Bíblicas quieren restar méritos a la versión que han venido publicando por espacio de 120 años, para situar en el primer pedestal a la nueva versión con los libros apócrifos.

Lo que a continuación vamos a exponer ha sido motivado por lo que dejamos expuesto.

¿TREINTA Y NUEVE O CUARENTA Y SEIS LIBROS?

En lo que se refiere al N.T. no hay diferencias entre versiones católicas y evangélicas, pero en el A.T. sí hay diferencia. Hasta ahora el A.T. en la versión evangélica se componía de 39 libros. El A.T. de las versiones católicas se componía de 46 libros; y varios capítulos añadidos a los libros de Ester y Daniel. Los siete libros añadidos son Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Primero de Macabeos y Segundo de Macabeos.

¿Por qué se les llama apócrifos? El primero en calificarlos de apócrifos fue San Jerónimo, traductor de la Vulgata Latina. Dice un autor católico que el “nombre apócrifos se aplica entre los católicos a escritos de carácter religioso no incluidos en el canon de la Escritura que, si bien no son inspirados, pretendieron tener origen divino o fueron algún tiempo considerados como sagrados”.5 La palabra “apócrifo” viene a ser sinónimo de falso. Los evangélicos nunca hemos aceptado los Libros Apócrifos como inspirados por Dios.

LOS LIBROS APÓCRIFOS NUNCA ESTUVIERON EN EL CANON

Los libros inspirados que componen el A.T. fueron escritos en hebreo, por profetas hebreos y dirigidos al pueblo hebreo. El apóstol afirma, bajo inspiración divina, que la ley de Dios fue promulgada para el pueblo israelita (Romanos 9:4). Y que Dios encomendó al mencionado pueblo el cuidado o preservación de las Sagradas Escrituras (Romanos 3:1-2). Dice el autor católico M. Chasles lo siguiente: “Para el pueblo judío fue escrito primeramente el A.T. El lo recibió y depositó. Las Escrituras nos han sido trasmitidas por Israel, y con ese espíritu escrupuloso que ha asegurado la conservación de las costumbres hebreas”6. La confesión o declaración de este autor católico es de capital importancia en relación con el tema que estamos considerando.

Los llamados Libros Apócrifos no fueron escritos en hebreo, ni por profetas hebreos inspirados por Dios. Nunca formaron parte del A.T. hebreo. Cuando los mencionados libros entraron a formar parte de la versión griega de la Biblia, los israelitas convocaron un concilio que se reunió en Jamnia, con el propósito de considerar la naturaleza de los libros agregados a la versión griega. Para determinar si un libro es o no inspirado, aquel Concilio estableció las bases siguientes:

  1. El libro debe estar de acuerdo con la ley de Moisés.
  2. Debe haberse originado en Palestina.
  3. Debe haber sido escrito en hebreo.
  4. Debe haberse escrito antes de la muerte de Esdras.

Como los mencionados libros no llenaban los requisitos establecidos por el Concilio, éste determinó que no tenían derecho a formar parte del conjunto de libros inspirados por Dios. Los hebreos siempre han creído que fue Esdras quien fijó, bajo inspiración divina, el canon o catálogo de los libros inspirados del A.T. y, en términos generales, se puede decir que los libros apócrifos fueron escritos entre el año 150 a.C. y el año l00 d.C.. Por lo menos dos siglos después de la muerte de Esdras.

El autor católico M. Chasles dice7: “Siete libros del A.T. (católico) no fueron admitidos en el número de las Escrituras por los doctores de la ley en Jerusalén. En la época de Jesucristo, y de los Apóstoles, Jerusalén tenia su Biblia hebrea, treinta y nueve libros. Los traductores de la versión griega “tradujeron del hebreo los 39 libros que componen la Biblia hebrea de Jerusalén, y luego agregaron otros siete libros de los que sólo tenían el original griego”. Esta sincera, franca y veraz declaración de un católico a los libros apócrifos los sitúa fuera del catálogo de los libros inspirados y determinan que fueron “agregados” por quienes no tenían autoridad para agregarlo.

RECONOCIMIENTO IMPLÍCITO

El Vaticano reconoce tácitamente que los libros apócrifos no fueron escritos bajo inspiración divina. A los 39 libros que integran el canon o catálogo hebreo, la Iglesia Católica Romana les da el calificativo de protocanónicos, y a los siete libros llamados apócrifos les da el calificativo de deuterocanónicos.

Generalmente, a los libros inspirados se les da el calificativo de canónicos (que integran el canon de Escrituras Sagradas). La Iglesia Romana ha creado los términos “protocanónicos” y “deuterocanónicos” para distinguir o separar los libros del canon hebreo, de los que no forman parte de este canon o catálogo. El prefijo “proto” se usa para denotar superioridad, y el prefijo “deuto”, significa segundo o inferior. También se le llama “Segundo Canon” o canon secundario. Al aplicar a los siete libros en cuestión un calificativo que denota inferioridad, la Iglesia Romana esta reconociendo que en sus versiones de la Biblia hay libros de dos clases: de primera y de segunda; superiores e inferiores.

¿Es que hay inspiración divina de primera y de segunda, superior e inferior? He aquí un ejemplo de lo que venirnos exponiendo: En las versiones evangélicas (hasta ahora) el capítulo tres del libro del profeta Daniel consta de treinta versículos. Entre los versos 23 y 24 de las versiones evangélicas, las versiones católicas tienen 67 versículos más que fueron agregados a lo que escribió Daniel. Al comenzar esta sección apócrifa, las versiones católicas tienen el siguiente encabezamiento: “parte deuterocanónica”, y cuando termina esta parte introducen el siguiente encabezamiento; “parte proto-canónica”. Esta doble clasificación dentro de un mismo capítulo implica el reconocimiento tácito de que Daniel no escribió los 67 versículos que agregaron en la versión griega. Sería absurdo suponer que el profeta Daniel escribiese 23 versículos con un grado de inspiración divina y, seguidamente, 67 versículos sin inspiración divina, o con un grado inferior de inspiración.

Puedes seguir la continuación de este tema a través de la “etiqueta de la nube” que indica Reina Valera, o bien, si le interesa solamente el tema de los apócrifos el “tag” es Libros Apócrifos

Reina Valera 1960… digna de confianza (Parte 2)


LAS FUENTES DE LA VERSIÓN REINA-VALERA

La primera versión o traducción de los libros del A.T. a otra lengua tuvo lugar alrededor de 250 a.C. el rey Tolomeo II Filadelfo, gran amante de las letras, mandó a traducir, para su biblioteca privada de Alejandría, los libros religiosos de los hebreos. La traducción se hizo del hebreo al griego. Pero además de los 39 libros que componen el A.T. hebreo, tradujeron otros 15 libros que no habían sido escritos bajo inspiración divina. Aquella traducción vino a llamarse la Versión Griega o Septuaginta.

En el primer siglo de la era cristiana existía el A.T. hebreo compuesto de 39 libros. El A.T. en griego se componía de 54 libros (a los 39 habían agregado 15 libros apócrifos). Y los samaritanos tenían un Pentateuco que no coincidía con el de Jerusalén. Tal situación preocupó a los escribas piadosos y respetuosos de las Sagradas Escrituras, y decidieron tomar medidas para la preservación del texto original del A.T. y acordaron adoptar un texto, un manuscrito, fijo, normativo y autorizado de los libros del A.T. Aquel manuscrito de todo el A.T. vino a llamarse TEXTO MASORÉTICO. Y los defensores o preservadores de aquel manuscrito vinieron a llamársele masoretas. Los masoretas asumieron la responsabilidad de sacar copias de las Sagradas Escrituras del A.T. y para evitar errores, contaron las palabras de cada libro, y después de copiar un libro, contaban las palabras de la copia, para estar seguros de que no habían omitido ni añadido palabra a la copia. Hasta el día de hoy, el Texto Masorético se reconoce como el más fidedigno y digno de confianza de todos los manuscritos que existen del A.T. Debemos agradecerle a los masoretas su piadoso celo por la preservación y pureza del texto original del A.T.

Casiodoro de Reina tradujo los libros del A.T. del Texto Masorético, la cual es la fuente más confiable que existe hasta el día de hoy.

En la primavera del 1948 se descubrió un tesoro de incalculable valor en relación a la Biblia. A doce kilómetros al Sur de Jericó, en la costa oeste del Mar Muerto, un pastor de cabras encontró en una cueva una serie de rollos manuscritos de casi todos los libros del A.T. En total se encontraron, en varias cuevas, 330 manuscritos. Cuarenta en lengua aramea. Unos cuantos en idioma griego y los restantes en hebreo. La mayor parte fueron escritos en piel (pergamino), y los otros en papiro. Se encontraron allí:

  • 14 copias del libro de Deuteronomio.
  • 12 copias del libro de Isaías.
  • 10 copias del libro de los Salmos.
  • 8 copias del libro de Éxodo
  • 7 copias de los Profetas Menores (que los hebreos agrupaban en un libro)
  • 6 copias del libro de Génesis.
  • 3 copias del libro de Samuel.
  • 3 copias del libro de Jeremías.
  • 3 copias del libro de Daniel.

De los demás libros del A.T. se encontraron una o dos copias. Se acepta que los mencionados manuscritos fueron colocados en los jarrones donde aparecieron alrededor del 150 a.C. Así que tienen más de dos mil años. Una de las copias del libro de Isaías se encontró intacta o completa. Otros manuscritos se encuentran bastante deteriorados. Este descubrimiento ha puesto de manifiesto la fidelidad del Texto Masorético, así como la versión Reina-Valera y los milenarios manuscritos encontrados en las cuevas de Qumrán verifican esta verdad, y esto imparte un alto grado de confiabilidad a nuestra versión Reina-Valera.

Y en cuanto al N.T., Casiodoro de Reina lo tradujo de un manuscrito conocido como “Texto Receptus”, llamado también Texto Bizantino, que era reconocido generalmente como el texto manuscrito más fiel a los originales de los libros del N.T.

Pablo Besson, misionero suizo muy documentado en esta materia, afirma que el Texto Receptus sirvió de base para traducir el N.T. de la versión llamada Peshitta. Esta versión fue hecha alrededor del año 170 de la era actual. Este dato envuelve extraordinaria importancia en lo que se refiere a nuestra confianza en la versión Reina-Valera. A la versión Peshitta siguieron la Itala, la Vulgata y otras, traducidas todas del Texto Receptus. San Jerónimo tradujo la versión Vulgata, que vino a ser la versión oficial de la Iglesia Católica, entre los años 382 al 400 d.C.

QUIEREN MINAR LA CREDIBILIDAD DE LA RV.

Parece que a los “liberales” les estorba la versión Reina-Valera y quieren una versión distinta, una versión “liberal” como ellos. Después de haber contado por espacio de 400 años con el respeto y la admiración de propios y extraños, nos vienen ahora con que la Reina-Valera no es digna de  confianza, que le han agregado pasajes que no se encuentran en los textos originales. Vamos a demostrar que la acusación es falsa, injusta e infame.

Encuentran el primer motivo de acusación en Juan 5:34 y dicen que la ultima parte del verso 3, y todo el 4, no se encuentra en algunos manuscritos. He aquí el párrafo que impugnan: “que esperaban el movimiento del agua; porque un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese”. Estas palabras aparecen en algunos manuscritos, y no aparece en otros. Esto indica que alguien eliminó este pasaje, o que alguien lo añadió al texto original. ¿Por qué los “liberales” afirman que el pasaje fue interpolado y no admiten la posibilidad de que fuese omitido? Porque lo primero conviene a su plan de desacreditar la versión Reina-Valera: Pero vamos a demostrar que las evidencias están a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión.

La narración aceptada por los “liberales” dice que Jesús se acercó al estanque de Betesda, y encontró allí una “multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos”. Todos admiten que estas palabras son auténticas. ¿Por qué se congregaba aquella multitud de enfermos en el estanque de Betesda? La narración que aparece en el Evangelio de Juan dice que se congregaban porque un ángel descendía de tiempo en tiempo, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque… quedaba sano de cualquier enfermedad. Si no es verdad que el ángel descendía, y que tenía lugar una manifestación sanadora, ¿por qué se congregaban allí los enfermos? Que nos contesten los impugnadores.

¿Qué resulta más lógico y sensato, que hayan quitado o que hayan añadido? Teniendo en cuenta que este relato no se repite en ninguna otra parte de la Biblia, creemos que a nadie

se le hubiera ocurrido inventar que un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque En cambio nos parece razonable que alguien, que no creía en la veracidad del fenómeno expuesto, lo haya eliminado al copiar un manuscrito para uso personal.

Los críticos “liberales” aceptan que las palabras del versículo 7 forman parte del texto original, pues bien, las palabras de este versículo confirman la veracidad del versículo 4. Jesús preguntó a un paralítico si quería ser sano, y él contestó (verso 7) “Señor…no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entretanto que voy, otro desciende antes que yo”. Estas palabras dan por sentado que el versículo cuatro es veraz. Así que si quieren eliminar el verso 4, tendrán que eliminar también el 7, y este versículo aparece en todos los manuscritos.

Otra evidencia a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión es que en la versión Pishitta, traducida en el segundo siglo de la era actual, en la versión Itala y en la Vulgata, aparecen las palabras que los críticos impugnan ahora. Y en los manuscritos en que no aparecen son los de fecha posterior a las tres versiones mencionadas. Irineo, que nació en el año 130 de la era actual citó el pasaje de Juan 5:1-11 tal como aparece ahora en la versión Reina-Valera, y también citaron ese pasaje Tertuliano, que nació en el año 170 d.C. y Juan Crisóstomo, que nació en el 345 d.C. y Cirílo de Alejandría que nació en el 412 d.C.

Los que tuvieron en sus manos el Evangelio de Juan en los siglos II, III y IV confirmaron la autenticidad del pasaje que venimos considerando, y esto demuestra que las palabras de los versículos 3 y 4 de Juan no fueron interpoladas, sino eliminadas por uno o más copistas en siglos posteriores.

Los críticos “liberales” impugnan ahora el siguiente pasaje: Juan 7:53 a 8:11. El pasaje que trata de la mujer adúltera. La versión católica de Nácar-Colunga tiene una nota que dice: “Este pasaje se halla omitido en bastantes códices” y agrega después: “Esto no significa que no sea auténtico e inspirado, sino que lo omitieron por temor de que diera ocasión para abusar de la indulgencia del Salvador a favor de los adúlteros”. Podemos estar bien seguro de que el citado pasaje forma parte del texto original. La narración tiene que ser auténtica porque revela una sabiduría sobrenatural.

Ningún ser humano hubiera inventado una salida como la que Jesús dio a la trampa que le tendieron los escribas y fariseos.

Tengamos presente que el que sacaba una copia para su uso personal estaba en libertad de omitir del texto original lo que le viniese en gana.

Hace algunos años encontramos en una librería de segunda mano una Biblia que parecía estar en buenas condiciones de conservación. Cuando la hojeamos descubrimos que le faltaba el libro de Apocalipsis. Alguien, con mucha curiosidad, había cortado las hojas una a una. No quería de seguro el mencionado libro en su Biblia. Conozco a un pastor que dijo: “Si yo pudiera eliminar de la Biblia la historia de Rahab la ramera, lo haría. Me molesta encontrar en la Biblia esa narración”. Si ese pastor hubiera vivido en los tiempos cuando las Biblias se copiaban a mano, le hubiera sido fácil dejar fuera la narración que trata de Rahab. Y hay bastante semejanza entre la narración de la mujer adúltera y la historia de Rahab.

Pasemos ahora a considerar el último pasaje de los muchos que impugnan los críticos de la Reina-Valera, que es 1 Juan 5:7-8. De este pasaje faltan, en algunos manuscritos, las siguientes palabras: “…en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra…” Creemos que únicamente una persona o grupo de personas movido o movidos por una cuestión doctrinal podrían dejar fuera la mitad del versículo 7 y la mitad del 8.

En la Vulgata Latina aparece una nota relacionada con las palabras que faltan en algunos manuscritos, y dice que en los escritos de los llamados Padres de la Iglesia aparecen los versos 7 y 8 tal como están en la Vulgata y en la Reina-Valera. La mencionada nota atribuye la omisión que se encuentra en algunos manuscritos a los arrianos, que prevalecieron por espacio de cien años, desde fines del siglo III y la mayor parte del siglo IV.

Los arrianos no creían en la Trinidad, y como 1 de Juan 5:7 menciona al Padre, el Verbo y al Espíritu Santo (formando una unidad: Unidad de naturaleza, la Divinidad), este pasaje estorbaba a los arrianos (discípulos y seguidores de Arrio) y resulta lógico que lo hayan dejado fuera del manuscrito.

Las palabras relacionadas con la Trinidad (1 Juan 5:7) que los críticos impugnan ahora, estaban en el N.T. en el año 170 d.C. cuando tradujeron el siriaco Pishitta. Esas palabras estaban en el manuscrito del N.T. que San Jerónimo tuvo en sus manos cuando tradujo la versión Vulgata, allá por el año 390 d.C. Los manuscritos en que no aparecen son los posteriores a esta época, y esto demuestra que el Apóstol

Juan escribió las palabras en cuestión, y que alguien las dejó fuera porque así convenía a los que enseñaban lo contrario.

Los críticos “liberales” o “modernistas” martillan constantemente que los manuscritos en los que aparecen los pasajes que ellos impugnan son superiores a los manuscritos que están de acuerdo con la versión Reina-Valera. Esta clasificación de los manuscritos en “buenos” y “malos”, o superiores e inferiores nos parece intencionada y sin fundamento. Puede ser que un material sea superior (pergamino) y otro material inferior (papiro), pero si el manuscrito contiene el N.T. completo ¿por qué no ha de ser bueno? Para los “liberales” los buenos son los que convienen a sus propósitos. Los que están de acuerdo con la versión Reina-Valera son malos, son inferiores.

En lo que a su contenido se refiere, el TEXTO RECEPTUS, del que tradujo Casiodoro de Reina, sirvió de base para la traducción Pishitta, (170 d.C.) y a la luz de esta

realidad histórica se puede afirmar que el TEXTO RECEPTUS es el más antiguo de que se tiene conocimiento. El hecho de que todos los pasajes que le impugnan a la Reina-Valera forman parte de la Vulgata desde el año 400, constituye otra evidencia digna de tomarse en cuenta.

¿Qué pretenden los que insisten en que Reina-Valera no es digna de confianza porque contiene, según ellos, pasajes espurios o añadidos? Sí, señores, ¿qué pretenden? Pretenden socavar la confianza en nuestra versión. ¿A quién sirven los que se empeñan en destruir la credibilidad y la confianza en la versión que ha circulado en los pueblos de habla castellana en los últimos 200 años? Estamos seguros de que no sirven a Dios. Supongamos que un cristiano recién convertido escuche a uno de esos críticos; ¿qué pensará de la Biblia? ¿Qué resuelve el machacar que la versión Reina-Valera tiene interpolaciones y errores?

Lamentablemente, la primera línea de ataque contra Reina-Valera parte de donde menos se podía esperar: La Sociedad Bíblica Americana. Esta Sociedad, aliada hoy al Vaticano, publicó en 1979 la versión “DIOS HABLA HOY” que es una versión ecuménica de fondo y perfil “liberal”. Ellos esperaban que esta versión tomase el lugar de la Reina-Valera; pero no ha sucedido así. La propia Sociedad Bíblica confiesa que de los primeros seis millones de ejemplares del N.T. en Versión Popular o ecuménica, el 85% los ha vendido o regalado a la Iglesia Católica. El Sector evangélico solamente absorbió el 15%. ¿Qué quiere decir esto? Que el pueblo  evangélico rechaza la Versión Popular, y continua mostrando su preferencia por la versión Reina-Valera.

Desde el año 1955 al 1960 la Sociedad Bíblica Americana planeó y dirigió una revisión de Reina-Valera con el propósito de poner el lenguaje o vocabulario al día, y en armonía con la Real Academia. El vocabulario o significado de las palabras no ha experimentado cambio en los últimos 20 años, en cambio la Sociedad Bíblica Americana sí ha cambiado de criterio, de planes y de propósitos. Lo que en 1960 era bueno, ahora ya no es bueno, pues está sometiendo la Reina-Valera a una nueva revisión.4 Tenemos suficiente indicios para sospechar que nos van a venir con una versión Reina-Valera que no vamos a conocer. Una revisión fundida en el molde de “DIOS HABLA HOY”.

¿Qué pensaríamos de un pintor aficionado que se atreviese a meter sus pinceles en los cuadros de Goya y de Velázquez, transformándolo o encuadrándolos en el molde de su propio criterio o imaginación?

El que quiera pintar un cuadro que lo pinte como se le antoje; pero no debe pretender modificar a trasformar los cuadros de otros pintores. Si quieren hacer otras versiones que lo hagan; pero deben respetar lo que otros han hecho. Introducir un cambio radical en Reina-Valera sería injusto, inmoral e infame. Ya tienen una versión popular, liberal y ecuménica. ¿No les es suficiente? La inmensa mayoría de los cristianos de habla hispana queremos la versión Reina-Valera tal como está ahora. Déjennosla así.

El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto ha puesto de manifiesto que el A.T. de nuestra versión es hoy tal como era cuando Jesús de Nazaret la leía y explicaba. Y el N.T. de la versión Reina-Valera es hoy como era en el siglo II, cuando produjeron la versión Pishitta.

Tenemos la firme convicción de que la mano providencial de Dios se ha manifestado a través de los siglos preservando las Sagradas Escrituras, y que el mensaje de Dios a la humanidad se ha mantenido puro, a pesar de las imperfecciones humanas. Podemos confiar plenamente en la versión Reina-Valera. El mensaje de Dios permanece aquí sin omisiones ni añadiduras.

No permitas, estimado lector, que los ataques del “liberalismo” apóstata socaven el fundamento de tu confianza en la versión Reina-Valera que es, hasta ahora, la mejor de todas las versiones.

Puedes seguir la continuación de este tema a través de la “etiqueta de la nube” que indica Reina Valera

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4-Cuando el Rev. Domingo Fernández público este articulo no se habla editado la versión del 1995, de la cual se comentara más tarde.

Reina Valera 1960… digna de confianza (Parte 1)


Esto es un extracto del material ¨Conspiración contra la Reina Valera¨ del Dr. Domingo Fernández. En próximos post continuaremos exponiendo el material.

El objetivo de compartir con ustedes este material es para demostrar que la versión de la Biblia en español que tenemos es el esfuerzo de hombres de Dios, temerosos de Su Nombre y que fueron fieles en la traducción, a diferencia de otras versiones que han salido a la luz pública con intereses creados, o bien, con posiciones teológicas tomadas y con doctrinas bíblicas fundamentales sesgadas.

Antes tómate el tiempo para ver este video que sintetiza de una manera muy hábil la forma de cómo nos llegó la Reina Valera a nuestras manos.

REINA-VALERA ES DIGNA DE CONFIANZA

La primera edición de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina se publicó en el 1569. Después Cipriano de Valera revisó en el 1602 la traducción de Reina, y desde entonces se conoce este trabajo como la versión “Reina-Valera”. Marcelino Menéndez y Pelayo, el más grande critico literario que ha producido España en toda su historia ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina-Valera. Desde que vio la luz, en 1569, hasta el presente, mas de 400 años, puede afirmarse que la versión Reina es la reina de las versiones. Su lenguaje no ha sido igualado por ninguna otra versión en español. Y su fidelidad a los textos originales no ha sido superada.

Reina-Valera es la versión que las Sociedades Bíblicas han venido distribuyendo para el mundo de habla castellana desde su fundación a principios del siglo XIX. En l893 publicaron la llamada Versión Moderna, traducida por H.B. Pratt, versión que merece el calificativo de ortodoxa. Si el propósito de las Sociedades Bíblicas era que la versión de Pratt tomase el lugar de la Reina-Valera, fracasaron en tal deseo. El pueblo de habla hispana en todo el mundo continuó mostrando su preferencia por la Reina-Valera, y ya no se publican la Versión Moderna.

Tenemos la firme convicción de que estamos en los tiempos del fin de la dispensación de la gracia, y que la Venida del Señor está muy cerca. La apostasía se está manifestando en todo el mundo y en todas las esferas religiosas de todas las denominaciones llamadas cristianas. Estamos en presencia de dos tendencias, dos criterios, dos esferas, dos bandos, dos líneas de batalla. En una línea se sitúan los llamados “liberales” o apóstatas que, de un modo consciente o inconsciente, pretenden socavar los fundamentos de nuestra fe en las Sagradas Escrituras. Dicen que la Biblia tiene errores e interpolaciones. Pretenden modificar el criterio que ha prevalecido en la esfera de los hombres de fe por espacio de 3,500 años. Afirman que la mayoría de los libros del A.T. no fueron escritos por los hombres cuyos nombres aparecen encabezando los libros en cuestión. Ni tampoco en las fechas que tradicionalmente se ha creído.

En la línea o trinchera opuesta nos situamos los que creemos en la inspiración de las Sagradas Escrituras. Los que afirmamos que la Biblia no tiene errores. Los que mantenemos el criterio de que Moisés escribió los libros que llevan su nombre: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y que el libro de Isaías lo escribió Isaías, y el de Daniel, lo escribió Daniel.

Con el correr de los días se va acentuando la división en la esfera del cristianismo entre “liberales” y “conservadores”, entre apóstatas y ortodoxos. Los primeros, se aprestan para el ataque, los segundos, para la defensa.

Si nuestra percepción no nos engaña, estamos en presencia de una especie de conspiración en contra de la versión Reina-Valera. Parece que uno de los objetivos del “liberalismo” religioso es la eliminación de la mencionada versión que, por ser palabra de Dios, constituye el bastión de nuestra fe evangélica.

Reina-Valera fue buena por espacio de 400 años; pero ahora, de la noche a la mañana, los “liberales” dicen que se ha vuelto mala, indigna de confianza, y que debe ser sustituida por otra versión de factura “liberal” (Lo de factura “liberal” es nuestra apreciación). Y pasaremos a analizar y razonar algunos aspectos de la cuestión.

LOS MANUSCRITOS

Gutenberg inventó la imprenta en el año 1450. Hasta entonces el que quería una Biblia, o parte de ella, tenia que copiarla o pagar a quien se la copiase. Los que escribieron los libros que integran la Biblia fueron hombres inspirados por el Espíritu Santo. Pero los que han sacado copias manuscritas no tenían el don de la inspiración divina y pudieron equivocarse; y se da por sentado que algunos cometieron pequeños errores. El año 56 de la era actual el apóstol Pablo escribió una epístola a la iglesia evangélica de Roma. Supongamos que al fundarse la iglesia evangélica de Milán (Italia) mandasen a sacar copia de la mencionada epístola de Pablo, y que el copista cometiese un pequeño error; omitiendo o cambiando una palabra. Si tal cosa ocurriese, de allí en adelante todas las copias que se sacasen de la primera copia de la iglesia de Milán, llevarían el supuesto pequeño error.

En la actualidad existen más de 4,000 manuscritos del N.T. y no concuerdan todos ciento por ciento; hay pequeñas diferencias debidas a omisiones y cambios de palabras; pero esas diferencias no afectan ninguna de las doctrinas del N.T. o de la Biblia en general. Los manuscritos originales no sehan conservado.

DIFERENTES VERSIONES O TRADUCCIONES

La palabra versión, del verbo verter; significa traducir de un idioma a otro. Dijimos que los copistas no tenían el don de inspiración divina, y los traductores tampoco tienen ese don.

En la actualidad hay unas 8 o más versiones traducidas por miembros de la Iglesia Católica. Una de ellas, “Dios Habla Hoy” es traducida por católicos y evangélicos. Y una traducida por evangélicos: Reina-Valera. Además hay otras versiones de la traducción del Nuevo Testamento.

En lo que se refiere a las palabras, no hay dos versiones que sean exactamente iguales. Los libros del A.T. fueron escritos en hebreo. El lenguaje original del A.T. tiene, como promedio, una antigüedad de 3,000 años. Los traductores se encuentran a veces con palabras hebreas cuyo verdadero significado resulta difícil de captar o discernir.

En la lengua castellana hay diccionarios de sinónimos o palabras que tienen el mismo parecido o significado. Por ejemplo: Las palabras maquinar, conspirar, intrigar, urdir y tramar entran en la clasificación de sinónimos; y el traductor puede emplear la que estime más adecuada. Otro ejemplo: Las palabras aborrecimiento, aversión, odio, saña, desprecio, rencor e maquinar son sinónimos. Y esto sucede con muchas palabras de la lengua castellana.

En Isaías 41:10, la versión Reina-Valera dice “…yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Si yo pudiera hacer una versión de la Biblia, en lugar de las palabras “ESFUERZO” y “SUSTENTARÉ”, PONDRÍA: Te doy FUERZA, y te SOSTENDRÉ. Los traductores no usan las mismas palabras o vocabulario, pero el sentido del mensaje bíblico es, generalmente, el mismo siempre que el traductor vierta con fidelidad el sentido del texto original. Hay versiones católicas que son dignas de confianza, pero en los últimos años han surgido dos versiones que son muy perniciosas y de ellas vamos a reflexionar.

En el 1972 se publicó la llamada “Biblia Latinoamericana”. Esta versión fiel traducida por sacerdotes católicos sudamericanos que simpatizaban con Carlos Marx, y trataron de que la Biblia ayudara a los movimientos marxistas. En el 1979 surgió a la luz la versión “Dios Habla Hoy” (VP). Para la traducción de esta versión se asociaron el Vaticano y la Sociedad Bíblica Americana. Los traductores -católicos y evangélicos- se tomaron la libertad de sustituir y cambiar a medida de su “liberal” deseo muchos textos. Atribuyen al agua del bautismo virtud regeneradora.

Eliminaron del A.T. la palabra Satán, que aparece en el texto original 18 veces. La divinidad de Cristo sale muy mal parada en esta versión. En lugar de presentarlo como hijo de una virgen, lo presentan como hijo de una joven. Donde el profeta Miqueas habla de la eternidad de Cristo, esta versión dice que desciende de una antigua familia, y en donde el original griego afirma que Dios fue manifestado en carne, esta versión dice que Cristo se manifestó en su condición de hombre. Y en donde San Pablo presenta a Cristo como igual a Dios, la versión a que nos referimos dice que Cristo, aunque divino, no insistió en ser igual a Dios.(1)

EVOLUCIÓN DEL LENGUAJE

El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera ha experimentado un cambio muy grande. El lenguaje de la versión Reina-Valera fue revisado en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día. Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados, por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor”. En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros…” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros”. La palabra “amortiguad” no significa hoy lo que significaba hace cien años. El nombre Fares, que aparece en Mateo 1:3, antes se escribía Phares.

En nuestra opinión la palabra o término justicia, que aparece muchas veces en las epístolas de Pablo, no tiene hoy el mismo significado que tenía cuando se escribieron los libros del N.T. En la actualidad, el Diccionario define la palabra “justicia” como “virtud que nos hace dar a cada uno lo que le corresponde”. Hablamos de los tribunales de justicia, en los que se supone que los jueces traten con justicia a los acusados, absolviendo a unos y condenando a otros. En Mateo 5:20 Jesucristo menciona el término justicia como sinónimo de conducta. Pablo en Filipenses 3:9, lo menciona como sinónimo de mérito personal, y en la Epístola a los Romanos, el término JUSTICIA DE DIOS tiene unaconnotación de gracia, es Justicia que justifica, que salva.(2)

En 2 Pedro 1:20, dice nuestra versión Reina-Valera: “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada”. El traductor Pablo Besson traduce del siguiente modo: “Ninguna profecía de la Escritura viene de propia resolución”. A la luz del versículo 21 podemos afirmar que Pedro no se refiere a la interpretación de la profecía, sino al origen de la misma. La profecía no se ha originado en la mente o discernimiento de los hombres, sino en la inspiración reveladora que les concedió el Espíritu Santo. ¿Por qué mencionamos este aspecto? Para poner de manifiesto que a causa de la evolución del lenguaje, a veces resulta difícil captar el verdadero sentido de algunas palabras que escribieron los Apóstoles o los Profetas.

WELLHAUSEN ENTRA EN ESCENA

En el año 1844 nació en Hameln, Alemania, Julio Wellhausen, que murió en la ciudad de Gottinga en el 1918. Wellhausen se inició en la vida pública como profesor de teología, pero renunció a ello porque no creía lo que se suponía que debía enseñar.

Como Voltaire, Wellhausen puso su talento natural al servicio de una mala causa. Excluía toda intervención sobrenatural o divina en la historia de la humanidad. No creía en Dios, ni en milagros. Con tenacidad, digna de mejor causa, dedicó muchos años de su vida al estudio de los libros del A.T. Elaboró la teoría de que la mayoría de los mencionados libros recibieron la forma actual después del retomo de la cautividad en Babilonia en el año 536 antes de Cristo. Según Wellhausen, el Pentateuco constituye una recopilación de libros previos que él inventó, y que denomina: 1) Fuente Jehovista: 2) Fuente Elohísta, y 3) Fuente Sacerdotal. En su opinión Moisés no escribió ninguno de los libros que llevan su nombre. Ni Isaías, ni Daniel escribieron los libros que llevan su nombre.

No nos asombra que un ateo elimine a Dios del panorama de la historia religiosa del mundo, ni el que invente una teoría acerca del origen de los libros que integran el A.T. Lo que nos asombra es que un ateo se haya convertido en maestro y orientador de muchos “cristianos”, tanto evangélicos como católicos. Sí, nos sorprende el que muchos que dicen creer en Dios, se pleguen a las teorías de un ateo. Las teorías de Wellhausen se enseñan en la actualidad en muchos seminarios.

Los Judíos piadosos siempre han creído que los libros del A.T. fueron escritos por Moisés y los profetas. Los cristianos convertidos y respetuosos de Dios siempre hemos creído, y creemos, en la inspiración de las Sagradas Escrituras, y en que éstas fueron escritas por los hombres cuyos nombres aparecen en el encabezamiento de los mencionados libros. Y que se escribieron en las fechas que tradicionalmente se ha aceptado. Pero en la actualidad son muchos los que en las esferas intelectuales del cristianismo se plegan a las enseñanzas del ateo Wellhausen. Pero estos “cristianos” “liberales” o apóstatas parece que no significa nada el que Jesucristo haya dicho que Moisés escribió los llamados libros de la ley.(3)

Continuaremos con: Las Fuentes de la versión Reina Valera. Puedes seguir la continuación de este tema a través de la “etiqueta de la nube” que indica Reina Valera

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1-Ver Tito 3:5, Isaías 7:14, Miqueas 5:2, 1 Timoteo 3:16, Filipenses 2:6.

2.Ver Romanos 1:17, 3:26, 4:3, 10:3. 2 Corintios 5:21. Filipenses 3:9.

3. Ver Lucas 24:27 y 44. 2:22, 16:29, 20:28 Marcos 12:26. Juan 7:19.

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