¿Qué es una dispensación? (Parte 1-2)


No HAY PROBLEMA MÁS IMPORTANTE en todo el estudio del dispensacionalismo que el de una definición. Esto significa, no solamente llegar a una simple definición de la palabra, sino más bien a una definición y una descripción completa del asunto. Esto requerirá un examen del uso bíblico de dicha palabra, una comparación de la palabra dispensación con palabras afines —como, por ejemplo, edad—, un estudio del uso de la palabra en la historia eclesiástica, y algunas observaciones tocantes a las características y al número de las dispensaciones.

Decir que hay una gran falta de claridad sobre este tema de la definición no es suficiente. Tanto los dispensacionalistas como los no dispensacionalistas son culpables de esta falla. La mayoría de ambos grupos están completamente satisfechos en usar la bien conocida definición que aparece en las notas de la Biblia anotada de Scofield: «Una dispensación es un período de tiempo durante el cual el hombre es puesto a prueba con referencia a cierta revelación específica de la voluntad de Dios. Hay siete distintas dispensaciones en las Escrituras».1 Los dispensacionalistas usan esta definición sin pensar más allá de sus implicaciones en relación con edad, por ejemplo, y sin examinar nunca su base o falta de base en la revelación bíblica misma. Los no dispensacionalistas la usan como una escapatoria conveniente y práctica, simplemente porque ésta no puede (y no podría en dos oraciones) comunicar todo lo que está relacionado con el concepto de una dispensación. Si esta definición breve fuese todo lo que Scofield tuvo que decir acerca de las dispensaciones, entonces sería justo concentrar un ataque sobre ella, pero si él tuvo más que decir (lo cual es cierto), entonces no es justo.

Por ejemplo, para obtener una analogía en otra área de doctrina, un conservador, cuando se le exige una declaración concisa de su teoría de la expiación, contestará: «Yo creo en una expiación vicaria.» Esto es completamente correcto y probablemente la mejor respuesta breve que podría darse. Pero los modernistas son bien conocidos por usar esta simple declaración como un medio para ridiculizar al conservadurismo, porque ellos señalan que la obra de Cristo no puede ser circunscrita a un solo aspecto como la sustitución. Esto es verdad, y el conservador reconoce que toda la obra de Cristo no puede ser completamente expresada por la sola palabra vicaria. Sin embargo, toda la obra de Cristo está basada en su sacrificio vicario.

De la misma manera los no dispensacionalistas señalan alguna falta en la definición de Scofield y, con un gesto de superioridad, se despiden del dispensacionalismo basándose en que la definición es muy débil. Tal vez la definición de Scofield no distinga una dispensación de una edad, pero tal falta no significa que estos dos términos no puedan ser distinguidos, o que no hayan sido distinguidos por otros. Y, ciertamente, no significa que todo el sistema esté condenado. Bowman recurre a esta estratagema cuando declara: «… la palabra traducida “dispensación” en el griego…, nunca significa ni nunca tiene referencia alguna a un período de tiempo como tal, como demanda la definición de Scofield.»2 Aunque la corrección de lo que Bowman dice puede objetarse con base en las referencias de Efesios 1:10 y 3:9, al atacar en esa forma a la definición de Scofield, Bowman trata de desacreditar todo el sistema. La popularidad de la Biblia anotada de Scofield ha concentrado considerable atención en la definición que aparece en sus notas y ha hecho de esta definición el objetivo principal del ataque de los no dispensacionalistas. Sin embargo, los expertos que critican al dispensacionalismo deben reconocer que Scofield no es el único que ha definido la palabra, y que si hay debilidades en su definición, ellos deben reconocer que otros pueden haber ofrecido definiciones que eliminan las debilidades. De todos modos, cualquier crítica sabia debe tomar en consideración varias definiciones si se ha de representar el sistema imparcialmente en su concepto. Por ejemplo, Chafer no enfatizó el aspecto temporal de una dispensación, y más recientemente este autor ha definido una dispensación completamente en términos de una responsabilidad o mayordomía en vez de una época.4 Cualquier crítica debe tener en cuenta tales definiciones además de la de Scofield.

ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA DISPENSACIÓN

La palabra castellana dispensación procede del latín dispensatio que la Vulgata usa para traducir la palabra griega. El verbo latino es de forma compuesta y significa «pesar o dispensar».5 Hay tres ideas principales relacionadas con el significado de dicha palabra:

  1. «la acción de distribuir»;
  2. «la acción de administrar, ordenar o supervisar; el sistema por el cual las cosas son administradas»; y
  3. «la acción de dispensar con algún requisito».6 Al definir más ampliamente el uso teológico de la palabra, el mismo diccionario dice que una dispensación es «una etapa en una revelación progresiva, expresamente adaptada a las necesidades de una nación en particular o de un período de tiempo…; también la edad o período durante el cual un sistema ha prevalecido».7 Es interesante notar a la luz de la crítica común contra la definición de Scofield, que este diccionario define de una manera muy similar las palabras dispensación y edad.

La palabra griega oikonomta proviene de un verbo que significa dirigir, regular, administrar y planear.8 La palabra misma es compuesta, y sus partes literalmente significan «dividir, distribuir, administrar o dirigir los asuntos de un hogar». En los papiros, el oficial (oikonomos) que administraba una dispensación podía ser un mayordomo, un administrador de un estado o un tesorero.9 Así es que la idea central en la palabra dispensación es la de dirigir o administrar los asuntos de una casa.

USO BÍBLICO DE LA PALABRA DISPENSACIÓN

A. Uso de la palabra

Las varias formas de la palabra dispensación aparecen veinte veces en el Nuevo Testamento. El verbo oikonomeo se usa una vez en Lucas 16:2, donde se traduce «ser mayordomo». El nombre oikonomos se usa diez veces (Lucas 12:42; 16:1, 3, 8; Rom. 16:23; 1 Cor. 4:1, 2; Gal. 4:2; Tit. 1:7; 1 Ped. 4:10), y en todos estos casos la traducción es «mayordomo», con excepción de Romanos 16:23, donde leemos «tesorero». El nombre oikonomía se usa nueve veces (Luc. 16:2, 3, 4; 1 Cor. 9:17; Ef. 1:10; 3:2, 9; Col. 1:25; 1 Tim. 1:4) y se traduce de diferentes maneras («mayordomía», «dispensación», «edificación», «comisión», «administración»).

B. Características de la palabra

Antes de formular una definición formal, vale la pena notar algunas de las características relacionadas con la palabra en sí, tal y como aparece en el Nuevo Testamento. Estas características no pertenecen necesariamente a la estructura dispensacional, pero son simplemente conexiones visibles en las que la palabra se usa. En las enseñanzas de Cristo dicha palabra está circunscrita a dos parábolas registradas en el Evangelio según San Lucas 12:42; 16:1, 3, 8. En ambos casos las parábolas se refieren a la administración de una casa por un mayordomo; pero la parábola en Lucas 16 ofrece algunas características importantes de la mayordomía o el orden dispensacional. Estas características incluyen lo siguiente:

  1. Básicamente hay dos partes interesadas, una cuya autoridad es la de delegar responsabilidades, y la otra cuya responsabilidad es la de ejecutar esas responsabilidades. El rico y el mayordomo desempeñan estos dos papeles en la parábola de Lucas 16 (v. 1).
  2. Hay aquí responsabilidades específicas. En la parábola el mayordomo descuidó sus responsabilidades y desperdició los bienes de su señor (v. 1).
  3. Rendir cuentas, al igual que asumir responsabilidad, es parte del convenio. Un mayordomo puede ser llamado a rendir cuentas del funcionamiento de su mayordomía en cualquier momento, ya que es la prerrogativa de su señor esperar la fiel obediencia a las responsabilidades encomendadas al mayordomo (v. 2).
  4. Un cambio puede tener lugar en cualquier momento en que se descubra infidelidad en el comportamiento del mayordomo («Porque ya no podrás más ser mayordomo»).

Estas cuatro características proporcionan alguna idea de lo relacionado con el concepto de un orden dispensacional tal y como se usaba la palabra en tiempos de Cristo.

Las otras menciones de las palabras se encuentran en los escritos de Pablo, con la excepción de la referencia en 1.a Pedro 4:10. Ciertos aspectos del concepto de dispensación son muy evidentes en estos pasajes.

  1. Es a Dios a quien los hombres son responsables en el cumplimiento de sus obligaciones como mayordomos. Pablo menciona en tres oportunidades esta relación con Dios (1. Cor. 4:1-2; Tit. 1:7).
  2. Se requiere la fidelidad por parte de aquellos a quienes les ha sido encomendada una responsabilidad dispensacional (1. Cor. 4:2). Esto se ejemplifica en Erasto, quien tenía una posición importante como tesorero (mayordomo) de la ciudad (Rom. 16:23).
  3. Una mayordomía puede terminar en un tiempo fijo (Gal. 4:2). En esta referencia la terminación de la mayordomía se debió al hecho de que iba a introducirse un propósito diferente. Esta referencia también muestra que una dispensación tiene relación con el tiempo.
  4. Las dispensaciones se relacionan con los misterios de Dios; es, a saber, con la revelación específica de Dios (1. Cor. 4:1; Ef. 3:2; Col. 1:25).
  5. Una dispensación y una edad son ideas que están relacionadas entre sí, pero esas palabras no son exactamente intercambiables. Por ejemplo, Pablo declara que la revelación de la presente dispensación estaba escondida «desde los siglos» (Ef. 3:9). Lo mismo se dice en Colosenses 1:26. Sin embargo, ya que una dispensación opera dentro de un período de tiempo, ambos conceptos tienen alguna interrelación.
  6. El apóstol Pablo menciona por lo menos tres dispensaciones (tal como se entiende en la doctrina dispensacional). En Efesios 1:10 él escribe acerca de «la dispensación del cumplimiento de los tiempos», lo cual parece ser un tiempo futuro. En Efesios 3:2 menciona la «dispensación de la gracia de Dios», lo cual era el énfasis del contenido de su predicación en aquel tiempo. En Colosenses 1:25-26 parece sugerirse que otra dispensación precedió la presente en la cual el misterio de Cristo en el creyente es revelado.

Es muy importante notar que en el primero de estos dos casos no puede haber ninguna duda de que la Biblia usa la palabra dispensación en exactamente la misma manera que los dispensacionalistas. Aun Bowman admite: «En verdad, de las siete dispensaciones aceptadas por Scofield y sus colegas, no hay sino dos (la de la Gracia y la Plenitud del tiempo) en relación a las cuales se usa la palabra “dispensación”.»10 El aspecto negativo de esta declaración de Bowman no debe oscurecer la importancia de este punto. La Biblia menciona dos dispensaciones en la misma manera que lo hacen los dispensacionalistas (y sugiere una tercera). Se admite que no menciona siete, pero ya que sí menciona dos, tal vez haya algo de valor en esta enseñanza llamada dispensacionalismo.

Casi todos los adversarios del dispensacionalismo tratan de magnificar su declaración de que la Biblia no usa la palabra dispensación en el mismo sentido teológico y técnico que la estructura dispensacional hace en sus enseñanzas. Dos cosas deben señalarse en respuesta a esa acusación. La primera ya ha sido apuntada en el párrafo anterior: La Biblia, por lo menos en dos ocasiones, usa la palabra de la misma manera que lo hace el dispensacionalista. Por lo tanto, la acusación simplemente carece de fundamento.

Segundo, debe recordarse que es perfectamente válido tomar una palabra bíblica y usarla en un sentido teológico siempre y cuando el uso teológico no sea antibíblico. Esto es algo que todos los conservadores hacen con la palabra expiación. Es una palabra que nunca aparece en el Nuevo Testamento, pero teológicamente todos la usan para describir lo relacionado con la muerte de Cristo. Bíblicamente la palabra expiación no se usa con referencia a la muerte de Cristo, pero debido a que sirve en el Antiguo Testamento para señalar el hecho de cubrir el pecado, no es antibíblico darle un significado teológico que en realidad abarca más que su estricto uso bíblico. El dispensacionalista hace algo similar con la palabra dispensación. El uso de la palabra, así como sus características, que hemos bosquejado anteriormente, prueban de manera concluyente que el dispensacionalista en ninguna manera ha usado la palabra en un sentido antibíblico para designar su sistema de enseñanza. Aun Fuller admite esto: «Es este último sentido lo que da lugar al uso teológico perfectamente válido de la palabra “dispensación” para indicar un período de tiempo durante el cual Dios trata con el hombre de cierta manera.»11

C. Definiciones

En cuanto al uso de la palabra en las Escrituras se refiere, una dispensación puede definirse como una mayordomía, una administración, una supervisión o el manejo de los bienes de otro. Como hemos visto, esto incluye responsabilidad, el rendir cuentas, y la fidelidad por parte del mayordomo.

La definición teológica de la palabra se basa en su uso bíblico y sus características. La definición de Scofield ha sido citada, a saber: «Una dispensación es un período de tiempo durante el cual el hombre es puesto a prueba con referencia a cierta revelación específica de la voluntad de Dios.» Como se ha visto, la crítica a esta definición es que no es fiel al significado de la palabra oikonomía, ya que no dice nada acerca de una mayordomía, sino que subraya el factor tiempo. Pero notemos que Fuller admite la validez de prácticamente la misma definición; es decir, que la palabra puede emplearse «para indicar un período durante el cual Dios trata con el hombre de cierta manera.»12 Sin embargo, hay una cierta justificación para esta crítica, ya que una dispensación es primordialmente un arreglo de mayordomía y no un tiempo determinado (aunque obviamente el convenio existirá durante un cierto período). Una edad y una dispensación no son sinónimos en su significado, aunque pueden coincidir exactamente en el proceso histórico. Una dispensación es básicamente el convenio hecho y no el tiempo incluido; y una definición adecuada tendrá esto en consideración. Sin embargo, no hay razón para alarmarse si una definición atribuye la noción de tiempo a una dispensación.

Una definición breve de una dispensación es como sigue: Una dispensación es una economía, o administración, específica en el cumplimiento del propósito de Dios. Si uno estuviese describiendo una dispensación incluiría otras cosas, tales como las ideas de revelación específica, prueba, fracaso y juicio. Pero estamos buscando una definición, no una descripción. Al usar la palabra economía como el centro de la definición, el énfasis cae en el significado bíblico de la palabra misma. Una economía también sugiere el hecho de que ciertas características de diferentes dispensaciones pueden ser las mismas o similares en todas ellas. Diferentes administraciones políticas y económicas no son totalmente diferentes, pero sí son perceptiblemente diferentes. La economía comunista y la economía capitalista son básicamente diferentes entre sí, pero aun así hay funciones, aspectos y particularidades que les son comunes. Asimismo, en las diferentes maneras en que Dios administra los asuntos de este mundo hay ciertos aspectos que son similares. Sin embargo, la palabra específica en la definición señala el hecho de que hay algunos aspectos que son peculiares de cada dispensación y que marcan la diferencia entre una y otra dispensación. Estas características se hallan en la revelación específica que caracteriza a cada dispensación.

La frase «el cumplimiento del propósito de Dios» en la definición nos recuerda que el punto de vista en la distinción de las dispensaciones es el de Dios, no el de los hombres. Las dispensaciones son economías que Dios establece y conduce a su fin determinado. Es El quien introduce las características de cada dispensación, y quien retiene los aspectos que son similares en diferentes dispensaciones. El propósito general del programa total es la gloria de Dios. Sauer lo describe de esta manera:

…un nuevo período siempre comienza únicamente cuando por parte de Dios se introduce un cambio en la estructura de los principios válidos hasta ese tiempo; es decir, cuando por parte de Dios ocurren tres cosas:

  1. Una continuación de ciertas ordenanzas válidas hasta entonces.
  2. Una invalidación de otras regulaciones hasta entonces válidas.
  3. La introducción de nuevos principios que hasta entonces no estaban vigentes.13

Para resumir: El dispensacionalismo contempla al mundo como una casa administrada por Dios. En esta casa cósmica Dios está dispensando o administrando sus asuntos conforme a su propia voluntad y en varias etapas de revelación en el proceso del tiempo. Estas varias etapas señalan economías perceptiblemente diferentes en el cumplimiento de su propósito total, y estas economías son dispensaciones. El entendimiento de las diferentes economías de Dios es esencial para una interpretación correcta de su revelación dentro de esas distintas administraciones. Antes de dejar a un lado el asunto de la definición nos puede servir de ayuda añadir algunas otras definiciones de lo que es una dispensación. Scroggie, un notable escritor y pastor escocés, define lo que es una dispensación de esta manera:

La palabra oikonomia lleva un significado, y quiere decir «una administración», ya sea de una casa, o de bienes, o de un estado, o de una nación, o como en el presente estudio, una administración de la raza humana o cualquier parte de la misma, en cualquier tiempo dado. Exactamente como un padre gobernaría su casa en diferentes maneras, de acuerdo a diferentes necesidades, pero siempre con un buen fin, así también Dios en diferentes ocasiones ha tratado con el hombre en diferentes maneras conforme a la necesidad del caso, pero siempre con un buen fin.14

Ironside, príncipe de los predicadores dispensacionales, ofrece esta definición:

Una economía es una condición ordenada de las cosas. … hay varias responsabilidades que siguen el curso de la Palabra de Dios. Una dispensación, una economía, entonces, es ese orden particular o condición de cosas que prevalecen en una edad especial, y que necesariamente no prevalecen en otra.15

Clarence E. Masón Jr., decano del Philadelphia College of Bible, incluye aspectos descriptivos de las dispensaciones en su definición:

La palabra dispensación significa literalmente una mayordomía o administración o economía. Por lo tanto, en el uso bíblico, una dispensación es una mayordomía divinamente establecida de una revelación específica de la mente y de la voluntad de Dios que trae consigo responsabilidad adicional a toda la Humanidad o a esa porción de la raza humana a la cual la revelación fue particularmente dada por Dios. Relacionada con la revelación, por un lado, están las promesas de remuneración o bendición para aquellos que responden a la obediencia de fe, mientras que por otro lado hay avisos de juicio para aquellos que no responden en obediencia de fe a esa revelación específica. Sin embargo, aunque el período (edad) termina, ciertos principios de la revelación (dispensación o mayordomía) son frecuentemente continuados en sus sucesivas edades, porque la verdad de Dios no deja de ser verdad, y estos principios se convierten en parte del sistema acumulativo de verdad por el cual el hombre es responsable en el progreso de la revelación del propósito redentivo de Dios.16

Otra definición también incluye elementos descriptivos:

Una dispensación es el método distintivo de Dios para gobernar la Humanidad o un grupo de hombres durante un período de la historia, caracterizado por un evento crucial, prueba, fracaso y juicio. Desde el punto de vista divino, es una mayordomía, una regla de vida o una responsabilidad para dirigir los asuntos de Dios en Su casa. Desde el punto de vista histórico es una etapa en el progreso de la revelación.17

La distinción de puntos de vista en esta definición proporciona gran ayuda. Una dispensación, desde el punto de vista de Dios, es una economía; desde el punto de vista del hombre, una responsabilidad; y, en relación al progreso de la revelación, es una etapa de este progreso. La relación entre el dispensacionalismo y la revelación progresiva merecen un estudio más detallado.

Continúa leyendo acá.

Tomado de: “Dispensacionalismo Hoy” capítulo # 2, primera entrega.

Escrito por el Dr. Charles Ryrie

Notas bibliograficas

1. Biblia Anotada de Scofield (Dalton, Georgia: Publicaciones Españolas, 1966), p. 4.

2. John W. Bowman, «The Bible and Modern Religions: II, Dispensationalism», Interpretation, 10 (abril 1956), p. 174.

3. L. S. Chafer, Dispensationálism (Dallas: Seminary Press, 1936), pp. 8-9.

4. Charles C. Ryrie, «The Necessity of Dispensationálism», Bibliotheca Sacra, 114 (julio 1957), p. 251.

5. W. W. Skeat, An Etymologicál Dictionary of the English Language (Oxford: Clarendon Press, 1946), p. 174.

6. The Oxford English Dictionary (Oxford University Press, 1933), m, p. 481.

7. Ibid.

8. W. F. Arndt y F. W. Gingrich, A Greek-English Lexicón of the New Testament (Chicago: University of Chicago Press, 1957), p. 562.

9. J. H. Moulton y George Milligan, The Vocabulary of the Greek Testament (Grana Rapids: Wm. B. Eerdmans, 1949), pp. 442-43.

10. Bowman, op. cit., p. 175.

11.Daniel Fuller, «The Hermeneutics of Dispensationalism» (Tesis doctoral, Northern Baptist Theological Seminary, Chicago, 1957), p. 20.

12. Ibid.

13. Erich Sauer, La aurora de la redención del mundo (Madrid: Literatura Bíblica, 1967), p. 291.

14. W. Graham Scroggie, Ruling Lines of Progressive Revelation (Londres: Morgan and Scott, 1918), pp. 62-63.

15. H. A. Ironside, In the Heavenlies (Nueva York: Loizeaux Brothers, s.f.), p. 67.

16. C. E. Masón, Jr., «Eschatology» (Notas mimeografiadas por Philadelphia College of Bible, ed. rev., 1962), pp. 5-6.

17. Paul David Nevin, «Some Major Problems in Dispensational Interpretaron» (Tesis doctoral, Dallas Theological Seminary, 1963), p. 97.

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Comentarios

  • Patricia Gamboa  On 24 noviembre 2013 at 11:31

    Cuales son los nombres de las dispensaciones y cuantas tenemos desde q comenzó la creación. Tengo entendida la de la gracia pero las otras no me recuerdo. Gracias

  • offshore corporations  On 25 noviembre 2012 at 22:01

    La dispensación de la Gracia no tiene por finalidad la salvación de todo el mundo, como algunos creen (porque todos no creerán ) pero él los llama o toma de medio del pueblo, a un pueblo para su nombre (Hechos 15.13-18). La palabra griega “Eklesia”, que quiere decir, “Asamblea” o ” Congregación” de pueblo llamado de afuera. La mayoría del pueblo no será salvado en este dispensación, pues la humanidad entrará en apostasía y en pecado a la terminación de la misma, como nunca antes en la historia del mundo.

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