En amoroso recuerdo – Dave Hunt – 1926 – 2013


Apr 5 2013

A nuestra Familia de “The Berean Call”:

El viernes, 5 de abril 2013, Dave Hunt exhaló su último suspiro y entró en la presencia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  Su amada esposa Ruth estaba a su lado.

En amoroso recuerdo – Dave Hunt – 1926 – 2013

Estimada es a los ojos de  Jehov á   la muerte de sus santos. – Salmo 116:15

Nacido en 1926, David Charles Haddon Hunt disfrutó de las ventajas de haberse criado en un hogar donde recibió una educación piadosa (de gran reverencia a Dios) y puso su confianza en Jesucristo como su  Salvador personal y su Señor en los primeros años de su adolescencia.

Siendo un hombre joven, Dave sirvió en el ejército hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, asistió a UCLA (Universidad de California, Los Angeles) y recibió una licenciatura en matemáticas. Fue duranteese tiempo que conoció al amor de su vida, Ruth Klassen. En 1950, se casaron, y dado que ambos amaban la vida al aire libre, disfrutaron de una hermosa luna de miel haciendo senderismo en las Sierras Altas – algo perfecto para dos personas jóvenes locamente enamoradas y con muy poco dinero a su alcance.  Al matrimonio le siguieron pronto el nacimiento de dos hijos y dos hijas.  Ruth era una madre ocupada y ella misma también era una escritora de talento.  Ella tenía un tremendo interés y un gran conocimiento de historia, un talento que serviría de ayuda a Dave más adelante en el futuro. La propia carrera de Dave comoCPA (Contador Público) lo llevó a una posición de consultor/a nivel gerencial y más tarde como director devarias empresas.

Artículo fuente: (Continuar leyendo)The Berean Call

El Aplazamiento del Reino


La Doctrina Bíblica del Aplazamiento

Aplazar = suspender, dejar para más adelante, diferir, postergar

Los dispensacionalistas enseñan que el reino, que fue prometido y que fue descrito por los profetas del Antiguo Testamento, fue anunciado y ofrecido a Israel en la primera venida del Señor, pero debido a que Israel rechazó a Cristo, el reino fue aplazado y espera un cumplimiento futuro.

Juan el Bautista, el Señor Jesús y los discípulos proclamaron este mensaje: “El reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2; 4:17; 10:7). El Rey Mismo había venido a la tierra y el reino estaba tan cerca que casi estaba aquí. Pero no debe olvidarse un hecho. El ofrecimiento del reino era condicional. Fue ofrecido con la condición del arrepentimiento.

La siguiente ilustración puede ayudar a entender el aplazamiento. Imaginemos que el siguiente anuncio fuera colocado en el boletín de la iglesia:

Toda la iglesia ha sido invitada a este paseo de la Escuela Dominical. Pero la invitación es condicional. Depende del tiempo. La invitación dice, “Si el tiempo lo permite.” Llega el sábado, y llueve todo el día. La gente llama a la iglesia y recibe el siguiente mensaje; “Lo lamentamos, pero debido al mal tiempo, el paseo será postergado y tendrá lugar en dos semanas más, si el tiempo lo permite.” El paseo tuvo que ser aplazado porque la condición para realizarlo (buen tiempo) no se realizó.

La nación de Israel tenía ante sí una maravillosa oportunidad. El largamente prometido Mesías Rey había llegado y se anunció que el reino estaba cerca. Pero también se le dijo a la gente que necesitaba arrepentirse. Aunque una minoría de judíos se arrepintió y se volvió a Cristo, la gran mayoría no lo hizo. El rechazo de Cristo por parte de la nación de Israel y por los líderes de Israel se ve claramente en Mateo capítulos 11-12. Este rechazo está resumido brevemente en Juan 1:1—“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.”

El Señor Jesucristo vino a Su pueblo (Mateo 1:21; 2:6), pero la nación de Israel no lo recibió como a su Mesías, Rey y Salvador (Juan 1:11). Ellos querían un Rey que pudiera alimentar y sanar sus cuerpos (Juan 6:26), pero no les interesaba un Salvador que pudiera alimentar y sanar sus almas (Juan 6:58-66). Cristo, por medio de Sus milagros y Sus poderosas obras, dio evidencia indiscutible e indudable de que ÉL era realmente EL Mesías, el Hijo del Dios viviente; sin embargo, los judíos, en su incredulidad, seguían pidiendo señales (Juan 2:18; Mateo 12:38-40; 13:58; Lucas 4:23; 1 Corintios 1:22).

Cientos de años antes, Isaías había predicho que el Mesías haría estos milagros (Isaías 35:5-6; compare con lo que Jesús dijo a los discípulos de Juan en Mateo 11:2-6). Pero aunque los judíos vieron Sus obras (Mateo 12:13,22) y tenían una clara demostración de que ÉL era el Mesías (Mateo 12:23), ellos se negaron a reconocer quién era ÉL. En su malvada incredulidad y blasfemia, se atrevieron a acusar a Cristo de que ÉL hacía Sus milagros por el poder de Satanás en vez de por el Espíritu de Dios (Mateo 12:24-37). Tal rechazo solo puede acarrear el juicio de Dios (Mateo 12:41-45).

El rechazo decisivo del Mesías tuvo lugar cuando los judíos dijeron a Pilato, “Crucifícale” (Mateo 27:21-23). Peor aún, asumieron toda la responsabilidad por sus acciones: “Su  sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos” (Mateo 27:25). Dios ciertamente los consideró responsables de lo que habían hecho: “[A ÉL] prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole” (Hechos 2:23).

El Señor, en Su clemencia y paciencia, no juzgó de inmediato a la nación. De hecho, Dios, en Su bondad, dio a conocer el evangelio primeramente al judío (Romanos 1:16; Hechos 2:5; 3:26). Ellos deberían haber sido los últimos en escuchar. En verdad, ellos ni siquiera merecían oír. Pero Dios, en Su gran misericordia, se dirigió a la nación que había crucificado a Su Hijo.

Cuando Pablo llegaba a una ciudad, normalmente iba primero a la sinagoga, encontrando, por lo general, mucha resistencia al evangelio (Hechos 13:44-50; 18:4-6; 28:23-28; cf. Romanos 11:28). Pero Dios esperaba pacientemente y daba a la nación oportunidad para arrepentirse. Cuando finalmente Pablo llegó  Jerusalén (Hechos 21-22), los judíos rechazaron nuevamente el mensaje de Dios  y al mensajero de Dios. Incluso trataron de matarlo, gritando “¡Muera!” (Hechos 21:36; 22:22), igual como habían hecho con el Salvador años antes (Juan 19:15).

El día de la paciencia de Dios tiene que llegar a su fin. Años atrás, el Señor Jesús había predicho que, por causa de su incredulidad, vendría un terrible juicio de parte de Dios sobre Jerusalén (Mateo 23:28; 24:2; Lucas 21:5-6). Como cuarenta años después de la crucifixión de Cristo, esta predicción se cumplió literalmente. En el año 70 D.C. el general romano Tito capturó Jerusalén y la destruyó completamente, con una gran matanza. Desde ese tiempo la nación de Israel ha estado sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin sacerdocio y sin templo (Oseas 3:4). Por casi 2000 años el pueblo judío ha estado disperso y ha sido perseguido a través del mundo. En vez de disfrutar de las bendiciones de Dios, ellos han estado bajo la maldición de Dios (ver Deuteronomio 28).

Durante el siglo 20 un evento notable ha sucedido en la historia judía. Renació una nación. La lengua hebrea revivió. Cientos de miles de judíos han regresado a su patria. Dios ha estado preparando providencialmente el escenario para los eventos que pronto tendrán lugar. Aunque muchos israelitas ocupan el país ahora, ellos lo hacen mayormente en incredulidad. Aunque ha regresado un pequeño remanente de los que rechazan a Cristo, la amplia mayoría de los judíos aún sigue dispersa entre las naciones del mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial alrededor de un tercio de todos los judíos del mundo (seis millones) pereció bajo la persecución y despiadada matanza de los alemanes. Está por venir otro día en que morirán dos tercios (Zacarías 13:9). Ciertamente, Israel sigue bajo la terrible maldición de Dios (ver Deuteronomio 28:15 y siguientes). Pero también viene un día más brillante, en el cual la nación de Israel será libertada, perdonada y purificada (Jeremías 30:7-9; Romanos 11:26-27). En ese tiempo la nación comenzará a disfrutar de las bendiciones del milenio (Isaías 33:17-24) que les han sido prometidas por boca de todos los profetas.

Cuando Cristo vino la primera vez, Israel, como nación, no se arrepintió y el reino fue postergado. Cuando Cristo venga por segunda vez, Israel se arrepentirá y recibirá a su Mesías, tal como Jesús lo predijo en Mateo 23:39 (y comparar con Zacarías 12:10-14). Estudiar también Romanos capítulo 11, que habla del maravilloso futuro de Israel.

Muchos no-dispensacionalistas objetan la idea de la postergación del reino. La razón de esto es a menudo que ellos quieren robar el reino que fue prometido a Israel y apropiárselo ellos. Ellos enseñan que el reino es aquí y ahora. En lugar de que el reino ha sido aplazado, es la iglesia la que está disfrutando del reino ahora. La iglesia ha reemplazado a Israel en el programa de Dios y la iglesia reclama para sí el reino de Israel. El nombre técnico para esta visión equivocada es la Teología del Reemplazo.

Es útil tener presente dos hechos importantes:

(1) Cuando el reino sea finalmente restaurado a Israel, será una continuación del mismo reino terrenal, histórico, teocrático. Será restaurado el mismo tabernáculo de David que cayó, no será una versión nueva del reino, revisada o espiritual (Hechos 1:6; 15:16-18; Amos 9:11; ver también The Greatness of the Kingdom, de Alva McClain, pp.147-148).

(2) Dios garantiza que cuando el reino sea ofrecido nuevamente, Israel se arrepentirá y recibirá a su Mesías. En otras palabras, no existe la posibilidad de que Israel rechace a Cristo por segunda vez, postergando así otra vez el reino. Sabemos que es así a) basados en la palabra profética segura (Zacarías 12:10-13:1);  b) Basados en las disposiciones del Nuevo Pacto que aseguran a Israel un corazón nuevo, el Espíritu Santo y por ello, obediencia (“Haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”; etc.). Las bendiciones prometidas son el resultado de esta obediencia y están garantizadas (Ezequiel 36:24-28);  c) Basados en la naturaleza del Nuevo Pacto que es incondicional (ver en Jeremías 31:31-34 que Dios lo hará).

Todo aquel que toma en serio los pasajes del reino, en su sentido normal y natural, sabe que no se está cumpliendo en nuestros días lo que los profetas describieron. Nótense solo algunas pocas descripciones del futuro reino:

1.      Un Rey gobernará el mundo desde Jerusalén (Isaías 2:1-4; Jeremías 23:5-6).

2.      Cesarán las guerras y habrá paz en todo el mundo (Miqueas 4:3).

3.      La gente será sanada de sus dolencias y no habrá más enfermedades (Isaías 33:24;

35:5-6).

4.      La gente disfrutará de una asombrosa longevidad; se compara la duración de la vida con la de un árbol (Isaías 65:20-22).

5.      Habrá un cambio drástico en la naturaleza de los animales (Isaías 11:6-9).

etc.

Ciertamente, ninguna de estas cosas ha sucedido en la historia desde la primera venida de Cristo hasta ahora, y puesto que las promesas de Dios deben cumplirse, sabemos que tiene que haber un cumplimiento futuro de todas estas cosas. (Ver nuestro artículo titulado, “¿Interpretas la Biblia Literalmente?).

El concepto de APLAZAMIENTO no es algo ajeno a las páginas de las Santas Escrituras. Aquí hay algunos ejemplos de postergación que se encuentran en la Biblia:

  1. El mensaje que Jonás predicó a la gente de Nínive era este: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.” Jonás, como profeta de Dios recibió este mensaje del Señor. De modo que en menos de dos meses, el juicio de Dios caería sobre esta ciudad. Pero la gente se arrepintió con el mensaje de Jonás (Mateo 12:41) y Dios no juzgó esta ciudad en cuarenta días. Dios aplazó Su juicio. Más tarde la gente de Nínive volvió gradualmente a sus malos caminos y una vez más Dios usó a uno de Sus profetas para predecir la destrucción de esta ciudad (ver el libro de Nahum). El espacio de tiempo entre la predicación de Jonás (alrededor de 780 A.C.) y la final destrucción de Nínive en el año 612 A.C. fue de más de 150 años. Dios aplazó Su juicio en respuesta al arrepentimiento del pueblo de Nínive. [En los días de Cristo, Dios postergó Su reino en respuesta a la falta de arrepentimiento de parte de Su pueblo].
  1. Es difícil encontrar un rey de Israel más malvado que el rey Acab (esposo de Jezabel). Cuán sorprendente es encontrar a este hombre, al final de sus días, humillándose ante Dios (1 Reyes 21:27). Dios acababa de anunciar que un juicio severo caería sobre la casa de Acab, pero cuando Acab se humilló, Dios postergó el juicio. Esto es lo que Dios dijo a Elías sobre esto: “¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa” (1 Reyes 21:29). Dios postergó Su juicio por una generación.
  1. En 2 Reyes 20:1 Dios, por medio del profeta Isaías, dijo al Rey Ezequías que moriría: “Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás.” Pero Ezequías oró a Dios (vs.2-3) y Dios contestó esta oración y dijo a Isaías que regresara a Ezequiel y le diera un mensaje diferente. Esta vez el Señor dijo esto, “Yo he oído tu oración…y añadiré a tus días quince años” (2 Reyes 20:5-6). Dios postergó la fecha de la muerte de Ezequías por quince años.

 

  1. En Josué capítulo 10 tenemos el relato notable de la batalla entre los moradores de Gabaón y los israelitas. Josué sabía que el éxito de la batalla sería obstaculizado por el anochecer. De modo que oró a Dios que el sol se detuviera (Josué 10:12). Dios contestó la oración y realizó un milagro astronómico que nunca más ha sido repetido (Josué 10:14). Dios postergó el anochecer: “Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero” (Josué 10:13).
  1. Cuando Satanás cayó en pecado (Ezequiel 28:15; Isaías 14:12-14), aparentemente fue sentenciado de inmediato al lago de fuego (ver Mateo 25:41), pero esta sentencia no fue ejecutada sino miles de años después (ver Apocalipsis 20:10, lo que sucede después del milenio). Dios postergó por miles de años la ejecución de la sentencia sobre Satanás, para demostrar algo, no solo a Satanás, sino a todas las huestes angélicas. En el íntertanto, se realiza el gran drama de la redención humana, desde Génesis hasta Apocalipsis.
  1. Dios ha prometido que Elías aparecerá en la tierra poco antes de que el Señor Mismo regrese (Malaquías 4:5). Un estudio cuidadoso de Mateo 17:10-12 y Mateo 11:14, parece indicar que si la nación de Israel hubiese recibido a Cristo en Su primera venida, Elías habría venido (¿Juan el Bautista habría sido Elías?). Pero la nación rechazó a Cristo, de modo que la venida de Elías ha sido postergada por alrededor de 2000 años.

 

Puede ser útil notar que aunque el reino fue ofrecido genuinamente a Israel, el rechazo de su Mesías fue igualmente profetizado (Isaías 53:1-3; Salmo 118:22, etc.). Dios no fue tomado por sorpresa por la manera en que los judíos respondieron a Cristo en Su primera venida. “Dios hace conocer todo esto desde tiempos antiguos” (Hechos 15:18).

Fuente: middletownbiblechurch.org (Usado con permiso)

¿Cuál es el argumento teleológico para la existencia de Dios?


Pregunta: ¿Cuál es el argumento teleológico para la existencia de Dios? ¿Puede ser probada la existencia de Dios? ¿Por qué debo creer que Dios existe?

Respuesta: La palabra teología viene de la palabra telos, que significa “propósito” u “objetivo.” La idea es que se necesita un “proponente” para tener un propósito, y así, cuando vemos cosas destinadas obviamente para un propósito, podemos asumir que esas cosas fueron hechas por una razón. En otras palabras, un diseño implica un diseñador. Instintivamente hacemos estas conexiones todo el tiempo. La diferencia entre el Gran Cañón y el Monte Rushmore [un monumental conjunto escultórico tallado en una montaña de granito situada en Keystone, Dakota del sur en EE. UU.] es obvia – uno está diseñado, el otro no. El Gran Cañón fue claramente formado por un proceso natural, no racional, mientras que el Monte Rushmore fue claramente creado por un ser inteligente – un diseñador. Si caminamos por una playa y encontramos un reloj de pulsera, no asumimos la posibilidad de que el tiempo y las circunstancias al azar produjeron el reloj con la arena movida por el viento. ¿Por qué? Porque tiene las marcas obvias de un diseñador – tiene un propósito, transmite información, es particularmente complejo etc. En ningún campo científico el diseño es considerado como espontáneo;siempre implica un diseñador, y entre más grandioso sea un diseño, más grandioso será el diseñador. Por tanto, tomando las suposiciones de la ciencia, el universo requeriría un diseñador más allá de sí mismo (p. ej., un diseñador sobrenatural.)

El argumento teleológico aplica este principio a todo el universo. Si el diseño implica un diseñador, y el universo muestra las marcas de un diseño, entonces el universo fue diseñado. Es claro que cada forma de vida en la historia de la tierra ha sido altamente compleja. Un solo hilo del ADN equivale en información a un volumen de la Enciclopedia Británica. El cerebro humano tiene aproximadamente 10 billones de gigabytes de capacidad. Además de las cosas vivas aquí en la tierra, el universo entero parece diseñado para vida. Literalmente, cientos de condiciones son requeridas para la vida en la tierra – todo desde la densidad de la masa del universo hasta la actividad sísmica, debe ser minuciosamente afinado para que pueda sobrevivir la vida. La posibilidad de que todas estas cosas ocurran al azar, está literalmente más allá de la imaginación. ¡Las probabilidades son de muchas órdenes de magnitud mayor al número de partículas atómicas en todo el universo! Con todo este diseño, es difícil creer que simplemente somos un accidente. De hecho, la reciente conversión al teísmo del gran ateo/filósofo Antony Flew, se basó en gran medida en este argumento.

Además de demostrar la existencia de Dios, el argumento teleológico expone las deficiencias en la teoría de la evolución. El movimiento del diseño inteligente en la ciencia, aplica la teoría de la información a los sistemas de vida y muestra que la casualidad no puede ni aún comenzar a explicar la complejidad de la vida. De hecho, aún una sola bacteria unicelular es tan compleja, que sin todas sus partes trabajando juntas y al unísono, no tendrían el potencial para sobrevivir. Eso significa que esas partes no pudieron haberse desarrollado al azar. Darwin reconoció que algún día, esto podría ser un problema, solo por observar el ojo humano. ¡Poco sabía él que aún las criaturas unicelulares tienen tanta complejidad como para explicarse sin un creador!

 

Autor: www.gotquestions.org

Fuente: www.obrerofiel.com

La desaparición del discernimiento bíblico


En nuestra publicación del mes pasado nosotros exhortamos a nuestros lectores a disciplinarse en leer la Palabra de Dios diariamente.  El énfasis estaba en desarrollar un hábito, el mejor y el hábito más indispensable que cada creyente debería tener. Por supuesto, el incentivar leer la Biblia es el cimiento para vivir la vida de acuerdo a lo que la Palabra nos enseña, lo cual es la única forma en que uno, quien ha nacido de nuevo, pueda madurar en la fe.  Aún así hay una simple verdad que muchos Cristianos no se han percatado: Si no leemos la Palabra de Dios por nosotros mismos no podemos saber Sus instrucciones.  Si no sabemos las instrucciones de Dios, no podemos seguirlo y por lo tanto no podemos hacer lo que a Él le agrada.  Trágicamente, muchos si no todos, no han tomado en consideración esa simple verdad. Sus creencias espirituales tienen la tendencia a ser una colección de cosas que ellos han oído (en sermones, radio, televisión, libros, películas, etc.) mezcladas con lo que ellos hayan o no hayan obtenido de la Biblia. Ellos han sido “alimentados a cucharadas”, en vez de haber obtenido su alimento espiritual directamente de la Palabra de Dios.

¿Por qué esto es tan trágico?¿Acaso no tiene valor el conseguir información de varias fuentes Cristianas acerca de las enseñanzas de nuestro Señor? ¿Acaso nuestro Señor no tiene maestros dotados para ayudar a creyentes a entender mejor la Palabra de Dios? No hay lugar a dudas en lo que a eso se refiere, pero si esas fuentes son los principales conductos por los cuales nosotros aprendemos la Palabra de Dios eso nos va a llevar a una anemia espiritual, en el mejor de los casos, y nos puede convertir en individuos indefensos en contra a la decepción espiritual, en el peor de los casos. ¿Cómo puede un creyente ver la diferencia entre un buen maestro y un maestro falso? Aunque las Escrituras nos dicen que Dios ha habilitado a algunos a ser maestros (Efesios 4:11), Su Palabra también nos dice, “habrá falsos maestros que encubiertamente introducirán herejías destructivas” (2 Pedro 2:1). Entonces ¿cómo nosotros podemos saber la diferencia?

La mayoría de Cristianos no están haciendose esas preguntas, ni tampoco parecen muy interesados  acerca de las consecuencias relacionas acerca de la falta de discernimiento espiritual.  El segundo capítulo del libro de los Hebreos empieza con una advertencia  nosotros nos podemos ir a la deriva y alejarnos de las Escrituras al mismo tiempo de seguir algo que parece que es Bíblico, pero que en realidad no lo es.  Muy a menudo en estos días, escucho de gente que se llaman Cristianos excusándose y excusando a otros por creencias que nos son bíblicas y también declarando al mismo tiempo que ellos “aman a Jesús”.  ¿Qué Jesús será ese?  ¿Es acaso el Jesús bíblico, el cual declara que Él es “¿el camino, la verdad y la vida?”  ¿Es Él acaso el Verbo Encarnado quien desafía a todo aquel que profesa ser un creyente en Él, haciéndole la siguiente pregunta: “¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?” (Lucas  6:46).  ¿Sería acaso nuestra respuesta: “Lo siento mucho Señor, no estaba al tanto de la mayoría de las cosas que tú dijiste?  Si es ése el caso, el poseer “la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16) es un engaño ilusorio.

Para que no exista un mal entendimiento, el propósito de este artículo tiene que ver con los frutos de aquel quien realmente conoce al Jesús bíblico, aquel quien solamente por fe haya puesto su confianza en Cristo como su Salvador, la única persona quien pudo (y lo hizo) pagar la pena máxima por los pecados de la humanidad.  Esto también está dirigido a aquellos quienes han puesto su fe en Él y hayan recibido Su regalo de vida eterna, y viven su vida en Cristo, lo cual significa el vivir una vida santa y productiva.  Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10).  Los frutos del creyente no solamente enriquecen su propia vida, sino que también esa nueva vida en Cristo se convierte en un testimonio, el creyente se convierte en un testigo de la verdad del evangelio que ha cambiado la vida de uno para que así esta vida sirva como ejemplo para que otros puedan ser convertidos a Jesús.  Pero también la vida de un creyente en Cristo es en vano si el creyente no sabe realmente las enseñanzas de Cristo.

Una vida que no es productiva en Cristo deja mucho que desear, pero también puede ir más lejos que ser solamente una vida inefectiva espiritualmente.  El no saber la Palabra de Dios lo convierte a uno en una persona vulnerable quien pueda ser engañada espiritualmente.  Una vez más, eso debe ser bastante obvio.  Si no sabemos lo que la Biblia nos dice, no podemos discernir entre lo que es verdadero y lo que no lo es.  Por lo tanto, una persona que es ignorante de las Escrituras, es presa fácil para ser apartada de la verdad de Dios. Cuando tal condición se convierte en una clase de epidemia espiritual entre Cristianos, estos creyentes se convierten en peones o títeres del adversario que es Satanás, y al mismo tiempo son participantes de la apostasía y también contribuyentes involuntarios a la emergente religión del Anticristo (Apocalipsis 13).  Pero, ¿cómo puede llegar a ocurrir esta situación?

Dave Hunt y yo hemos estado observando ciertas tendencias en la iglesia evangélica por 35 años.  Durante este tiempo ciertos acontecimientos importantes han tomado lugar, y casi todos ellos han debilitado enormemente la creencia y la dependencia en las Escrituras.  Nosotros hemos documentado tales acontecimientos durante los 20 años de esta publicación. Muchos de los iniciales acontecimientos fueron documentados en uno de nuestros primeros libros titulado “La Seducción del Cristianismo”.  En artículos anteriores hemos demostrado, citando la Palabra de Dios, cómo la primera estrategia de Satanás, como el engañador de la humanidad, fue reflejado en su declaración inicial a Eva en el Jardín del Edén, una táctica calculada para debilitar su confianza en la Palabra de Dios cuando dijo: “¿Conque Dios os ha dicho?” (Génesis 3:1).  A través de toda la historia de la humanidad Satanás ha expandido su asalto a la Palabra de Dios en formas que van más allá de simplemente plantar semillas de duda y lo ha hecho distorsionando, denigrando, corrompiendo y mintiendo descaradamente las Escrituras. Durante los últimos 30 años, algunas de sus más efectivas artimañas han seducido a Cristianos apartándolos de la Palabra escrita de Dios, reemplazándola con un contenido subjetivo y experimental (creencias basadas en sentimientos).  Esta táctica y alejamiento han contribuido enormemente a la Defunción del Discernimiento Bíblico.  Por ejemplo, la falsa enseñanza conocida como “Rhema vs. Logos” nos dice que Dios habla ahora a creyentes con la misma o con una autoridad superior de la que es encontrada en la Biblia. Por décadas esta doctrina ha llevado a millones de Carismáticos y Pentecostales creyentes aparte del objetivo que es la Palabra escrita de Dios.

La subjetiva seudo-ciencia llamada Psicología Cristiana, cuya meta es integrar la psicología con la Biblia (primariamente a través de consejería psicológica), ha infectado la iglesia conservadora evangélica con las doctrinas humanistas de amor- propio y auto-estima.  Lo que es aún más dañino, es que ha eliminado casi totalmente la creencia en la suficiencia de las Escrituras, en las mentes de multitudes de Cristianos.

Se ha desarrollado un movimiento para hacer crecer la membrecía de las iglesias, a través de varios métodos dirigidos principalmente a las supuestas necesidades de los que están perdidos espiritualmente, y esto ha resultado ser el camino que aparentemente es correcto para el hombre, pero que está en contra de las enseñanzas de Dios y está apartando la iglesia de las Sagradas Escrituras.

El movimiento de la llamada Iglesia Emergente y que está dirigida especialmente a la juventud es un atentado que supuestamente trata de alcanzar la “cultura” y llevarla a Cristo y lo hacen tratando de imitar en todo lo posible tal cultura secular, así que en vez de influenciar la cultura con las enseñanzas de Cristo, lo que está ocurriendo es lo contrario y así las iglesias evangélicas están siendo influencias por la cultura secular.

Los individuos que están propagando éste movimiento quieren “inventar o lograr un nuevo Cristianismo” y lo que están haciendo es intelectualizar el evangelio para así reconciliarlo con la creencia del mundo secular en todas las áreas de nuestras vidas ya sean sociales, psicológicas, científicas o teológicas.  Sabiendo que la Biblia impone y declara su autoridad absoluta en lo que se refiere a las doctrinas espirituales, la Biblia en sí se ha convertido en un obstáculo mayor y por lo tanto, según estos individuos,  debe ser actualizada para que pueda reflejar la cultura de nuestro tiempo presente.  Estas distorsiones de la Palabra de Dios son engañosamente trágicas para la juventud actual, en la que muy pocos de ellos han sido disciplinados en la verdadera fe Cristiana.

Estos son solamente algunos de los exitosos asaltos de Satanás en contra de las doctrinas de la Biblia y en contra de los que profesan ser Cristianos.  Por lo tanto, no es ninguna sorpresa que el adversario haya sido tan eficaz entre aquellos cuya fe y cimientos espirituales son frágiles.  Cuando un ejército carece entrenamiento, disciplina y está mal equipado para las batalla, no es sorpresa que en ésta contienda espiritual el enemigo está tomando muchos prisioneros de guerra.

Tratemos de definir o explicar el problema en términos espirituales una vez más: falta de entrenamiento (no existe discipulado), falta de disciplina (el no leer las Escrituras diariamente), y estar mal equipado para la batalla espiritual (no manejar o aplicar apropiadamente la Espada del Espíritu Santo).  Pero no hay que tomar por hecho lo que uno dice; vayamos a la infabilidad de la Palabra de Dios.  La Biblia nos dice que vendrá,   un tiempo en particular, cuando la verdad Bíblica será abandonada por un gran número de creyentes, quienes han permitido ser engañados; a ésta multitud Jesús da una advertencia preocupante, caracterizando los últimos días antes de su retorno con las siguientes palabras: “Tengan cuidado que nadie los engañe … porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aún a los elegidos” (Mateo 24:4, 24).  Además, un gran contenido de las Epístolas también enfocan el tema de creyentes yéndose a la deriva y apartándose de la buena doctrina.

Bajo la inspiración del Espíritu Santo, el Apóstol Pablo escribió: “Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina” (2 Timoteo 4:3).  Pablo indudablemente está dirigiéndose a la iglesia.  Aquellos en la iglesia, quienes no estudian las Escrituras por ellos mismos, no pueden luchar “vigorosamente por la fe encomendada una vez por todas a los santos” (Judas 3).  Pablo escribió a la iglesia de Efesio: “Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas” (Efesios 4:14).

Las Escrituras expresan claramente que si uno no asimila la buena doctrina está expuesto al engaño espiritual.  A los ancianos de la iglesia de Efeso Pablo les dio una advertencia de lo que iba a ocurrir después der su partida: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.  Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos 20:28-30). Esta fue la advertencia de Pablo a su querida iglesia de Efeso, un mensaje de importancia crítica para el futuro de ellos en Cristo.  Pablo sabía la terrible destrucción que resultaría de aquellos que adoptaran la falsa doctrina.  Era un mensaje que él predicó constantemente durante los tres años que él estuvo con ellos.

Aquellos quienes continúan “luchando vigorosamente por la fe”, además de poseer los básicos cimientos de la fe para una vida productiva en Cristo, también están equipados para discernir y resistir los numerosos engaños del adversario.  Eso se podría llamar las buenas noticias.  Las otras noticias que no son tan buenas es que estos creyentes se van a encontrar en las primeras líneas de combate, en esta guerra espiritual, que a medida que transcurren los días continúa con más intensidad.  Uno tiene solamente que hacer una revisión superficial de las Escrituras y de la historia de la iglesia para darse cuenta cuán destructivas, y hasta mortales, han sido las consecuencias que han resultado cuando la iglesia no se adhiere a la doctrina bíblica.  Muchos hoy en día alegan que son las doctrinas bíblicas mismas que son el problema, especialmente cuando se aceptan en forma dogmática que según ellos crean divisiones. Esa manera de pensar es el resultado de aquellos quienes no tienen interés en luchar vigorosamente por la fe.  Es la falsa doctrina que en realidad crea las divisiones, porque separa al creyente de la verdad.

Pablo aclara todo mal entendimiento cuando dice: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Romanos 16:17).  Increíblemente, es este versículo mal aplicado, que ha sido usado en contra de las multitudes quienes nos han contactado porque el liderazgo de sus iglesias no han querido escuchar o prestar atención a sus preocupaciones relacionadas con las doctrinas falsas y programas falsos que se han infiltrado en la iglesia.  Muchos de estos creyentes que han presentado sus quejas, han sido amenazados con expulsión de la iglesia y lo que en realidad estaban haciendo era luchar vigorosamente por la fe.  Estas situaciones se han intensificado a través de la iglesia en general, por las mismas razones que se está publicando en éste artículo, o tal vez en cumplimiento de la profecía hecha por el apóstol Pedro: “Porque es tiempo que el juicio comience por la casa de Dios …” (1 Pedro 4:17).

Aunque por décadas, nosotros por medio de estas publicación hemos estado exhortando y alentando creyentes que sean verdaderos Bereanos (comprobando todo lo que se está enseñando), nosotros también hemos experimentado el aumento en intensidad de esta guerra espiritual y también hemos sido testigos de su crecimiento nefario.  El más reciente ataque, para el cual le pedimos a ustedes que estén en oración, es la amenaza de una demanda legal acerca de un libro que hemos publicado, un libro escrito por David James  titulado “El Presagio, ¿Realidad o Ficción?” (The Harbinger: Fact or Fiction?)   Tal demanda alega que el autor ha usado demasiadas citas del libro titulado “El Presagio,” sin haber solicitado permiso al autor de tal libro, el Rabino Jonathan Cahn y de la compañía publicitaria llamada Charisma Media Publications (CMP).  La demanda alega también que nuestro uso de tales citas ha inhibido las ventas del libro “El Presagio” y que por lo tanto ha dañado financieramente a Cahn y a CMP en un cantidad de dinero que se determinaría en el futuro.  En realidad, se nos ha dicho que tenemos que limitar nuestra documentación cuando queramos advertir al cuerpo de Cristo de los errores bíblicos de “El Presagio.”  En otras palabras, nosotros no podemos ser Bereanos o como el centinela de Ezequiel 3:17-19, si no le pedimos permiso a Cahn.

Durante mis 35 años que he estado trabajando con Dave Hunt y el haber dirigido nuestras inquietudes y preocupaciones acerca de cada religión, culto, sectas, publicaciones religiosas, libros, etc., durante todo ese tiempo, ninguna organización o individuo ha hecho ni siquiera un atentado de demandarnos legalmente; ésta es la primera vez que esto está ocurriendo.  Ahora, se nos está amenazando con acción legal por aquellos que dicen pertenecer al cuerpo de Cristo.  Más preocupante e inquietante que esta acción que se está tomando y que no es bíblica, es decir el llevar a otro hermano a la corte (1 Corintios 6),  el hecho de prevenir la evaluación Bíblica de un trabajo que está influenciando cientos de miles de individuos que profesan ser Cristianos, al igual que aquellos que no lo profesan.  Hemos solicitado los servicios de un abogado experto en la materia para que tome cartas en el asunto y ya hemos estado en comunicación con los abogados de Cahn y CMP.  Aún así, le pedimos a todos nuestros lectores por sus oraciones para que el Señor sea glorificado durante este proceso.

Al mismo tiempo que la batalla espiritual hace estrago entre nosotros, la Palabra de Dios nos da directivas para poder funcionar y ser efectivos en nuestra vida Cristiana.  Pablo da a Timoteo ciertas instrucciones: “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 1:13).  En lo que se refiere al ministerio de corrección, Pablo escribe: “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:24-26). Y también habrá ocasiones que, como el Espíritu nos conduzca, medidas más duras van a tener que ser tomadas: “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie” (Tito 2:15).  Tito era el indicado a ministrar la Palabra de Dios a sus discípulos, su autoridad eran las Escrituras, y él fue exhortado para mantenerse firme y no ser despreciado por abandonar o retroceder de la sana doctrina.

Nuestra oración es que todo aquel que mencione el nombre de nuestro Señor Jesucristo siga el aliento y estímulo que Pablo le da a Timoteo y también a todos nosotros cuando dice: “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza …Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren … que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina” (1 Timoteo 4:13, 16; 2 Timoteo 4:2).

Fuente: The Berean Call

The Berean CallAutor: McMahon T.A.

La Autoridad en el hacer Teología


La autoridad constituye el principio fundamental en el estudio de la teología. Según cabe presumir todos los que operan dentro del concepto general de la teología “cristiana” reconocerían la autoridad de Dios como la norma suprema para la verdad. Pero, cómo se concibe y se expresa la autoridad de Dios varía considerablemente dentro del campo “cristiano”.

I. LA AUTORIDAD EN EL LIBERALISMO

El subjetivismo constituye la marca distintiva del liberalismo, aunque su enfoque puede variar con las diferentes personas. La Palabra de Dios incluye “cualquier hecho de Dios por el cual ocurre la comunicación entre Dios y el hombre” (L. Harold de Wolf, The Case for Theology in Liberal Perspective [Philadelphia: Westminster, 1959], p. 17). Esta comunicación llega por medio de la razón, los sentimientos, o la conciencia humanos.

A. La razón

La razón siempre ha ocupado un puesto dominante en el pensamiento liberal. Por supuesto que es dentro de la esfera de la razón donde se forman los conceptos que son la base de la comunicación de una persona a otra. La razón es una vía necesaria para dar y recibir la verdad, y el evangélico reconoce esto. Pero el liberalismo, ciertamente, ha hecho de la razón humana un juez, y a menudo el creador de la verdad. La razón se hace autónoma, no gobernada por alguna autoridad más alta o de afuera, pero también severamente limitada por su finitud y falibilidad.

B. Los sentimientos

Como una reacción contra el racionalismo, Schleiermacher (1768–1834) desarrolló su teología del sentimiento. El enfatizó el análisis de la experiencia religiosa y basó la religión sobre el sentimiento o la percepción. En efecto la teología se convirtió en antropología o psicología. A causa de esto, Karl Barth consideró a Schleiermacher como el epítome del liberalismo religioso.

C. La conciencia

Esta forma de liberalismo le da énfasis a la conciencia como la base de la autoridad. Nuestro conocimiento es limitado y poco confiable, así que los instintos morales básicos del alma humana se convierten en la base de la autoridad. Immanuel Kant (1724–1804) fue el líder de esta forma de pensar. De nuevo, la teología se había convertido en antropología.

En todas las formas del liberalismo, la naturaleza humana en un aspecto u otro es la fuente de la verdad religiosa. La Biblia, por lo tanto, se considera como producto de la razón humana, que abarca los pensamientos del hombre acerca de Dios, de sí mismo, y de este mundo. Ella relata el desarrollo histórico de las experiencias religiosas y creencias del hombre, y no es, como creen los conservadores, el mensaje conservado por escrito de un Dios transcendente que invadió el curso de la historia.

LA AUTORIDAD EN LA NEOORTODOXIA

La neoortodoxia algunas veces se ha clasificado con el liberalismo y otras veces con el conservadurismo. La razón para esta confusión es que, por un lado, rompió con el liberalismo por insistir en que Dios y no el hombre tiene que iniciar la revelación (y de esa manera parecía ser conservadora); mientras que, por otro lado, continuaba la enseñanza de puntos de vista liberales tocante a la Biblia (y así parecía ser liberal).

La base de la autoridad en la neoortodoxia, por lo menos en la forma expresada por Karl Barth (1886–1968), es la Palabra. Pero, la Palabra, es primordialmente Cristo. La Biblia da testimonio de la Palabra, y lo hace en forma falible, y la proclamación cristiana es una palabra acerca de la Palabra.

El Dios soberano tomó la iniciativa en revelarse a Sí mismo, centrándose primordialmente en la revelación en Cristo. Los años de la vida de Cristo exhibieron el epítome de la revelación, y Su muerte fue el clímax de la revelación. La Biblia testifica acerca de la revelación de Dios, aunque esté interpretada por todos los cánones del liberalismo. La Biblia por lo tanto, no tiene autoridad absoluta, sino solamente autoridad instrumental, puesto que sirve como el instrumento falible por el cual nos encontramos con Cristo, la Palabra. Y es ese encuentro de fe en el punto de “crisis” en el cual Dios se comunica a Sí mismo. Esto constituye la verdad absoluta.

Aunque la neoortodoxia busca la objetividad en la iniciativa soberana de Dios, practica el subjetivismo en las experiencias de los encuentros de la fe. Aunque la Biblia esté involucrada en esas experiencias, no se le permite ser el juez final de ellas. La neoortodoxia carece de una norma objetiva externa de autoridad.

LA AUTORIDAD EN EL CONSERVADURISMO

En el conservadurismo la base de la autoridad es externa —está fuera del hombre— y es objetiva.

A. El catolicismo conservador

En el catolicismo romano la autoridad descansa definitivamente en la iglesia misma. Es cierto que la Biblia se cree, pero tiene que ser interpretada por la iglesia. Además, las tradiciones de la iglesia son una fuente de revelación divina a la par de la Biblia. Los concilios ecuménicos y los papas han hecho proclamaciones de tiempo en tiempo que son consideradas infalibles y, por lo tanto, obligatorias para los miembros de la iglesia.

La iglesia oriental es similar en cuanto a basar su autoridad en la tradición, la iglesia misma, y la Biblia. Aunque los evangélicos rechazan la tradición como autoritativa, se debe reconocer que la autoridad del catolicismo no se encuentra en el hombre, como enseña el liberalismo.

B. El protestantismo conservador

La palabra “conservador” elimina las bases humanistas y subjetivas de autoridad del liberalismo, y la palabra “protestantismo” quita a la iglesia como base de la autoridad. Por lo tanto, uno estaría de acuerdo en que “la ortodoxia es esa rama de la cristiandad que limita la base de la autoridad religiosa a la Biblia” (Edward John Carnell, The Case for Orthodox Theology [Philadelphia: Westminster, 1969], p. 13). Las Escrituras contienen la revelación objetiva de Dios y por lo tanto son la base de la autoridad para el protestante conservador.

Sin duda, entender la revelación de Dios en la Biblia abarca el uso de los procesos racionales de una mente redimida, un sometimiento de fe tocante a las cosas no reveladas o no entendidas, una dependencia del ministerio de enseñanza del Espíritu Santo, una conciencia que esté limpia delante de Dios, y alguna perspicacia en cuanto a las lecciones de la historia.

Algunas veces en la práctica, aunque no en la teoría, los conservadores pueden negar, y de hecho niegan, que la Biblia sea su única base para la autoridad.

(1) En la práctica, algunas tradiciones o denominaciones le dan a sus credos autoridad coordinada con la Biblia. Los credos pueden proveer declaraciones útiles de la verdad; pero los credos nunca pueden ser los jueces autorizados de la verdad. Las declaraciones de los credos siempre se deben considerar falibles, necesitadas de posible revisión, y subordinadas a la autoridad bíblica.

(2) En la práctica, algunos grupos le conceden a la tradición y a la práctica aceptada, autoridad a la par con la Biblia. Una iglesia tiene un mandato divino para establecer guías autoritativas para sus miembros (Hebreos 13:7, 17), pero aun éstas son falibles, necesitadas de revisión periódica, y siempre subordinadas a la autoridad bíblica.

(3) En la práctica, algunos conservadores hacen que la experiencia religiosa lleve en sí misma autoridad. La experiencia saludable es el fruto de la lealtad a la autoridad bíblica, pero todas las experiencias tienen que ser guiadas, gobernadas, y guardadas por la Biblia. El hacer que la experiencia sea normativa y autoritativa es cometer el mismo error que comete el liberalismo al reemplazar un criterio objetivo con existencialismo subjetivo.

Observe lo que indica esta tabla: cuando la autoridad objetiva se suplementa, se compromete, o se abandona, el teísmo será debilitado o aun renunciado.

Tomado de Teología Básica

Autor: Charles Ryrie

Variedad de Teologías


Porque es una obra sobre la teología, esto inmediatamente dice algo de su alcance, su enfoque, y sus limitaciones. La palabra “teología”, de theos que significa Dios y logos que significa expresión racional, denota la interpretación racional de la fe religiosa. De modo que la teología cristiana significa la interpretación racional de la fe cristiana.

Se incluyen por lo menos tres elementos en ese concepto general de la teología. (1) La teología es inteligible. Se puede comprender con la mente humana en una manera ordenada y racional. (2) La teología requiere explicación. Esto, a su vez, abarca la exégesis y la sistematización. (3) La fe cristiana tiene su fuente en la Biblia, de modo que la teología cristiana deberá ser un estudio basado en la Biblia. Es, pues, la teología el descubrimiento, la sistematización, y la presentación de las verdades de Dios.

II. LA VARIEDAD DE TEOLOGIAS

Las teologías se pueden catalogar en varias maneras.

(1) Por épocas; i.e., teología patrística, teología medieval, teología de la Reforma, teología moderna.

(2) Por puntos de vista; i.e., teología arminiana, teología calvinista, teología católica, teología bartiana, teología de la liberación, etcétera.

Por enfoque; i.e., teología histórica, teología bíblica, teología sistemática, teología apologética, teología exegética, etcétera. Algunas de estas distinciones son muy importantes para cualquiera que estudia la teología.

A. Teología histórica

La teología histórica se ocupa de lo que aquellos que estudiaron la Biblia pensaron tocante sus enseñanzas, individual o colectivamente, como en los pronunciamientos de los concilios de la iglesia. Muestra cómo la iglesia ha formulado tanto la verdad como el error, y sirve para guiar al teólogo en su propio entendimiento y declaración de la doctrina. Un estudiante puede llegar mejor a su propio entendimiento de la verdad por conocer las contribuciones y los errores de la historia de la iglesia. En su lugar correspondiente incluiré alguna historia de doctrina en este libro.

B. Teología bíblica

Aunque el término teología bíblica se ha usado en varias maneras, sirve para designar un enfoque específico en el estudio de la teología. En un sentido no técnico puede referirse a una teología devocional (en contraste con la filosófica), o a una teología basada en la Biblia (a diferencia de una que tiene interacción con los pensadores contemporáneos), o a la teología exegética (contrastada con la teología especulativa). Algunas teologías contemporáneas de la perspectiva liberal caen bajo esta última categoría, la exegética, aunque su exégesis no representa fielmente la enseñanza bíblica. También a menudo sus obras consisten de un reportaje que recorre la Biblia y se limita a algún tema principal como el reino o pacto de Dios (si es teología bíblica del Antiguo Testamento), o a las enseñanzas de Jesús, de Pablo, y de la cristiandad primitiva (si es teología bíblica del Nuevo Testamento).

Técnicamente, la teología bíblica tiene un enfoque más agudo que ese. Trata sistemáticamente con el progreso históricamente condicionado de la autorrevelación de Dios en la Biblia. Cuatro características surgen de esta definición.

(1) Los resultados del estudio de la teología bíblica tienen que presentarse en forma sistemática. En esto es como otras áreas de estudios bíblicos y teológicos. El sistema o esquema en el cual se presenta la teología bíblica no va a utilizar necesariamente los mismos razonamientos que la teología sistemática. No tiene que usarlos ni tampoco los tiene que evitar.

(2) La teología bíblica presta atención al contexto histórico en el cual llegó la revelación de Dios. Investiga las vidas de los escritores de la Biblia, las circunstancias que los impulsaron a escribir, y la situación histórica de aquellos para quienes escribieron.

(3) La teología bíblica estudia la revelación en la secuencia progresiva en la cual fue dada. Reconoce que la revelación no se completó en un solo acto de Dios, sino que se desarrolló en una serie de etapas sucesivas, usando una variedad de personas. La Biblia es un registro del progreso de esa revelación, y la teología bíblica se centra en eso. Por contraste, la teología sistemática mira la revelación como un todo.

(4) La teología bíblica halla su fuente de materiales en la Biblia. En realidad las teologías sistemáticas ortodoxas también lo hacen. Esto no es decir que las teologías bíblicas o sistemáticas no pudieran tomar o que no tomen material de otras fuentes, sino que la teología o la doctrina misma no viene de ningún otro lugar sino de la Biblia.

C. Teología sistemática

La teología sistemática correlaciona los datos de la revelación bíblica como un todo para poder exhibir sistemáticamente el cuadro total de la autorrevelación de Dios.

La teología sistemática puede incluir los trasfondos históricos, la apologética y defensa de la fe, y trabajo exegético, pero se centra en la estructura total de la doctrina bíblica.

En resumen: La teología es el descubrimiento, la sistematización, y la presentación de las verdades acerca de Dios. La teología histórica realiza esto por tomar en cuenta lo que otros han dicho sobre estas verdades a través de la historia. La teología bíblica lo hace por investigar la revelación progresiva de la verdad de Dios. La teología sistemática presenta la estructura total.

Tomado de Teología Básica

Autor: Charles Ryrie

Libros históricos, I Crónicas y II Crónicas en MP3 (La Biblia en Audio)


Queremos pasar a compartir el audio de la Biblia, en esta oportunidad son los libros de I Crónicas y II Crónicas en la versión Reina Valera 1960 (RVR 60). Estos audios no están hospedados en este blog, sino que son un link de la web-site que los está compartiendo con todos nosotros.

También puedes hacer click en este link para seleccionar otros libros de la Biblia que ya tenemos disponibles a través de este blog.

Ambos libros de Crónicas

I Crónicas


II Crónicas


A través del siguiente gráfico queremos ilustrar cómo puedes guiarte para oír un capítulo específico de alguno de los 2 libros que estamos compartiendo. Si su deseo es oír todo el libro de manera continua, solamente haz click en la fecha negra que está a la derecha.

Acá tiene todo el libro de I Crónicas y II Crónicas en RVR60, puede ser descargado, solamente necesitas un software (programa) que te permita hacerlo. Acá puedes encontrar un link. Continuaremos ofreciendo el audio de las Sagradas Escrituras en próximas entregas. Agrademos al ministerio Family Radio Español por compartir estos link con nosotros.

Comentario de Gálatas y Epístolas de la Prisión por el Dr. J. Vernon McGee


Compartimos los estudios del Dr. J. Vernon  y de su ministerio: “A través de la Biblia”, en esta ocasión las notas y comentarios de la carta a los Gálatas y las epístolas de la Prisión (Efesios, Filipenses, Colosenses, y Filemón.

También puedes ir a este link y tener otros estudios de este mismo autor.

Estos estudios están disponibles en Obrero Fiel, el audio de acá está ligado con esa página. Lo puedes oír desde acá mismo.

La descarga de los archivos lo puedes hacer más abajo en el link que disponemos para este fin.

Comentarios del libro de…
Gálatas

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:1…..1:2-10

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:11-24

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:1-14…..2:14-20

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:19-3:5

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:19-3:5…..3:5-7

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:8-17…..3:17-23…..3:24-29

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 4:1-7…..4:6-24…..4:9-31

Capítulo 5 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:1-4…..5:5-16

Capítulo 5 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:16-21…..5:22-26

Capítulo 6 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 6:1-5…..6:6-11…..6:11-18

Comentarios del libro de…
Efesios

Capítulo 1:1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:1

Capítulo 1:2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:2

Capítulo 1:3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE  1:3

Capítulo 1:4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:4

Capítulo 1:5-6 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:5-6

Capítulo 1:7 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:7

Capítulo 1:8-11 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:8-11

Capítulo 1:12-17- ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:12-17

Capítulo 1:17-23 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:17-23

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:1-2…..2:3-7

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:8-17…..2:16-22

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:1-13…..3:14-21

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 4:1-6…..4:6-13

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 4:14-24…..4:25-5:2

Capítulo 5 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 4:25-5:2…..5:3-13

Capítulo 5 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:14-20…..5:20-31…..5:31-6:1

Capítulo 6 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 5:31-6:1…..6:1-9…..6:5-9

Capítulo 6 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 6:10-12…..6:13-15….. 6:16-24

Comentarios del libro de…
Filipenses

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:1…..1:2-5…..1:6-9

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:10-13…..1:14-30

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:1-5…..2:5-8…..2:8-11

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:12-26…..2:25-3:1

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:25-3:1…..3:2-6…..3:7-14

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:15-19…..3:20-4:3

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:20-4:3……4:4-6

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 4:6-7…..4:8-12…..4:13-23

Comentarios del libro de…
Colosenses

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE Introducción-1:1…..1:2-14

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1:15-18…..1:18-23…..1:24-29

Capítulo 2 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 2:1-7…..2:8-23

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:1-4…..3:5-11

Capítulo 3 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:12-24…..3:25-4:18

Capítulo 4 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 3:25-4:18

Comentarios del libro de…
Filemón

Capítulo 1 - ESCUCHAR COMENTARIO DE 1-25

Acá los puedes bajar a tu equipo

La mejor determinación para el año (y para los años venideros)


MetasMuchos de nosotros empezamos el nuevo año con ciertas determinaciones o promesas que nos hacemos a nosotros mismos y que estamos convencidos que tales decisiones nos ayudarán a mejorar nuestras vidas de alguna manera.  Sin embargo, muy a menudo nuestro compromiso no pasa del mes de Marzo.  Es algo raro ya que siempre escogemos algo que nos va a beneficiar,  ya sea el perder peso, mantener un buen estado físico, comer saludablemente, etc.  Entonces ¿cuáles es el problema?  Indudablemente se trata de la disciplina, o la falta de disciplina. Las Escrituras nos recuerdan que “el Espíritu  está dispuesto pero el cuerpo (la carne) es débil” (Mateo 26:41).  La carne también nos ha envuelto en problemas que tratamos de corregir, y tal corrección involucra una batalla constante ya que la condición en la que estamos es habitual.  La solución debería ser obvia: dejar un mal hábito implementado un buen hábito, un hábito que eliminaría tal mal hábito. ¿Es eso obvio?  Claro que lo es.  ¿Es algo fácil? Por supuesto que no. Aquí, una vez más, el mayor obstáculo es la falta de autocontrol.  Aunque existen algunas personas quienes son asombrosamente disciplinadas, la mayoría de nosotros necesitamos ayuda.

Antes que todo debemos reconocer el concepto de la disciplina: necesitamos hacer ciertas cosas y no hacer otras.  En otras palabras, necesitamos hacer decisiones correctas.  Esto también es obvio, pero el significado de la palabra “obvio” hoy en día es empañado por las excusas que se han expresado a través de los mitos psicoterapéuticos, como la determinación psíquica o las llamadas adicciones. En realidad todo se reduce al concepto de elección.  Nosotros somos los que decidimos comer sanamente o no, decidimos hacer ejercicio o no, elegimos el beber o no, y también decidimos  someternos o no someternos a cualquier actividad que nos pueda crear problemas de salud.

Otra clase de ayuda es nuestra motivación.  ¿Qué nos puede motivar a hacer la decisión correcta?  La respuesta que el mundo secular nos da es “en uno mismo”.  Aunque algunos han tenido un éxito limitado en “la creencia en uno mismo”, por lo menos por un tiempo limitado, esa actitud en última instancia conduce a la preocupación por uno mismo solamente y otras formas de auto-indulgencia. La forma bíblica es ser motivado por “el amor a otros” en vez del “amor a uno mismo.” Si deseamos ser más saludables porque sabemos que los riesgos que uno toma con la salud pueden crear todas clases de complicaciones no solamente en nosotros mismos sino también en otros miembros de la familia, eso significa que nuestro interés y nuestro amor por ellos puede ser una suficiente motivación para tomar las decisiones correctas en lo que respecta a nuestra salud.

Esperemos que las simples verdades expresadas en el párrafo anterior sean de algún valor para poder confrontar y resolver los problemas que afectan la salud de todos nosotros.  Sin embargo, éste artículo está dirigido a la autodisciplina que está relacionada con la parte espiritual más que a la parte física.  La parte física está relacionada principalmente a nuestro corto tiempo aquí en esta tierra, mientras que la parte espiritual tiene consecuencias temporales y eternas.  El apóstol Pablo nos dice:

“Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la santidad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la santidad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”  (1 Timoteo 4:7,8).

En algunas versiones bíblicas el término “disciplina” es usado en vez de “ejercicio.”  En otras palabras, necesitamos disciplinarnos hacia la divinidad y santidad.  Esa es la mejor resolución que podemos dar para el año 2013 y para los años venideros.  En realidad, es crítico para nuestra productividad espiritual y también para nuestra protección (y supervivencia espiritual en algunos casos) a medida que la apostasía devora a los que profesan ser Cristianos y hasta seduce a los verdaderos creyentes (Mateo 24:24) en estos últimos días antes del regreso del Señor por Su novia, la iglesia.

¿Cómo podemos nosotros “disciplinarnos” hacia la divinidad o santidad?  Las buenas noticias es que es bastante simple: leer la Palabra de Dios y hacer lo que la Palabra nos instruye. Mejor aún,  Dios nos da la gracia para ayudarnos a hacer  que  Palabra nos instruya.  En Mateo 26:41 Jesús exhorta a Sus discípulos a “Estar alerta y a  Orar.”   Ellos no cumplieron con ninguna de estas dos instrucciones.  Todas las actividades que nos lleven a la santidad deben comenzar, continuar y concluir en oración, sin ninguna metodología legalista, sino simplemente como una comunicación personal con el Señor, pidiendo Su ayuda.  Si la oración no está allí, tal obra va a ser simplemente un trabajo de la carne y el resultado puede ser catastrófico. La palabra que el profeta Zacarías dio a Zorobabel nos indica la manera en que cada creyente debe hacer cuando va a hacer un acto guiado por Dios: “Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 4:6).  Zorobabel, era el que estaba encargado de la reconstrucción del templo durante tiempos difíciles y el Señor se comunicaba con él a través de Zacarías, diciendo que él (Zorobabel) iba a cumplir con tal obra con el poder del Espíritu Santo.  Dios está más que capacitado para ayudarnos en cada tarea o en cada misión, aún en la disciplina que se requiere para leer Su Palabra.

Si hay algo que podemos identificar como un lubricante que ha causado el deslizamiento del Cristianismo al pozo de la apostasía, podemos decir que es la ignorancia de la Palabra de Dios.  Esto es bastante sorprendente ya que está ocurriendo en un tiempo en el cual existen más Biblias y mucho más acceso a las Escrituras que en cualquier otro tiempo de la historia.  Y aún así la mayoría de Cristianos son analfabetos bíblicos, saben cómo leer, tienen Biblias, pero no les prestan atención.  Muchos de ellos se contentan con aprender ciertas frases o ciertas porciones de la Biblia, obteniendo tal conocimiento de un sermón o de un evangelista en la radio o en la televisión en vez de leer la Biblia por ellos mismos.  Muchas veces cuando los creyentes se reúnen para un”estudio Bíblico” en pequeños grupos, muy a menudo estudian libros escritos por populares autores Cristianos, o puede que estudien el último sermón que el pastor ha predicado.  Esto no quiere decir que estas actividades no tengan ningún valor, pero para muchos creyentes  tales actividades desplazan el estudio directo de la Escrituras.

En el libro de Apocalipsis 21: 4-5, el apóstol Juan, bajo la inspiración del Espíritu Santo, nos da una anticipación de aquello que los creyentes van a experimentar en la ciudad santa, “la nueva Jerusalén: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”.  Las palabras de Dios son realmente “fieles y verdaderas”.  Aquí no existe ninguna clase de adivinanza y tampoco las Escrituras contienen especulaciones u opiniones de la humanidad.  Muchos Cristianos tienen sus propias ideas acerca del cielo, por ejemplo,  han obtenido en libros de populares predicadores y algunos de ellos puede que estén correctos, mientras que otros pueden estar totalmente equivocados.  El dilema para el creyente quien ha obtenido la información bíblica de “segunda mano” y pone a tal creyente en una situación en la que no va a saber discernir entre las ideas del hombre y la verdad de Dios.

¿Qué tan crítica es esta situación?  Dos veces en el libro de Proverbios encontramos la siguiente exhortación: “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12; 16:25).  Podemos decir sin lugar a dudas que cuando el Espíritu Santo repite algo en la Biblia, debemos prestar  atención en especial.  La frase “camino de muerte” no se refiere necesariamente a la muerte física. La muerte es separación.  En la muerte física, el alma y el espíritu son separados del cuerpo.  Ambos proverbios pueden ser entendidos que aquello “que al hombre le parece derecho” significa la separación de la verdad de Dios.  Eso inevitablemente nos lleva a lo que Jesús le dijo a Sus discípulos concerniente a la apostasía de los últimos tiempos: ” Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:4).  Si los creyentes están confiando en otras personas por la verdad bíblica en vez de estudiar la Palabra de Dios por ellos mismos, su fe va a ser vicaria, es decir, no será su propia fe.  La consecuencia será que ellos estarán vulnerables a ser engañados y van a ser condicionados a seguir las ideas de un hombre, en vez de aprender aquello que el Señor nos dice en Su Palabra.  Además,  ellos de esa manera no pueden ser Bereanos.

Es interesante que cuando Jesús quería reprender a los líderes religiosos Judíos, Él les habló de la fe de ciertos Gentiles como el centurión Romano (Mateo 8:5-10), la mujer Cananea (Mateo 15:22-28), los cuales poseían una fe que no había sido encontrada en Israel.  Por otra parte, en Hechos 17:10-11, Lucas halaga a los Judíos en la sinagoga de la ciudad Griega, Berea, para exhortar así a los Cristianos emular a los Bereanos Judíos y cuando estos respondieron a las enseñanzas de Pablo: “Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”.  La razón por la cual algunos Cristianos al ser “alimentados a cucharadas” bíblicas, no pueden ser Bereanos es obvia: ellos no están leyendo la Biblia por ellos mismos, por lo tanto no tienen una base bíblica sobre la cual ellos puedan cuestionar lo que se les está enseñando. Y aún cuando tal falsa enseñanza es totalmente descarada ellos simplemente no están capacitados para discernir la verdad bíblica del error.

Sin un estudio disciplinado de las Escrituras, no hay nada que pueda prevenir a que un Cristiano sea seducido espiritualmente y tampoco hay protección para los verdaderos creyentes de ser seducidos por la apostasía y aún sin querer ellos pueden estar contribuyendo al desarrollo de la religión del Anticristo.

El apóstol Pablo nos dio una advertencia refiriéndose a una condición que hemos visto se ha manifestado a tal punto en nuestros días que perturba la mente: ” Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír” (2 Timoteo 4:3).

La doctrina sana es simplemente seguir las instrucciones de Dios encontradas en Su Palabra.  Todo lo que hemos escrito en este artículo es para destacar aquello que Pablo profetizaba y sobre el desgano hacia la sana doctrina que es prevalente hoy en día en nuestras iglesias.  ¿Cómo pueden los Cristianos mantener la sana doctrina si ellos no tienen un estudio de las Escrituras que es disciplinado, coherente y en oración? ¿Cómo aquellos quienes no leen la Biblia y por lo tanto no obedecen sus instrucciones puedan tener una idea de lo que constituye una sana doctrina?  Indudablemente no pueden.  Las consecuencias son muchas y todas son espiritualmente destructivas.  Al final de cuentas, ellos no van a agradar al Señor.  Jesús preguntó: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” (Lucas 6:46).  Juan añade: ” Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él” (1 Juan 2:3-5).  ¿Acaso nosotros nos atreveríamos a responder: “Lo siento Señor, no sé realmente las cosas que tú dijiste, aparte de las cuales otros me han dicho?”

Todos aquellos quienes han nacido de nuevo, quienes han entendido el evangelio y quienes han puesto su fe en Su Salvador Jesucristo, quien pagó la pena máxima por sus pecados, han empezado su nueva vida en Cristo como bebés espirituales.  Ellos necesitan alimento espiritual para poder crecer en la fe. La comida que ellos necesitan no es la que está “procesada” por el hombre sino que necesitan “de toda Palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).  En ése crecimiento también está involucrado el desarrollar una relación personal e íntima con Jesucristo.  Relaciones personales e íntimas no son vicarias; no requieren una tercera persona como mediador  para que facilite esta relación.  La relación es estrictamente entre Jesús y el creyente, y se desarrolla a medida que el creyente crece en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador a través de Su Palabra. Jesús dijo: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” (Juan  8:31).   ¿Cómo alguien pueda crecer en una relación con Jesús si no hay comunicación, si  no lo conoce directamente?  La Biblia nos proporciona la comunicación directa de parte de nuestro Señor como también el conocimiento de Él.  El apóstol Pedro escribe: ” Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (2 Pedro 1:3).

El vivir una vida como Cristiano bíblico no es complicada, ni tampoco es tan difícil que solo alguien con ciertos atributos, gran inteligencia u otras calificaciones la pueda vivir.  Por otra parte, como ya se ha dicho, sí, debe haber un compromiso, una obligación  a la persona de Jesucristo.  También debe haber un deseo de hacer lo que a Él le agrade.  Sí, podemos decir, nuestro espíritu está dispuesto pero carecemos de disciplina.  Aún así, de la misma manera en que el padre clamó por la sanación de su hijo: “Creo; ayuda mi incredulidad” (Marcos 9:24), así también Jesús nos ayudará a superar nuestra falta de disciplina, si nosotros realmente lo deseamos.

Por lo tanto, mientras que nosotros resolvemos dedicar el tiempo necesario a leer y estudiar las Escrituras diariamente en este año,  la estrategia para hacer esto es bastante simple: Yo recomiendo leer el Nuevo Testamento completo un par de veces y después empezar a leer el Antiguo Testamento.  La forma o el paso de cada uno puede variar,  la constancia  es lo más importante.  La meta es hacer la lectura diaria un hábito que nos motive a continuar.  El objetivo es familiaridad: mientras más leamos, más familiarizados vamos a estar con el Señor y vamos a saber lo que Él desea y lo que Él requiere que hagamos.  Mientras más leamos, encontraremos que las Escrituras se interpretan a sí mismas y eso va a aumentar nuestro entendimiento de la Palabra de Dios.  Una vez más, no existe una mejor determinación para este año y para los años venideros.

LA MEJOR DETERMINACIÓN PARA EL AÑO 2013 (Y PARA LOS AÑOS VENIDEROS)

Título en inglés: “THE BEST 2013 (AND BEYOND) RESOLUTION”

Fuente: The Berean Call

Autor: Dave HuntThe Berean Call

Teología de la Gracia y Teología de la Prosperidad


(El desafío permanente de las teologías populares)

Introducción:

A primera vista parece absurdo abordar una temática sobre dos teologías tan distantes en el tiempo y tan diferentes en sus presupuestos teológicos. Quizás, se ha de reconocer primero que la importancia del tema está precisamente en las grandes diferencias que ambas teologías muestran. Es comprensible también la objeción de alguien que discrepe con un estudio de la teología de la prosperidad de cara a la teología de la gracia, y no de las teologías contextuales y de liberación, que tanto cuestionaron la inoperancia histórica de la teología cristiana clásica, con todo su eje central de la gracia.

El contexto en el que se elige este tema, -teología de la gracia-teología de la prosperidad-, demanda acentuar no tanto corrientes teológicas, por nuevas o antiguas que sean, sino la ausencia de la gracia en tiempos cuando todo adquiere un significado material.

La teología de la gracia, y la teología clásica en general, se ha devaluado tanto que han perdido su significancia original y en consecuencia, su relevancia actual. Claro está que hablar de crisis en la teología, cualquiera que sea, no equivale a afirmar la “crisis de Dios” o de la gracia de Dios. La crisis y muerte de las teologías presupone más bien una gran oportunidad para redescubrir a Dios.

La teología de la prosperidad, con su gran atractivo para los pobres, exalta la crisis de la teología tradicional y de conceptos bíblicos tan ricos como la gracia. Esta crisis, sin embargo, no sale a flote con la aparición de una nueva teología, más popular que académica, sino que ha estado presente a través de la historia de la iglesia, principalmente, después del reconocimiento oficial que le dio Constantino.

Este trabajo destaca el desafío que para las teologías oficiales y académicas representan las creencias populares de la fe cristiana, como es el caso de las ideas religiosas provenientes de la teología de la prosperidad.

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